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jueves, 10 de marzo de 2016

CENSO DE MIRLOS EN EL CERCADO DEL CIPRÉS

     Un día más, acompañé a Elena esta mañana en su trabajo para una asignatura de Biología, un censo de mirlos que está realizando en el Cercado del Ciprés. Además de los mirlos, aprovechamos para fijarnos en otras especies, y aunque nunca coincide que se repitan todas en un mismo día, cada vez que hemos ido allí nos ha servido para engrosar nuestra lista de observaciones en las dos horas (habitualmente de 10 a 12) que dedicamos a recorrer las 11’5 Ha que tiene el parque de superficie, y para ubicar por zonas algunas especies en el interior del recinto.
     Las tórtolas turcas, los estorninos, los verderones y los verdecillos se encuentran casi por doquier en el parque. Si no se ven, se delatan con sus cantos. Abundan también los gorriones comunes, y algo menos los morunos, que como en días anteriores, no han faltado tampoco hoy en nuestro recorrido. Las garcillas bueyeras las solemos observar en un campo de siembra contiguo al parque, sobre el que hoy paso en vuelo el cernícalo. Los mirlos aparecen en los puntos donde hay cubierta arbustiva. A menudo los localizamos de oído. Los rabilargos se suelen mover por el pinar y su entorno. Hoy hemos podido presenciar como un valiente mirlo encaraba a un rabilargo para expulsarlo de su territorio. El ruiseñor bastardo tardó en manifestar su voz algo más tarde que de costumbre. Pueden verse a las golondrinas dando pasadas a baja altura en las áreas más despejadas
     Esta mañana se le unió al áspero reclamo del verderón, el triguero cantando, desde lo alto de un sauce donde estaba posado. Tres currucas cabecinegras nos entretuvieron un rato en sus inquietas persecuciones, que vimos con bastante claridad dado que elegían para posarse unos arbustos caducifolios, todavía desprovistos de hoja. Elena descubrió un jilguero que yo tan solo pude ver en vuelo. Lo mismo me pasó con un conejo que ella localizó, y yo solo pude ver a la carrera. Pasó rápidamente una lavandera blanca en vuelo, que pude identificar por su canto. Pude ver apenas un instante un picogordo posado en la horquilla de un árbol aún deshojado. Se soleaban en una piedra cuatro oscuras salamanquesas bien entrada la mañana.
     Por las sendas que separan los parterres del parque se dejaron ver un par de petirrojos y una hembra de colirrojo tizón. Un mosquitero común se movía entre la maraña de ramas de una encina, bajo la cual, se escuchaba el melódico canto que la curruca capirotada entonaba desde los lentiscos donde se ocultaba. Casi terminando, Elena vio descolgarse de las ramas de un seto una rata. Nos quedamos quietos, esperando ver cual era la reacción del roedor, que también se había quedado inmóvil en la repisa. Tras unos instantes de incertidumbre se aventuró a cruzar el camino, permitiéndome reconocerla por sus proporciones y características como una rata común. El carbonero suma su canto más tarde al repertorio sonoro que puede oírse en el Cercado del Ciprés.
     A pesar de tratarse de un parque urbano, que aunque está a las afueras, está bastante concurrido, y de haber desaparecido las gallinetas a causa de la presión predadora ejercida por los gatos domésticos, la razón por la que este espacio de modesto tamaño alberga estas especies, y otras más que escaparon a nuestra observación, o bien no se encuentran estacionalmente, la encontramos en su vegetación, pues reproduce un pequeño mosaico de la diversidad paisajística y formaciones vegetales que podemos encontrar en la Sierra de Andújar.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Rata Parda (Rattus norvegicus)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Gorrión Moruno (Passer hispaniolensis)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Salamanquesa Común (Tarentola mauritanica)

domingo, 4 de enero de 2015

ESCAPADA A LA LAGUNA DE FUENTE DE PIEDRA

     Pocos planes hay que sean tan apetecibles como inaugurar el año reencontrándote con amigos como Isa, Javi, Paqui y Víctor, y a través de ellos conocer a otros tales como Ana, Antonio, Elena, Juan Fran y Mariló. Y si al encuentro le añadimos una escapada a un lugar que nunca antes había ido, y además para ejercer mi afición favorita, pajarear, el plan no podía ser mejor. Fue a la Laguna de Fuente de Piedra, conocida por ser la principal colonia de cría de flamenco de la Península Ibérica, adonde fuimos hace dos días.

La Laguna de Fuente de Piedra

     Tras desayunar en el pueblo que presta su nombre a la laguna, nos dirigimos al Centro de Visitantes José Antonio Valverde. En una pequeña laguna próxima a los aparcamientos ya podíamos disfrutar de contemplar cercanas fochas, cigüeñuelas, cercetas y patos cucharas. En las orillas una avefría bastante tranquila, que contrastaba con el inquieto andarríos que apenas se percibía entre la vegetación de la orilla. Una pareja de tarabillas se dejaba ver con suma facilidad, eligiendo como oteadero alguna rama dominante o los tallos más altos que sobresalían entre el seco pasto. La silueta del aguilucho lagunero pronto se esfumó entre las eneas, carrizos, masiegas y tarajes que forraban los bordes de la laguna.

Macho de Cerceta Común

Macho de Colirrojo Tizón
     Comenzamos un paseo hasta un observatorio, interrumpido por múltiples paradas para observar alguna ave que atraía nuestra atención. Nada más empezar a andar fue un colirrojo tizón él que nos hizo detenernos. Los mosquiteros también pululaban por allí entre la vegetación. Las lavanderas blancas se movían cercanas a las orillas. Y en agua nadaba alguna cerceta, por la que andaban las cigüeñuelas. Un barbecho cercano era sobrevolando por una hembra de cernícalo vulgar. Multitud de modestas gaviotas reidoras, en plumaje invernal, honrando su nombre con sus risotadas, volaban entre las más grandes y menos numerosas sombrías. Algunas avefrías más podía verse a lo lejos, junto a una hilera de tarajes, donde como un copo de nieve, cayó del cielo una garceta común. Los cultivos envolvían el otro lado de la laguna, donde las palomas torcaces empleaban como posaderos los tendidos eléctricos que circundan las carreteras.
     En primera línea de playa, en las orillas de la Laguna de Fuente de Piedra podían verse unas avefrías desde el observatorio, pero también la preocupante imagen de varios cadáveres de aves, esparcidos por la orilla. En las estructuras de la antigua salina que emergían sobre el agua de la laguna, descansaban infinidad de aves. Todas parecían ser gaviotas, a falta de llevar un telescopio con el que poder identificar otro tipo de ave, y la reverberación a consecuencia del sol.
     Volvimos sobre nuestros pasos, y en la pasarela de madera sobre el área encharcada del principio seguían viéndose las lavanderas y los mosquiteros, pero también un andarríos chico. Por los campos adyacentes pude escuchar pardillos y al buitrón, pero no llegué a verlos. Y además de tarabillas y colirrojos, sobre un arbusto, estuvo un rato posada una hembra de escribano palustre, que nos dio una buena oportunidad para observarla. También había algunas libélulas activas.

Hembra de Tarabilla Común

Mosquitero Común






























     Fuimos a almorzar a espaldas al Centro de visitantes, con vistas a la laguna. Entre los lentiscos donde se posaba de vez en cuando alguna que otra tarabilla, se movían los conejos. Mirábamos también una pequeña lagunilla donde nadaban no muy lejos algunas fochas y patos. Por el centro de la laguna se seguían divisando las gaviotas, pero también se intuían las siluetas de mayor tamaño de unos flamencos.

Cigüeñuela

     Salimos a dar otro paseo después de comer. En el cielo se mezclaban las grajillas con las gaviotas, intercambiando voces y gritos. Entre la espesura de algunas agrupaciones de tarajes descubrimos a las primeras gallinetas, que algo más tarde pudimos ver en áreas despejadas de vegetación, aunque también más lejos. Una rana saltó al agua al asomarnos a una pasarela. Los mosquiteros revoloteaban entre la vegetación palustre. Al final de nuestro paseo vimos más conejos, que pastaban en los prados en compañía de las gallinetas. Volviendo hacia el Centro, una garza real sobrevoló nuestro camino. Y sobre el tejado del Centro se congregaban unas grajillas y gorriones.

Garza Real

Grajillas






























     Tras una visita al Centro de Visitantes, volvimos a Fuente de Piedra, a acercarnos al Refugio del Burrito, donde mantienen a 90 pollinos, dependiente de The Donkey Sanctuary de Reino Unido. En los corrales donde viven, también entran pájaros como las cogujadas en las que me pude fijar.
     Nuestro objetivo final era dirigirnos en coche a otro observatorio al atardecer para ver la llegada de las grullas. Pero antes de llegar, nos vimos obligados a parar, pues en los campos aledaños que íbamos atravesando, vimos posadas algunas. Con ellas también había alguna avefría.

Grullas en los campos

     Entrando al observatorio que elegimos, se alarmaba un mirlo con nuestra presencia. Todavía no habían llegado las grullas. Sobre la laguna aparecían gaviotas esturreadas por todos lados, y los flamencos solo podíamos verlos de lejos. Antes que las grullas, entró a la laguna una gigantesca bandada de gaviotas, sumándose a las que ya había. Y desde el horizonte donde el sol se ponía enrojeciendo el cielo, vimos pasar sobre nuestras cabezas cuatro bandos de grullas que fueron a posarse a orillas de la laguna que resplandecía bajo la luna casi llena. Costaba contener la emoción de ver pasar tan de cerca las grullas, emitiendo su característico trompeteo.

El vuelo de las grullas al atardecer


(*) Fotografías: gentileza de Juan Fran Cabrera.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Garceta Común (Egretta garzetta)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Flamenco Común (Phoenicopterus ruber)
  • Cercerta Común (Anas crecca)
  • Cuchara Europeo (Anas clypeata)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Grulla Común (Grus grus)
  • Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)
  • Avefría Europea (Vanellus vanellus)
  • Andarríos Chico (Actitis hypoleucos)
  • Gaviota Reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  • Gaviota Sombría (Larus fuscus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Común (Saxicola torquatus rubicola)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Buitrón (Cisticola juncidis)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Grajilla Occidental (Corvus monedula)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)
  • Escribano Palustre (Emberiza schoeniclus)
  • Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)

domingo, 3 de marzo de 2013

RECORRIENDO LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Después de mucho tiempo sin quedar para ir al campo, por fin nos vimos mi amigo Antonio y yo para subir a la sierra aprovechando la festividad del Día de Andalucía. Breve, no llegó a los dos días, pero unas jornadas intensas, con numerosos avistamientos de especies de la habitual fauna que puebla la Sierra de Andújar.

     Los días todavía son cortos, y aunque cuando Antonio llegó ya había oscurecido nos pusimos en camino hacia la sierra, memorando nuestras primeras salidas camperas nocturnas en tiempos en los que éramos compañeros de clase. Íbamos hacia la Lancha, en una noche fresca y húmeda, aunque no llovió. Tan solo se nos cruzó un ratón de campo y un ciervo antes de llegar al Embalse del Jándula, donde el rato que pasamos allí escuchamos el canto del alcaraván. En cambio, el regreso fue más fructífero. Pudimos ver cuatro jabalíes, por un lado un grupo de tres bermejos y más adelante una jabalina, y entre la distancia que los separaba hubo un zorro que cruzó el camino, un mochuelo sobre un bolo de granito, un gamo que alumbraron las luces del coche, más tres ciervos. Antes de encontrarnos con el grupo de bermejos, también habíamos visto un ciervo.

     No empezamos la jornada del siguiente día demasiado temprano. Nuestro destino era una vez más La Lancha, pero antes teníamos un par de paradas previstas en los comederos de pájaros de las Viñas de Peñallana.
     Emprendimos la marcha por el Camino del Pino, en cuyos campos de labor que atraviesa su breve recorrido hasta salir a la carretera, nos fue posible ver a las cogujadas levantar el vuelo sobre las tierras labradas y a los trigueros posados en las alambradas. Aunque por la carretera circulábamos más rápido en dirección a las Viñas, no dejamos de ver en sus inmediaciones a los estorninos y a las tórtolas turcas posadas en los cables de los tendidos eléctricos, y ya en la sierra, eran urracas y rabilargos los que nos pasaban volando cerca. También se cruzó un macho de mirlo a ras del asfalto de la calzada hasta ocultarse en un matorral.
     Llegamos al primer comedero, y mientras lo alimentábamos, salían del interior del pinar aledaño los pitidos del pito real y la voz del mirlo. Nos metimos en el interior del hide y no tardaron en llegar sus comensales. Tras el herrerillo capuchino, el primero en llegar y tal vez el que más querencia tenga, hicieron acto de presencia sus hermanos de familia, el carbonero común y el herrerillo común. Y mientras estos páridos alternaban o coincidían en el comedero, del exterior llegaban a nuestros oídos las voces de estorninos, gorriones y jilgueros. El trepador azul, un asiduo visitante del comedero, no apareció esta vez, y aunque sí pudimos oírlo. Con el tiempo llegaron los pájaros más tímidos, tales como el petirrojo, un par de escribanos montesinos que comisqueaban por el suelo y hasta el picogordo, figura dominante del comedero. Los gorriones y los pinzones llegaron a posarse en un arbusto cercano, pero no entraron a comer.
     Cuando salimos, fuimos a otro comedero que también alimentamos y donde también hicimos una espera, aunque más corta. Pero aquí no entró ningún pájaro. A lo lejos, desde el interior del hide, pudimos ver los ruidosos gorriones posados en los desojados almendros de los alrededores. Bajo ellos, los verdecillos se movían por el suelo desde donde emitían su canto. Y aunque con su voz anunciaron su proximidad los pinzones, tampoco llegaron a pararse a comer. Así mismo oímos al carbonero, al agateador, al trepador y al mirlo.
     Proseguimos nuestro camino hacía La Lancha tras las esperas en los comederos. Aunque por aquí íbamos con la intención de hacer otro tipo de observaciones, tampoco dejamos de ver pequeños pájaros. Entre los que nos fijamos y que pudimos identificar sobre la marcha están los pinzones y gorriones, que suelen moverse en bandos. También en bandos aparecen los llamativos córvidos forestales, urracas y rabilargos. Las perdices también podíamos verlas moverse en grupo, corriendo monte a través, que levantaban el vuelo justo en el momento de parar el coche para tratar de observarlas. A las tórtolas turcas era posible verlas posadas en los cables del tendido eléctrico. En puntos concretos podíamos ver pájaros solitarios como las tarabillas comunes fáciles de decebir posadas al descubierto en las alambradas, los colirrojos tizones sobre las rocas próximas al camino o en el algún muro de piedra, o los escribanos montesinos, que levantaban el vuelo desde la misma carretera al acercarnos. En una de dehesa nos fue fácil descubrir un zorzal charlo.
     Pero las dos grandes paradas en el camino fueron para dedicarlas a la observación de rapaces. En la primera fue contemplar el vuelo planeado a baja altura de un grupo de buitres contra el cielo grisáceo y deslucido de la mañana. Esta parada también nos otorgó la posibilidad de vislumbrar en falda de un cerro, bajo los chaparros un cuantioso grupo de pintados gamos. Y aunque no a tan baja altura como los buitres, la segunda parada se la dedicamos a una pareja de águilas imperiales en vuelo. El resto del camino, hasta llegar a las curvas donde hicimos alguna espera y al viejo poblado de La Lancha, vimos más gamos, y también ciervos.
    No demasiado rato, paramos en un par de las curvas donde mucha gente dedica largas horas esperando poder observar al que muchos consideran el principal reclamo de la Sierra de Andújar: el lince. Precisamente una de las curvas en las que paramos fue donde yo lo vi hace unas semanas, pero como en la mayoría de las veces que salgo al campo, no lo vimos. Vigilamos a las urracas, pero sin éxito. Precisamente esa dificultad en verlo es lo que hace tan atractiva su observación.
     En cambio una vez más vimos al águila imperial. Otra pareja que surcaba el cielo lanzando su peculiar voz similar al graznido de cuervo o un pato. De los romeros y los lentiscos que cubren las laderas que contemplábamos nos llegaba los reclamos de la curruca rabilarga y del petirrojo. Más lejanos sonaban los arrullos de las torcaces y el maullido del mochuelo. Una bandada de verdecillos pasó por una de las vaguadas que controlábamos visualmente. Más tarde se nos acercó una familia de mitos moviéndose entre las ramas de las pocas encinas que despuntan del estrato arbustivo tomando porte arbóreo. Algún que otro mirlo se dejaba ver  volando próximo al suelo, amparándose en la seguridad del matorral. Unos ciervos y un par de conejos completan el resto de todo y cuanto pudimos ver desde las curvas de La Lancha.
     Retomamos el camino hasta llegar al viejo poblado, donde paramos un par de veces e hicimos un breve recorrido a pie. A nuestro paso por la arboleda alóctona de eucaliptos y pinos se alarmaban los mirlos. Al salir al claro nos creo una gran expectación poder ver pasar a una cigüeña negra. Y llegamos al borde de un cantil desde donde podíamos visualizar el Embalse del Jándula y el tajo de granito que encaja el río después de la presa. Aquí nos dedicamos a buscar a las cabras monteses, en la otra orilla del Río Jándula. Resultaba difícil descubrirlas y mientras tanto nos distrajimos con el vuelo de las chovas. Finalmente las localizamos, y contamos cuatro hembras de cabra.
     Pero en lugar de llegar hasta la presa, improvisamos volver y dirigirnos de nuevo a las Viñas, a tratar de encontrar anfibios en los arroyos. El retorno sobre nuestros pasos vino acompañado de los habituales ciervos y gamos, de las urracas, los rabilargos y las perdices, a los que se añade un alcaudón real posado en un poste en la zona de curvas que funcionan como miradores, y más adelante un ratonero en vuelo.
      Por la pradera que atravesamos hasta llegar a los arroyos merodeaban los rabilargos. En estos arroyos donde en mis paseos de niño solía encontrarme cierta variedad de batracios, ahora, a pesar del cristalino caudal que llevan por las lluvias invernales, carecían de su presencia. Desde el interior de las zarzas cantaba con fuerza el chochín. En cambio, el reclamo del petirrojo era audible por doquier.
     Cambiamos de ubicación y fuimos a probar suerte a otro lugar, a La Alcaparrosa. En el recorrido bajo la cobertura de los pinares que crecen junto a las viñas tan solo fuimos capaces de ver pinzones. Pero al salir a espacios abiertos y claros, intercalados entre los pinares y manchas de encinar, se multiplicaban los avistamientos de aves con  perdices, rabilargos, urracas y mirlos. Y en los bordes entre la vegetación los prados aparecían los conejos. También asomaban los tímidos mosquiteros entre los arbustos del borde de la carretera, que pronto volvían a cobijarse a su interior.
     La suerte nos cambió. Además de arroyos estuvimos prospectando charcos, en los que pronto encontramos los largos cordones de huevos del sapo corredor. En otros charcos más profundos la puesta ya estaba algo más avanzada y encontramos desde huevos eclosionando, a larvas que ya se movían con plena libertad. Finalmente llegamos a encontrar dos adultos.


Sapos Corredores

     En las proximidades visitamos otro arroyo y más charcos, donde seguíamos encontrando entre sus ranúnculos puestas y renacuajos de sapo corredor. A nuestro paso, una rana saltó desde la orilla a refugiarse en las profundidades de una pequeña poza. En otras pozas del arroyo, sobre el sustrato de limo, arena y gravilla que cubría el fondo descubrimos a los casi imperceptibles renacuajos del sapo partero ibérico. En una charca de aguas turbias y sobre cuyo nivel de agua verdeaban las ovas y las lentejas, vimos algunos renacuajos, semimetamorfoseados ya, de sapo de espuelas.
     Se acercaba la hora a la que Antonio tenía que irse y volvimos a Andújar. Bajamos desde la sierra por la carretera de la cadena, donde pudimos ver jilgueros y aviones. Al llegar a Andújar nos pasó un bando de grajillas. Mientras nos despedíamos miramos el revuelo de la colonia de aviones instalada bajo las cornisas de los edificios cercanos, alterada por la presencia de un cernícalo primilla.


(*) Fotografías: gentileza de Antonio Ibarra.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÖN
28/02/2013
Camino de La Lancha
Ratón de Campo
(Apodemus sylvaticus)
Un ind.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Zorro Rojo
(Vulpes vulpes)
Un ind.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Jabalí
(Sus scrofa)
4 inds.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
5 inds.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Un ind.
28/02/2013
Embalse del Jándula
Alcaraván Común
(Burhinus oedicnemus)
Oído
28/02/2013
Camino de La Lancha
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Pocos
01/03/2013
Embalse del Jándula
Cabra Montés
(Capra pyrenaica hispanica)
4 hembras
01/03/2013
Camino de La Lancha
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Algunos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Varios
01/03/2013
Embalse del Jándula
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
01/03/2013
Camino de La Lancha
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
4 inds. Oída
01/03/2013
Andújar
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Algunas
01/03/2013
Camino de La Lancha
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Oída
01/03/2013
Carretera principal. Camino de La Lancha
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
01/03/2013
Camino de La Lancha
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Oído
01/03/2013
Las Viñas
Pito Real
(Picus viridis sharpei)
Oído
01/03/2013
Camino del Pino
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas
01/03/2013
Carretera de la Cadena. Andújar
Avión Común
(Delichon urbicum)
Pocos
01/03/2013
Las Viñas
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Oído
01/03/2013
Viñas. Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Algunos. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Pocos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus)
Pocas
01/03/2013
Carretera principal. Viñas. Caminos Lancha y Alcaparrosa
Mirlo Común
(Turdus merula)
Varios. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Zorzal Charlo
(Turdus viscivorus)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Curruca Rabilarga
(Sylvia undata)
Oída
01/03/2013
Carretera de La Alcaparrosa
Mosquitero Común
(Phylloscopus collybita)
Pocos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Mito Común
(Aegithalos caudatus irbii)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Herrerillo Capuchino
(Lophophanes cristatus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Trepador Azul
(Sitta europaea caesia)
Oído
01/03/2013
Las Viñas
Agateador Común
(Cethia brachydactyla)
Pocos. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Alcaudón Real
(Lanius meridionalis)
Un ind.
01/03/2013
Carretera principal. Caminos de La Lancha y La Alcaparrosa
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Varios
01/03/2013
Carretera principal. Caminos de La Lancha y La Alcaparrosa
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas. Oída
01/03/2013
Andújar
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Algunas
01/03/2013
Embalse del Jándula
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Pocas. Oída
01/03/2013
Carretera principal. Las Viñas
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Algunos
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha y La Alcaparrosa
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Varios. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Vario. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Carretera de la Cadena
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Picogordo
(Coccothraustes coccothraustes)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Pocos
01/03/2013
Camino del Pino
Triguero
(Miliaria calandra)
Pocos
01/03/2013
Las Viñas
Sapo Partero Ibérico
(Alytes cisternasii)
Varios (larvas)
01/03/2013
Las Viñas
Sapo de Espuelas
(Pelobates cultripes)
Pocos (larvas)
01/03/2013
Las Viñas
Sapo Corredor
(Epidalea calamita)
Muchos (huevos; larvas; 2 adultos)
01/03/2013
Las Viñas
Rana Verde Ibérica
(Pelophylax perezi)
Un ind. (adulto)