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viernes, 18 de marzo de 2016

CAMINO DE LA LANCHA

     Ayer echamos el día Raimundo y yo en la sierra. Y aunque no vimos el lince, la jornada no desmereció la pena, pues disfrutamos de la transición del invierno a la primavera, plasmado no solo en el paisaje, sino también en las aves migradoras, viajeras que llegan, unas simplemente pasajeras, y otras que pronto se irán, más las que usualmente permanecen en estos montes.
     Por la carretera vimos una abubilla, rabilargos, urracas y algún que otro mirlo. Nuestras primeras paradas no se producen hasta que no pasamos las viñas, y empezamos a recorrer el camino al Embalse del Jándula. La primera se la dedicamos a un triguero posado en una alambrada, que no aguantó demasiado al pararnos a su lado. Había alguno más por la zona, del que oíamos su repetitivo tono a través de las ventanillas del coche. También se movían urracas por los prados cercanos, y una abubilla que se alejó volando. Esta parada nos permitió ver pasar un cuco. La siguiente parada, más adelante, fue para ver tres gamos lejanos. Íbamos recorriendo el camino lentamente que de vez en cuando deteníamos la marcha por unos momentos para mirar los zorzales charlos, los mirlos, las perdices, las palomas torcaces, las urracas o los rabilargos que se movían por las dehesas colindantes al camino. Ello también nos permitía ver a los altos buitres o a pequeños pájaros, como las golondrinas comunes revoloteando sobre el camino, algún petirrojo y un par de herrerillos que cruzaron el camino, de una encina a otra, a los que pudimos oír cantar.
     Hicimos algunas paradas en las curvas en las que dedicamos más tiempo, hasta la hora de comer, a buscar en el paisaje al lince. Nos parecía un poco raro que no hubiéramos visto ni un ciervo en el camino, ni localizásemos ninguno en toda la mañana. Predominaban los arrullos de las palomas y el cuchicheo de la perdiz, a los que de vez en cuando se sobreponían los pitidos del pito real, o los voceríos de los rabilargos y las urracas que deambulaban por las lomas. También se oyó al mosquitero común. Las golondrinas dáuricas hacían incursiones por la zona, oyéndoselas parlotear. Y entre tanto pasaban buitres leonados, y a veces negros, navegando en las corrientes de aire.

Lagartija Ibérica

     Más adelante, paramos unos instantes para ver una pareja de escribanos montesinos que se desplazaba por el suelo, y justo al detenernos de nuevo para bajarnos a observar el área, se cruzó un pito real. Se añadieron los verdecillos y el carbonero con sus cantos a lo que ya se oía. A veces también se escuchaba al mochuelo o el reclamo de la curruca cabecinegra. Vimos en una piedra solearse a una lagartija ibérica. Y continuaban viéndose los buitres pasar. También pasaron unos veloces jilgueros, a la par que cantaban volando. Soplaba el aire, y parecía que costaba aclimatarse, pues expuestos al sol hacía calor, y bajo las escasas sombras refrescaba después de un rato.
     Al volver a cambiarnos de sitio, sorprendimos a una gran culebra de herradura cruzando la pista. Fue donde más rato pasamos, contemplando el entorno, mientras proseguía la orquesta de las aves cantoras ya descritas, y el paso, a cuenta gotas, de los buitres. Lejos, podía oírse de vez en cuando la voz del cuervo, mientras por las proximidades se movían unas chovas. Entre jaras y romeros se descubrió la curruca cabecinegra, y se también se dejó ver el petirrojo. Apareció por allí el cernícalo. Y de repente surgieron tras los cerros, como centellas, una pareja de cuervos pisándole los talones a un águila imperial, graznando simultáneamente ambas especies, en una alocada persecución. Fue persistente el lance de los cuervos contra la rapaz, abandonando primero uno, mientras el otro miembro de la pareja aún seguía marcando al águila, echándola cada vez más lejos.
     Cuando estábamos barajando la idea de cambiar de lugar para almorzar, vimos dos águilas imperiales, volando altas, una joven y otra adulta. Próximos a ellas, cicleaban varios milanos negros. Y casi a la vez, divisamos al frente un águila culebrera. Más allá del águila culebrera, volaba otro pequeño grupo de milanos negros, pero fue la culebrera la que estuvo acaparando nuestra atención durante un buen rato, con sus vuelos prospectores sobre la zona y sus repetidos cernidos, hasta que dejó de verse. Entre tantas rapaces que casi podíamos observar simultáneamente, casi pasaban inadvertidos los aviones comunes que también sobrevolaban el lugar. Pero lo más extraño de todo era que no habíamos visto ningún ciervo, ni durante el camino ni en las paradas en las curvas.

Águila Culebrera

     Bajamos a comer al Mirador del Embalse del Jándula. De camino nos fijamos en el alcaudón real, que vigilaba su territorio desde un tendido. Al llegar al mirador vimos unos colirrojos tizones, cerca de donde dejamos el coche. Nos amenizaba la comida un carbonero común cantado desde un árbol próximo.
     Antes de bajar hasta la presa hicimos un alto en el camino, para asomarnos a contemplar el valle por donde discurre el Jándula, aguas abajo del dique. Pasó una chova, volando casi a nuestra altura, lo que nos permitió verla casi de frente. Se manifestó acústicamente el águila imperial, y no tardó mucho en dejarse ver una pareja volando sobre los eucaliptos.
     Bajando hacia la presa, paramos para mirar a un pito real posado en la rama de un pino, que previamente se había delatado al volar. Desde la presa vimos a la pareja de chovas, posadas en un talud, hasta alzar el vuelo entre sus graznidos. Volaban en los alrededores de la presa varios aviones.
     Tras un tiempo por las cercanías del embalse, volvimos a las curvas. Vimos otra vez al alcaudón real a la vuelta, y poco más adelante paramos al ver una culebra reptando por la pista. Al detenernos, también se quedó inmóvil el ofidio, y pudimos ver que se trataba de una culebra bastarda. Tras un tiempo de espera, se dio la vuelta, sin terminar de cruzar el carril. Si raro es que se te crucé una serpiente, más lo es poder ver dos en el mismo día.

Culebra Bastarda

     Permanecimos el resto de la tarde por la misma zona, viendo los buitres, y desde donde descubrimos un roquero solitario cuya figura destacaba sobre el bolo granítico en el que estaba posado. De nuevo se dejaron ver el águila imperial, la culebrera y el cernícalo, en diferentes momentos, mientras repetían las golondrinas dáuricas, dando pasadas de vez en cuando por allí, o las palomas pasando velozmente. Por fin empezamos a ver los primeros ciervos, a lo lejos. Urracas y rabilargos se desplazaban de un lugar a otro. Se acercó un petirrojo por donde estábamos, y un paseo por las inmediaciones se dejo ver una curruca cabecinegra. Unas perdices salieron volandas alarmadas. También a lo lejos pudimos ver una piara de jabalíes, compuesta por tres adultos y cuatro rayones. El viento nos traía a los oídos los arrullos de las torcaces, los cacareos de urracas y rabilargos, y los maullidos del mochuelo, a veces con no demasiada nitidez dependiendo de hacia donde soplara el viento o hacia donde dirigíamos la vista en un determinado momento. Entre ellos se colaron, por un instante, otros maullidos, lejanos y poco nítidos, que nos recordaron mucho al lince, pero que no me atrevería confirmar con completa seguridad.
     Al final de la tarde, cuando ya íbamos volviendo, nos llamó mucho la atención un ave grande que apareció que entre los buitres cuya silueta me recordó a una gaviota. Al parar y mirarla con los prismáticos nos sorprendimos al ver que se trataba de un águila pescadora. Se deslizaba por el aire en vuelo de crucero, con sus largas y estrechas alas, ligeramente curvadas. Tuvimos pues, la gran sorpresa del día cuando ya nos marchábamos. Improvisamos otras paradas para ver los ciervos que estuvieron ausentes en la ida, en alguna ocasión mezclados con los gamos. También hubo en el camino perdices, zorzales charlos, mirlos, un petirrojo y algún triguero. Paramos a ver un mochuelo en la penumbra, bajo una encina. Atravesando las viñas, cruzó la carretera un conejo.

(*) Fotografías: gentileza de Raimundo Gómez


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Jabalí (Sus scrofa)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Milano Negro (Milvus migrans)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Águila Pescadora (Pandion haliaetus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Cuco Común (Cuculus canorus)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Pito Real Ibérico (Picus sharpei)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Roquero Solitario (Monticola solitarius)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionalis)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  • Cuervo Grande (Corvus corax)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Escribano Montesino (Emberiza cia)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Lagartija Ibérica (Podarcis hispanica)
  • Culebra de Herradura (Hemorrhois hippocrepis)
  • Culebra Bastarda (Malpolon monspessulanus)

martes, 14 de mayo de 2013

TALLER FOTOGRÁFICO DE ANFIBIOS Y REPTILES EN LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Iberian Lynx Land organizó hace dos días un Taller de Fotografía de Anfibios y Reptiles en la Sierra de Andújar al que asistí, a pesar de no ser fotógrafo, como parte de la organización, junto a los prestigiosos fotógrafos de Naturaleza José Luis Ojeda y José Manuel Cañones. Allí pude reencontrarme con Miryam Lara, compañera con quien trabajo en Educación Ambiental y también gran fotógrafa de campo que participaba como asistente. La ponencia y la identificación de las especies de anfibios y reptiles en el campo corrieron a cargo del herpetólogo Luis Pedrajas, en cuya charla de introducción también hizo un esfuerzo por desmitificar las supersticiones que giran entorno a muchas de las especies que engloban estas dos fascinantes clases de vertebrados, que pese a ser dos grupos bien diferenciados son tratados por la misma ciencia, la herpetología. Las prácticas de campo se desarrollaron entorno al Río Jándula, en La Lancha y en el Embalse de Jándúla por la mañana, y en El Encinarejo por la tarde, momento en el que ya no estuve.
     Pero más allá de los anfibios y reptiles que centraban la jornada del día, yo no limité mis observaciones a estas especies, pues el campo ofrece infinitas posibilidades de disfrutar de todos sus pobladores. Ya en la Casa de La Elvira, punto de encuentro y lugar donde se impartió la teoría, mientras esperábamos que llegaran todos los asistentes, podía ver los gorriones en el entorno y escuchaba el canto cercano del herrerillo.
     El primer lugar al que nos dirigimos fue al viejo poblado de La Lancha, donde nos dedicamos a la búsqueda de reptiles entre sus ruinas. Por el camino, aunque distraído en la tertulia con Luis y José Luis, a quienes acompañé en el mismo coche, no dejé de apercibirme de urracas, rabilargos y perdices que veía al pasar. Tan solo dedicamos una breve parada a ver un mochuelo que tomaba un baño de sol matutino sobre un poste.

Macho de Lagartija Colilarga

Detalle de la cabeza
























     Al llegar a La Lancha, antes de empezar a movernos para buscar reptiles, nos reunimos bajo la sombra de los grandes eucaliptos, en un área despejada. El día era soleado, más bien cálido, bastante propicio para que los reptiles estuvieran activos. Acordamos hacer algunas batidas por los alrededores, y volver allí para que los asistentes pudieran tomar fotos cómodamente. Entre los restos de las casas daban pasadas las golondrinas dáuricas. Los mirlos salían alarmados de entre los arbustos al aproximarnos a ellos. Y más altos, los vencejos destacaban sus oscuras siluetas negras contra el claro cielo azul. Yo participé activamente en la búsqueda de reptiles, y aunque bajo la mayor parte de las piedras y troncos que moví aparecía una gran diversidad de artrópodos como escarabajos, cochinillas, escorpiones y escolopendras, no tardé en encontrar culebrillas ciegas, que tras ser fotografiadas, devolví a su lugar de origen. Por otro lado, Luis había capturado un bello ejemplar macho de lagartija colilarga, vestido de gala con los lustrosos colores del celo. Más tarde encontró una pequeña salamanquesa común. Mientras los fotógrafos centraban sus objetivos en estos modelos de “”sangre fría”, temidos por mucha gente que ignoran el papel que juegan en el medio, los buitres empezaron a concentrarse sobre nuestras cabezas. Próxima a ellos también planeaba la encapuchada águila culebrera, rapaz especializada en la caza de culebras y otros reptiles.

Salamanquesa Común

Detalle de la cabeza
























     En las siguientes batidas íbamos ampliando el radio de búsqueda. Al llegar a las proximidades de un abrupto balcón que abre las vistas a la profunda garganta excavada por el Río Jándula en el granito, donde está presa que contiene las aguas del embalse, apareció la cigüeña negra cicleando en el cielo, ascendiendo hasta dejarse llevar y perderse.
     Hacía medio día aconteció uno de los momentos más interesantes de la jornada. José Manuel llamó nuestra atención haciendo señas. Había descubierto un lince bebiendo agua en un exiguo charco. Nos acercamos rápido. Pudimos verlo a corta distancia, aunque también durante corto tiempo, pero el suficiente para algunos incluso le echasen unas pocas fotos. Al tímido felino no parecía gustarle tanto espectador, pero tampoco se apresuró al irse, no emprendió ninguna huida acelerada, y como un fantasma se desvaneció bajo las sombras entre la alta hierba. Nunca más volvió a aparecer.
     Tras la fuga del gato, el grupo volvió al juntarse en la explanada del poblado donde estaban, pero José Manuel, Luis y yo nos acercamos al mermado charco donde estuvo bebiendo con la intención de encontrar alguna rana. Corría un pequeño reguero, pero no había ninguna rana. En cambio, sobre un apilamiento de rocas amontonadas en aquel sitio, entre cuyos huecos prosperaban los cardos y otras herbáceas, descubrimos una culebra bastarda. Se trataba de un ejemplar adulto de unos 70 u 80 cm. Estaba mudando la piel. La pude coger con firmeza de la parte posterior del cuerpo pero al pasársela a Luis, se resbaló y con sorprendente celeridad se nos escapó.
     Después bajamos hasta el Embalse del Jándula, donde continuamos la jornada. En el breve trecho de camino que nos separaba del pantano, vimos una pareja de oropéndolas. En el desaguadero de la presa retomamos nuestra búsqueda donde esperábamos encontrar ranas y culebras viperinas, pero tan solo fueron algunas ranas todo cuanto pudimos ver y capturar. En las masas de agua estancada también se agrupaban algunos bancos de blackbass, o percas americanas, que habían quedado allí atrapados de los recientes desembalses. La lavandera cascadeña también se movía por allí.

Ranas Verdes Ibéricas

     Y el calor de las primeras horas de la tarde pegaba con fuerza y tras fotografiar las ranas, fuimos saliendo del desaguadero para dirigirnos nuevamente a los coches. Al cruzar la presa nos detuvimos a mirar una cabra montés. Estaba en el desaguadero, donde momentos antes habíamos estado nosotros. El taller continuaría en El Encinarejo, pero para mí ya estaba llegando a su fin. En el regreso, además de urracas y rabilargos, levantamos algún pequeño bando de pinzones del camino, pero prestamos más atención al desfile de abejarucos posados en los cables que al pasar a su lado, se lanzaban a volar.

(*) Fotografías: gentileza de Miryam Lara.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

·         Lince Ibérico (Lynx pardinus)
·         Cabra Montés (Capra pyrenaica hispanica)
·         Cigüeña Negra (Ciconia nigra)
·         Buitre Leonado (Gyps fulvus)
·         Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
·         Perdiz Roja (Alectoris rufa)
·         Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
·         Vencejo Común (Apus apus)
·         Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
·         Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
·         Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
·         Mirlo Común (Turdus merula)
·         Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
·         Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
·         Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
·         Urraca (Pica pica melanotos)
·         Gorrión Común (Passer domesticus)
·         Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
·         Culebrilla Ciega (Blanus cinereus)
·         Salamanquesa Común (Tarentola mauritanica)
·         Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)
·         Culebra Bastarda (Malpolon monspessulanus)
·         Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)
·         Perca Americana (Micropterus salmoides)

miércoles, 9 de marzo de 2011

MARCHA SENDERISTA POR EL RÍO DE LA CAMPANA

     Antes de comenzar mi trabajo como monitor de educación ambiental he recorrer previamente los senderos para comprobar su estado, que sean accesibles para el grupo que deba guiar. Esta mañana hemos realizado, mis compañeras Marta y Mª Dolores, y yo, el Sendero de La Campana, que discurre entre Miranda del Rey y La Aliseda, paralelo al río que presta su nombre a dicha senda.
      Llegamos a Miranda de Rey, donde dejamos el coche, y salimos al llano donde, además del Sendero de La Campana, también comienzan los del Molino de Batán y El Empedraillo. Sobre esta llanura próxima al pueblo andaban algunos bandos de gorriones picoteando entre la hierba, y las golondrinas planeaban a baja altura, a veces a ras del suelo. Los trigueros permanecían en algún poste desde el que emitían su canto.
     Al poco de empezar a caminar se nos cruzó una culebra bastarda subadulta que pude capturar para mostrársela a mis compañeras con más detalle. Se trataba de un ejemplar subadulto. Les expliqué que aunque es venenosa, su mordedura no es peligrosa, y el ofidio ni siquiera trató de morderme mientras la sujetaba.

Detalle de la cabeza de una Culebra Bastarda

     Durante la marcha pudimos escuchar las largas estrofas del chochín y la curruca cabecinegra, pero no vimos ninguna de las dos especies. En cambio si podíamos ver a la lavandera cascadeña posada en los cantos del río, y entre los arbustos se movían algunos mirlos. En la horquilla de un pino negral (o resinero) pudimos claramente un arrendajo posado al descubierto. En una zona aclarada vimos el paso de unos buitres leonados, y mientras mirábamos sus planeos, surgieron sobre las copas de los pinos dos águilas calzadas. Un punto del sendero cruzaba por una carretera. Cuando pasamos por allí sorprendimos a una abubilla parada en el asfalto que en seguida levantó el vuelo.
     En el área recreativa de La Aliseda el río forma un pequeño estanque, debido a una pequeña presa. Allí se encontraba una garza real, que al vernos llegar voló río abajo. Al acercarnos al pequeño estanque, oíamos el chapoteo de las ranas al saltar al agua. A su alrededor crecían las eneas en cuyas hojas era posible ver algunas ranitas meridionales.
     El sendero, aunque corto, es lineal, con lo que tuvimos que volver hacia atrás. El calor de las horas centrales del día se había empezado a notar, y apenas vimos pajarillos de regreso. Al llegar a la carretera vimos unos cuantos rabilargos cruzándola de lado a lado, sobre los pinos. Volvimos a escuchar al chochín y a la curruca cabecinegra, pero con menos intensidad. Cuando llegamos al inicio del sendero, allí seguían algunos trigueros en aquel llano a las afueras de Miranda del Rey, y también una abubilla andando por el suelo.

(*) Fotografía: gentileza de Mª Dolores Sánchez.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Aguililla Calzada (Aquila pennata)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Chochín Común (Troglodytes troglodytes)
  • Mirlo Común (Turdus viscivorus)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Culebra Bastarda (Malpolon monspessulanus)
  • Ranita Meridional (Hyla meridionalis)
  • Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)

domingo, 30 de abril de 2006

CAMPEANDO POR LOS ALREDEDORES DE LINARES

     Como todos los años, en el último fin de semana de abril, la Sierra de Andújar se llena con un bullicioso gentío como consecuencia de la romería. De una parte, el dispositivo de seguridad que prohíbe el tráfico en un determinado sentido de la circulación según el momento del día, y de otra parte, la falta de tranquilidad que impera en estas fechas derivado del alboroto que genera la muchedumbre, imposibilitan salir al campo para observar animales, o simplemente para disfrutar de la tranquilidad en contacto con la naturaleza. Así que ayer quedé con Antonio para salir al campo por su zona, en los terrenos que mejor conoce por los alrededores de Linares, donde me guió por sitios muy interesantes, en la campiña olivarera y por las riberas de dos ríos cercanos. Pudimos disfrutar de un magnífico día primaveral, pero sobre todo de los animales que llegamos a observar, algunos de los cuales, me sorprendieron, al no esperar encontrarlos por allí.
    Entré a Linares por la carretera de Baños de la Encina, que, pasado el Río Guadiel, atraviesa unas zonas de dehesa, donde los olivos todavía no han sustituido a las encinas. Por allí se veían bastantes rabilargos, pero una gran culebra bastarda que cruzó la carretera, forzó que me parase, por un lado para evitar atropellarla, y por otro para tratar de observarla con más detenimiento, pero la rapidez con la que el ápodo reptil se ocultó entre la hierba, y la valla en la linde de la finca, evitó que lo hiciera.
     Cuando llegué a Linares, recogí a Antonio, y el primer lugar al que sugirió que fuésemos, fue a su olivar. Para ello salimos hacía la carretera por la que yo había entrado, pero pronto tomamos un desvío. Antes de llegarnos a sus olivos, nos acercamos a una especie de vertedero próximo. Allí nos encontramos con algunas garcillas bueyeras, y con unos milanos negros cicleando en el despejado cielo azul.
     Cuando llegamos a su campo, aparqué a un lado del mismo carril por el que circulábamos, a la sombra de unos eucaliptos. Salimos a andar, a dar un paseo entre olivos plantados en lo que antaño había sido una parte de los campos mineros de Linares, donde aún permanecen como testigos de ello, las múltiples ruinas de la variada infraestructura minera. De estas ruinas abandonadas, han hecho algunos animales su morada, y por aquí es donde tratábamos de observarlos. Concretamente buscábamos ver una pareja de lechuzas, que no se dejó ver. Los más frecuentes eran los estorninos, pero también había gorriones que aprovechan cualquier grieta o agujero que encuentren en los viejos muros para instalarse. Las tórtolas turcas también eran abundantes por el lugar. Caminando por un tramo de la vía verde vimos unos verderones, que destacaban posados en unos hinojos, y que enseguida levantaron el vuelo. También localizamos unos abejarucos en vuelo, por su continuo canto.
     Volvimos a Linares, para comer en su casa. Después fuimos hacia el Río Guadalimar, cerca de Torreblascopedro. Por la carretera pudimos ver un bando del colorido jilguero. Antes de atravesar el puente que cruza el río, nos metimos por un carril, donde pronto aparcamos. Antes de acercarnos al cauce del río, y adentrarnos en el bosque en galería, estuvimos escuchando el canto del cuco, que procedía de un árbol solitario. Esperando un poco, conseguimos verlo, aunque solo fue fugazmente en vuelo. Pero a raíz de seguir con los prismáticos el vuelo del cuco, descubrimos un cernícalo posado en un tendido de la cercana vía ferroviaria.
     Bajábamos hacia la ribera tratando de evitar pisar el barro que aún queda por algunas partes del estéril suelo de la campiña. Caminamos un tramo entre los límites entre la campiña y el bosque, apreciando algunas enormes gritas abiertas por la erosión de la escorrentía del agua de las lluvias, que incluso habían volcado un olivo al que ya no le quedaba entre las raíces sustrato donde agarrarse. Bajo las sombras de la arboleda retumbaban los ecos de las voces de los mirlos, que se movían entre el sotobosque. Nos acercamos a la orilla, donde encontramos unos anfibios que en primer momento creímos que eran ranas, pero que al fijarnos bien nos dimos cuenta que se trataba de sapillos pintojos.
     Y para acabar la jornada, antes de que anocheciese, fuimos al Piélago, un espacio natural adyacente al Río Guarrizas, protegido como Monumento Natural. En este lugar están las ruinas de un antiguo puente romano, pero también existe un puente mucho más reciente, en desuso  debido al nuevo trazado de la carretera que va hasta Arquillos, desde el que estuvimos fijándonos en las huellas de nutria impresas en el barro. Entre las ruinas, los pilares del puente, y las rocas también hay garduña, que sin embargo tampoco vimos. Pero sí vimos por allí rabilargos y algún que otro mirlo, y tras un rato de espera, también unas gallinetas entre la vegetación de la orilla. Al acercarnos al puente romano, descubrimos un colirrojo muerto en un cepo, o costilla, como llamamos a esta trampa en Jaén, pero que nunca volverá a hacerlo, porque nos encargamos de retirarla. Estuvimos andorreando el resto de la tarde por las rocas que encauzan el río en aquel tramo. Cuando ya nos íbamos de allí, casi de noche, vimos pasar un búho real que se posó en una roca, encima de un cerro, que de haber habido más luz, hubiéramos podido contemplar con mayor nitidez.


Lista de Especies Observadas:

  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Milano Negro (Milvus migrans)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Cuco Común (Cuculus canorus)
  • Búho Real (Bubo bubo)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Rabilargo (Cyanopica cyanus cooki)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Verderón (Carduelis chloris)
  • Culebra Bastarda (Malpolon monspessulanus)
  • Sapillo Pintojo Meridional (Discoglossus jeanneae)