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domingo, 26 de marzo de 2017

UN DÍA DE TRABAJO EN LA CAMPIÑA DEL SUROESTE JIENNENSE

     Con el objetivo de darle un acelerón a las plantaciones, antes de que avance la primavera, que se están llevando a cabo dentro del proyecto de Olivares Vivos con el propósito de restaurar con especies vegetales mediterráneas áreas improductivas, lindes o corregir cárcavas de arroyos y torrentes, se contrató una cuadrilla a tal efecto de la que he formado parte. Pese a la dureza del trabajo de campo, pocas cosas gratifican tanto como saber que estoy siendo participe de una acción que mejorará la naturaleza, en este caso el cultivo del olivar, contribuyendo a incrementar su biodiversidad. Y si además realizas estas labores junto a personas con las que compartes las mismas motivaciones conservacionistas como lo son el equipo humano de Iberus Medio Ambiente, un día de trabajo puede acabar pareciendo que más bien has salido para tratar de disfrutar con la observación de fauna y la contemplación de la naturaleza, como de hecho nos pasó ayer.
     Sin descuidar el trabajo, acudimos por segundo día consecutivo a la misma finca que el día anterior, de la campiña suroccidental de Jaén, donde se mantienen todavía algunos campos de cereal, diversificando el paisaje, e interrumpiendo la fiebre del monocultivo del olivo. Los aguiluchos cenizos se entregaban a sus paradas nupciales, ejecutando en el aire acrobáticas cabriolas y picados, acompasados al ritmo de sus silbidos. También las golondrinas daban continuas pasadas sobre el sembrado cerealista, del que no podíamos ignorar la procedencia del reclamo de los sisones, que ocultos entre las verdes espigas, dejaban oír a menudo sus leves ventosidades. Algo más tarde escuchamos también el característico siseo que producen al volar, cuando un macho se levantó para interceptar a otro en el aire, al pasar por su territorio.

Gallipato


     Del olivar se llegó a escuchar la silbante voz del alcaraván, pero lo que más se solía oír eran los jilgueros y los verdecillos. Tampoco faltaban en estos medios agrarios las cogujadas. Pasó también por la zona un ánade real, y algo más tarde un ratonero. Y además de las aves, mientras nos dedicábamos a plantar, nos encontramos también con un gallipato, no muy grande, y poco después apareció una culebra de escalera, un ejemplar subadulto.
     Al finalizar la jornada laboral, en lugar de irnos directamente, aprovechamos un rato más para dedicarnos ahora en exclusiva a mirar a las aves de los espacios abiertos y las zonas agrícolas, especialmente a los aguiluchos. Por el carril vimos también una abubilla. Aunque también atrajo mucho nuestra atención la avutarda, un macho que se paseaba por un barbecho. Y al irnos vimos unos cuervos.


Lista de Especies Observadas:

  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Busardo Ratonero (Buteo buteo)
  • Aguilucho Cenizo (Circus pygargus)
  • Sisón Común (Tetrax tetrax)
  • Avutarda Común (Otis tarda)
  • Alcaraván Común (Burhinus oedicnemus)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Cuervo Grande (Corvus corax)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Culebra de Escalera (Rhinechis scalaris)
  • Gallipato (Pleurodeles waltl)

lunes, 4 de julio de 2016

RECORRIDO EN PIRAGUA POR UN TRAMO DEL RÍO JÁNDULA

     Una de las formas de conocer los espacios naturales puede ser navegando a través de sus ríos, y en eso consiste la pequeña aventura que David y yo vivimos ayer en piragua, remontando un tramo del Río Jándula, en la que echamos la mañana. En un principio, cuando íbamos aguas arriba, avanzábamos casi todo el tiempo remando, pero poco a poco el río nos imponía la obligación de bajarnos de la canoa, y seguir a pie hasta otra lámina de agua con la suficiente profundidad y longitud como para seguir a remo. De camino al lugar donde aparcamos, vimos algún abejaruco, y unos pollos volantones de alcaudón común.


     Vimos a ciervos vadeando a nado el río en sus tramos más anchos y profundos. En otros puntos donde se estrechaba el cauce o afloraban las piedras, sobresalían las aletas dorsales de los barbos por encima de las someras aguas, que como nosotros, desafiando la corriente, parecían querer remontar el río. Varias veces nos topamos con una garza imperial, que volaba aguas arriba. Vimos también, a falta de prismáticos como una silueta negra en el cielo, al águila imperial. Por suerte no estaba demasiado alejada, y en unas de sus apariciones, además, cantó, revelando su identidad. Alguna abubilla, palomas torcaces, lavanderas blancas y golondrinas comunes fueron otras aves que vimos curso arriba. Y llegando al sitio donde dimos la vuelta, vimos a la oropéndola y varios buitres lejanos volando sobre los cerros del horizonte.


     De vuelta, vimos más veces a la oropéndola. También repitieron las golondrinas y alguna que otra lavandera. Pasó volando algún que otro arrendajo de lado a lado del valle por el que discurre el río. Logramos descubrir al martín pescador en un par de ocasiones. La segunda vez, incluso llegamos a verlo posado. Y los rabilargos hicieron acto de presencia casi al final de nuestra travesía en piragua, sobre un gran remanso del río por el que nos acercábamos a la orilla donde desembarcaríamos.


     Aunque los fresnos aparecen regularmente a lo largo del cauce, entre adelfas y zarzas, no llegan a formar un verdadero bosque en galería, siendo el bosque mediterráneo la formación vegetal dominante en el paisaje, llegando algunas encinas casi hasta las orillas. Deparamos en ello al finalizar el recorrido. De regreso a Andújar, pasando junto al río, pero aguas más abajo, vimos algunas cercanas golondrinas dáuricas, y la silueta de unos lejanos patos nadando.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Garza Imperial (Ardea purpurea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Alcaudón Común (Lanius senator)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Barbo Gitano (Luciobarbus sclateri)

lunes, 11 de mayo de 2015

PROGRAMA ANDARRÍOS EN EL JÁNDULA

     Participé ayer como voluntario en el Programa Andarríos junto a los miembros de AMECO (Asociación Medioambiental para la Conservación de Animales y Plantas), que a través de la medición de diferentes parámetros físico-químicos y biológicos del agua mediante su muestreo, mediciones de caudal, velocidad del agua y anchura del río, comprobación del estado de conservación de la vegetación de la ribera y las zonas adyacentes, anotación de la fauna observada y realización del sondeo de nutria para detectar su presencia, busca conocer la calidad de las aguas del tramo de río seleccionado, la ribera y su entorno colindante, con el objetivo de detectar cualquier indicio de degradación e intentar corregir los factores que la provoquen. El río escogido fue el Jándula (afluente del Guadalquivir), en su tramo medio, para lo que nos desplazamos a las Áreas Recreativas de la Recta y del Encinarejo, cercanas entre si. De las varias partes en las que se divide el programa, mi principal contribución fue la identificación de las especies de vertebrados que pueblan el río y la ribera, y el entorno aledaño, sobre la cual versa la siguiente narración.
     Nos dirigimos primero a La Recta, donde pasamos el grueso del día, un área recreativa que a pesar de encontrarse en Lugar Nuevo, una finca de interés público, tiene limitaciones horarias su acceso, lo cual permite un mejor estado de conservación. Levantamos algunos pinzones del carril por el que avanzábamos de camino al sitio donde nos instalamos, y algún que otro rabilargo merodeando por el área recreativa. Aunque todavía era muy temprano, todavía no había nadie, así que en cuanto me bajé del coche puse en marcha el oído dado que era el momento propicio. Sonaba el agateador en alguna parte, entre los fresnos y las encinas del área recreativa, mientras que en la otra dejaba oír su repetitiva estrofa el triguero. De la espesura de los sauces y zarzas podía escucharse las voces del mirlo, el repertorio de notas musicales del ruiseñor común, la estrofa del ruiseñor bastardo, y un lejano cuco.

Culebra Viperina, en actitud defensiva, emulando a una víbora, por lo
que debe su nombre. En cualquier caso no es más que una farsa,
porque incluso en el extraño caso de llegar a morder no podría inocular
veneno alguno, por carecer de él, por lo que es una especie
completamente inofensiva.

    En cuanto nos acercamos a la orilla no tardamos en ver una culebra viperina de considerable porte. Y casi inmediatamente otra, esta vez una cría. Tampoco nos llevó mucho tiempo en encontrar los excrementos de nutria sobre las rocas del río. La lavandera blanca, daba pasadas sobre el tramo del río en el que empezábamos a trabajar, y de vez en cuando se posaba en las piedras del río. De vez en cuando aparecía el mirlo en algún claro entre la espesura, pero siempre eran avistamientos fugaces. Río arriba había una garza real posada, que por la distancia que nos separaba, permaneció allí tranquilamente durante bastante tiempo. Se podían encontrar diversas especies de escarabajos en las flores. Lejanas, vimos las siluetas de grandes aves planeadoras, imposibles de asegurar de que se trataban. Apareció un ratonero volando sobre las copas de los árboles, que se mostró en un par de ocasiones. Altos, pasaron sobre nosotros un par de buitres negros, en vuelo de crucero. También volaban altos los vencejos, pero iban y venían continuamente. Los aviones comunes y las golondrinas dáuricas volaban más bajo, bien papando los mosquitos que se movían sobre el cauce, bien a ras del agua, dando pasadas sobre su superficie para beber.
     Avanzada la mañana, el cuco se había callado por completo, el ruiseñor común ya prácticamente permanecía en silencio, y el bastardo tan solo se oía de vez en cuando. Pero había empezado a oírse la melódica voz de la oropéndola. Un agudo sonido llamó mi atención, y pude ver que trataba de un andarríos chico que se había acercado hasta donde estábamos, y al verse sorprendido, se retiraba alarmado. El triguero se seguía oyendo con fuerza, a los que se sumaron a cantar los pinzones, los verdecillos, y algún verderón. Además arrullaban las palomas torcaces, así como las ranas, que ya se oían croar. A las palomas torcaces se las podía ver a veces, como también a una abubilla que se dejó ver por el área recreativa. También irrumpió en aquel tramo de río donde estábamos un pequeño bando de jilgueros, que pasó en seguida.
     Poco a poco aumentaban su actividad las culebras de agua, que descubríamos cruzando la masa de agua a lo ancho, nadando a gran velocidad con la cabeza asomada. Era fácil ver los cardúmenes de alevines en las aguas tranquilas y someras, pero no sucedía lo mismo con los adultos, que se prestaban rápidamente a la huída en cuanto notaban nuestra proximidad. No obstante logré ver con la suficiente claridad algunos ejemplares de barbo y de pez sol. Del agua extrajimos varias ninfas de libélula y otros invertebrados, que nos sirvieron como medidores biológicos de la calidad del agua, y que por supuesto fueron devueltos a su medio tras ser observados. Libélulas y caballitos del diablo adultos, de distinta coloración y variados tamaños, volaban sobre el cauce. Y entre las piedras de la orilla, de vez en cuando asomaba alguna lagartija colilarga, entre ellas, un gran macho adornado con los colores del celo.
     Hacia el medio día, salimos andando, río abajo, sirviéndonos de la sombra que nos brindaba la arboleda riparia. Bajo la cubierta arbustiva cantaba el chochín, mientras el carbonero lo hacía desde las copas de los árboles, que moviéndose entre las ramas, logramos descubrirlo. Entre ambos estratos vegetales se delataba el petirrojo, llegando a ver una pareja. Diferentes clases de hongos saprófitos crecían sobre los troncos de los pinos muertos que yacían en el suelo. Unos parecidos a los yesqueros, otros similares a agallas. Allí donde podía verse el río entre algún hueco de la vegetación, si había alguna roca, esta servía a los galápagos para tomar un baño de sol.
     Saliendo a una zona más aclarada, escuchamos el ruido de un animal corriendo monte a través. Se trataba de una hembra de gamo, que probablemente se habría ocultado en la fresca sombra de la ribera para pasar el día, y que huía al percatarse de que nos acercábamos. Un banco de arena de la margen del río por la que caminábamos aparecía minado por los cráteres de las larvas de la hormiga león. Había también bastantes caballitos del diablo que volaban por allí, algunos enlazados en la cópula. Y de entre la variedad de escarabajos nos fijamos en uno considerablemente mayor que los demás, que resultó ser una hembra de Melolontha papposa apoyada en las hojas de un pequeño taray. Escuché el gorgojeo de los abejarucos, y los divisamos en el cielo, junto con vencejos. También cruzó el espacio aéreo del claro del bosque alguna paloma. Los chapoteos en el agua llamaban mucho nuestra atención, por si podía ser la nutria, pero se trataba de los saltos de los peces, o de los galápagos al lanzarse al agua, buscando apartarse de nuestra vista. Cuando nos asomábamos al río, entre la turbidez del agua, aparecían las grandes sombras de los barbos, o los pequeños y plateados alburnos al nadar cerca de la superficie. Un par de patos levantaron el vuelo desde el agua, y fueron río abajo. En alguna ocasión se vio al mirlo pululando en la otra orilla, y las lavanderas blancas en su trasiego a lo largo del cauce o con su incesante balanceo de la cola cuando permanecían posadas.

Hembra de Melolontha papposa.

     Con la llegada paulatina de la gente, o tal vez por el aumento del calor en las primeras horas de la tarde, dejaron de verse las culebras vadeando el río. En cambio los galápagos aprovechaban para solearse en aquellos puntos más tranquilos, que no usaba la gente como zona de baño. Los pájaros también habían disminuido su actividad, y mientras el grupo pasábamos las horas de calor a la sombra, solo pude ver un alcaudón común que se posó en la rama baja de un fresno del área recreativa. En los fondos arenosos y someros, donde el agua no parecía tan turbia, podían verse con tanta nitidez las percas soles, que era fácil apreciar su dimorfismo sexual.
     Pasadas las horas de más calor, nos dirigimos al Encinarejo, un área recreativa que está en una zona pública a la que se puede ir en cualquier momento. Pero aquí no hicimos mediciones de ningún parámetro del agua, si no que nos limitamos a evaluar el estado de la cubierta vegetal. A la ida por el Encinarejo, se veían a los rabilargos, esperando pacientemente a que la gente abandonase la zona, para acercarse a buscar algún resto de comida. No estuvimos mucho tiempo allí. Nos acompañó una hembra de lagartija colilarga en el lugar que escogimos para hacer la valoración sobre la vegetación. Terminándola, oímos a la curruca cabecinegra, que poco después se mostró un macho, con su frágil vuelo sobre unos arbustos. Una vez acabado nuestro trabajo, saliendo del área recreativa, ya se veían los bandos de rabilargos en los merenderos donde había estado gente, y también algún mirlo.

Lagartija Colilarga, hembra.

     De nuestro trabajo concluimos que las condiciones del agua, si bien no son las óptimas, permiten albergar diferentes formas de vida. En cuanto al estado de la vegetación, estamos ante un bosque en galería aceptablemente bien conservado. No obstante la intervención humana está patente en las estructuras presentes del entorno, y en la presencia de eucaliptos y especies de árboles ornamentales en las zonas recreativas, así como en la presencia de un mayor número de especies exóticas de peces, que nativas en el río. Además, es muy importante hacer un llamamiento al poco civismo que demuestran algunas personas que disfrutan de estos enclaves naturales, dejando tirada la basura, aún cuando existen contenedores para depositarla, en incluso para el reciclaje.

                                                                                                                           
Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Gamo (Dama dama)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Busardo Ratonero (Buteo buteo)
  • Andarríos Chico (Actitis hypoleuca)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Cuco Común (Cuculus canorus)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Chochín Común (Troglodytes troglodytes)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Ruiseñor Común (Luscinia megarhynchos)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Agateador Común (Certhia brachydactyla)
  • Alcaudón Común (Lanius senator)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)
  • Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)
  • Culebra Viperina (Natrix maura)
  • Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)
  • Barbo Gitano (Luciobarbus sclateri)
  • Alburno (Alburnus alburnus)
  • Perca Sol (Lepomis gibbosus)

domingo, 15 de junio de 2014

UNA TARDE PASEANDO POR LA ROPERA

     Después de bastante tiempo sin ir, ayer David y yo salimos a dar un paseo por la zona de La Ropera a últimas horas de la tarde. Y como otras veces que hemos elegido aquel sitio por su proximidad a Andújar, para echar un rato de campo y poder observar fauna, no nos decepcionó. Las tórtolas turcas y algún que otro gorrión adornaban los cables de los tendidos eléctricos sobre los que se hallaban posados por la carretera. Sobre las aguas abiertas del ancho tramo final del Río Jándula nadaban algunos ánades reales, mientras los rabilargos revoloteaban entre los olivos y los árboles de la ribera.
     Aparcamos en las inmediaciones del puente. La humedad del río y el calor reinante a pesar de las horas crepusculares, propiciaban que estuviésemos envueltos en un cierto bochorno. Desde el puente, veíamos los desconfiados patos que se habían alejado aguas abajo. También descubrimos una garza real que entre los sauces, asomaba sobre el cauce. De las verdes eneas que proliferaban a ambas orillas del río junto al puente, emanaban las ásperas notas del carricero común. Una brizna de enea que se agitaba a un ritmo diferente a las demás, era movida por una gran carpa que nadaba por las someras aguas de donde brotaba.
      Cruzamos el puente y echamos a andar paralelos a la orilla, aguas abajo, entre bosque de ribera y olivar. Entre los muchos vencejos que con su incesante griterío volaban sobre el río, los acompañaban algunos abejarucos. En los claros donde el bosque en galería se abría, aprovechábamos para mirar hacia el río, pero en cuanto nos deteníamos, las garzas y los ánades reales que tratábamos de observar echaban a volar sin darnos muchas más opciones. Y también por este lado del río había rabilargos
     Nos resultó llamativo el gran número de pollos volantones de golondrina común que se concentraban sobre un sauce, mientras otras tantas pasaban sobre el río. Del interior del bosque de aquella orilla procedían también los arrullos de la tórtola común, y la voz aflautada de la oropéndola. Un tronco encallado en el lecho del río y que emergía sobre la corriente, servía de islote a unos galápagos que se soleaban con los últimos rayos de la tarde. Y mientras esto sucedía, un pollo volantón se posó en el tallo de una planta de la orilla por la que caminábamos, muy cerca de nosotros. Pero no era una golondrina, si no algo que acaparó nuestra atención con especial interés. Habíamos tenido junto a nosotros un pájaro moscón.
     Poco más adelante terminó nuestro paseo, pero no retomamos la vuelta inmediatamente, si no que esperamos un rato. Íbamos tranquilamente, y delante nuestra alzaron el vuelo un par de abubillas. Al pasar por el lugar donde habíamos visto al moscón, escuchamos al martín pescador, que David que llegó a ver. Los galápagos permanecían apurando su baño de sol sobre el tronco. Bajo las aguas se intuía la difusa silueta de grandes carpas que a veces nadaban a ras de la superficie del agua turbia, dibujando onduladas  estelas, que a veces asomaban sus aletas dorsales. Sobre el olivar cercano volaban algunos estorninos, y más lejos también lo hacía un bando de estos negros pájaros sobre la chopera del otro lado del río.
     Esta vez no conseguimos ver ninguna garza, pero si patos. A los vencejos y a las golondrinas comunes que se dedicaban afanosamente a prospectar el río a la caza de mosquitos y otros insectos alados, se sumaban ahora al elenco aviones comunes y golondrinas dáuricas. Quizás también estaban allí al principio, cuando veníamos, pero entonces no me percaté de su presencia. Entre el sotobosque de sauces, los rabilargos formaban una algarabía, quizás en conflictos entre ellos mismos, o tal vez fuera otra cosa lo que los inquietara, pero que nunca llegamos a descubrir. En las sombras del camino se descubre un mirlo que acto seguido vuelve a refugiarse entre la segura espesura de la vegetación.
     Acercándonos al puente, entre el canto del carricero también se oyó la estrofa musical del ruiseñor bastardo. Y al llegar al puente, antes de cruzarlo, observamos un pájaro que se movía nerviosamente entre el suelo y los tallos secos del pasto. Estaba comiendo hormigas en aquel sitio, por lo que pudimos observarlo con todo detenimiento, durante un rato, hasta que se decidió a volar hasta el interior de la copa de un chaparro. Se trataba de una curruca que puso el broche de oro y el cierre a nuestras observaciones de la tarde, la mirlona.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Tórtola Europea (Streptopelia turtur)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Carricero Común (Acrocephalus scirpaceus)
  • Curruca Mirlona (Sylvia hortensis)
  • Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)
  • Carpa (Cyprinus carpio)

miércoles, 4 de julio de 2012

UNA MAÑANA DE VERANO EN LA ROPERA

     Ayer por la mañana fuimos David y yo a dar una vuelta por La Ropera, donde a pesar de las pocas horas que estuvimos, y del calor, vivimos una intensa jornada de observación de animales.
     Bajando por la pedregosa cuesta que nos acercaría al río se movían los rabilargos entre los olivos y los ciruelos, y nada más aparcar en el cruce de caminos, se cruzó un zorro por el camino, un poco más adelante. Empezamos a andar por ese mismo camino, aunque pronto nos salimos del mismo, para tratar de asomarnos al río, entre las eneas donde se descubría y desaparecía el carricero común a su antojo. De vez en cuando sonaba el canto del ruiseñor bastardo, y los pitidos de la gallineta. Logramos ver una caminado por la orilla opuesta, por el borde donde las verdes eneas emergen del agua. Y una garceta común pasa en vuelo sobre el cauce.
    Siguiendo nuestro paseo, era fácil ver los mirlos y ruiseñores que atravesaban el camino de lado a lado, a los que también se les oía cantar desde el interior de la enmarañada vegetación que los cobijaba. Acompañaban también las estrofas del carricero tordal en un tramo de la senda. Al llegar a la pequeña laguna, se escucha el chapoteo de los galápagos al sumergirse en las turbias aguas donde se ocultaban. Desde bosque de ribera que nos rodea, llegan a nuestros oídos los arrullos de palomas torcaces y tórtolas comunes. También se oye el tamborileo que produce el pico picapinos al golpear seguidamente los troncos, al que también oímos emitir sus notas monosilábicas, y que tras buscarlo, conseguimos ver por unos instantes.
    Nos adentramos entre los sauces ribereños para asomarnos al río, donde permanecimos un rato de espera, sentados a la sombra. Tenemos como telón de fondo el canto del verderón. De vez en cuando se ve algún mirlo entre la vegetación de la otra orilla, o alguna paloma volar sobre las copas de los árboles. A nuestras espaldas vemos unos jilgueros, y bajo las mismas sombras donde improvisamos nuestro escondite aparece algún que otro joven herrerillo. En medio del río hay una pequeña isleta en la que vemos unos cuantos picos de coral. Ya los vimos en enero de este año, por lo que es posible que se hayan establecido en el lugar de forma permanente.
     De vuelta hacia el coche, se nos vuelven a cruzar algunos mirlos y ruiseñores, mientras el carricero tordal prosigue cantando por el mismo sitio, aunque no conseguimos observarlo. Cogemos el coche para ir hasta el puente. Antes de llegar descubrimos en los calvos del olivar unos conejos que pronto se ocultan bajo las zarzas. Un pequeño bando de verdecillos pasa por allí.
     Cuando llegamos al puente nos detenemos en medio del mismo, y desde el coche nos dedicamos a esperar, por no estar al sol. A lo lejos, en el río, vemos varios ánades reales, y por las orillas próximas por donde los patos nadan, descubrimos algunas gallinetas. Delante de nosotros, donde acaba el puente, se mueven unos gorriones. Las golondrinas vuelan a ras de la superficie del agua. Pasa un grupo de abejarucos, a los que previamente habíamos escuchado. Al buscar a los coloridos pájaros africanos en el aire, también vemos el rápido vuelo de los vencejos. A pesar del estío, el río baja crecido, debido a los desembalses. Con satisfacción contemplamos el vuelo de una garza imperial, que tras algunos años sin verla en La Ropera, parece haber vuelto por allí. Conseguimos ver al martín pescador dar varias pasadas, río abajo, río arriba, traspasando el puente por los ojos en sus idas y venidas. Siguiendo el vuelo del pájaro ictiófago, con el fin de observarlo en algún posadero, David descubre por su lado del río a un discreto martinete posado bajo la sombra de un sauce. La garza imperial, o tal vez otra diferente, vuelve a sobrevolar el puente, siguiendo su camino sobre el río. Y desde mi lago, se oye al avetorillo, desde lo más profundo de las espadañas.
     A pesar del calor, la vida bullía en torno al río, pero a nosotros empezaba a fatigarnos. Terminamos de cruzar el puente, para cambiar de sentido, y al volver cruzar el puente vemos una rata corriendo por el borde, en nuestra dirección, pero que pronto se echó a un lado, suponemos en introduciéndose por una grieta o agujero de los pilares del puente. Y al girar en el camino, por el tramo que va paralelo al cauce, paramos por última vez, para observar desde otra perspectiva al martinete.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Rata Parda (Rattus norvegicus)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Avetorillo Común (Ixobrychus minutus)
  • Martinete Común (Nycticorax nycticorax)
  • Garceta Común (Egretta garzetta)
  • Garza Imperial (Ardea purpurea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Europea (Streptopelia turtur)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Ruiseñor Común (Luscinia megarhynchos)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Carricero Común (Acrocephalus scirpaceus)
  • Carricero Tordal (Acrocephalus arundinaceus)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pico de Coral Común (Estrilda astrild)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)

domingo, 23 de octubre de 2011

DOBLE SESIÓN DE HIDE: POR LA MAÑANA EN LA ROPERA

     A David le habían contado que un avetoro estaba parando en la desembocadura del Jándula, así que ayer por la mañana, temprano, decidimos ir en su busca. Aunque nos plantamos con el hide, ocultos entre la vegetación ripícola, a la orilla del río, no hubo suerte con la rara garza. En cambio si avistamos a muchas otras aves en las cuatro horas largas que allí estuvimos.
     En el corto trayecto que separa Andújar de La Ropera vimos algunos gorriones iniciando su actividad mañanera, y un mochuelo, oteando desde un poste, apurando su actividad nocturna.
     Cuando llegamos al sitio, decidimos montar el hide bajo las ramas de un sauce, y comenzó nuestra espera. Las primeras manifestaciones que tuvimos de las aves eran sonoras. La repetitiva estrofa del ruiseñor bastardo, la grave voz del verderón, y los ruidosos graznidos de los rabilargos. Poco a poco se veía alguna gallineta prospectando el borde de la orilla de enfrente, y el río era cruzado por algún mirlo, algún arrendajo, y varios rabilargos. Los patos parecían saber que estábamos allí, y solo pasaban en vuelo siguiendo el cauce.

Lavandera Cascadeña

     La orilla donde estábamos era bastante interesante, puesto que teníamos delante un extenso banco de lodo, y justo en frente un pequeño islote. Una garza real estuvo bastante tiempo posada sobre este banco de lodo, pero muy alejada de nosotros. Los andarríos chicos merodeaban algo más cerca, y de vez en cuando levantaban el vuelo y pasaban cerca de nosotros, dejando oír sus trinos. También acudieron a estos lodos algunos zorzales charlos, pero siempre muy cerca de la espesura de la vegetación del borde. El martín pescador dio varias pasadas, llegando a posarse no solo en la orilla de en frente, si no también en la que estábamos nosotros, cerca del hide, pero oculto entre el follaje de las ramas de los árboles. Las lavanderas, tanto la blanca como la cascadeña, fueron los pájaros más confiados, que más se acercaron a nosotros. Poco a poco también se nos acercaron los andarríos chicos, pero siempre guardando las distancias, e incluso llegaron un par de andarríos grandes al mismo banco, aunque algo lejos de nosotros. Entre la somera vegetación del islote pululaba algún mosquitero y un par de bisbitas. Entre tanto los patos ya habían empezado a nadar en los alrededores de nuestra ubicación, varios reales y algunos frisos. En un momento de calma, en el que ningún ave se observaba por las inmediaciones, apareció una hembra de aguilucho lagunero, volando despacio sobre el río, vigilando el río, buscando alguna presunta presa. Pasado el peligro, la actividad ornítica reapareció en aquel tramo de río. Los ánades reales y frisos volvieron a nadar por allí, los andarríos grandes y chicos volvieron a seguir sondeando aquel lodo de la orillas, las lavanderas volvieron a revolotear en las cercanías. También surgían de la espesura del bosque en galería, carboneros y pinzones, y alguna que otra curruca capirotada que de vez en cuando se paraban en las ramas bajas de los sauces que asomaban a la orilla.

Andarríos Chico

     La mañana había avanzado aproximándose a las horas centrales del día, y poco a poco la actividad de los pájaros disminuyó hasta acabar desapareciendo por completo. Entonces decidimos levantar el hide. Yendo hacia el coche, nos topamos con petirrojo y podíamos escuchar a los pardillos cantar.

Fotografías: gentileza de David Torres.


Lista de Aves Observadas (Orden Sistemático):

  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Friso (Anas strepera)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Andarríos Grande (Tringa ochropus)
  • Andarríos Chico (Actitis hypoleucos)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Bisbita Pratense (Anthus pratensis)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)

jueves, 6 de octubre de 2011

ENCUENTRO JUVENIL EN LITUANIA: VISITA AL PARQUE NACIONAL AUKŠTAITIJA

     El día 28 de septiembre realizamos una visita guiada al Parque Nacional Aukštaitija (Aukštaitijos Nacionalinis Parkas). Nos llevaron a ver un centro de visitantes donde se mostraban los principales valores del parque, un museo de la miel, y aunque resulte chocante: ¡a una torre de telefonía móvil! Supongo que un país donde prácticamente no hay de elevaciones naturales debe resultar atractivo tener una perspectiva visual desde la altura, aunque sea desde una estructura metálica artificial poco integrada en el paisaje, pero aun así yo no subí. El centro de vistantes tampoco fue de mi agrado, pues los animales que mostraban no eran maquetas, si no que se trataban de ejemplares reales que estaban disecados, expuestos como una colección de trofeos cinegéticos. Pero también hicimos paradas en un mirador desde el que se contemplaban lagos rodeados por pinares, y en un pequeño puente que actuaba de presa sobre un río y formaba un pequeño embalse.



Lagos del Parque Nacional






























     El paisaje del Parque Nacional no variaba con respecto al lugar donde estábamos alojados: pinares, solo interrumpidos por praderas y lagos. Y al igual que en los alrededores de Salakas era complicado observar fauna silvestre, y más aún, viajando en un autobús que solo paraba donde tenía previsto hacerlo. Así que me tuve que conformar con ver solo de pasada dos garzas reales y dos cisnes, y también unos pocos arrendajos que se atrevieron a cruzar la carretera.

Cauce de un río estancado por una pequeña presa

Ánades Reales o Azulones reposando en la orilla de un río

     En el pequeño pueblo donde se hallaba el centro de visitantes, integrado en el bosque y cerca de un gran lago, tuvimos bastante tiempo libre, y allí fue donde comimos, en un área recreativa. Algunos invertimos nuestro tiempo en dar un paseo por la zona. Era fácil encontrarse con ranas, en cambio las aves brindaban pocas oportunidades de observación, de las que las cornejas cenicientas eran las que más se dejaban ver. Unas grajillas se delataron por el canto, lo que me permitió localizarlas con facilidad. Andando entre unas viejas cabañas de madera pudimos ver un carbonero, al que descubrimos gracias a su canto, y poco más adelante, entre la hierba del suelo vimos un zorzal real, que salió volando en cuanto paramos para intentar observarlo. También unos pocos gorriones comunes y molineros, separados en distintos bandos, se dejaron ver por el poblado. 

Rana Bermeja

     En los lagos que se veían desde el mirador, a pesar de la distancia, se distinguían algún que otro somormujo, y a las oscuras fochas, nadando en grupo. En el corto rato que estuvimos allí, voló un picapinos por un claro del bosque. En las aguas contenidas por el puente, formando una pequeña laguna, nadaban, confiados de la gente, algunos ánades reales. Y cerca del mismo puente desde donde observábamos los patos, andaba por la carretera una lavandera blanca. Al acercarnos a orillas del río saltaban entre la hierba multitud de ranas bermejas tratando de huir de nosotros, mientras que los patos ni se inmutaban. Aquí presenciamos algo que llamó bastante la atención del grupo. Una gran rana, que al aproximarnos, se lanzó al agua, circunstancia que aprovechó uno de los patos para capturarla. Apresuradamente, el ánade se alejó del resto de sus congéneres, que lo persiguieron para arrebatarle el botín. A pesar de zarandearla y golpearla repetidas veces contra el somero fondo del cristalino río, era incapaz de tragarsela. Aún así, insistía constantemente y tampoco la soltaba. No sabemos si finalmente la engulló, porque tuvimos que marcharnos, pero lo que es seguro que la rana no viviría para contarlo. Mientras el grupo subía a la torre, en la que fue nuestra última parada al final de la tarde, aproveché para dar una vuelta por los alrededores, lo que me permitió encontrar un par de montículos de hormigas rojas. Cuando el grupo bajaba de la torre para marcharnos, pasó una bandada de ánsares en su característica forma de V.

Perspectiva de un lago y del pinar del Parque Nacional
































(*) Fotografías: gentileza de Marta Negrillo y Patricia Zamora (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánsar Común (Anser anser)
  • Cisne Vulgar (Cignus olor)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Zorzal Real (Turdus pilaris)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Grajilla Común (Corvus monedula)
  • Corneja Cenicienta (Corvus cornix)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Gorrión Molinero (Passer montanus)
  • Rana Bermeja (Rana temporaria)

miércoles, 2 de febrero de 2011

DÍA MUNDIAL DE LOS HUMEDALES EN LAGUNA GRANDE (40º ANIVERSARIO)

     Hoy se cumplen 40 años desde que se firmó el Convenio Internacional de los Humedales en Ramsar (Irán), y como todos los años, en la provincia de Jaén se ha conmemorado este aniversario en el Paraje Natural de Laguna Grande (Baeza). Pero este año, además de la jornada de anillamiento por parte de SEO, también ha tenido lugar un simposio en el que se han tratado diversos temas relacionados con las zonas húmedas.
     Allí, en la Laguna Grande, me he encontrado con conocidos míos de SEO, Esteban Ureña, Juanjo Lorite y José Jiménez, encargados de efectuar la jornada de anillamiento, y con quienes he tenido ocasión de charlar, después de mucho tiempo sin verlos. Dada la gran cantidad de asistentes a la jornada se acordó dividirnos en dos grupos, y mientras unos asistían a la captura de paseriformes en las redes y a su anillamiento científico, la otra mitad participaba en el estudio del apasionante y variopinto universo de vida microscópica del agua, mediante su captura por redes especiales, y su examen y visualización a través de lupas.
     Pero antes de llegar a la laguna, por el camino, entre los infinitos olivares de la campiña jiennense, pude ver varias palomas torcaces, un par de abubillas y algunos gorriones y jilgueros. Mientras se desarrollaban las actividades mencionadas, al aire libre en la fría mañana de este día, pude ver una curruca capirotada moviéndose en los tarajes de los alrededores. Un agudo silbido llamó mi atención, levanté la vista y pude ver un macho de aguilucho lagunero cicleando en el despejado cielo azul. Sobre las aguas de la laguna, donde nadaban algunas fochas, daban pasadas los recién llegados aviones comunes, desde sus cuarteles de invernada en África. En las redes de los ornitólogos cayeron dos petirrojos, un mosquitero común, un macho de curruca capirotada, un macho de mirlo, y un zorzal común.
     Después aprovechamos para dar una vuelta, bordeando los cuadrangulares límites de la laguna, ya que originalmente era una balsa de riego, hoy bastante naturalizada por la presencia de carrizos, tarajes, fresnos y la invasora falsa acacia; y protegida bajo la figura de Paraje Natural, a pesar de estar rodeada de olivares y ser de titularidad privada (comunidad de regantes). El objetivo de este paseo era observar aves acuáticas, y así pudimos ver somormujos lavancos, ánades reales, patos cucharas, porrones comunes y fochas. Además vimos algunos mosquiteros, carboneros y lavanderas blancas revoloteando entre las ramas de los tarajes. También, en las turbias aguas, se hicieron notar las carpas, y sobre las cuales nos habló Luis Pedrajas en su ponencia, sobre como afectan, negativamente, a las poblaciones de anfibios.
     Hacía el medio día concluyeron las actividades. En el camino de vuelta otra vez pude ver palomas torcaces, pero también un par de cuervos, un ratonero, y al pasar cerca de una vieja cortijada me percaté de que ya han llegado los cernícalos primillas.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Cuchara Común (Anas clypeata)
  • Porrón Europeo (Aythya ferina)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Busardo Ratonero (Buteo buteo)
  • Cernícalo Primilla (Falco naumanni)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Común (Turdus philomelos)
  • Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Cuervo Común (Corvus corax)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Carpa (Cyprinus carpio)