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jueves, 5 de noviembre de 2009

UNA ESCAPADA A MONFRAGÜE

     Todo empezó el domingo 1 de noviembre, hacía el medio día, cuando me llamó Raimundo desde Torrejón el Rubio (Cáceres). Él llevaba allí varios días en un voluntariado en el Parque Nacional de Monfragüe y terminaba al día siguiente. Me empezó hablar de lo bien que se lo había pasado y de los buitres negros y milanos reales que se veían por allí, y finalmente acabé improvisando un plan y le propuse ir a recogerlo. Antes de partir llamé a David para pedirle prestado el telescopio pero paradójicamente se encontraba en Monfragüe y se iba de allí ese mismo día.

Vista del Río Tajo, desde el Castillo de Monfragüe,
a su paso por el Parque Nacional

     Salí de Andújar el domingo por la tarde hacía las 17.00 y llegué a Torrejón el Rubio a las 21.15 (Ruta: Marmolejo, Cardeña, Villanueva de Córdoba, Pozoblanco, Hinojosa del Duque, Cabeza del Buey, Castuera, Campanario, Villanueva de la Serena y Trujillo), atravesando la Sierra de Cardeña, el Valle de los Pedroches y el Valle de la Serena. Como algo curioso que me pasó en el camino fue encontrarme a la altura de Cabeza del Buey (Badajoz) con una especie de plaga de polillas, pero lo más relevante del recorrido fueron las escuadras de grullas por Hinojosa del Duque (Córdoba), y los sapos corredores que se me cruzaron entre Trujillo y Torrejón. Pero sin lugar a dudas, lo más espectacular que me encontré en ese mismo tramo fue un gato montés, felino parecido al gato doméstico cuyo estatus poblacional es desconocido, y que según algunos naturalistas resulta más difícil de observar que el propio lince. Sin embargo era la cuarta ocasión en la que veía al esquivo gato rabón (aunque una vez más no me permitió observarle con detenimiento), y en cambio nunca había visto un lince, a pesar de residir en Andújar, uno de sus últimos refugios.

     Cuando llegué allí me alojé en el hotel, en la habitación de Raimundo y su compañera de cuarto, y con las demás voluntarias (porque a excepción de Ray todo eran chicas, incluida la monitora) y después de cenar nos fuimos a bichear por la noche a Monfragüe. Parece que el mal tiempo me persigue adonde voy y justo aquella noche empezó a soplar un viento más bien desagradable que no nos dejó escuchar ulular al búho real ni ver muchos animales. Solo vimos ciervos y sapos corredores en la carretera. No obstante cualquier salida campera siempre merece la pena, y más tratándose de un sitio nuevo, y lo más singular de la noche es que parece que con el esplendor de la luna llena los buitres leonados se aventuraron a volar en plena noche, e incluso les oímos gritar en sus disputas. Aquella noche dormimos poco, unas 5 horas hasta las 7.15 que nos levantamos.

Ciervo

     Al día siguiente (lunes 2), después de despedirnos de las demás, cogimos el coche hacía las 8.00 y nos fuimos a intentar ver nutria cerca de una presa en el Río Tietar. Pero el aire seguía soplando y era incómodo estar fuera, no tanto por el frío, si no más bien por el viento. En nuestras andanzas y paradas por las carreteras aledañas al Parque pudimos ver ciervos, buitres leonados y negros, milanos reales, un ratonero, un halcón peregrino, un cuervo, un somormujo lavanco, un andarríos y cormoranes. 

Buitre Leonado

Cormoranes Grandes en el Río Tietar

Buitre Negro

     Como el viento nos fastidió el día tiramos para Cáceres. Por la carretera de Torrejón a Cáceres vimos un par de cernícalos, milano real, grullas y avefrías, y al entrar en la cuidad vimos un pequeño bando de ruidosas cotorras de Kramer. Comimos en Cáceres, hicimos una visita relámpago al casco histórico de la ciudad, donde además de los monumentos, vimos grajillas, y salimos hacía las 17.00 dirección Miajadas por donde vimos tres ratoneros, un milano real, un mochuelo, avefrías y grullas. Ya seguimos la ruta inversa que traje a la ida desde Villanueva de la Serena hasta Cabeza del Buey, donde continuaba la invasión de polillas nocturnas. Desde aquí nos fuimos ya de noche hasta Solana del Pino (Ciudad Real) y el Puerto de Madrona (960 m), donde dormimos (Ruta: Peñalsordo, Chillón, Capilla, Alamillo, Bienvenida y Ventillas). En toda esta travesía por la Comarca de la Serena y el Valle de Alcudia solo se nos cruzó una liebre, hasta llegar a Sierra Madrona donde vimos ciervos y un jabalí, aunque escuchamos varios hozando y gruñendo. Y como cuando llegamos a Solana del Pino, sobre las 0.00, la casa rural estaba cerrada, nos vimos obligados a seguir el camino para buscar un sitio donde pasar la noche, y así llegamos hasta el Puerto de Madrona, más o menos a las 0.45. Raimundo se acopló en el coche y yo me saqué el esterillo y el saco y dormí a la intemperie, a la vera de un pino negral, bajo el manto de estrellas.

Milano Real

     Y el martes 3 de noviembre, día de calma meteorológica en que el viento amainó, nos levantamos sobre las 8.00 y salimos para el mirador del lince sobre las 9.00 cuando recogimos. Durante el camino, ciervos, para no variar, y al mirador llegamos sobre las 10.00. Nada más bajarnos allí, nos llamó la atención el revuelo de urracas que había en la otra orilla del Río Jándula, aguas arriba, a la izquierda de nuestra posición. Y de repente se hizo el silencio, una calma tensa. En los instantes siguientes, justo delante de nosotros, tres inquietos ciervos emprenden una corta pero apresurada huída que termina para volver su atenta mirada hacía atrás. Y atrás, entre la enmarañada vegetación ripícola, con paso calmado pero decidido, apareció por primera vez ante mi vista la silueta del lince. Con la exaltación del momento se lo digo a Raimundo para que claváramos nuestros prismáticos en el claro de vegetación que había a continuación y que debía cortar la trayectoria del lince. Y así fue, ante nuestros ojos se mostró por un breve espacio de tiempo un lince aparentemente de mota gruesa y que llevaba collar de marcaje y radio-seguimiento. Evidentemente tratamos de seguirlo, con los binoculares, buscando en los puntos despejados de vegetación, entre el claro-oscuro del bosque en galería de fresnos y alisos, hasta que le perdimos el rastro en los más intrincado del soto de sauces y zarzas. Pero el poco tiempo que lo vi, ha forjado una imagen, creo que inolvidable para mi. Aún no me creía que por fin hubiese visto un lince. Más tarde también vimos en este privilegiado enclave buitres leonados y un águila imperial a la que previamente habíamos escuchado, y hasta una pequeña culebra de herradura, que sobresaltada por nuestra presencia, se ocultó entre los granitos en los que tomaba el sol de este agradable día de otoño. Pero no pudimos exprimir al máximo este fabuloso día, y regresamos a Andújar puesto que tenía asuntos que debía atender.


(*) Fotografías: gentileza de Raimundo Gómez.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÖN
01/11/2009
Trujillo (proximidades)
Gato Montés
(Felis silvestris)
Un ind.
01/11/2009
Monfragüe (Torrejón el Rubio)
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Pocos
01/11/2009
Monfragüe (Torrejón el Rubio)
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
01/11/2009
Valle de los Pedroches (Hinojosa del Duque)
Grulla Común
(Grus grus)
Varias
01/11/2009
Trujillo (proximidades). Monfragüe (Torrejón)
Sapo Corredor
(Bufo calamita)
Algunos
02/11/2009
Valle de Alcudia
Liebre Ibérica
(Lepus granatensis)
Un ind.
02/11/2009
Sierra Madrona (Ventillas)
Jabalí
(Sus scrofa)
Un ind. Oído
02/11/2009
Monfragüe. Sierra Madrona
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Varios
02/11/2009
Monfragüe (Río Tietar)
Somormujo Lavanco
(Podiceps cristatus)
Un ind.
02/11/2009
Monfragüe (Río Tietar)
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Algunos
02/11/2009
Monfragüe. Prov. Cáceres
Milano Real
(Milvus milvus)
Varios
02/11/2009
Monfragüe
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Muchos
02/11/2009
Monfragüe
Buitre Negro
(Aegypius monachus)
Algunos
02/11/2009
Monfragüe. Prov. Cáceres
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
4 inds. total
02/11/2009
Prov. Cáceres
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
2 inds.
02/11/2009
Monfragüe
Halcón Peregrino
(Falco peregrinus brookei)
Un ind.
02/11/2009
Prov. Cáceres
Grulla Común
(Grus grus)
Bastantes
02/11/2009
Prov. Cáceres
Avefría Europea
(Vanellus vanellus)
Bastantes
02/11/2009
Monfragüe (Río Tietar)
Andarríos Chico
(Actitis hypoleucos)
Un ind.
02/11/2009
Cáceres
Cotorra de Kramer
(Psittacula eupatria)
Pocas
02/11/2009
Miajadas (proximidades)
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Un ind.
02/11/2011
Monfragüe
Cuervo Común
(Corvus corax)
Un ind.
02/11/2009
Cáceres
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Algunas
03/11/2009
Sierra de Andújar (El Encinarejo)
Lince Ibérico
(Lynx pardinus)
Un ind
03/11/2009
Sierra de Andújar
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Varios
03/11/2009
Sierra de Andújar (El Encinarejo)
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
03/11/2009
Sierra de Andújar (El Encinarejo)
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
Un ind.
03/11/2009
Sierra de Andújar (El Encinarejo)
Urraca
(Pica pica melanotos)
Varios
03/11/2009
Sierra de Andújar (El Encinarejo)
Culebra de Herradura
(Coluber hippocrepis)
Un ind.

domingo, 21 de octubre de 2007

CURSO DE ORNITOLOGÍA EN LA SIERRA DE CAZORLA

     Entre los días 16 y 19 he asistido a un curso sobre ornitología celebrado en el Centro de Capacitación y Experimentación Forestal de Vadillo-Castril, ubicado en la Sierra de Cazorla. No es el primero al que he ido este año, pero si ha sido el más productivo en lo que avistamientos de fauna se refiere. De hecho, el lunes por la noche, cuando casi había llegado a Vadillo-Castril, tuve la gran fortuna de cruzarme con un zorro y un gato montés en la carretera. Este curso también me ha permitido conocer a gente muy interesante, entre ellos, a los tres compañeros venidos de Málaga con los que compartí alojamiento, José Javier Aranda, Gustavo Secilla y Armando Molina, tres avezados naturalistas buenos conocedores del fascinante mundo de las aves.

Paisaje Otoñal de la Sierra de Cazorla

     Una de las actividades del curso era una visita, el miércoles por la tarde, al Centro del Guadalentín, donde se realizan actuaciones encamindas a la reintroducción del quebrantahuesos en estas sierras, y donde también tienen algunos ejemplares de alimoche. Pero no puedo considerar a estas aves en cautividad como observaciones de campo. En cambio sí que pudimos ver algunas cabras monteses por los alrededores del centro, totalmente libres. Otra actividad práctica fue hacer en dos grupos sendos transectos de aves, en los que Fani, una compañera gaditana, demostró sus grandes dotes de oído, identificando los pájaros por su canto.

Macho de Cabra Montés

     Pero el grueso de las actividades prácticas del curso fueron las jornadas de anillamiento de pájaros. Aunque ver estas aves capturadas en las redes, que incluso podíamos tener en nuestras manos, no es comparable al mérito que supone poder observarlas en plena naturaleza, al menos no estaban enjauladas como las aves carroñeras del Guadalentín, y tras anillarlas eran devueltas a la libertad que temporalmente les arrebatábamos. Estas jornadas de anillamiento, realizadas durante los dos días centrales del curso, fueron bastante fructíferas, en cuanto a la variedad de especies y la cantidad de especímenes capturados. El pájaro más curioso de todo cuanto quedó atrapado en las redes fue un escribano montesino prácticamente blanco casi en la totalidad de su cuerpo. Tan solo escapaban del leucismo algunas plumas de las alas y los ojos que poseían pigmentación. Completaron las capturas tres jóvenes martines pescadores (dos hembras y un macho), dos lúganos, dos lavanderas cascadeñas, dos hembras de curruca capirotada, un joven macho de mirlo y un acentor común. Los martines pescadores se soltaron sin anillar porque los ornitólogos carecían de anillas específicas. Además, el primer día de anillamiento tuvimos la compañía de una hembra de piquituerto que vino a comer los gálbulos de un ciprés cercano al lugar donde instalamos las redes. 

Macho de Martín Pescador
Lavandera Cascadeña



















Acentor Común


Hembra de Curruca Capirotada


Lúgano


Escribano Montesino leucistico









 

Hembra de Piquituerto

     Además, muchas de las actividades que realizábamos por nuestra cuenta en los ratos libres, estaban enfocadas a salidas campestres que tenían como objetivo la exploración del entorno natural, en las que mirlos, arrendajos y ciervos solían ser habituales acompañantes. No podía ser para menos, dado el privilegiado enclave que nos rodeaba, junto al Río Guadalquivir, a tan solo 15 Km de su nacimiento donde sus aguas todavía corren claras. Los pinos resineros y laricios predominan en los bosques que trepan por las lomas calizas de las montañas que envuelven la pequeña aldea de Vadillo-Castril. El paisaje estaba salpicado de tintes otoñales, reflejado en el amarillo anaranjado de las hojas de los arces, los robles y los álamos.

Río Guadarquivir

     La tarde del primer día nos desplazamos hasta los tejos milenarios, bajo los cuales nos refugiamos al ser sorprendidos por un chaparrón. En el recorrido a pie que hicimos desde donde aparcamos los coches hasta donde se hallaban estas espectaculares coníferas tuvimos ocasión de ver unas cornejas posadas en las ramas de un pino laricio. Y cuando volvíamos hacia Vadillo-Castril paramos en la carretera para observar a un zorro pedigüeño que estaba en la cuneta. Resulta frecuente poder ver a estos confiados raposos cerca de las carreteras e incluso de núcleos de población, acostumbrados a alimentarse con la comida que le ofrecen los muchos turistas que visitan el Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, para los cuales se convierte en una atracción poder ver tan de cerca al cánido silvestre que la mayoría de las veces y en la mayoría de los sitios donde vive, normalmente se muestra huidizo.

Cornejas sobre las ramas de un pino laricio

Zorro

     Una noche, un grupo subimos andando hasta el área recreativa de Linarejos, donde gracias a las linternas, pudimos descubrir algunos gamos. Pero sin duda, la vivencia más impresionante fue escuchar la sobrecogedora llamada de un cercano cárabo poco antes de llegar al área recreativa. Al oír tan cerca los alaridos de la rapaz nocturna nos callamos, y empezamos a movernos con mayor cautela, para evitar hacer algún ruido que la asustara. Aunque adoptar estas medidas no siempre da el resultado deseado, y menos en compañía de un grupo relativamente numeroso, nosotros si tuvimos éxito, y acabamos viendo al cárabo, pero solo fugazmente volando entre las copas de los pinos desde donde cantó.

Grupo de Ciervas
 
     Y otro sendero que habitualmente hacíamos era el de la Cerrada del Utrero, por lo corto que es su recorrido circular y su proximidad a Vadillo-Castril. Desfila esta senda, en uno de sus extremos, paralela a la garganta por la que discurre el Río Guadalquivir, y desde la misma se eleva un escarpado cortado rocoso, que los buitres utilizan como pista de aterrizaje. Constituye este tramo un balcón que ofrece vistas a una cascada, frecuentemente seca, con forma de cola de caballo, de un arroyo que vierte su caudal, cuando lo tiene, al río. Por el otro el extremo, el camino se adentra en un bosque. También, en una ocasión que marchábamos por aquí, nos fue posible ver unos cernícalos.

Cacasda en forma de cola de caballo


Buitres Leonados



(*) Fotografías: gentileza de José Javier Aranda.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Gato Montés (Felis silvestris)
  • Cabra Montés (Capra pyrenaica hispanica)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Cárabo Común (Strix aluco sylvatica)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Acentor Común (Prunella modularis)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Corneja Común (Corvus corone corone)
  • Lúgano (Carduelis spinus)
  • Piquituerto Común (Loxia curvirostra)
  • Escribano Montesino (Emberiza cia)