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viernes, 18 de marzo de 2016

CAMINO DE LA LANCHA

     Ayer echamos el día Raimundo y yo en la sierra. Y aunque no vimos el lince, la jornada no desmereció la pena, pues disfrutamos de la transición del invierno a la primavera, plasmado no solo en el paisaje, sino también en las aves migradoras, viajeras que llegan, unas simplemente pasajeras, y otras que pronto se irán, más las que usualmente permanecen en estos montes.
     Por la carretera vimos una abubilla, rabilargos, urracas y algún que otro mirlo. Nuestras primeras paradas no se producen hasta que no pasamos las viñas, y empezamos a recorrer el camino al Embalse del Jándula. La primera se la dedicamos a un triguero posado en una alambrada, que no aguantó demasiado al pararnos a su lado. Había alguno más por la zona, del que oíamos su repetitivo tono a través de las ventanillas del coche. También se movían urracas por los prados cercanos, y una abubilla que se alejó volando. Esta parada nos permitió ver pasar un cuco. La siguiente parada, más adelante, fue para ver tres gamos lejanos. Íbamos recorriendo el camino lentamente que de vez en cuando deteníamos la marcha por unos momentos para mirar los zorzales charlos, los mirlos, las perdices, las palomas torcaces, las urracas o los rabilargos que se movían por las dehesas colindantes al camino. Ello también nos permitía ver a los altos buitres o a pequeños pájaros, como las golondrinas comunes revoloteando sobre el camino, algún petirrojo y un par de herrerillos que cruzaron el camino, de una encina a otra, a los que pudimos oír cantar.
     Hicimos algunas paradas en las curvas en las que dedicamos más tiempo, hasta la hora de comer, a buscar en el paisaje al lince. Nos parecía un poco raro que no hubiéramos visto ni un ciervo en el camino, ni localizásemos ninguno en toda la mañana. Predominaban los arrullos de las palomas y el cuchicheo de la perdiz, a los que de vez en cuando se sobreponían los pitidos del pito real, o los voceríos de los rabilargos y las urracas que deambulaban por las lomas. También se oyó al mosquitero común. Las golondrinas dáuricas hacían incursiones por la zona, oyéndoselas parlotear. Y entre tanto pasaban buitres leonados, y a veces negros, navegando en las corrientes de aire.

Lagartija Ibérica

     Más adelante, paramos unos instantes para ver una pareja de escribanos montesinos que se desplazaba por el suelo, y justo al detenernos de nuevo para bajarnos a observar el área, se cruzó un pito real. Se añadieron los verdecillos y el carbonero con sus cantos a lo que ya se oía. A veces también se escuchaba al mochuelo o el reclamo de la curruca cabecinegra. Vimos en una piedra solearse a una lagartija ibérica. Y continuaban viéndose los buitres pasar. También pasaron unos veloces jilgueros, a la par que cantaban volando. Soplaba el aire, y parecía que costaba aclimatarse, pues expuestos al sol hacía calor, y bajo las escasas sombras refrescaba después de un rato.
     Al volver a cambiarnos de sitio, sorprendimos a una gran culebra de herradura cruzando la pista. Fue donde más rato pasamos, contemplando el entorno, mientras proseguía la orquesta de las aves cantoras ya descritas, y el paso, a cuenta gotas, de los buitres. Lejos, podía oírse de vez en cuando la voz del cuervo, mientras por las proximidades se movían unas chovas. Entre jaras y romeros se descubrió la curruca cabecinegra, y se también se dejó ver el petirrojo. Apareció por allí el cernícalo. Y de repente surgieron tras los cerros, como centellas, una pareja de cuervos pisándole los talones a un águila imperial, graznando simultáneamente ambas especies, en una alocada persecución. Fue persistente el lance de los cuervos contra la rapaz, abandonando primero uno, mientras el otro miembro de la pareja aún seguía marcando al águila, echándola cada vez más lejos.
     Cuando estábamos barajando la idea de cambiar de lugar para almorzar, vimos dos águilas imperiales, volando altas, una joven y otra adulta. Próximos a ellas, cicleaban varios milanos negros. Y casi a la vez, divisamos al frente un águila culebrera. Más allá del águila culebrera, volaba otro pequeño grupo de milanos negros, pero fue la culebrera la que estuvo acaparando nuestra atención durante un buen rato, con sus vuelos prospectores sobre la zona y sus repetidos cernidos, hasta que dejó de verse. Entre tantas rapaces que casi podíamos observar simultáneamente, casi pasaban inadvertidos los aviones comunes que también sobrevolaban el lugar. Pero lo más extraño de todo era que no habíamos visto ningún ciervo, ni durante el camino ni en las paradas en las curvas.

Águila Culebrera

     Bajamos a comer al Mirador del Embalse del Jándula. De camino nos fijamos en el alcaudón real, que vigilaba su territorio desde un tendido. Al llegar al mirador vimos unos colirrojos tizones, cerca de donde dejamos el coche. Nos amenizaba la comida un carbonero común cantado desde un árbol próximo.
     Antes de bajar hasta la presa hicimos un alto en el camino, para asomarnos a contemplar el valle por donde discurre el Jándula, aguas abajo del dique. Pasó una chova, volando casi a nuestra altura, lo que nos permitió verla casi de frente. Se manifestó acústicamente el águila imperial, y no tardó mucho en dejarse ver una pareja volando sobre los eucaliptos.
     Bajando hacia la presa, paramos para mirar a un pito real posado en la rama de un pino, que previamente se había delatado al volar. Desde la presa vimos a la pareja de chovas, posadas en un talud, hasta alzar el vuelo entre sus graznidos. Volaban en los alrededores de la presa varios aviones.
     Tras un tiempo por las cercanías del embalse, volvimos a las curvas. Vimos otra vez al alcaudón real a la vuelta, y poco más adelante paramos al ver una culebra reptando por la pista. Al detenernos, también se quedó inmóvil el ofidio, y pudimos ver que se trataba de una culebra bastarda. Tras un tiempo de espera, se dio la vuelta, sin terminar de cruzar el carril. Si raro es que se te crucé una serpiente, más lo es poder ver dos en el mismo día.

Culebra Bastarda

     Permanecimos el resto de la tarde por la misma zona, viendo los buitres, y desde donde descubrimos un roquero solitario cuya figura destacaba sobre el bolo granítico en el que estaba posado. De nuevo se dejaron ver el águila imperial, la culebrera y el cernícalo, en diferentes momentos, mientras repetían las golondrinas dáuricas, dando pasadas de vez en cuando por allí, o las palomas pasando velozmente. Por fin empezamos a ver los primeros ciervos, a lo lejos. Urracas y rabilargos se desplazaban de un lugar a otro. Se acercó un petirrojo por donde estábamos, y un paseo por las inmediaciones se dejo ver una curruca cabecinegra. Unas perdices salieron volandas alarmadas. También a lo lejos pudimos ver una piara de jabalíes, compuesta por tres adultos y cuatro rayones. El viento nos traía a los oídos los arrullos de las torcaces, los cacareos de urracas y rabilargos, y los maullidos del mochuelo, a veces con no demasiada nitidez dependiendo de hacia donde soplara el viento o hacia donde dirigíamos la vista en un determinado momento. Entre ellos se colaron, por un instante, otros maullidos, lejanos y poco nítidos, que nos recordaron mucho al lince, pero que no me atrevería confirmar con completa seguridad.
     Al final de la tarde, cuando ya íbamos volviendo, nos llamó mucho la atención un ave grande que apareció que entre los buitres cuya silueta me recordó a una gaviota. Al parar y mirarla con los prismáticos nos sorprendimos al ver que se trataba de un águila pescadora. Se deslizaba por el aire en vuelo de crucero, con sus largas y estrechas alas, ligeramente curvadas. Tuvimos pues, la gran sorpresa del día cuando ya nos marchábamos. Improvisamos otras paradas para ver los ciervos que estuvieron ausentes en la ida, en alguna ocasión mezclados con los gamos. También hubo en el camino perdices, zorzales charlos, mirlos, un petirrojo y algún triguero. Paramos a ver un mochuelo en la penumbra, bajo una encina. Atravesando las viñas, cruzó la carretera un conejo.

(*) Fotografías: gentileza de Raimundo Gómez


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Jabalí (Sus scrofa)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Milano Negro (Milvus migrans)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Águila Pescadora (Pandion haliaetus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Cuco Común (Cuculus canorus)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Pito Real Ibérico (Picus sharpei)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Roquero Solitario (Monticola solitarius)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionalis)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  • Cuervo Grande (Corvus corax)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Escribano Montesino (Emberiza cia)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Lagartija Ibérica (Podarcis hispanica)
  • Culebra de Herradura (Hemorrhois hippocrepis)
  • Culebra Bastarda (Malpolon monspessulanus)

miércoles, 31 de diciembre de 2014

ÚLTIMA JORNADA DE CAMPO DEL AÑO EN LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Un año más termino pasando sus últimos días en el monte, en la cercana Sierra de Andújar. Nunca hay dos días iguales en el campo, aun estando en los mismos lugares e incluso repitiendo en las mismas horas. Siempre se puede observar algo diferente. De estos últimos días, destaco el de hoy, en el que hemos apurado al máximo las horas de luz.
     Avanzando lentamente por las dehesas podían verse urracas, rabilargos, palomas y perdices moviéndose agrupadas. Nos detuvimos un momento al escuchar a las urracas, pero como en muchos casos, no marcaban nada.
     También aparecían los conejos, que a lo sumo eran dos los que podían verse juntos. La mayoría en solitario, denotando la triste realidad que han dejado tras de si las enfermedades que han diezmado las poblaciones del lagomorfo que era tan común antaño. Sin conejos en el monte, sus depredadores habituales se ven avocados a buscar fuentes de alimento alternativas, entrando en conflicto con intereses humanos, o ampliar sus territorios y dispersarse más. Esta es la principal causa que hayamos cerrado un año tan catastrófico para el lince ibérico, con la fatídica cifra de 27 muertes por causas no naturales… que se sepa, según datos oficiales. Principalmente han sido atropellos, pero también ha habido algún ejemplar que se ha dejado la vida en la trampa o en el tiro de escopeta de algún desaprensivo cazador. También por la caza los ciervos se mostraban bastante huidizos.
     Las totovías, invisibles en el suelo, no se descubrían hasta que no levantaban el vuelo, o bien cuando emitían su melódico canto. Entre las apretadas zarzas que crecen junto al río se escuchaba al petirrojo, que de vez en cuando se descubría. Un cormorán pasó volando siguiendo el curso del río. Entre los deshojados fresnos podía oírse los reclamos del pico picapinos, que no vimos hasta que no emprendió su ondulante vuelo. La hierba crujía con nuestros pasos, y en lugar de mostrar flexibilidad, estaba rígida debido a la escarcha.
     Subimos hasta una alta loma desde donde oteamos el terreno un rato. Vimos pasar unos ciervos, que se desplazaban apresurados, tal vez asustados por tres perros que parecían extraviados, que habíamos visto momentos antes. La presencia de estos animales en el monte, bien perdidos en tras las monterías, o abandonados directamente por sus dueños, provoca serios perjuicios en las especies silvestres y en el ganado doméstico. Pasaron también algunas palomas, y un arrendajo que se metió en la copa de un pino.
     Bajamos hacia las dehesas, por un umbrío barranco donde el bosque mediterráneo alcanza su máximo esplendor con las siempre verdes encinas y los ahora dorados quejigos, mezclado los madroños de hojas de verde brillante y sus vistosos frutos rojos, los verdes oscuros del mirto, del agracejo o del lentisco, y las rojas cornicabras, ofreciendo a la vista un hermoso contraste cromático. En esta vaguada hay rincones donde no penetran los rayos de sol en todo el día, blancos por el hielo, de la escarcha que se acumula de un día para otro. En las dehesas, donde la vegetación no es tan apretada como en el barranco, podían verse fácilmente las urracas, los rabilargos y las perdices. La observación de los conejos repetía prácticamente en los mismos sitios.
     Tras hacer un recorrido prospectando las dehesas bajas, volvemos a dirigirnos a otro punto en las partes altas, desde donde otear el terreno. Un par de zorzales cambiaron su rumbo a descubrir nuestra posición. Pasado el medio día, me aposté contra una roca de granito en una ladera, desde donde tener una cómoda perspectiva. En un momento que me dio por volver la mirada atrás descubro una enorme serpiente que se arrastra detrás de mí. Pero lo que me desconcierta es que no logro identificarla claramente, por presentar una librea negra que no me es familiar entre las especies de ofidios propias de aquí. De hecho, hasta barajé la posibilidad que pudiera tratarse de una especie exótica, mientras me inclinaba sobre ella para poder verle la cabeza. Cuando consigo vérsela, concluyo que se trata de una culebra de herradura, inusualmente negra, en la que casi resultaban inapreciables las manchas que lucen los ejemplares ibéricos. Este diseño es más característico de los individuos norteafricanos. Sobrepasaba el metro de longitud, pero también resultaba sorprendente que estuviera activa en pleno invierno, que aunque había sido relativamente cálido, desde hace unos días helaba bastante.

Culebra de Herradura

     A la hora del almuerzo hizo su aparición, aunque en la lejanía, el águila imperial. Por la zona empezaron a mostrarse muy activos los pequeños pájaros a primera hora de la tarde. Sobre todo se veían petirrojos y mosquiteros, pero también un pequeño agateador trepando el tronco de un pino, y un reyezuelo que no cesaba de moverse entre las ramas de una encina.
      De vuelta hacia las zonas bajas paramos en un par de lugares, a media altura, a hacer unas breves esperas. Desde el primer sitio donde estuvimos se empezaban a ver ciervos otra vez por las laderas de los montes, más activos por la tarde que por la mañana. Por aquí se oyeron jilgueros. También se oyó al águila imperial, y poco más tarde apareció para posarse sobre la horrible estructura metálica de una torreta eléctrica. En el segundo sitio donde paramos veíamos los prados de las dehesas ya en penumbra, por donde también había ya algún ciervo pastando. Un grupo de urracas se concentraba en un sitio, emitiendo su alarma, pero de nuevo no señalaban nada. También se dejaron oír los pitidos del pito real y el reclamo del herrerillo.
     Llegamos hasta la inmediación del río, donde poco a poco se nos hizo de noche, en una espera en el interior del coche. Se escuchaban los reclamos de petirrojos, del chochín y de la curruca cabecinegra. También se oyó graznar una garza real. Con la oscuridad, empezaron a oírse los reclamos de los mirlos. Con su pesado vuelo, la negra silueta de un búho real surcó el cielo hasta posarse en una torreta eléctrica. Con el telescopio pudimos apreciar con algo más de detalle, tanto como nos permitía la poca luz que ya quedaba, al compacto búho, que llegó a ulular. Mientras, también empezó el cárabo a hacerlo desde el bosque de ribera. Y desde la lejanía, también llegaron a nuestros oídos los ladridos de un zorro.
     Recorriendo los caminos, en dirección a la carretera, se nos cruzaron tres gamos, vimos más ciervos, los conejos parecían más activos de noche, y finalmente también se atrevió a atravesar el caminote lado a lado un pequeño ratón.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ratón de Campo (Apodemus sylvaticus)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Búho Real (Bubo bubo)
  • Cárabo Común (Strix aluco sylvatica)
  • Pito Real (Picus viridis sharpei)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Totovía (Lullula arborea)
  • Chochín Común (Troglodytes troglodytes)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Común (Turdus philomelos)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Reyezuelo Listado (Regulus ignicapilla)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Agateador Común (Certhia brachydactyla)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Culebra de Herradura (Hemorrhois hippocrepis)

lunes, 18 de noviembre de 2013

DOS DÍAS DE CAMPO: UNO DE TRABAJO Y OTRO DE OCIO

     Dos días atrás, he pasado un par de días seguidos de campo en la Sierra de Andújar. Aunque uno fue por motivos de trabajo y el siguiente por ocio, no suponen diferencia en cuanto a observaciones de fauna se refiere.

     Junto a José Manuel y Rafa, nos desplazamos hasta una finca para transportar los hides a otra finca más cercana a Andújar donde esperamos poder sacarle más partido. Durante el recorrido podían verse ciervos a ambos lados de la carretera en algunos puntos, así como urracas, rabilargos y palomas. Algún que otro pito real voló cerca de la carretera, desde los postes de madera donde a veces se instalan. Mientras cargábamos los hides en el remolque, éramos sobrevolados por buitres de ambas especies, que como casi siempre los leonados eran más numerosos que los negros. En el camino de vuelta, vimos más de lo mismo, sin detenernos a mirarlos detenidamente.
     Algunas perdices correteaban mientras pasábamos por la finca adonde íbamos a colocar los hides. Poco después de nuestra llegada, vino José Luis para ayudarnos. No nos llevo mucho tiempo esta labor y pasamos el resto del día en la finca, haciendo trabajo de campo. Mientras nos dedicamos a ello podían oírse las urracas, pero no emitiendo alarma, las repetitivas notas del pito real, la aguda voz del petirrojo que emanaba de los lentiscos circundantes, y los reclamos de los carboneros.
     Más buitres cicleaban por la zona, y más ciervos podíamos ver al movernos por los carriles. Vimos unas pocas totovías al emprender el vuelo cuando pasamos por su lado, pero habían pasado completamente desapercibidas mientras estaban posadas en el suelo. Una abubilla despegó de la pista para quitarse de nuestro camino. En un pequeño paseo nos topamos con un par de culebras de herradura, muy activas por el calor de la soleada tarde. La última hora de luz la aprovechamos para hacer una espera desde dos oteaderos diferentes. Yo me quedé con José Manuel. Con el tiempo se dejaron ver ciervos que empezaban a moverse, y acabamos por sorprender a un azor elevándose a cielo descubierto. Los sapos parteros empezaron a cantar desde la vaguada que quedaba debajo de nosotros, a los que de vez en cuando se le unían los mochuelos. Cuando íbamos saliendo de la finca, con las últimas luces, sobre una roca localizamos un mochuelo.

     Al día siguiente quedé con Raimundo para salir al campo. Habiendo pedido el pertinente permiso para entrar, durante la primera mitad del día estuvimos en la finca donde había estado el día anterior, y por la tarde fuimos hasta La Lancha.
     Podían verse los estorninos posados en los tendidos eléctricos paralelos a la carretera de camino a la sierra, pero fue a un gavilán al ave que dedicamos una breve parada. Las perdices se movían a la entrada de la finca, y de camino adonde estaban los hides vimos algún ciervo y urracas, pero atraía más nuestra atención el gran número de buitres leonados, entre los que se mezclaba algún negro, que surcaban el despejado cielo azul. Y entre los grandes carroñeros alados, también volaba alta una joven águila real. Pasamos un rato sentados sobre unas grandes rocas, de donde podíamos ver cómodamente la gran columna de buitres que poco a poco de fue alejando. Seguidamente escuchamos al águila imperial, y no tardamos en ver una pareja de adultos que iban persiguiéndose. Entre tanto, a nuestro alrededor, se oían los petirrojos, de los que también acabamos viendo alguno.


Ciervo macho

     Después de un rato cambiamos de sitio. Nos movíamos con calma y parando a menudo para mirar los ciervos. También íbamos viendo al paso las urracas, palomas torcaces y algún pito real. Desde el sitio que habíamos elegimos como observatorio pudimos ver además de ciervos, unos cuantos gamos y siete muflones que descansaban a la sombra de unas encinas. Así mismo, durante la espera, pasaron palomas y unas grajillas. Los rabilargos también se movían por la zona, y el pito real iba de tronco en tronco con su vuelo ondulante a la vez que lanzaba al aire sus pitidos.
    Bajamos a almorzar a una vaguada por la que debería estar corriendo un pequeño arroyo por estas fechas, pero apenas si contenía agua estancada en charcos en algunos puntos más hondos, recogida de las escasas lluvias caídas hasta ahora. En estas pequeñas pozas era fácil ver los renacuajos del sapo partero.
     Nos fuimos después de comer hasta las curvas de La Lancha para observar desde allí. Durante el recorrido se nos cruzaron rabilargos, urracas y algún mirlo. Algunas perdices que andaban por la pista, se echaban a un lado en vuelo cuando nos acercábamos a ellas. Las tórtolas turcas solían acompañar a los estorninos posadas en los cables de los tendidos eléctricos. Los ciervos y los gamos aparecían en algunos tramos, y un punto junto al camino vimos una tarabilla hembra. Poco antes de llegar a las primeras curvas, un arrendajo se apresuró a esconderse entre el ramaje de las encinas.


Ciervos

     Con el tiempo de espera en diferentes curvas localizamos ciervos, y a lo largo de la tarde fueron pasando algunos buitres leonados. También hubo paso de palomas torcaces. Entre los romeros del entorno se escuchaban los reclamos de las currucas rabilargas, mientras que la cabecinegra parecía preferir los lentiscos, que compartía con los petirrojos. Se mostró una hembra de curruca rabilarga, y también se dejaron ver unas cabecinegras y los petirrojos. Valle abajo se movían los mirlos volando a ras de suelo, a veces alarmados, ocultándose entre la vegetación que cubría la ladera. Un par de conejos aparecieron tranquilamente en un claro entre la vegetación y las rocas. Un alcaudón real se descubrió en su posadero a través de su fuerte canto. Pasó una pareja de chovas, a las que antes verlas, escuchamos. Y las urracas, aunque de vez en cuando graznaban, parecía que no había nada que las inquietase en las cercanías.


(*) Fotografías: gentileza de Raimundo Gómez.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÓN
15/11/2013
Sierra de Andújar
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Varios
15/11/2013
Sierra de Andújar
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Bastantes
15/11/2013
Sierra de Andújar
Buitre Negro
(Agypius monachus)
Pocos
15/11/2013
Sierra de Andújar
Azor Común
(Accipiter gentilis)
Un ind.
15/11/2013
Sierra de Andújar
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Algunas
15/11/2013
Sierra de Andújar
Paloma Torcaz
(Columbia palumbus)
Algunas
15/11/2013
Sierra de Andújar
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Un ind. Oído
15/11/2013
Sierra de Andújar
Abubilla
(Upupa epops)
Un ind.
15/11/2013
Sierra de Andújar
Pito Real
(Picus viridis sharpei)
Pocos. Oído
15/11/2013
Sierra de Andújar
Totovía
(Lullula arborea)
Pocas
15/11/2013
Sierra de Andújar
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Oído
15/11/2013
Sierra de Andújar
Carbonero Común
(Parus major)
Oído
15/11/2013
Sierra de Andújar
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Pocos
15/11/2013
Sierra de Andújar
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas. Oída
15/11/2013
Sierra de Andújar
Culebra de Herradura
(Hemorrhois hippocrepis)
2 inds.
15/11/2013
Sierra de Andújar
Sapo Partero Ibérico
(Alytes cisternasii)
Oído
16/11/2013
Sierra de Andújar
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
2 inds.
16/11/2013
Sierra de Andújar
Muflón
(Ovis orientalis)
7 inds.
16/11/2013
Sierra de Andújar
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Varios
16/11/2013
Sierra de Andújar
Gamo
(Dama dama)
Algunos
16/11/2013
Sierra de Andújar
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
16/11/2013
Sierra de Andújar
Buitre Negro
(Agypius monachus)
Pocos
16/11/2013
Sierra de Andújar
Gavilán Común
(Accipiter nisus)
Un ind.
16/11/2013
Sierra de Andújar
Águila Real
(Aquila chrysaetos)
Un joven
16/11/2013
Sierra de Andújar
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
2 adultos. Oída
16/11/2013
Sierra de Andújar
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Algunas
16/11/2013
Sierra de Andújar
Paloma Torcaz
(Columbia palumbus)
Algunas
16/11/2013
Sierra de Andújar
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
16/11/2013
Sierra de Andújar
Pito Real
(Picus viridis sharpei)
Pocos. Oído
16/11/2013
Sierra de Andújar
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Pocos. Oído
16/11/2013
Sierra de Andújar
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Una hembra
16/11/2013
Sierra de Andújar
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos. Oído
16/11/2013
Sierra de Andújar
Curruca Rabilarga
(Sylvia undata)
Una hembra. Oída
16/11/2013
Sierra de Andújar
Curruca Cabecinegra
(Sylvia melanocephala)
Pocas. Oída
16/11/2013
Sierra de Andújar
Alcaudón Real
(Lanius meridionalis)
Un ind. Oído
16/11/2013
Sierra de Andújar
Arrendajo Común
(Garrulus glandarius)
Un ind.
16/11/2013
Sierra de Andújar
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Pocos. Oído
16/11/2013
Sierra de Andújar
Urraca
(Pica pica melanotos)
Varias. Oída
16/11/2013
Sierra de Andújar
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Pocas
16/11/2013
Sierra de Andújar
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
2 inds. Oída
16/11/2013
Sierra de Andújar
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Algunos
16/11/2013
Sierra de Andújar
Sapo Partero Ibérico
(Alytes cisternasii)
Pocos (larvas)