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domingo, 6 de abril de 2014

UNA EXTRAORDINARIA JORNADA DE PAJAREO EN LA SIERRA DE ANDÚJAR: ESPECIES SEDENTARIAS, ESTIVALES Y EN PASO. AVES EMBLEMÁTICAS, COMUNES Y RARAS

    Mis últimas salidas de campo son también jornadas laborales, por lo que suelo repetir en los mismos sitios, y aunque no hay dos días iguales, habitualmente acabo contemplando casi las mismas especies. Memorando la salida de hace dos días he caído en la cuenta de que fue una de las jornadas más prósperas que he vivido (51 especies identificadas de vertebrados, de las cuales 46 fueron aves), en la que dediqué las algo más 12 horas de luz que tienen ahora los días, a moverme por un área inferior a las 1.000 Ha en la Sierra de Andújar. Una sesión de campo llena de gratas sorpresas entre los integrantes del mundo alado, probablemente debido a la recién entrada primavera.
     Se levantaba la mañana. Dirigiéndome hacia el punto de encuentro donde recogería a los clientes, una liebre cruzó el camino aún en penumbra bajo el pinar. Mientras los esperaba, pude contemplar en compañía de uno de ellos el vuelo matutino de un azor sobre el dosel forestal que acabo internándose en la copa de un pino. Cuando cargaron sus cosas en el coche, salimos inmediatamente hacía la zona de campeo. A su entrada se oía con fuerza la estrofa del carbonero, y bajando lentamente por la pista íbamos viendo conejos que buscaban refugio bajo las rocas o entre los arbustos, perdices que o bien corrían campo a través o bien levantaban el vuelo a la vez que emitían su voz de alarma, y más adelante ciervos. En una breve parada que hicimos en un recodo del camino se escuchaba con intensidad el pinzón. Habíamos parado para observar un rato un canchal, pero había un fuerte contraluz.
     Pronto volvimos a parar en un balcón desde el que podíamos otear una dehesa, y donde estuvimos algunas horas. Se escuchaba el canto del pinzón, del verdecillo, del carbonero, y de vez en cuando retumbaba el del pito real. Por la pequeña dehesa se movían urracas y perdices. Un par de mochuelos se maullaban respondiéndose uno al otro, y en la lejanía se oía el cuco. Al elevar la vista sobre las faldas de los montes, entre el sotobosque, descubríamos ciervos. Entre los romeros que tapizaban la ladera donde nos encontrábamos se oía la áspera voz de la curruca rabilarga, a la que se unió una hembra de escribano montesino. Pasado algún tiempo apareció el águila real elevándose en el cielo, y más tarde se acercó el buitre negro remontando su pesado vuelo. Después pasó otra águila que me desconcertó porque parecía ser una perdicera subadulta que se perdió entre los montes sin que me atreviese a asegurar su identificación. A lo lejos, sobre los montes, cicleaban unos buitres leonados, y entre ellos un águila imperial.
     Seguimos la ruta bajando hacia la dehesa. En el trayecto levantaban el vuelo algunos pinzones, y a nuestro paso vimos urracas y palomas torcaces. Paramos un rato junto al arroyo, para ver una roca donde hay letrina de lince. Sobre el cauce pasó volando una pareja de golondrinas dáuricas. Continuamos el camino, pasando por la dehesa donde según avanzábamos íbamos viendo pinzones y estorninos. Un zorzal charlo levantó el vuelo a nuestro paso. Improvisamos una parada para intentar observar un pájaro que se ocultaba entre las ramas de las encinas, entre las que volaba pero difícil de ver cuando se posaba, y que solo me permitió un instante para comprobar que se trataba de un torcecuello. Sonaba el melódico canto de la totovía.
     Llegando a las proximidades del río vimos unas lavanderas blancas. Salimos a dar un breve paseo junto a la orilla, donde el ruiseñor común cantaba infatigablemente, acompañado por el coro de las ranas. El chochín también cantaba con fuerza entre las próximas rocas graníticas, e incluso se acabo por dejar ver. De vez en cuando sonaba la estrofa del ruiseñor bastardo. De la orilla de en frente provenían los potentes reclamos del trepador azul. Los herrerillos también manifestaban su presencia mediante su variado repertorio de cantos y reclamos. También entre los chopos del otro lado del río se movían las grajillas. Algunos galápagos se apresuraban a sumergirse en las aguas, alertados a nuestro paso. También descubrimos por la zona un pequeño escorpión.

Escorpión Común (Buthus occitanus)

     Tras un rato en el río, nos movimos hacia otro lugar. Al pasar otra vez por la dehesa había estorninos y pinzones, y algún que otro gorrión. Yendo por una explanada más abierta pudimos ver algunos conejos, también un alcaudón real al que le dedicamos una parada. Despacio, íbamos subiendo por una cuesta hasta llegar al centro del valle por el que discurría un arroyo, que formaba una olla. En el interior de la olla se encuentra una pequeña alberca, donde también había algunos galápagos. Por las paredes de la olla trepaban manchas de quejigo mezcladas con otras especies mediterráneas. Provechoso rato pasamos aquí, pues además del escribano soteño y la curruca cabecinegra, también escuchamos a un ave que solo está aquí de paso, pero que hace su viaje migratorio prenupcial catando, el mosquitero musical. Además, aunque algo lejos vimos pasar una cigüeña negra. Pero también concurrieron en el lugar otras aves planeadoras, aunque no cigüeñas, si no rapaces. El paso, algo tardío, de un grupo de 18 milanos negros, y bajo ellos, cicleaba una encapuchada águila culebrera. Y ahora pudimos despejar la duda que nos quedó por la mañana, porque esta vez pudimos ver claramente al ejemplar subadulto de águila perdicera, que además iba acompañado de un juvenil. Otro momento de distracción que tuvimos se lo debimos a una Empusa pennata, una esbelta mantis que coloquialmente es llamada mantis palo.

Empusa pennata

      Bajamos de nuevo hacia la explanada para dirigirnos ahora hacia otro punto desde el que tener vistas para otear. Las perdices, emparejadas, se movían por los prados adehesados, por donde volaban urracas y algunas palomas. En este punto elevado pasamos las horas centrales y más calurosas del día, donde comimos, y donde vimos algunos buitres y águilas culebreas. Y como testigos de boda, asistimos a la formalización de una pareja de culebreras, con la entrega de una culebra como regalo de compromiso. Un deleite para nuestra vista, al que se añadieron otros tres ejemplares más, que vimos poco después. Tampoco nos faltó el águila imperial, que pasó por el lugar.
      Nos dirigimos de nuevo hacia el río. Por los espacios abiertos de la explanada se movía la abubilla, hincando su pico en el suelo, y una pareja alcaudones comunes vigilaban su territorio desde sendos lentiscos donde se encontraban apostados. El triguero cantaba desde una encina. La actividad se había reducido, pero todavía era posible ver algunos estorninos y pinzones por las dehesas que íbamos atravesando de camino al río. Las ranas, el ruiseñor y el herrerillo seguían cantando, pero parecía que unos pájaros habían cambiado a otros. Ahora también estaba el verderón, que cantaba con fuerza desde lo alto de un fresno. También un pequeño bando de jilgueros apareció por allí. Al acercarme a la orilla, llegué a ver por unos instantes al ruiseñor común, con el gaznate abierto, cantando con todo su vigor.
     Al irnos vimos algún que otro mirlo pululando por las dehesas. También descubrimos a un picapinos con su ondulante vuelo y emitiendo sus característicos pitidos monosilábicos. Íbamos hacía el primer sitio donde estuvimos por la mañana observando, para terminar la jornada. La curruca rabilarga y el verdecillo estuvieron haciéndonos compañía el resto de la tarde. También pasó un pequeño bando integrado por 7 golondrinas comunes. Los ciervos, poco a poco, iban mostrándose más activos con el crepúsculo, que también vimos después, al irnos, junto al camino.
     Y así concluyó una jornada primaveral en la que en prácticamente el mismo lugar concurrieron algunas las especies de aves más representativas de la Sierra de Andújar, entre sedentarias, más otras de carácter estival, más otras que solo estaban en paso migratorio, e incluso una especie, el águila perdicera, que podríamos decir que aquí es una rareza.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):                                                                  

  • Liebre Ibérica (Lepus granatensis)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Cigüeña Negra (Ciconia nigra)
  • Milano Negro (Milvus migrans)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Azor Común (Accipiter gentilis)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Águila Real (Aquila chrysaetos)
  • Águila Imperial (Aquila adalberti)
  • Águila de Bonelli (Aquila fasciata)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Cuco Común (Cuculus canorus)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Torcecuello Euroasiático (Jynx torquilla)
  • Pito Real (Picus viridis sharpei)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Totovía (Lullula arborea)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Chochín Común (Troglodytes troglodytes)
  • Ruiseñor Cómún (Luscinia megarhynchos)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Curruca Rabilarga (Sylvia undata)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Mosquitero Musical (Phylloscopus trochilus)
  • Trepador Azul (Sitta europaea caesia)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionalis)
  • Alcaudón Común (Lanius senator)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Grajilla Común (Corvus monedula)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Escribano Montesino (Emberiza cia)
  • Escribano Soteño (Emberiza cirlus)
  • Triguero (Miliaria calandra)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)
  • Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)

martes, 14 de mayo de 2013

TALLER FOTOGRÁFICO DE ANFIBIOS Y REPTILES EN LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Iberian Lynx Land organizó hace dos días un Taller de Fotografía de Anfibios y Reptiles en la Sierra de Andújar al que asistí, a pesar de no ser fotógrafo, como parte de la organización, junto a los prestigiosos fotógrafos de Naturaleza José Luis Ojeda y José Manuel Cañones. Allí pude reencontrarme con Miryam Lara, compañera con quien trabajo en Educación Ambiental y también gran fotógrafa de campo que participaba como asistente. La ponencia y la identificación de las especies de anfibios y reptiles en el campo corrieron a cargo del herpetólogo Luis Pedrajas, en cuya charla de introducción también hizo un esfuerzo por desmitificar las supersticiones que giran entorno a muchas de las especies que engloban estas dos fascinantes clases de vertebrados, que pese a ser dos grupos bien diferenciados son tratados por la misma ciencia, la herpetología. Las prácticas de campo se desarrollaron entorno al Río Jándula, en La Lancha y en el Embalse de Jándúla por la mañana, y en El Encinarejo por la tarde, momento en el que ya no estuve.
     Pero más allá de los anfibios y reptiles que centraban la jornada del día, yo no limité mis observaciones a estas especies, pues el campo ofrece infinitas posibilidades de disfrutar de todos sus pobladores. Ya en la Casa de La Elvira, punto de encuentro y lugar donde se impartió la teoría, mientras esperábamos que llegaran todos los asistentes, podía ver los gorriones en el entorno y escuchaba el canto cercano del herrerillo.
     El primer lugar al que nos dirigimos fue al viejo poblado de La Lancha, donde nos dedicamos a la búsqueda de reptiles entre sus ruinas. Por el camino, aunque distraído en la tertulia con Luis y José Luis, a quienes acompañé en el mismo coche, no dejé de apercibirme de urracas, rabilargos y perdices que veía al pasar. Tan solo dedicamos una breve parada a ver un mochuelo que tomaba un baño de sol matutino sobre un poste.

Macho de Lagartija Colilarga

Detalle de la cabeza
























     Al llegar a La Lancha, antes de empezar a movernos para buscar reptiles, nos reunimos bajo la sombra de los grandes eucaliptos, en un área despejada. El día era soleado, más bien cálido, bastante propicio para que los reptiles estuvieran activos. Acordamos hacer algunas batidas por los alrededores, y volver allí para que los asistentes pudieran tomar fotos cómodamente. Entre los restos de las casas daban pasadas las golondrinas dáuricas. Los mirlos salían alarmados de entre los arbustos al aproximarnos a ellos. Y más altos, los vencejos destacaban sus oscuras siluetas negras contra el claro cielo azul. Yo participé activamente en la búsqueda de reptiles, y aunque bajo la mayor parte de las piedras y troncos que moví aparecía una gran diversidad de artrópodos como escarabajos, cochinillas, escorpiones y escolopendras, no tardé en encontrar culebrillas ciegas, que tras ser fotografiadas, devolví a su lugar de origen. Por otro lado, Luis había capturado un bello ejemplar macho de lagartija colilarga, vestido de gala con los lustrosos colores del celo. Más tarde encontró una pequeña salamanquesa común. Mientras los fotógrafos centraban sus objetivos en estos modelos de “”sangre fría”, temidos por mucha gente que ignoran el papel que juegan en el medio, los buitres empezaron a concentrarse sobre nuestras cabezas. Próxima a ellos también planeaba la encapuchada águila culebrera, rapaz especializada en la caza de culebras y otros reptiles.

Salamanquesa Común

Detalle de la cabeza
























     En las siguientes batidas íbamos ampliando el radio de búsqueda. Al llegar a las proximidades de un abrupto balcón que abre las vistas a la profunda garganta excavada por el Río Jándula en el granito, donde está presa que contiene las aguas del embalse, apareció la cigüeña negra cicleando en el cielo, ascendiendo hasta dejarse llevar y perderse.
     Hacía medio día aconteció uno de los momentos más interesantes de la jornada. José Manuel llamó nuestra atención haciendo señas. Había descubierto un lince bebiendo agua en un exiguo charco. Nos acercamos rápido. Pudimos verlo a corta distancia, aunque también durante corto tiempo, pero el suficiente para algunos incluso le echasen unas pocas fotos. Al tímido felino no parecía gustarle tanto espectador, pero tampoco se apresuró al irse, no emprendió ninguna huida acelerada, y como un fantasma se desvaneció bajo las sombras entre la alta hierba. Nunca más volvió a aparecer.
     Tras la fuga del gato, el grupo volvió al juntarse en la explanada del poblado donde estaban, pero José Manuel, Luis y yo nos acercamos al mermado charco donde estuvo bebiendo con la intención de encontrar alguna rana. Corría un pequeño reguero, pero no había ninguna rana. En cambio, sobre un apilamiento de rocas amontonadas en aquel sitio, entre cuyos huecos prosperaban los cardos y otras herbáceas, descubrimos una culebra bastarda. Se trataba de un ejemplar adulto de unos 70 u 80 cm. Estaba mudando la piel. La pude coger con firmeza de la parte posterior del cuerpo pero al pasársela a Luis, se resbaló y con sorprendente celeridad se nos escapó.
     Después bajamos hasta el Embalse del Jándula, donde continuamos la jornada. En el breve trecho de camino que nos separaba del pantano, vimos una pareja de oropéndolas. En el desaguadero de la presa retomamos nuestra búsqueda donde esperábamos encontrar ranas y culebras viperinas, pero tan solo fueron algunas ranas todo cuanto pudimos ver y capturar. En las masas de agua estancada también se agrupaban algunos bancos de blackbass, o percas americanas, que habían quedado allí atrapados de los recientes desembalses. La lavandera cascadeña también se movía por allí.

Ranas Verdes Ibéricas

     Y el calor de las primeras horas de la tarde pegaba con fuerza y tras fotografiar las ranas, fuimos saliendo del desaguadero para dirigirnos nuevamente a los coches. Al cruzar la presa nos detuvimos a mirar una cabra montés. Estaba en el desaguadero, donde momentos antes habíamos estado nosotros. El taller continuaría en El Encinarejo, pero para mí ya estaba llegando a su fin. En el regreso, además de urracas y rabilargos, levantamos algún pequeño bando de pinzones del camino, pero prestamos más atención al desfile de abejarucos posados en los cables que al pasar a su lado, se lanzaban a volar.

(*) Fotografías: gentileza de Miryam Lara.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

·         Lince Ibérico (Lynx pardinus)
·         Cabra Montés (Capra pyrenaica hispanica)
·         Cigüeña Negra (Ciconia nigra)
·         Buitre Leonado (Gyps fulvus)
·         Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
·         Perdiz Roja (Alectoris rufa)
·         Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
·         Vencejo Común (Apus apus)
·         Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
·         Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
·         Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
·         Mirlo Común (Turdus merula)
·         Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
·         Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
·         Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
·         Urraca (Pica pica melanotos)
·         Gorrión Común (Passer domesticus)
·         Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
·         Culebrilla Ciega (Blanus cinereus)
·         Salamanquesa Común (Tarentola mauritanica)
·         Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)
·         Culebra Bastarda (Malpolon monspessulanus)
·         Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)
·         Perca Americana (Micropterus salmoides)

domingo, 3 de marzo de 2013

RECORRIENDO LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Después de mucho tiempo sin quedar para ir al campo, por fin nos vimos mi amigo Antonio y yo para subir a la sierra aprovechando la festividad del Día de Andalucía. Breve, no llegó a los dos días, pero unas jornadas intensas, con numerosos avistamientos de especies de la habitual fauna que puebla la Sierra de Andújar.

     Los días todavía son cortos, y aunque cuando Antonio llegó ya había oscurecido nos pusimos en camino hacia la sierra, memorando nuestras primeras salidas camperas nocturnas en tiempos en los que éramos compañeros de clase. Íbamos hacia la Lancha, en una noche fresca y húmeda, aunque no llovió. Tan solo se nos cruzó un ratón de campo y un ciervo antes de llegar al Embalse del Jándula, donde el rato que pasamos allí escuchamos el canto del alcaraván. En cambio, el regreso fue más fructífero. Pudimos ver cuatro jabalíes, por un lado un grupo de tres bermejos y más adelante una jabalina, y entre la distancia que los separaba hubo un zorro que cruzó el camino, un mochuelo sobre un bolo de granito, un gamo que alumbraron las luces del coche, más tres ciervos. Antes de encontrarnos con el grupo de bermejos, también habíamos visto un ciervo.

     No empezamos la jornada del siguiente día demasiado temprano. Nuestro destino era una vez más La Lancha, pero antes teníamos un par de paradas previstas en los comederos de pájaros de las Viñas de Peñallana.
     Emprendimos la marcha por el Camino del Pino, en cuyos campos de labor que atraviesa su breve recorrido hasta salir a la carretera, nos fue posible ver a las cogujadas levantar el vuelo sobre las tierras labradas y a los trigueros posados en las alambradas. Aunque por la carretera circulábamos más rápido en dirección a las Viñas, no dejamos de ver en sus inmediaciones a los estorninos y a las tórtolas turcas posadas en los cables de los tendidos eléctricos, y ya en la sierra, eran urracas y rabilargos los que nos pasaban volando cerca. También se cruzó un macho de mirlo a ras del asfalto de la calzada hasta ocultarse en un matorral.
     Llegamos al primer comedero, y mientras lo alimentábamos, salían del interior del pinar aledaño los pitidos del pito real y la voz del mirlo. Nos metimos en el interior del hide y no tardaron en llegar sus comensales. Tras el herrerillo capuchino, el primero en llegar y tal vez el que más querencia tenga, hicieron acto de presencia sus hermanos de familia, el carbonero común y el herrerillo común. Y mientras estos páridos alternaban o coincidían en el comedero, del exterior llegaban a nuestros oídos las voces de estorninos, gorriones y jilgueros. El trepador azul, un asiduo visitante del comedero, no apareció esta vez, y aunque sí pudimos oírlo. Con el tiempo llegaron los pájaros más tímidos, tales como el petirrojo, un par de escribanos montesinos que comisqueaban por el suelo y hasta el picogordo, figura dominante del comedero. Los gorriones y los pinzones llegaron a posarse en un arbusto cercano, pero no entraron a comer.
     Cuando salimos, fuimos a otro comedero que también alimentamos y donde también hicimos una espera, aunque más corta. Pero aquí no entró ningún pájaro. A lo lejos, desde el interior del hide, pudimos ver los ruidosos gorriones posados en los desojados almendros de los alrededores. Bajo ellos, los verdecillos se movían por el suelo desde donde emitían su canto. Y aunque con su voz anunciaron su proximidad los pinzones, tampoco llegaron a pararse a comer. Así mismo oímos al carbonero, al agateador, al trepador y al mirlo.
     Proseguimos nuestro camino hacía La Lancha tras las esperas en los comederos. Aunque por aquí íbamos con la intención de hacer otro tipo de observaciones, tampoco dejamos de ver pequeños pájaros. Entre los que nos fijamos y que pudimos identificar sobre la marcha están los pinzones y gorriones, que suelen moverse en bandos. También en bandos aparecen los llamativos córvidos forestales, urracas y rabilargos. Las perdices también podíamos verlas moverse en grupo, corriendo monte a través, que levantaban el vuelo justo en el momento de parar el coche para tratar de observarlas. A las tórtolas turcas era posible verlas posadas en los cables del tendido eléctrico. En puntos concretos podíamos ver pájaros solitarios como las tarabillas comunes fáciles de decebir posadas al descubierto en las alambradas, los colirrojos tizones sobre las rocas próximas al camino o en el algún muro de piedra, o los escribanos montesinos, que levantaban el vuelo desde la misma carretera al acercarnos. En una de dehesa nos fue fácil descubrir un zorzal charlo.
     Pero las dos grandes paradas en el camino fueron para dedicarlas a la observación de rapaces. En la primera fue contemplar el vuelo planeado a baja altura de un grupo de buitres contra el cielo grisáceo y deslucido de la mañana. Esta parada también nos otorgó la posibilidad de vislumbrar en falda de un cerro, bajo los chaparros un cuantioso grupo de pintados gamos. Y aunque no a tan baja altura como los buitres, la segunda parada se la dedicamos a una pareja de águilas imperiales en vuelo. El resto del camino, hasta llegar a las curvas donde hicimos alguna espera y al viejo poblado de La Lancha, vimos más gamos, y también ciervos.
    No demasiado rato, paramos en un par de las curvas donde mucha gente dedica largas horas esperando poder observar al que muchos consideran el principal reclamo de la Sierra de Andújar: el lince. Precisamente una de las curvas en las que paramos fue donde yo lo vi hace unas semanas, pero como en la mayoría de las veces que salgo al campo, no lo vimos. Vigilamos a las urracas, pero sin éxito. Precisamente esa dificultad en verlo es lo que hace tan atractiva su observación.
     En cambio una vez más vimos al águila imperial. Otra pareja que surcaba el cielo lanzando su peculiar voz similar al graznido de cuervo o un pato. De los romeros y los lentiscos que cubren las laderas que contemplábamos nos llegaba los reclamos de la curruca rabilarga y del petirrojo. Más lejanos sonaban los arrullos de las torcaces y el maullido del mochuelo. Una bandada de verdecillos pasó por una de las vaguadas que controlábamos visualmente. Más tarde se nos acercó una familia de mitos moviéndose entre las ramas de las pocas encinas que despuntan del estrato arbustivo tomando porte arbóreo. Algún que otro mirlo se dejaba ver  volando próximo al suelo, amparándose en la seguridad del matorral. Unos ciervos y un par de conejos completan el resto de todo y cuanto pudimos ver desde las curvas de La Lancha.
     Retomamos el camino hasta llegar al viejo poblado, donde paramos un par de veces e hicimos un breve recorrido a pie. A nuestro paso por la arboleda alóctona de eucaliptos y pinos se alarmaban los mirlos. Al salir al claro nos creo una gran expectación poder ver pasar a una cigüeña negra. Y llegamos al borde de un cantil desde donde podíamos visualizar el Embalse del Jándula y el tajo de granito que encaja el río después de la presa. Aquí nos dedicamos a buscar a las cabras monteses, en la otra orilla del Río Jándula. Resultaba difícil descubrirlas y mientras tanto nos distrajimos con el vuelo de las chovas. Finalmente las localizamos, y contamos cuatro hembras de cabra.
     Pero en lugar de llegar hasta la presa, improvisamos volver y dirigirnos de nuevo a las Viñas, a tratar de encontrar anfibios en los arroyos. El retorno sobre nuestros pasos vino acompañado de los habituales ciervos y gamos, de las urracas, los rabilargos y las perdices, a los que se añade un alcaudón real posado en un poste en la zona de curvas que funcionan como miradores, y más adelante un ratonero en vuelo.
      Por la pradera que atravesamos hasta llegar a los arroyos merodeaban los rabilargos. En estos arroyos donde en mis paseos de niño solía encontrarme cierta variedad de batracios, ahora, a pesar del cristalino caudal que llevan por las lluvias invernales, carecían de su presencia. Desde el interior de las zarzas cantaba con fuerza el chochín. En cambio, el reclamo del petirrojo era audible por doquier.
     Cambiamos de ubicación y fuimos a probar suerte a otro lugar, a La Alcaparrosa. En el recorrido bajo la cobertura de los pinares que crecen junto a las viñas tan solo fuimos capaces de ver pinzones. Pero al salir a espacios abiertos y claros, intercalados entre los pinares y manchas de encinar, se multiplicaban los avistamientos de aves con  perdices, rabilargos, urracas y mirlos. Y en los bordes entre la vegetación los prados aparecían los conejos. También asomaban los tímidos mosquiteros entre los arbustos del borde de la carretera, que pronto volvían a cobijarse a su interior.
     La suerte nos cambió. Además de arroyos estuvimos prospectando charcos, en los que pronto encontramos los largos cordones de huevos del sapo corredor. En otros charcos más profundos la puesta ya estaba algo más avanzada y encontramos desde huevos eclosionando, a larvas que ya se movían con plena libertad. Finalmente llegamos a encontrar dos adultos.


Sapos Corredores

     En las proximidades visitamos otro arroyo y más charcos, donde seguíamos encontrando entre sus ranúnculos puestas y renacuajos de sapo corredor. A nuestro paso, una rana saltó desde la orilla a refugiarse en las profundidades de una pequeña poza. En otras pozas del arroyo, sobre el sustrato de limo, arena y gravilla que cubría el fondo descubrimos a los casi imperceptibles renacuajos del sapo partero ibérico. En una charca de aguas turbias y sobre cuyo nivel de agua verdeaban las ovas y las lentejas, vimos algunos renacuajos, semimetamorfoseados ya, de sapo de espuelas.
     Se acercaba la hora a la que Antonio tenía que irse y volvimos a Andújar. Bajamos desde la sierra por la carretera de la cadena, donde pudimos ver jilgueros y aviones. Al llegar a Andújar nos pasó un bando de grajillas. Mientras nos despedíamos miramos el revuelo de la colonia de aviones instalada bajo las cornisas de los edificios cercanos, alterada por la presencia de un cernícalo primilla.


(*) Fotografías: gentileza de Antonio Ibarra.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÖN
28/02/2013
Camino de La Lancha
Ratón de Campo
(Apodemus sylvaticus)
Un ind.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Zorro Rojo
(Vulpes vulpes)
Un ind.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Jabalí
(Sus scrofa)
4 inds.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
5 inds.
28/02/2013
Camino de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Un ind.
28/02/2013
Embalse del Jándula
Alcaraván Común
(Burhinus oedicnemus)
Oído
28/02/2013
Camino de La Lancha
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Pocos
01/03/2013
Embalse del Jándula
Cabra Montés
(Capra pyrenaica hispanica)
4 hembras
01/03/2013
Camino de La Lancha
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Algunos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Varios
01/03/2013
Embalse del Jándula
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
01/03/2013
Camino de La Lancha
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
4 inds. Oída
01/03/2013
Andújar
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Algunas
01/03/2013
Camino de La Lancha
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Oída
01/03/2013
Carretera principal. Camino de La Lancha
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
01/03/2013
Camino de La Lancha
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Oído
01/03/2013
Las Viñas
Pito Real
(Picus viridis sharpei)
Oído
01/03/2013
Camino del Pino
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas
01/03/2013
Carretera de la Cadena. Andújar
Avión Común
(Delichon urbicum)
Pocos
01/03/2013
Las Viñas
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Oído
01/03/2013
Viñas. Camino de La Lancha. Carretera de La Alcaparrosa
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Algunos. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Pocos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus)
Pocas
01/03/2013
Carretera principal. Viñas. Caminos Lancha y Alcaparrosa
Mirlo Común
(Turdus merula)
Varios. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Zorzal Charlo
(Turdus viscivorus)
Un ind.
01/03/2013
Camino de La Lancha
Curruca Rabilarga
(Sylvia undata)
Oída
01/03/2013
Carretera de La Alcaparrosa
Mosquitero Común
(Phylloscopus collybita)
Pocos
01/03/2013
Camino de La Lancha
Mito Común
(Aegithalos caudatus irbii)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Herrerillo Capuchino
(Lophophanes cristatus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Trepador Azul
(Sitta europaea caesia)
Oído
01/03/2013
Las Viñas
Agateador Común
(Cethia brachydactyla)
Pocos. Oído
01/03/2013
Camino de La Lancha
Alcaudón Real
(Lanius meridionalis)
Un ind.
01/03/2013
Carretera principal. Caminos de La Lancha y La Alcaparrosa
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Varios
01/03/2013
Carretera principal. Caminos de La Lancha y La Alcaparrosa
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas. Oída
01/03/2013
Andújar
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Algunas
01/03/2013
Embalse del Jándula
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Pocas. Oída
01/03/2013
Carretera principal. Las Viñas
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Algunos
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha y La Alcaparrosa
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Varios. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Vario. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Carretera de la Cadena
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos. Oído
01/03/2013
Las Viñas
Picogordo
(Coccothraustes coccothraustes)
Pocos. Oído
01/03/2013
Las Viñas. Camino de La Lancha
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Pocos
01/03/2013
Camino del Pino
Triguero
(Miliaria calandra)
Pocos
01/03/2013
Las Viñas
Sapo Partero Ibérico
(Alytes cisternasii)
Varios (larvas)
01/03/2013
Las Viñas
Sapo de Espuelas
(Pelobates cultripes)
Pocos (larvas)
01/03/2013
Las Viñas
Sapo Corredor
(Epidalea calamita)
Muchos (huevos; larvas; 2 adultos)
01/03/2013
Las Viñas
Rana Verde Ibérica
(Pelophylax perezi)
Un ind. (adulto)