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domingo, 26 de marzo de 2017

UN DÍA DE TRABAJO EN LA CAMPIÑA DEL SUROESTE JIENNENSE

     Con el objetivo de darle un acelerón a las plantaciones, antes de que avance la primavera, que se están llevando a cabo dentro del proyecto de Olivares Vivos con el propósito de restaurar con especies vegetales mediterráneas áreas improductivas, lindes o corregir cárcavas de arroyos y torrentes, se contrató una cuadrilla a tal efecto de la que he formado parte. Pese a la dureza del trabajo de campo, pocas cosas gratifican tanto como saber que estoy siendo participe de una acción que mejorará la naturaleza, en este caso el cultivo del olivar, contribuyendo a incrementar su biodiversidad. Y si además realizas estas labores junto a personas con las que compartes las mismas motivaciones conservacionistas como lo son el equipo humano de Iberus Medio Ambiente, un día de trabajo puede acabar pareciendo que más bien has salido para tratar de disfrutar con la observación de fauna y la contemplación de la naturaleza, como de hecho nos pasó ayer.
     Sin descuidar el trabajo, acudimos por segundo día consecutivo a la misma finca que el día anterior, de la campiña suroccidental de Jaén, donde se mantienen todavía algunos campos de cereal, diversificando el paisaje, e interrumpiendo la fiebre del monocultivo del olivo. Los aguiluchos cenizos se entregaban a sus paradas nupciales, ejecutando en el aire acrobáticas cabriolas y picados, acompasados al ritmo de sus silbidos. También las golondrinas daban continuas pasadas sobre el sembrado cerealista, del que no podíamos ignorar la procedencia del reclamo de los sisones, que ocultos entre las verdes espigas, dejaban oír a menudo sus leves ventosidades. Algo más tarde escuchamos también el característico siseo que producen al volar, cuando un macho se levantó para interceptar a otro en el aire, al pasar por su territorio.

Gallipato


     Del olivar se llegó a escuchar la silbante voz del alcaraván, pero lo que más se solía oír eran los jilgueros y los verdecillos. Tampoco faltaban en estos medios agrarios las cogujadas. Pasó también por la zona un ánade real, y algo más tarde un ratonero. Y además de las aves, mientras nos dedicábamos a plantar, nos encontramos también con un gallipato, no muy grande, y poco después apareció una culebra de escalera, un ejemplar subadulto.
     Al finalizar la jornada laboral, en lugar de irnos directamente, aprovechamos un rato más para dedicarnos ahora en exclusiva a mirar a las aves de los espacios abiertos y las zonas agrícolas, especialmente a los aguiluchos. Por el carril vimos también una abubilla. Aunque también atrajo mucho nuestra atención la avutarda, un macho que se paseaba por un barbecho. Y al irnos vimos unos cuervos.


Lista de Especies Observadas:

  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Busardo Ratonero (Buteo buteo)
  • Aguilucho Cenizo (Circus pygargus)
  • Sisón Común (Tetrax tetrax)
  • Avutarda Común (Otis tarda)
  • Alcaraván Común (Burhinus oedicnemus)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Cuervo Grande (Corvus corax)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Culebra de Escalera (Rhinechis scalaris)
  • Gallipato (Pleurodeles waltl)

domingo, 19 de junio de 2016

PASEO MATUTINO POR LOS ALREDEDORES DEL CASTILLO DE LA CALAHORRA

     Entre los días 4 y 17 de Junio he vuelto a participar en el Voluntariado organizado por Amigos de la Tierra y EcoCampus UAM en Sierra Nevada, donde de nuevo he coincido con Pedro, que como monitor ha conducido el grupo para desempeñar las actividades (principalmente señalización del tramo del GR 7 comprendido entre Ferreira y el Puerto de la Ragua), rutas, visitas y excursiones, y también me he reencontrado con Cris, compañera de Daimiel del año pasado, con quien no han faltado las risas y buenos ratos. El resto del grupo lo integraron Lorena, Loyola, Nátalia y Rosalia, a quienes he tenido oportunidad de conocer allí, y compartir una intensa vivencia durante esas casi dos semanas.
     Pero no todo en Sierra Nevada han sido montañas. En La Calahorra, pequeño pueblo del Marquesado del Zenete, donde hemos estado alojados, conocido por su castillo levantado sobre un cerro, dominando visualmente el paisaje aledaño, y en cuyo entorno se congrega un curioso elenco de aves pertenecientes al hábitat urbano, a los roquedos y a los páramos abiertos. Quizás no sean circunstancias que exclusivamente sucedan en La Calahorra, pero en cualquier caso me llamó la atención descubrirlo en un paseo en la primera mañana que allí desperté.

Castillo de La Calahorra

     Me levanté pronto, tal vez debido a que las emociones contenidas por poder estar allí, asistiendo otra vez en un nuevo voluntariado, no me dejaron conciliar un sueño profundo. Salí antes del desayuno, y con la idea de llegar al castillo, me adentré en el pueblo. Los aviones comunes estaban muy activos, volando en los alrededores del edificio del colegio que está frente al hotel. Sobre ellos también pasaban los vencejos comunes, que también vi por el pueblo, además de algunos gorriones comunes y estorninos negros. Pero la verdad es que tampoco les presté mucha atención. Fue subiendo las empedradas callejas de las faldas del castillo donde ya me entretuve un poco más en tratar de descubrir a los gorriones chillones, que se podían escuchar por las últimas casas antes de salir a terreno abierto. También allí escuche al colirrojo tizón, que fácilmente se dejó observar.
     Por los alrededores del castillo volaban los vencejos y los aviones roqueros, pero eran particularmente llamativas las chovas piquirrojas, por poder verse y oírse tan de cerca. Los muros del castillo también son utilizados por estorninos negros y los gorriones comunes y chillones, que se movían por el lugar. Mientras iba rodeando el castillo con mi paseo, también vi algunas cogujadas por la zona, y cuando bajaba para hacia el pueblo para encaminarme hacia el hotel descubrí a la collalba negra.
     No fue este el único paseo hasta el castillo, aunque sí en el que pude realizar el inventario más completo de aves. Muchas noches, después de cenar, nuestras caminatas nocturnas grupales culminaban en la colina sobre la que se alza el castillo, donde las estrellas y las constelaciones solían acaparar buena parte de nuestras conversaciones. También pudimos visitarlo un día por dentro. El castillo pues, se acabó convirtiendo en un importante referente de nuestro Voluntariado.


Lista de las Aves Observadas (Orden Sistemático):

  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Collalba Negra (Oenanthe leucura)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Gorrión Chillón (Petronia petronia)

martes, 28 de julio de 2015

JORNADA COMPLETA EN EL COMPLEJO LAGUNAR DE ALCÁZAR DE SAN JUAN

     En estos últimos días en Alcázar de San Juan, he tenido oportunidad de regresar por las lagunas con más tiempo, por las mañanas, y al atardecer. Especialmente destacable fue la jornada de hace un par de días, en la que no solo conseguí observar la mayor cantidad de especies, sino que también fueron avistamientos de buena calidad los que hice. Y a pesar de estar sin prismáticos, parece que me voy adaptando a ello, y mejorando mis capacidades de observación a unas especies y a un medio a los que no estoy habituado.
     En la mañana me dediqué desde las 8.00 a hacer esperas en los observatorios de la Laguna de la Veguilla. Llegando hacia el observatorio situado junto al Centro de Visitantes, escuché a los pardillos, que revoloteaban en bandos muy cerca el suelo, parándose de cuando en cuando en el mismo, o sobre algún reseco cardo. También había gorriones, moviéndose en grupos, y golondrinas, dando pasadas a ras del suelo. La cigüeña vigilaba desde su alto nido el páramo del entorno de la laguna. Los conejos eran frecuentes cerca de los tarajes, por los que también merodeaban unas urracas. Un gran bando de palomas bravías cruzó el cielo.

Laguna de la Veguilla

     Al entrar en el observatorio, despegó un macho de aguilucho lagunero que estaba posado por allí cerca. Sobre la laguna destacaban las fochas, y algo más lejos los flamencos, aunque más cercanos, nadaban y se sumergían zampullines y alguna malvasía. Entre las fochas, entre las que de vez en cuando se producía algún enfrentamiento, nadaban algunos ánades reales, y entre los flamencos, podían distinguirse cigüeñuelas y avocetas. Entre los claros del carrizal se dejó ver un conejo. Por la orilla se pasearon unos pollos crecidos de gallineta. Unas pocas palomas torcaces se posaron sobre un taray a la orilla de la laguna. Alguna que otra pagaza piconegra se dieron una vuelta junto al observatorio, pasando tan cerca y durante el suficiente tiempo como para identificarlas sin género de dudas. Un par de hembras de aguilucho lagunero también volaron cerca, sumergiéndose en la espesura del carrizal, y posteriormente saliendo al poco tiempo. Los vencejos sobrevolaban la laguna a poca altura, dando alguna pasada sobre su superficie para beber. Irrumpió un ruidoso bando de jóvenes abejarucos sobre la laguna, pasando al lado del observatorio. Se acercó nadando una hembra de pato cuchara, acompañada por un zampullín, que parecía seguirla intencionadamente. Cruzó una lavandera boyera frente a las ventanas del observatorio, que solo puede reconocer por la fugaz mancha amarilla que vi pasar.
     Fue en el primer observatorio donde más tiempo estuve. Dirigiéndome hacia el segundo, volví a ver el nutrido grupo de abejarucos, volando en torno a los chopos que hay junto a la depuradora. También pude ver el delicado vuelo del diminuto buitrón en mi corto paseo. No vi nada que no hubiese visto en el anterior observatorio el rato que estuve sentado en el segundo. Desde el último si pude ver algunas avefrías.

Repoblación de pino carrasco

     Volví rodeando la laguna. Pude ver pasar bandos de estorninos negros y palomas bravías. Escuche los graznidos de las grajillas, apostadas sobre estructuras metálicas. Algunas gaviotas reidoras y sombrías, y también unas cigüeñas, volaban dispersas sobre la laguna. Busqué las sombras del cercano pinar un rato, donde solo vi unas palomas torcaces, pero también oí por las inmediaciones a los pardillos.
     El sol azotaba con fuerza, y hacia medio día interrumpí mi jornada, para reanudarla a las 20.00 horas, cuando el calor se empieza a debilitar con la caída de la tarde.
     Un copioso bando de pardillos me daba la bienvenida al paraje lagunar con sus trinos, entre los que se mezclaba algunos jilgueros. También era destacable la cantidad de conejos. Lo primero que hice fue volver al observatorio de la Laguna de la Veguilla, junto al Centro de Visitantes. Entrando, vi la esbelta figura de una garza imperial apostada en la orilla, que a través de las ventas abiertas me vio llegar, y levantó el vuelo antes que pudiera sentarme. Pero no estaba sola. La acompañaron otras dos imperiales, más una garza real, que casi no pude diferenciar por el contraluz de la tarde que entraba en el observatorio orientado al poniente. Las gaviotas sombrías, en cambio, se mostraron más confiadas, y se quedaron nadando cerca del observatorio.
     Pero no me quedé mucho allí, y pronto salí a caminar hacía las otras dos lagunas. Quería llegar antes de que oscureciese. Rodeando la laguna me topé con un grupo de aves sobre el camino, y el campo aledaño que me recordaron a las canasteras, pero que no puedo asegurar que lo fueran. Lo mismo me pasó con otros pequeños limícolas que andaban por la orilla. Desde esos dos claros en el carrizal que se abren a la laguna estuve viendo flamencos, cigüeñas, patos, fochas, y un ingente bando de avefrías que levantaron el vuelo cuando asomé por allí, junto a las alarmadas cigüeñuelas Pasó en vuelo una garcilla bueyera, más otra que localicé caminando en un campo cercano. Pequeños grupos de estorninos, y algunos abejarucos y vencejos dispersos también volaban por las cercanías de la laguna.

Salicornia

     Caminaba con el sol de frente, por lo que me costaba mirar hacia delante. Me era más fácil localizar los animales mirando a izquierda o derecha, o para arriba. Conejos a los lados, y alguna que otra urraca, y gaviotas sombrías y palomas bravías volando sobre mí. Y bastantes grajillas en el suelo, hacía donde avanzaba, que formaron gran revuelo, cuando me acercaba.
     Numerosos conejos, fáciles de ver, corrían por los campos arados y entre los espartos de los áridos páramos circundantes a la Laguna del Camino de Villafranca. Entre ellos, llegué a ver tres apresuradas liebres en sendos momentos. Libélulas coloreadas de forma diferente volaban por el entorno. Era difícil ver a la cogujada entre los terrones de tierra desde donde cantaba. Escuché en un par de ocasiones el canto del alcaraván, hasta que pude ver uno tomar tierra. Oí también el sonido de la ganga. Alcé la vista, y pude localizar una, volando alta y rápida.

Espartales

     Al llegar a la Laguna de las Yeguas no proseguí mucho más mi andanza. Me senté en un montículo a ver la puesta de sol en la horizontalidad casi perfecta de la meseta manchega. Aunque he de confesar que mi atención se distraía fácilmente con las manifestaciones de vida. El mochuelo ya había comenzado su actividad. Una abubilla salió volando desde el taray donde estaba posada. Destacaba la cantidad de conejos. Otra vez el canto de las gangas, y a lo lejos pude ver como un grupo se disgregaba en dos. Y de nuevo volvieron a cantar, pero sin llegar a verlas.

Atardecer, en un lugar de La Mancha

     En la penumbra casi, con el sol ya oculto en el horizonte, pero en esa frontera entre la claridad y la oscuridad, escuché los siseos de la lechuza provenir de alguna parte, por lo que decidí aguardar un poco más. La estridente llamada de la lechuza no tardó en repetirse. Y de repente, me vi sorprendido por la silueta de un gran ave, que aleteaba en silencio, muy próxima al suelo, que venía hacia donde yo estaba. Mis movimientos se congelaron automáticamente, a pesar de la temperatura más bien cálida que me envolvía. Y a pocos metros de mí se posó la dama de la noche, permitiéndome admirarla durante un rato. Pasó una segunda lechuza, muy cerca de mí, girando su acorazonado rostro hacía mí, dedicándome una mirada de sus ojos negros. Ello propició que se levantara la que estaba posada. Y juntas, se desvanecieron como fantasmas en la oscuridad.
     Con las últimas luces del día apagándose, emprendí la marcha de retorno, bajo el resplandor de la luna, casi llena, que iluminaba el camino y los campos aledaños. Y al incesante canto del grillo, acompañó dos veces el del alcaraván.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Liebre Ibérica (Lepus granatensis)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Zampullín Chico (Tachybaptus ruficollis)
  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Garza Imperial (Ardea purpurea)
  • Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia)
  • Flamenco Común (Phoenicopterus roseus)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Cuchara Europeo (Anas clypeata)
  • Malvasía Cabeciblanca (Oxyura leucocephala)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)
  • Avoceta Común (Recurvirostra avosetta)
  • Alcaraván Común (Burhinus oedicnemus)
  • Avefría Europea (Vanellus vanellus)
  • Gaviota Reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  • Gaviota Sombría (Larus fuscus)
  • Pagaza Piconegra (Gelochelidon nilotica)
  • Ganga Ibérica (Pterocles alchata)
  • Paloma Bravía (Columba livia)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Lechuza Común (Tyto alba alba)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Lavandera Boyera (Motacilla flava iberiae)
  • Buitrón (Cisticola juncidis)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Grajilla Occidental (Corvus monedula)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Pardillo Común (Carduelis carduelis)

domingo, 3 de marzo de 2013

RECORRIENDO LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Después de mucho tiempo sin quedar para ir al campo, por fin nos vimos mi amigo Antonio y yo para subir a la sierra aprovechando la festividad del Día de Andalucía. Breve, no llegó a los dos días, pero unas jornadas intensas, con numerosos avistamientos de especies de la habitual fauna que puebla la Sierra de Andújar.

     Los días todavía son cortos, y aunque cuando Antonio llegó ya había oscurecido nos pusimos en camino hacia la sierra, memorando nuestras primeras salidas camperas nocturnas en tiempos en los que éramos compañeros de clase. Íbamos hacia la Lancha, en una noche fresca y húmeda, aunque no llovió. Tan solo se nos cruzó un ratón de campo y un ciervo antes de llegar al Embalse del Jándula, donde el rato que pasamos allí escuchamos el canto del alcaraván. En cambio, el regreso fue más fructífero. Pudimos ver cuatro jabalíes, por un lado un grupo de tres bermejos y más adelante una jabalina, y entre la distancia que los separaba hubo un zorro que cruzó el camino, un mochuelo sobre un bolo de granito, un gamo que alumbraron las luces del coche, más tres ciervos. Antes de encontrarnos con el grupo de bermejos, también habíamos visto un ciervo.

     No empezamos la jornada del siguiente día demasiado temprano. Nuestro destino era una vez más La Lancha, pero antes teníamos un par de paradas previstas en los comederos de pájaros de las Viñas de Peñallana.
     Emprendimos la marcha por el Camino del Pino, en cuyos campos de labor que atraviesa su breve recorrido hasta salir a la carretera, nos fue posible ver a las cogujadas levantar el vuelo sobre las tierras labradas y a los trigueros posados en las alambradas. Aunque por la carretera circulábamos más rápido en dirección a las Viñas, no dejamos de ver en sus inmediaciones a los estorninos y a las tórtolas turcas posadas en los cables de los tendidos eléctricos, y ya en la sierra, eran urracas y rabilargos los que nos pasaban volando cerca. También se cruzó un macho de mirlo a ras del asfalto de la calzada hasta ocultarse en un matorral.
     Llegamos al primer comedero, y mientras lo alimentábamos, salían del interior del pinar aledaño los pitidos del pito real y la voz del mirlo. Nos metimos en el interior del hide y no tardaron en llegar sus comensales. Tras el herrerillo capuchino, el primero en llegar y tal vez el que más querencia tenga, hicieron acto de presencia sus hermanos de familia, el carbonero común y el herrerillo común. Y mientras estos páridos alternaban o coincidían en el comedero, del exterior llegaban a nuestros oídos las voces de estorninos, gorriones y jilgueros. El trepador azul, un asiduo visitante del comedero, no apareció esta vez, y aunque sí pudimos oírlo. Con el tiempo llegaron los pájaros más tímidos, tales como el petirrojo, un par de escribanos montesinos que comisqueaban por el suelo y hasta el picogordo, figura dominante del comedero. Los gorriones y los pinzones llegaron a posarse en un arbusto cercano, pero no entraron a comer.
     Cuando salimos, fuimos a otro comedero que también alimentamos y donde también hicimos una espera, aunque más corta. Pero aquí no entró ningún pájaro. A lo lejos, desde el interior del hide, pudimos ver los ruidosos gorriones posados en los desojados almendros de los alrededores. Bajo ellos, los verdecillos se movían por el suelo desde donde emitían su canto. Y aunque con su voz anunciaron su proximidad los pinzones, tampoco llegaron a pararse a comer. Así mismo oímos al carbonero, al agateador, al trepador y al mirlo.
     Proseguimos nuestro camino hacía La Lancha tras las esperas en los comederos. Aunque por aquí íbamos con la intención de hacer otro tipo de observaciones, tampoco dejamos de ver pequeños pájaros. Entre los que nos fijamos y que pudimos identificar sobre la marcha están los pinzones y gorriones, que suelen moverse en bandos. También en bandos aparecen los llamativos córvidos forestales, urracas y rabilargos. Las perdices también podíamos verlas moverse en grupo, corriendo monte a través, que levantaban el vuelo justo en el momento de parar el coche para tratar de observarlas. A las tórtolas turcas era posible verlas posadas en los cables del tendido eléctrico. En puntos concretos podíamos ver pájaros solitarios como las tarabillas comunes fáciles de decebir posadas al descubierto en las alambradas, los colirrojos tizones sobre las rocas próximas al camino o en el algún muro de piedra, o los escribanos montesinos, que levantaban el vuelo desde la misma carretera al acercarnos. En una de dehesa nos fue fácil descubrir un zorzal charlo.
     Pero las dos grandes paradas en el camino fueron para dedicarlas a la observación de rapaces. En la primera fue contemplar el vuelo planeado a baja altura de un grupo de buitres contra el cielo grisáceo y deslucido de la mañana. Esta parada también nos otorgó la posibilidad de vislumbrar en falda de un cerro, bajo los chaparros un cuantioso grupo de pintados gamos. Y aunque no a tan baja altura como los buitres, la segunda parada se la dedicamos a una pareja de águilas imperiales en vuelo. El resto del camino, hasta llegar a las curvas donde hicimos alguna espera y al viejo poblado de La Lancha, vimos más gamos, y también ciervos.
    No demasiado rato, paramos en un par de las curvas donde mucha gente dedica largas horas esperando poder observar al que muchos consideran el principal reclamo de la Sierra de Andújar: el lince. Precisamente una de las curvas en las que paramos fue donde yo lo vi hace unas semanas, pero como en la mayoría de las veces que salgo al campo, no lo vimos. Vigilamos a las urracas, pero sin éxito. Precisamente esa dificultad en verlo es lo que hace tan atractiva su observación.
     En cambio una vez más vimos al águila imperial. Otra pareja que surcaba el cielo lanzando su peculiar voz similar al graznido de cuervo o un pato. De los romeros y los lentiscos que cubren las laderas que contemplábamos nos llegaba los reclamos de la curruca rabilarga y del petirrojo. Más lejanos sonaban los arrullos de las torcaces y el maullido del mochuelo. Una bandada de verdecillos pasó por una de las vaguadas que controlábamos visualmente. Más tarde se nos acercó una familia de mitos moviéndose entre las ramas de las pocas encinas que despuntan del estrato arbustivo tomando porte arbóreo. Algún que otro mirlo se dejaba ver  volando próximo al suelo, amparándose en la seguridad del matorral. Unos ciervos y un par de conejos completan el resto de todo y cuanto pudimos ver desde las curvas de La Lancha.
     Retomamos el camino hasta llegar al viejo poblado, donde paramos un par de veces e hicimos un breve recorrido a pie. A nuestro paso por la arboleda alóctona de eucaliptos y pinos se alarmaban los mirlos. Al salir al claro nos creo una gran expectación poder ver pasar a una cigüeña negra. Y llegamos al borde de un cantil desde donde podíamos visualizar el Embalse del Jándula y el tajo de granito que encaja el río después de la presa. Aquí nos dedicamos a buscar a las cabras monteses, en la otra orilla del Río Jándula. Resultaba difícil descubrirlas y mientras tanto nos distrajimos con el vuelo de las chovas. Finalmente las localizamos, y contamos cuatro hembras de cabra.
     Pero en lugar de llegar hasta la presa, improvisamos volver y dirigirnos de nuevo a las Viñas, a tratar de encontrar anfibios en los arroyos. El retorno sobre nuestros pasos vino acompañado de los habituales ciervos y gamos, de las urracas, los rabilargos y las perdices, a los que se añade un alcaudón real posado en un poste en la zona de curvas que funcionan como miradores, y más adelante un ratonero en vuelo.
      Por la pradera que atravesamos hasta llegar a los arroyos merodeaban los rabilargos. En estos arroyos donde en mis paseos de niño solía encontrarme cierta variedad de batracios, ahora, a pesar del cristalino caudal que llevan por las lluvias invernales, carecían de su presencia. Desde el interior de las zarzas cantaba con fuerza el chochín. En cambio, el reclamo del petirrojo era audible por doquier.
     Cambiamos de ubicación y fuimos a probar suerte a otro lugar, a La Alcaparrosa. En el recorrido bajo la cobertura de los pinares que crecen junto a las viñas tan solo fuimos capaces de ver pinzones. Pero al salir a espacios abiertos y claros, intercalados entre los pinares y manchas de encinar, se multiplicaban los avistamientos de aves con  perdices, rabilargos, urracas y mirlos. Y en los bordes entre la vegetación los prados aparecían los conejos. También asomaban los tímidos mosquiteros entre los arbustos del borde de la carretera, que pronto volvían a cobijarse a su interior.
     La suerte nos cambió. Además de arroyos estuvimos prospectando charcos, en los que pronto encontramos los largos cordones de huevos del sapo corredor. En otros charcos más profundos la puesta ya estaba algo más avanzada y encontramos desde huevos eclosionando, a larvas que ya se movían con plena libertad. Finalmente llegamos a encontrar dos adultos.


Sapos Corredores

     En las proximidades visitamos otro arroyo y más charcos, donde seguíamos encontrando entre sus ranúnculos puestas y renacuajos de sapo corredor. A nuestro paso, una rana saltó desde la orilla a refugiarse en las profundidades de una pequeña poza. En otras pozas del arroyo, sobre el sustrato de limo, arena y gravilla que cubría el fondo descubrimos a los casi imperceptibles renacuajos del sapo partero ibérico. En una charca de aguas turbias y sobre cuyo nivel de agua verdeaban las ovas y las lentejas, vimos algunos renacuajos, semimetamorfoseados ya, de sapo de espuelas.
     Se acercaba la hora a la que Antonio tenía que irse y volvimos a Andújar. Bajamos desde la sierra por la carretera de la cadena, donde pudimos ver jilgueros y aviones. Al llegar a Andújar nos pasó un bando de grajillas. Mientras nos despedíamos miramos el revuelo de la colonia de aviones instalada bajo las cornisas de los edificios cercanos, alterada por la presencia de un cernícalo primilla.


(*) Fotografías: gentileza de Antonio Ibarra.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÖN
28/02/2013
Camino de La Lancha
Ratón de Campo
(Apodemus sylvaticus)
Un ind.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Zorro Rojo
(Vulpes vulpes)
Un ind.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Jabalí
(Sus scrofa)
4 inds.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
5 inds.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Un ind.
28/02/2013
Embalse del Jándula
Alcaraván Común
(Burhinus oedicnemus)
Oído
28/02/2013
Camino de La Lancha
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Pocos
01/03/2013
Embalse del Jándula
Cabra Montés
(Capra pyrenaica hispanica)
4 hembras
01/03/2013
Camino de La Lancha
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Algunos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Varios
01/03/2013
Embalse del Jándula
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
01/03/2013
Camino de La Lancha
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
4 inds. Oída
01/03/2013
Andújar
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Algunas
01/03/2013
Camino de La Lancha
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Oída
01/03/2013
Carretera principal. Camino de La Lancha
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
01/03/2013
Camino de La Lancha
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Oído
01/03/2013
Las Viñas
Pito Real
(Picus viridis sharpei)
Oído
01/03/2013
Camino del Pino
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas
01/03/2013
Carretera de la Cadena. Andújar
Avión Común
(Delichon urbicum)
Pocos
01/03/2013
Las Viñas
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Oído
01/03/2013
Viñas. Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Algunos. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Pocos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus)
Pocas
01/03/2013
Carretera principal. Viñas. Caminos Lancha y Alcaparrosa
Mirlo Común
(Turdus merula)
Varios. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Zorzal Charlo
(Turdus viscivorus)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Curruca Rabilarga
(Sylvia undata)
Oída
01/03/2013
Carretera de La Alcaparrosa
Mosquitero Común
(Phylloscopus collybita)
Pocos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Mito Común
(Aegithalos caudatus irbii)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Herrerillo Capuchino
(Lophophanes cristatus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Trepador Azul
(Sitta europaea caesia)
Oído
01/03/2013
Las Viñas
Agateador Común
(Cethia brachydactyla)
Pocos. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Alcaudón Real
(Lanius meridionalis)
Un ind.
01/03/2013
Carretera principal. Caminos de La Lancha y La Alcaparrosa
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Varios
01/03/2013
Carretera principal. Caminos de La Lancha y La Alcaparrosa
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas. Oída
01/03/2013
Andújar
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Algunas
01/03/2013
Embalse del Jándula
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Pocas. Oída
01/03/2013
Carretera principal. Las Viñas
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Algunos
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha y La Alcaparrosa
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Varios. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Vario. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Carretera de la Cadena
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Picogordo
(Coccothraustes coccothraustes)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Pocos
01/03/2013
Camino del Pino
Triguero
(Miliaria calandra)
Pocos
01/03/2013
Las Viñas
Sapo Partero Ibérico
(Alytes cisternasii)
Varios (larvas)
01/03/2013
Las Viñas
Sapo de Espuelas
(Pelobates cultripes)
Pocos (larvas)
01/03/2013
Las Viñas
Sapo Corredor
(Epidalea calamita)
Muchos (huevos; larvas; 2 adultos)
01/03/2013
Las Viñas
Rana Verde Ibérica
(Pelophylax perezi)
Un ind. (adulto)