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sábado, 14 de octubre de 2017

OBSERVACIONES DE AVES EN EL PUERTO DE SOMPORT

     La segunda etapa de mi estancia de casi un mes por los Pirineos oscenses, discurre entre los días 1 y 11 del mes presente, en el que he vuelto a participar como voluntario en el Proyecto Lindus 2 que la SEO lleva a cabo para el censo de aves migratorias a su paso por este sistema montañoso, que han de atravesar prácticamente por obligación, tanto en su viaje prenupcial, como en el postnupcial, una vez finalizada la reproducción. Pero este año cambié mi elección de puerto de montaña, por conocer un lugar diferente, el de Somport en lugar de Portalet, aunque también he tenido la oportunidad de pasar por allí, donde me reencontré con Marta y con Marco, de conocer a los voluntarios que allí estuvieron, y de volver a ver al armiño, a las águilas reales, alguna gran rana bermeja adulta, y a las últimas marmotas que todavía quedaban activas. Y en vez de asistir al primer turno, como el año pasado, estuve en el último, por lo que ya no quedaban alimoches, ni escribanos hortelanos, ni alcaudones dorsirrojos, ni tarabillas norteñas que ver, ya que emigran a finales de verano.

Rana Bermeja (Puerto de Portalet)

     En Somport están de técnicos Pilar, a quien ya conocía del año pasado, y Héctor. Ale, a quien conocí hace dos años en un Voluntariado en Monfragüe, terminaba su turno allí, y pude coincidir con ella un rato para contarnos un poco sobre como nos va la vida. Como compañeras con las que compartí las vivencias del día a día, estuvieron Toñi, Cris, y Claudia, quien se incorporó algunos días más tarde. También nos acompañó un par de días Pablo, quien está haciendo sus prácticas de carrera con la SEO, precisamente recopilando datos sobre las rutas migratorias de las aves por los Pirineos.

El hayedo del puerto, ya deshojado
     Nos alojábamos en el albergue de Canfranc Estación, donde a diario, con tan sólo asomarse al Río Aragón, que también presta su nombre al valle, podíamos disfrutar de los mirlos acuáticos que se movían a lo largo de aquel tramo del cauce. Censábamos de 9.00 a 18.00, por intervalos de una hora, y posteriormente pasábamos los datos en el albergue. Contábamos con tres puntos de observación, el hito 304, cerca del propio Puerto de Somport, y la cima del Tobazo, a 2.000 metros de altitud, que eran los dos que visitábamos asiduamente, más el Col de Ladrones, cerca del pueblo, reservado para cuando las nieblas impedían ir a los otros dos, y que hecho fue donde acudimos los dos primeros días, y donde gracias a Héctor vimos una cigüeña negra que divisó contra el cielo gris. Además, durante el fin de semana, montábamos el stand informativo en Canfranc Estación, y paralelamente también anotábamos las aves que por allí se vieran. Porque no sólo apuntábamos las migradoras, sino también las sedentarias, elaborando así una relación de aves bastante exhaustiva.
     Diversas especies de aves planeadoras, y particularmente rapaces, utilizaron el Puerto de Somport y el Valle del Aragón en su viaje hacia el sur aquellos días. Los últimos halcones abejeros, que ya pasaban dispersos, en lugar de concentrados en grandes grupos. También en solitario viajaban las águilas calzadas. Algún gavilán, ratonero y milanos reales, entre los que había que discernir entre la población residente y los que estaban en paso. En el caso de los milanos resultaba más sencillo, pues en migración solían ir agregados en pequeños grupos. Especies que testimonialmente pasaron, y constituían la sorpresa del día, fueron los aguiluchos pálido y lagunero, la cigüeña negra y el águila pescadora (que yo ni siquiera vi, por lo alejada que estaba, a pesar de indicármela Héctor), localizadas por los ojos expertos de los técnicos que nos acompañaban. Nos quedamos con las ganas de ver pasar algún cormorán, pero sobre todo la llegada de las grullas.

El entorno del Puerto de Somport

     Pero no sólo detectamos el paso de las grandes aves planeadoras. También pájaros en el sentido más estricto, tenían Somport en sus rutas viajeras como lugar de paso. De hecho el ave migratoria que en cuanto a importancia numérica se refiere que cruzó los Pirineos por este puerto, fueron las pequeñas golondrinas comunes. Desde pequeños grupos inferiores a cuatro o cinco, incluso alguna en solitario, hasta algún bando que aglutinaba más de cien ejemplares que Pilar llegó a contar. Con sus parientes los aviones roqueros resultaba más difícil saber si iban de paso, o pertenecían a la población local. Otro tanto igual ocurría con los zorzales charlos, que a menudo sorprendíamos posados en la cúspide de los pinos negros (Pinus uncinata), con los mosquiteros que se desplazaban tranquilamente entre la vegetación arbustiva, o los bandos de pinzones que se movían por allí. Fuimos testigos en los últimos días de la llegada de los primeros lúganos, pero la gran sorpresa nos la dieron los mirlos capiblancos. Irrumpieron en bandos de hasta una docena estos túrdidos que era la primera vez que observaba, avisando de su llegada con su poderoso reclamo, y teniendo la delicadeza alguno de sus integrantes de pararse en los pinos cercanos a tomar un breve descanso, más que suficiente como para permitirnos contemplarlos a la perfección, pudiendo apreciar además de la característica mancha pectoral que los distingue, la finas motas claras con la que está salpicado su oscuro plumaje. Podría decir que sólo por el bimbo de esta especie, valieron la pena las largas jornadas de campo.

Vistas desde el Tobazo

     En cualquier caso, no siempre es fácil establecer el estatus poblacional de muchas de las aves citadas, que aunque se hallan establecidas en los Pirineos como estivales o residentes, más tarde o más temprano todas efectuarán movimientos, cuanto menos de dispersión, cuando lleguen los fríos y las nieves. Y a veces, aún teniendo claro que se trataba de especies en migración, como es el caso de las golondrinas, nos despistaba el rumbo de vuelo que tomaban, aunque evidentemente lo harían para reagruparse y virar posteriormente en sentido sur. Y las aves no eran las únicas que parecían estar sujetas al imperativo migratorio. También algunas mariposas, entre las que se cuentan los blancos piéridos, y ejemplares de Vanessa atalanta parecían estar impulsadas, a pesar de su aparente fragilidad, a desafiar la dureza de los perfiles montañosos.
     Pero el elenco de aves sedentarias es todavía más amplio. Aves que a diario contemplábamos, en cualquier ubicación donde nos estableciésemos, eran los buitres leonados, que al empezar a calentar el sol por las mañanas, empezaban a ascender en columnas aprovechando las corrientes térmicas, o bien surcando el espacio aéreo sobre las cumbres a las horas centrales del día o primeras de la tarde. Era fácil ver también algún quebrantahuesos, a veces dos, haciendo lo mismo que los buitres, y en alguna ocasión junto a ellos. Entonces podíamos apreciar comparativamente las patentes diferencias que hay en las siluetas de estas dos grandes aves necrófagas. También los milanos reales se dejaban ver a diario, bien algún residente en la zona, bien los que iban de paso.
     La algarabía de las chovas piquiguardas me llamaba mucho la atención. Su registro de voces difiere mucho de los graznidos de su prima, la chova piquirroja, también allí presente, y en mayores cifras. La corneja es otro córvido al que veíamos y escuchábamos todos los días, de hecho andaban por Canfranc Estación, como las palomas lo hacen en cualquier otro pueblo o ciudad.

Corneja Negra

     Además, en cada punto de observación contábamos con una serie de aves habituales. Si en el pueblo de Canfranc Estación además de las cornejas y los mirlos acuáticos, también se solían ver las lavanderas cascadeñas, en los pastizales y los pedregales del Tobazo nunca faltaban los bisbitas alpinos ni las collalbas grises, y también era fácil localizar a los acentores alpinos, mientras que el hito 304 siempre veíamos al pequeño carbonero garrapinos. A parte de los zorzales, otros que también tenían predilección por posarse en las horquillas de los pinos eran los piquituertos. Pero además de las aves, también era frecuente que desde este punto de observación, descubriéramos los corzos en el algún claro del bosque, o los oyéramos ladrar, al zorro prospectando su territorio en los bordes del bosque, y los rebaños de sarrios en las laderas de montaña. Los sarrios, que ya empezaban a cambiar el pelaje de verano por el de invierno, y que pronto comenzarán con el celo, tampoco entrañaba demasiada dificultad encontrarlos en el camino del Tobazo. Los prados en torno a las instalaciones de las pistas de esquí que debíamos atravesar en nuestro trayecto hacia el Tobazo, eran un buen lugar para ver lavanderas blancas, bandadas de pardillos y a los escribanos cerillos. La lagartija roquera también resultaba fácil descubrirla soleándose por las rocas de los alrededores del hito 304. Y los días que fuimos al Col de Ladrones, siempre vimos al escribano montesino y al acentor común. Además, en una fosa que contenía agua, había renacuajos de rana bermeja. El colirrojo tizón era habitual verlo también en los aledaños del Puerto de Somport, por las inmediaciones del Col de Ladrones y del Tobazo, así como los gorriones comunes y el mirlo común lo eran en Canfranc Estación.

Los alrededores del Col de Ladrones

     Si no a diario, no resultaba demasiado rara la observación del águila real, cernícalos y algún ratonero en algunos puntos. El halcón peregrino fue una rapaz a la que sólo vimos en alguna ocasión. Como también lo fue una garza real que habitaba un pequeño pantano cerca del puerto, que vertía sus aguas al río donde un día pude ver un par de truchas en sus trasparentes aguas, indicando la buena calidad de las mismas con su presencia. Por el puerto, o incluso desde el Tobazo también vimos en alguna ocasión a los verderones serranos, pero siempre pasando fugazmente en vuelo. Lo mismo que el par de veces en sendos días que llegué a ver las perdices pardillas. Me frustró no conseguir verlas paradas, puesto que era la primera vez que las observé. El arrendajo, siempre próximo a los bosques, era fácil de descubrir por sus gritos y en sus vuelos desde el hito 304 y en el Col de Ladrones, lugar este último donde también se manifestaban carboneros y herrerillos comunes. Más montaraz, al cuervo se le podía ver con mayor facilidad desde el Tobazo, por donde también se solían desplazar verdecillos y pardillos. Desde el Tobazo llegamos a ver también en alguna ocasión unas urracas.

El hayedo de Canfranc, aún con hojas
     El pico picapinos y los mitos, los vimos el día que Claudia y yo teníamos que quedarnos a cargo del stand junto a la estación de tren del pueblo. Por la tarde, que teníamos libre, decidimos dar un paseo por el Arboreto de Canfranc, un bosque tan denso donde apenas llegaba la luz al suelo, y donde tan sólo oíamos los trinos del trepador azul, las notas del herrerillo capuchino, pero sin llegar a ver ningún pájaro, a excepción del alarmado mirlo. Los caminos ascendentes se cruzaban por otros que seguían paralelos las curvas de nivel de la falda de la montaña. Y sin saber exactamente por donde apareceríamos cuando decidimos volver, salimos a un claro de bosque, junto al pueblo, en el que se congregaban multitud de pájaros. Se escuchaba al chochín, y podíamos ver algún carbonero común, petirrojos y a la curruca capirotada. También se dejó ver, y bastante cerca el carbonero palustre, mientras que con el paso del tiempo en el rato que allí echamos, empezaron a oírse las lastimeras notas del camachuelo común, que en aquel momento no identifiqué. Este lugar descubierto fortuitamente por Claudia y por mí, se convirtió en un punto de interés que en días sucesivos, o bien por la mañana antes de irnos, o bien por la tarde al volver de nuestra jornada de censos en el puerto, visitábamos los técnicos, mis compañeras voluntarias y yo. Se daban cita allí las cinco especies de páridos ibéricos. También los agateadores, probablemente ambas especies, aunque los días que yo los vi fue imposible determinar cual, además del trepador azul. Y tampoco faltaba algún mosquitero, el acentor común, la curruca capirotada, el chochín, el reyezuelo listado, petirrojos o algunos camachuelos pululando por allí. Una madrugada escuché ladrar los corzos por allí cerca mientras hacía una espera, y acabé viendo una ardilla a la entrada del bosque.
                                                                                                         

Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ardilla Roja (Sciurus vulgaris)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Sarrio (Rupicapra pyrenaica pyrenaica)
  • Corzo (Capreolus capreolus)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Cigüeña Negra (Ciconia nigra)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)
  • Milano Real (Milvus milvus)
  • Abejero Europeo (Pernis apivorus)
  • Busardo Ratonero (Buteo buteo)
  • Gavilán Común (Accipiter nissus)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeroginosus)
  • Aguilucho Pálido (Circus cyaneus)
  • Águila Real (Aquila chrysaetos)
  • Águila Calzada (Aquila pennata)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Halcón Peregrino (Falco peregrinus brookei)
  • Perdiz Pardilla (Perdix perdix)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  • Bisbita Alpino (Anthus spilonetta)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Mirlo Acuático (Cinclus cinclus)
  • Chochín Común (Troglodytes troglodytes)
  • Acentor Común (Prunella modularis)
  • Acentor Alpino (Prunella collaris)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochururos)
  • Collalba Gris (Oenanthe oenanthe)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Mirlo Capiblanco (Turdus torquatus)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Reyezuelo Listado (Regulus ignicapilla)
  • Mito Común (Aegithalos caudatus taiti)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Carbonero Garrapinos (Periparus ater)
  • Herrerillo Capuchino (Lophophanes cristatus)
  • Carbonero Palustre (Poecile palustris)
  • Trepador Azul (Sitta europaea caesia)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  • Chova Piquigualda (Pyrrhocorax graculus)
  • Corneja Negra (Corvus corone)
  • Cuervo Grande (Corvus corax)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verderón Serrano (Carduelis citrinella)
  • Lúgano (Carduelis spinus)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)
  • Piquituerto Común (Loxia curvirostra)
  • Camachuelo Común (Pyrrhula pyrrhula)
  • Escribano Montesino (Emberiza cia)
  • Escribano Cerillo (Emberiza citrinella)
  • Lagartija Roquera (Podarcis muralis)
  • Rana Bermeja (Rana temporaria)
  • Trucha Común (Salmo trutta)

miércoles, 14 de septiembre de 2016

RUTA AL IBÓN DE ANAYET

     Dedicamos la mañana completa del jueves 8 a hacer una ruta ascendente a pie de algo más de dos horas hasta el Ibón de Anayet. El punto de partida era la carretera que sube hasta la estación de esquí de Anayet, donde comienza el sendero propiamente dicho hasta llegar al ibón, a los pies del pico Anayet.
     Antes de empezar la marcha, ya era posible ver algunas aves por la zona, como un par de garzas reales, cornejas y cernícalos. Al poco tiempo de comenzar a andar, nos fue posible ver al águila culebrera a lo lejos, pero nos entretenían más las tarabillas norteñas, unos pardillos y algún que otro escribano cerillo, que por su cercanía, dedicábamos más tiempo tratando de observar. También había por allí algunas urracas y collalbas grises, a las que no hacíamos tanto caso.
     Llegando a la estación de esquí, pudimos ver algunas marmotas entre las rocas que encauzaban un riachuelo, donde en diferentes puntos sorprendimos al mirlo acuático. Por la misma estación pululaba una lavandera blanca. Y además de collalbas también revoloteaban entre las rocas de los alrededores del sendero los colirrojos tizones.

El Pico Anayet, con sus 2.574 m. y su cima cubierta por nubes, se alza sobre el ibón con el que compararte nombre

     Almorzamos a orillas del ibón, sentados en unas rocas mientras contemplábamos un cuantioso y compacto bando de aviones comunes revolotear sobre el agua, a la caza de mosquitos. Por los alrededores también se movían collalbas, una de las cuales nos llamó la atención por quedarse en varias ocasiones suspendida sobre el agua momentáneamente, como si de un cernícalo se tratara. En las aguas descubrimos una gran sanguijuela negra, que se desplazaba con movimientos ondulantes de su cuerpo por el líquido elemento. También planeaban los buitres leonados, cercanos a los altos roquedos. Pasó volando un quebrantahuesos, a no demasiada altura, siendo uno de los mejores avistamientos que tuvimos de este buitre barbudo. Y también pasó sobre el ibón, a baja altura, un halcón peregrino, que raudo, se dirigió hacia las paredes del antiguo circo glacial que contienen el lago.
     Después de un rato de sobremesa, recorrimos el perímetro del ibón, pudiendo observar a un par de mirlos acuáticos volar por sus bordes, y lanzarse al agua a la captura de algún insecto. En un extremo del ibón, por el que escurría el agua formando un arroyo, teníamos una sobrecogedora perspectiva de un valle glacial. Ningún indicio de lo que llamamos civilización había a nuestro alrededor, ni carreteras, ni edificios… ¡nada! Sólo nosotros y las montañas cuyas cumbres más altas escondían las plomizas nubes. Unas cornejas prospectaban entre la hierba, no muy lejos de las orillas del ibón.
     En el descenso, a la vuelta, vimos algún mirlo acuático más por el torrente que discurría paralelo a la senda que llevábamos. También los buitres se deslizaban por el aire, próximos a los riscos. Más abajo, en los canchales donde se acumulan las rocas sueltas que se desprenden por los efectos erosivos de los agentes meteorológicos, podían verse collalbas y colirrojos. Y entre el pasto que circunda el camino pasó una lagartija de turbera. Se trataba de un macho que pudimos ver con más calma al salir a un área abierta.

Lagartija de Turbera, macho

      Entre los derrubios de las rocas, amontonadas, encontraban las marmotas el lugar propicio donde construir sus vivares, a la vez que puntos elevados desde los que custodiar el territorio, constituyendo un refugio inexpugnable. A lo largo de esta senda podíamos observar más cerca que nunca a estos rollizos roedores, pudiendo fijarnos en las poderosas zarpas delanteras adaptadas a la excavación, y en las pequeñas orejas y en los ojos ubicados en la parte superior de la cabeza, muy cerca de la plana frente, reduciendo al máximo la parte de sus cabezas que exponen al asomarse a las bocas de su guaridas subterráneas a algún predador que acechara en las inmediaciones. Con frecuencia se yerguen apoyándose sobre sus extremidades posteriores cuando algo les llama la atención. David consiguió aproximarse bastante a uno de estos centinelas, pero sin pasarle inadvertido, pues antes de retirarse, le lanzo dos potentes silbidos, mientras todavía aguantaba en su posición.

Marmota

     Al llegar a la estación de esquí volvimos a ver al águila culebrera, o tal vez otra distinta a la que vimos por la mañana, a saber, pero al igual que los cernícalos que también prospectaban el área, nos demostró que poco tiene que envidiar a los pequeños halcones en cuanto a su habilidad para cernirse, a pesar de la considerable mayor talla que ostenta el águila encapuchada. Y también volvimos a ver por aquellos pastizales, antes de llegar adonde habíamos dejado el coche, a las collalbas, las tarabillas y las urracas.

(*) Fotografías: gentileza de David Gómez.
                                                                                                

Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Marmota Alpina (Marmota marmota)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Quebrantahuesos (Gypaetus barbatus)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Halcón Peregrino (Falco peregrinus brookei)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Mirlo Acuático (Cinclus cinclus)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Norteña (Saxicola rubetra)
  • Collalba Gris (Oenanthe oenanthe)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Corneja Negra (Corvus corone)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)
  • Escribano Cerillo (Emberiza citrinella)
  • Lagartija de Turbera (Zootoca vivipara)

sábado, 16 de julio de 2011

CRÓNICA NATURALISTA ASTURIANA (2ª PARTE)

Sexto día (7 de Julio): Puerto de Leitariegos – Monasterio de Hermo

     Amaneció en el Puerto de Leitariegos un día gris y frío, en el que también soplaba el viento. Pero eso no impedía que las aves desenvolvieran su normal actividad matutina. Por el pequeño pueblo se movían aviones, gorriones, lavanderas y colirrojos, mientras que por sus campos no dejaba de escucharse a la codorniz.

Laguna de Arbás (Puerto de Leitariegos)

     Emprendimos la ruta que nos habíamos dejado pendiente la tarde anterior. En el primer trecho, el sendero se abría paso entre pastizales, bordeado por muros de piedra en los que era fácil descubrir posada alguna collalba gris, colirrojo o acentor. Pasaban pequeños bandos de pardillos y verdecillos que también se posaban cerca del camino. Tanto al escribano montesino como al cerillo se les oía y a veces también se paraban cerca. Y hasta las cornejas hacían acto de presencia a estas altitudes. El segundo tramo de la senda discurría entre retamas y brezos en los que se seguía viendo algún acentor y se escuchaba a la curruca zarcera. Llegando a la Laguna de Arbás se escuchaba al bisbita ribereño alpino y a la chova piquirroja.

Escribano Montesino


Escribano Cerillo





























Tritón Jaspeado (fase acuática)
     Recorrimos casi todo el perímetro de la laguna con la idea de ver algún anfibio y tuvimos bastante éxito. En la hierba que crecía en la turbera adyacente a la laguna había bastantes ranas bermejas, y entre los guijarros de roca que colmataban una orilla, haciéndola intransitable, descubrimos varios sapos parteros, algunos de los cuales llevaban consigo la puesta. También aquí encontramos un tritón jaspeado en fase acuática, bastante oscuro, casi melánico. Volvimos sobre nuestros pasos ante la imposibilidad de continuar por una ladera de piedras sueltas, y nos movimos justo por la orilla de enfrente donde otra vez encontramos sapos parteros y dos sapos comunes adultos. También encontramos un grupo de cuatro tritones jaspeados en fase terrestre, y más adelante otro grupo de siete acompañados por un bello ejemplar de tritón alpino, que aunque también estaba en fase terrestre, todavía conservaba el contraste cromático nupcial entre el azul oscuro dorsal y naranja vivo ventral. Cerca de ellos, buceaba un tritón ibérico. Cuando ya nos íbamos, observamos bastantes alejados del agua, algunos sapos parteros y ranas bermejas, y dos tritones jaspeados más. 

Tritón Alpino
Tritón Jaspeado (fase terrestre)



Rana Bermeja


Pareja de Sapos Parteros Comunes

     Bajando a Leitariegos volvimos a ver los mismos pájaros y esta vez conseguimos observar una curruca zarcera. Nuestro próximo objetivo era el Bosque de Hermo, y nos marchamos descendiendo del puerto por la provincia de León, pero pronto, a la altura de Caboalles de Abajo, nos desviamos a otra carretera que ascendía hasta el Puerto Cerredo, donde otra vez entramos en Asturias. Subiendo por esta carretera vimos un alcaudón dorsirrojo, pero antes paramos en Caboalles de Arriba, donde visitamos el Centro del Urogallo. A lo largo del pueblo también pudimos ver gorriones y lavanderas blancas.
     Cuando acabamos la visita, en lugar de irnos directamente al Bosque de Hermo, nos desviamos hacia Sisterna, donde paramos a comer, y después dimos un paseo senderista. Llegando a Sisterna vimos algunos escribanos montesinos. El sendero tenía una fuerte subida por la ladera de umbría de una montaña, hasta su parte alta, donde prácticamente era llano. La vegetación era exuberante. En la zona alta, donde el bosque daba paso al brezal, estuvimos observando una pareja de ratoneros volando sobre el valle. También aquí escuchamos a la curruca rabilarga, y a la vuelta, bajando, al zorzal común.
     Dirigiéndonos a Monasterio de Hermo pudimos ver algunos mirlos, pinzones y escribanos montesinos. En Ventanueva, pudimos observar en un muro de piedra un macho de lagartija serrana.
     Antes de llegar a Monasterio hicimos una parada para subir a un punto de observación conocido por los naturalistas como “Mirador del Oso”, donde pasamos el resto de la tarde. A la vez que nosotros llegó también una pareja de franceses, y entre otras cosas, nos volvieron a comentar lo de los dos jóvenes osos de La Peral. Desde aquí telefoneamos a Marga, una chica de Monasterio con la que quedamos al día siguiente, de la que solo teníamos su contacto, a través de una amiga nuestra, y que se ofreció para enseñarnos la zona.
     El caminar por el Bosque de Hermo es difícil de describir, pues ante nosotros teníamos el segundo hayedo más extenso de España. Pero ya no es solo su extensión lo que lo convierte en un sitio fascinante, si no el excelente estado de conservación en el que se encuentra y la madurez del bosque formado por viejas hayas enormes.
     Subiendo al mirador, los franceses nos tomaron la delantera pues nos entretuvimos observando a un par de trepadores azules, y dos chochines que llegaron incluso a posarse al descubierto, en medio de la senda. También se mostraron algunos pinzones y un pico picapinos. De las entrañas del bosque emanaban los cantos del chochín, del trepador y del herrerillo capuchino.
     Durante la espera en el mirador no tardaron mucho en pasar algunas palomas torcaces, y en dejarse ver una pareja de ratoneros a la cual también escuchamos. Poco a poco fue creciendo numéricamente el rebaño de rebecos que pastaba en los amplios claros de la montaña en la que debíamos buscar al oso. Con el tiempo hasta escuchamos al halcón peregrino, pero no llegamos a localizarlo visualmente.
     Pero el tiempo pasaba y el oso no aparecía, y a mi me invadió una sensación de desesperanza mezclada con la ilusión de haber vuelto a este lugar después de cuatro años, que unido a la curiosidad que sentía por saber a donde conducían los caminos que del mirador partían, me marché yo solo a caminar. Al empezar la caminata pude ver otro chochín y una rana bermeja, y más adelante, me detuve en seco para no ahuyentar a una hembra de camachuelo posada en el camino, junto con unos pinzones. Mi andanza me llevó hasta el fin del camino, en una casa de piedra.
     Al regresar, me uní a David y a nuestros acompañantes, y seguimos la espera un rato más. Algunos nubarrones empezaban aparecer en el cielo mientras iba anocheciendo. Pero aparte de escuchar ladrar a un corzo, no logramos ver nada más. Bajando hacía la furgoneta escuchamos los alaridos del cárabo.


Séptimo día (8 de Julio): Monasterio de Hermo – Muniellos

     Madrugamos con la idea de comenzar temprano una nueva espera, pero el tiempo amenazaba con lluvia. No obstante la misma pareja de franceses del día anterior y nosotros volvimos a subir al mirador, y allí permanecimos más de dos horas y media hasta que empezó a llover. A pesar de la oscuridad de los momentos previos al amanecer, otra vez distinguimos al chochín en el camino. Pero una gran actividad de aves bullía en el bosque tras su despertar y entre los sonidos se distinguían al trepador azul, al herrerillo, al mirlo, al petirrojo y a la curruca capirotada.

Hayedo del Bosque de Hermo

     Desde el mirador volvieron a verse y a escucharse a la pareja de ratoneros, y en la montaña de enfrente, a pesar de las nubes que la cubrían y la descubrían parcialmente a merced del aire, llegamos a ver a los rebecos. También volvieron a pasar palomas torcaces y un fugaz macho de camachuelo al que le vimos claramente el vientre rojo y las alas negras surcadas por una banda blanca. También unos pinzones llegaron a posarse muy cerca y detrás de nosotros conseguimos ver un carbonero garrapinos. Empezamos a seguir el ascenso de un agateador por el tronco gris y descortezado de un haya muerta hasta su cima, donde, inmóvil y pegado al tronco principal como si del tocón de una rama se tratara, descubrimos a un tranquilo cárabo. Allí permaneció casi dos horas, hasta que empezó a llover y se refugió en el interior del árbol muerto a través de un hueco. Pero seguramente llevaría allí más tiempo, desde antes de verlo, apurando las primeras horas de luz de la mañana, mimetizado con su críptico plumaje, vigilando sin ser visto al resto de seres que pueblan el bosque con sus ojos negros entreabiertos. Solo levantó la cabeza y abrió los ojos completamente para observar a un arrendajo que se acercó a hostigarlo.
     Pero la bruma que nos envolvía paulatinamente se hacía más espesa, y dio paso a una tenue lluvia. En la bajada llegamos a ver un zorzal común, al que también oímos un momento después.

Helechos tapizando el suelo del bosque

     Volvimos a Monasterio de Hermo para buscar a Marga, y con ella fuimos hasta el Centro de Visitantes de la Reserva Integral de Muniellos, incluida dentro de los límites del Parque Natural de Cangas de Narcea, Ibias y Degaña. Allí nos explicaron que Muniellos es un término del bable asturiano para referirse a una especie de comadreja. ¿Quién sabe? A lo mejor puede que se trate del armiño. Detrás del centro había un punto de observación elevado, al que nos adelantamos Marga y yo, ya que David se quedó rezagado, hablando por teléfono. Llegar los primeros nos sirvió para ver perfectamente un halcón abejero, que surgió del bosque del valle y cicleando, poco a poco se iba elevando hasta situarse a nuestro nivel, y a continuación por encima. Y al llegar al límite de la corriente térmica sobre la que evolucionaba se alejó en vuelo rectilíneo, hasta que lo perdimos de vista.
     Empezó a lloviznar de nuevo, y como el día parecía no tener pinta de mejorar, acordamos irnos a Cangas de Narcea a comer tranquilamente, para probar algún plato típico asturiano. Después de comer volvimos a Monasterio, donde estuvimos aprendiendo a escanciar la sidra.
     En los trayectos que cubrimos entre Monasterio, Muniellos y Cangas, tanto a la ida como a la vuelta pudimos ver arrendajos y urracas, además de mirlos, y tanto lavanderas blancas como cascadeñas. En los pueblos por los que pasamos y en los que estuvimos se podían ver lavanderas blancas, gorriones, golondrinas, aviones y vencejos. Además en Monasterio de Hermo vimos y escuchamos verdecillos a pesar de la lluvia. Tras despedirnos de Marga por la noche, se nos cruzó una ranita de San Antón por la carretera, bajo la lluvia.


Octavo día (9 de Julio): Monasterio de Hermo – Puerto de Somiedo

Haya
     Seguía lloviendo por la mañana. No obstante nos aventuramos a hacer una caminata por el Bosque de Hermo. Mientras desayunábamos en la furgoneta, al inicio del camino que llevaba al mirador, pudimos ver un par de chochines moviéndose entre los helechos. Además pasaron delante de nosotros un pequeño grupo de mitos, y después también unos pocos herrerillos comunes.
     Pocas experiencias hay, que sean tan gratas como caminar lloviendo por un hayedo como el Bosque de Hermo. Aunque llevábamos impermeables, la continua lluvia y el roce con las plantas mojadas, nos acabó calando. La soledad y tranquilidad en la que estaba envuelto el bosque aquel día, nos trasmitía una placentera sensación de relajación y sosiego indescriptible. A pesar de la lluvia se escucharon algunos pájaros durante la caminata tales como el agateador, el petirrojo y la curruca capirotada. Y al igual que los dos días anteriores, la pareja de ratoneros, fiel a su territorio se dejó ver y lanzaron sus maullidos al aire.
     Al llegar al mirador teníamos dos opciones, o bien subir por el camino que yo había recorrido hace dos días, o bien seguir recto por el camino que se adentraba en el corazón del bosque. Elegimos esta última opción que resultó ser una red de caminos que progresivamente se iba bifurcando en ramales, como un laberinto. Recorrimos algunos de estos ramales hasta su fin, donde se perdían definitivamente en la espesura del bosque. La frondosa vegetación había recuperado para el bosque el terreno que una vez le arrebató el ser humano al abrir estas pistas.
     A lo largo de estas pistas sorprendimos a dos machos de corzo, en distintos sitios, que se apresuraron en huir bosque arriba. En unos someros pero extensos, charcos encontramos varios renacuajos de rana bermeja, y bastante alejados de los mismos, vimos dos ejemplares adultos de esta especie. También tuvimos la enorme suerte de encontrar tres hermosas salamandras, que diferencia de las sureñas, negras con manchas amarillas, presentaban bandas amarillas continuas sobre fondo negro. 
Salamandra Común
     Cuando terminamos nuestra excursión decidimos volver a Somiedo, con la vana esperanza de encontrarnos allí con un tiempo mejor. De camino pudimos ver urracas, arrendajos y cornejas en los campos, mirlos y palomas. También pequeños pájaros como lavanderas, verdecillos, y sobre todo por lo pueblos vimos gorriones, aviones, golondrinas y vencejos. A la altura de Gedrez incluso vimos un verderón común.
     Volvimos a cruzar el Puerto Cerredo, y estuvimos desplazándonos por la provincia de León hasta desviarnos hacía Somiedo, pero esta vez no fuimos por la carretera, llamémosla principal que sube directamente hasta el Puerto de Somiedo, si no que cogimos un desvío alternativo que además nos pillaba de paso según la dirección de la que veníamos. Por este pequeño atajo se nos cruzó la silueta de un vencejo gigante, como un halcón con las alas en forma de hoz. Se trataba de un alcotán que desapareció rápidamente entre los taludes que encauzaban las aguas de un riachuelo. Aunque esperamos para intentar volver a verlo, no conseguimos nada, pero mientras tanto, estábamos entretenidos escuchando al escribano cerillo y al verdecillo y viendo a las cornejas moverse por los pastizales.
     Cuando llegamos al puerto, aunque no llovía, la densa borrasca que cubría el cielo trajo consigo un precoz anochecer. A pesar de la nubosidad y del viento, dos cigüeñas desafiaban las inclemencias meteorológicas. También se oyeron las chovas piquirrojas pero la baja capa de nubes impidió que las viésemos. En el arroyo volvimos a ver a los renacuajos del sapo común, y también encontramos un adulto. Allí nos quedamos a dormir con la intención de madrugar al día siguiente para bajar a La Peral.


Noveno día (10 de Julio): Puerto de Somiedo – Puerto de Ventana

     En cuanto nos levantamos salimos directamente para La Peral, sin entretenernos antes en observar ningún ave que pudiera verse en el Puerto de Somiedo. Cuando llegamos allí, cogimos los prismáticos, el telescopio y algunas frutas para desayunar en el Teito del Príncipe, pero las nubes y las nieblas nos dificultaron mucho la espera, hasta que un denso banco de bruma abrazó todo el valle, la montaña e incluso la aldea, y nos impidió continuar. Tan solo conseguimos observar dos ciervos, y ni siquiera por lo alrededores del pueblo se veían tantos pájaros como las veces anteriores. Era como si se los hubiese tragado la niebla. Únicamente, por los campos próximos se movían algunos mirlos y cornejas fáciles de localizar por su oscuro plumaje al moverse sobre el fondo verde de la hierba. El arrendajo también se dejó ver por allí. Escuchamos al escribano cerillo, y acabamos viéndolo, pero sin embargo no ocurría lo mismo con la codorniz, que aunque también la oíamos no lográbamos verla. Sin embargo sí vimos unos pocos bisbitas arbóreos, y cuando ya estábamos montándonos en la furgoneta para marcharnos, vimos un alcaudón dorsirrojo posado sobre una retama.

Arrendajo Común

     Nos dirigíamos a los Lagos de Saliencia, pero antes paramos en Pola de Somiedo, para saludar a Borja, pero no estaba allí. Antes de llegar, vimos por la carretera unas pocas lavanderas blancas, y en el mismo pueblo pudimos ver vencejos, aviones, golondrinas y gorriones. También oímos a la curruca capirotada y al chochín cerca del río, pero ni vimos a estos pájaros, ni tampoco al mirlo acuático en esta ocasión. Pero en por las cumbres de las montañas que rodean Pola, vimos algunos buitres y unas pocas cornejas, y también un alimoche. La falta de luz hacía que solo viésemos las siluetas oscuras, como si de sombras se trataran.
     Retomamos nuestro rumbo hacia Saliencia, y por el camino vimos las tres especies de córvidos forestales que veíamos casi rutinariamente en nuestros desplazamientos. También vimos mirlos y palomas torcaces. Cubriendo este trayecto también vimos dos ratoneros, uno de ellos posado en un poste cercano a la carretera, pero que levantó el vuelo en cuanto frenamos. Antes de empezar a ascender vimos también algunas lavanderas, y unos petirrojos cuando empezamos a subir hacia el Alto de La Farrapona.
     Cuando llegamos al Alto de La Farrapona nos encontramos otra vez con una espesa capa de nubes muy baja. Salimos a andar hasta el primer lago, llamado Lago de la Cueva. El sendero estaba bastante concurrido a pesar del mal tiempo. Pero a pesar de tanto trasiego de personas, los pájaros no parecían sentirse incómodos, e incluso parecían pasar desapercibidos para la gente, excepto para nosotros dos, claro está. Los escribanos montesinos se movían cómodamente por el suelo y los matorrales rastreros, cebando a sus pollos ya crecidos, mientras que el avión roquero surcaba el aire por encima del lago, y el colirrojo tizón se desplazaba entre las rocas. Sin embargo solo detectamos la presencia de la chova piquirroja y del bisbita ribereño alpino a través del oído.
     Pero nos apartamos del sendero, y nos acercamos al lago, buscando algo de tranquilidad. Mientras bajábamos hacía la orilla del lago encontramos un excremento que un principio no teníamos claro si era de lobo o de perro, ya que algunas de las personas que paseaban por allí, lo hacían en compañía de sus perros. Pero un poco más adelante descubrimos algo que parecía apuntar más al lobo, y era la columna vertebral de una oveja, y grandes restos de lana enrojecidos y esparcidos por el lugar. Antes de llegar a la orilla nos sorprendió ver una coronela europea que estaba activa a pesar del frío, y que alarmada por nuestros pasos se ocultó en la grieta de unas rocas. Desde la orilla pudimos ver que también están introducidos los foxinos en este hermoso lago. Por sus inmediaciones era fácil encontrar sapos comunes y parteros, pero lo que más llamó nuestra atención fue un lución, que parecía muerto ya que prácticamente carecía de actividad. Cuando regresábamos, todavía en los alrededores del lago vimos bastante cerca una hembra de roquero rojo, que al sentirse observada no dudo en escapar.

Lución

     Desde el Alto de la Farrapona bajamos por la pista que comunica con Torrestío, en la provincia de León, acompañados por escribanos montesinos, tarabillas, verdecillos y acentores en el tramo de la zona alta, entre roquedos. En la parte baja de la pista nos detuvimos a contemplar un raposo que estaba sentado tranquilamente en la frontera entre el canchal y el campo. Mientras tanto merodeaban por el prado algunas cornejas y pasó volando un buitre leonado.
     El tiempo parecía estar mejorando rápidamente en el descenso, hasta el punto que en Torrestío brillaba el sol. Al paso por pueblo, observamos en las afueras, antes de entrar, un cernícalo vulgar; una cigüeña en el nido que sujetaba un chopo negro dentro del pueblo; y un alcaudón dorsirrojo posado en un cable cuando salimos. Además, también vimos en sus calles gorriones y golondrinas, y escribanos cerillos por sus alrededores.
     Pasado Torrestío cogimos la carretera que sube al Puerto de Ventana, pero enseguida nos salimos de la misma por un pequeño carril abierto entre retamas y brezos, donde nos detuvimos en la propia entrada para hacer una espera a los pájaros que se movían entre los arbustos. En seguida aparecieron las confiadas y descaradas tarabillas, y con un poco más de paciencia conseguimos que se acercara la curruca zarcera, a la cual habíamos estado escuchando previamente. También se oyó la curruca carrasqueña pero no se dejó ver. Mientras hicimos la espera, improvisamos un tendedero en la alambrada al otro lado de la carretera, y también pusimos el calzado a secar al sol.
     Llegado al Puerto de Ventana el tiempo se volvía a estropear. Estaba claro que la borrasca solo afectaba a la vertiente asturiana de la Cordillera Cantábrica. Una vez en el puerto volvimos a acercarnos al abrevadero de ganado, donde volvimos a ver renacuajos de sapo partero y rana bermeja en el pilón y en los charcos contiguos. Seguimos un poco más hacía adelante, por la pista que bajaba hasta Ricabo, y conseguimos distinguir entre niebla un zorro y unos mirlos.


Décimo día (11 de Julio): Puerto de Ventana – Villafáfila

     El tiempo no parecía mostrar signos de mejoría en el que fue nuestro último día en Asturias, y como tampoco queríamos hacer al día siguiente todo el viaje del tirón, improvisamos llegarnos a Villafáfila, que es otro buen destino naturalista que nos pillaba de paso hacía el sur. Pero antes de marcharnos dimos un paseo por el hayedo del Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa, entre el Puerto de Ventana y Ricabo. El aire estaba saturado de humedad debido a la niebla y el bosque empapado. En su interior, se producía una lluvia de gotas que escurrían de las hojas donde se condensaba el agua. Se escuchaban los cantos y los reclamos del chochín, del agateador, del trepador, del petirrojo y de la curruca capirotada, pero no se veía a ninguno. En cambio sí vimos unos pocos carboneros comunes revoloteando por las ramas bajas de los árboles, y también una gran rana bermeja que trataba de huir a grandes saltos y de ocultarse entre los helechos y los arándanos.

Hayedo del Puerto de Ventana


Techo del bosque



























     Aunque algo decepcionados por no haber visto osos, nos marchamos, pero no a Villafáfila directamente, sino que seguimos moviéndonos por Asturias buscando un objetivo más asequible: degustar algún plato típico. Y de esta forma acabamos comiendo en Pola de Lena, conformándonos con carne asturiana de buey y ternera, ya que al final tampoco logramos encontrar pote de berzas ni fabada asturiana. Pero nuestras observaciones de aves continuaron hasta llegar a Pola de Lena, puesto que la carretera iba por los límites del Parque Natural, y así vimos lavanderas blancas, mirlos, cornejas, urracas y arrendajos, además de gorriones, aviones, golondrinas y vencejos al pasar por los pueblos.
     Después de comer fue cuando empezamos a viajar hacia el sur, y tomamos la carretera nacional que une Oviedo y León, pasando por el conocido Puerto de Pajares. Hasta llegar al puerto vimos algunas cornejas y lavanderas, y cuando empezamos a bajar el tiempo mejoró repentinamente. El cielo se despejó, y la temperatura empezaba a subir rápidamente. Las prendas mojadas se nos secaron antes de llegar a Villafáfila, sin darnos cuenta. No tardamos en volver a notar el calor según avanzábamos rumbo sur, aunque todavía estábamos lejos de padecer los rigores veraniegos que caracterizan al Valle del Guadalquivir.
     También empezamos a volver a ver aves por los secos páramos castellanos que no se observaban en las verdes montañas asturianas tales como las cigüeñas. Los ratoneros, milanos negros y cernícalos vulgares también parecían sentirse más cómodos en estos parajes esteparios. Y en general, durante todo el trayecto, también se vieron los adaptables gorriones, golondrinas, aviones y vencejos, a la vida en pueblos y ciudades. Ningún pájaro vive tan cerca del ser humano como estos y a la vez son tan ignorados por la mayoría de la gente.
     Cuando nos desviamos hacia Villafáfila y circulábamos más despacio por carreteras secundarias, se nos cruzaban algunas cogujadas y se veían grandes bandos de estorninos negros. También empezamos a ver ya, los primeros aguiluchos pálidos, y entre tanto cernícalo vulgar, de vez en cuando observábamos algún primilla. Los viejos palomares aún seguían habitados por palomas bravías, unas silvestres y otras cimarronas.
     Fuimos hasta la Casa del Parque con la idea de evitar las horas centrales de la tarde, y de paso, para informarnos sobre si había algo relevante para tratar de observar, pero estaba cerrada, así que nos fuimos directamente a ver aves en las lagunas. Paramos en el observatorio junto a la carretera, más que nada, por estar a la sombra. Al otro lado de la carretera había una pequeña charca con densa vegetación, donde se movían cigüeñas y avefrías, y donde vimos las primeras avutardas, pero la mayor diversidad y número de aves se encontraba en la laguna tras el observatorio. Desde allí pudimos observar fochas, ánades reales y patos cuchara nadando en el agua, y sobre está volaban pagazas piconegras y alguna que otra gaviota reidora. En las orillas predominaban las avefrías, aunque también había algunos andarríos, y por las aguas superficiales se movían avocetas, espátulas y agujas colinegras organizadas en pequeños grupos, mientras que dispersas y entremezcladas con ellas, se encontraban los archibebes y las cigüeñuelas. También había algunas garzas reales, garcetas comunes y garcillas bueyeras. Con sucesivos barridos con el telescopio y los prismáticos acabamos viendo una agachadiza entre la vegetación, y caminado sobre el barro y el limo de la orilla un chorlito gris. En la orilla opuesta del observatorio localizamos unos cuantos aguiluchos laguneros, unos posados y otros en vuelo, y también había volando sobre la laguna un águila culebrera. En la orilla inmediata al observatorio vino a posarse una lavandera boyera, y al propio observatorio acudían los gorriones. Los pequeños buitrones, sobre todo, los localizábamos por su reclamo. Y aquí pasamos las horas más calurosas de la tarde.

Hembra de Avutarda
     Después, fuimos a recorrer los carriles entre los campos, buscando algunas zonas donde habíamos tenido suerte con los avistamientos la última vez que estuvimos aquí, en enero de este mismo año. De esta manera conseguimos ver un buen número de avutardas, pero también conseguimos ver algunas collalbas grises y varias cornejas y urracas, así como escuchar a la codorniz en estos áridos campos. Tampoco faltaban las perdices acompañadas de sus perdigones ni los conejos cruzando por los polvorientos caminos. Las cogujadas resultaban frecuentes, y también se escuchaba la alondra, de la que acabamos viendo un individuo joven. Los ratoneros, aguiluchos y cernícalos también estaban presentes. Pájaros como gorriones, golondrinas y vencejos también se veían por allí, y hasta un colirrojo tizón sobre los restos de un viejo muro. De aves tan llamativas como el abejaruco y la abubilla solo vimos uno y dos ejemplares respectivamente. También por los campos veíamos bastantes avefrías, e incluso llegamos a observar dos pequeños grupos de azulones moviéndose por los barbechos. Sobre las flores de un gran cardo seco, en la cuneta de una pista, pudimos ver perfectamente a tres buitrones juntos. Algunas pequeñas lagunas estaban secas, pero otras aún conservaban agua y eran capaces de albergar avefrías, andarríos e incluso garzas. También encontramos fochas dispersas por los abrevaderos, cuyas orillas estaban marcadas las huellas de multitud de aves, entre ellas las de avutarda. Las ranas también ocupaban estos abrevaderos. En unos de estos recorridos se nos cruzó una avutarda acompañada por dos pollos, a los cuales tuvimos el privilegio de ver bastante cerca, al igual que su madre que no emprendió el vuelo por su instinto protector. Y así fue como pasamos el resto de la tarde.

La avutarda vigilando por encima de la vegetación

     Llegaron las horas crepusculares del anochecer, pero sin embargo no oscurecía. Estábamos parados en medio de un carril, observando la laguna de la Salina Grande, todavía con bastante luz, cuando delante de nosotros y posada en medio del carril, descubrimos una lechuza. Entonces automáticamente nos olvidamos de la laguna y nos centramos en la rapaz nocturna, que, como si le hiriera la luz de la tarde, aún tenía los ojos entreabiertos. Tratamos de acercarnos a ella, y aunque se mostró confiada en un principio, no tardó mucho en levantar el vuelo. Los mochuelos también comenzaron con su actividad antes de la puesta de sol.
     Y al igual que la vez anterior, fuimos a Otero de Sariegos a pasar la noche, pero en esta ocasión acabamos durmiendo al aire libre porque en la furgoneta se nos habían acomodado unos molestos huéspedes: los mosquitos. Y escuchando la sobrecogedora llamada de la lechuza fue como pasamos la última noche del viaje.


Undécimo día (12 de Julio): Villafáfila – Andújar

     Para un naturalista, despertar en medio de un pueblo deshabitado, y encontrarse rodeado de animales a los que observar con solo abrir los ojos, tumbado en su saco de dormir, se convierte en una experiencia incomparable. En efecto, no teníamos más que abrir los ojos y mirar hacia arriba para ver las idas y venidas del cernícalo primilla; bastaba con girar la cabeza a un lado para ver los trasiegos de los conejos por la plaza del pueblo; y solo teníamos que incorporarnos un poco para ver las cigüeñas del viejo campanario, además de gorriones y estorninos por los tejados de las casas, y las pasadas de las golondrinas en vuelos a ras de suelo. Y aunque ser testigos de todo esto nos satisfacía, sabíamos que había llegado nuestro último día de viaje.
     Cuando nos levantamos, nos acercamos al mirador de la Salina Grande donde observamos casi todas las especies de aves del día anterior. Fochas y patos nadando sobre el agua; avefrías, junto a algunos archibebes y andarríos por las orillas, y volando sobre la laguna pagazas y gaviotas. También algunos pequeños grupos de avocetas y espátulas recorrían las aguas someras próximas a la orilla. Las cigüeñuelas, las garcillas, y también algunas garcetas se presentaban de forma dispersa en general por todo el contorno de la laguna. También vimos algunas cigüeñas y garzas reales.
     Antes de emprender el regreso, hicimos una última ruta por algunos de los campos que no pudimos ver el día de antes. Vimos algunas avutardas, aunque no tantas como el día anterior, no obstante sí observamos bastantes ratoneros y milanos negros, varios cernícalos, tanto comunes como primillas, y algunos aguiluchos laguneros y pálidos. Las cornejas y las urracas también resultaban frecuentes por los campos, así como las avefrías y las palomas bravías. También vimos algunas cogujadas y collalbas grises. Oímos a la codorniz, pero esta vez conseguimos ver una que se levantó de una cuneta y voló campo a través hasta la linde de un barbecho, donde se ocultó entre la vegetación, de porte algo mayor que en el resto del campo.
     Más adelante, observamos un búho campestre, erguido sobre un terrón en medio de un campo arado, que seguía allí, en la misma posición, cuando regresábamos de vuelta. En esta segunda ocasión, además de pararnos en frente del ave para observarla, David intentó fotografiarla dada la aparente confianza que mostraba. Sin embargo no dudo en alejarse de nosotros en cuanto su fino oído captó el sonido que producen las puertas al abrirse.
     Ya volvíamos para empezar, sin demorarnos más, el largo camino de retorno. Por toda la meseta castellana continuamos viendo los planeos de las cigüeñas, los cernidos del cernícalo vulgar, y las piruetas aéreas de milanos reales y negros. Los ratoneros, en cambio, eran más fáciles de observar sobre los postes. El calor aumentaba según avanzábamos hacía el sur y según avanzaba el día hacia sus horas centrales, de modo, que prácticamente no vimos ningún ave en la segunda mitad del recorrido. Tan solo algunos pequeños pájaros como vencejos, golondrinas, aviones, estorninos, gorriones y cogujadas se dejaron ver por la meseta manchega, que también habíamos visto en la primera mitad del viaje de regreso. 


(*) Fotografías: gentileza de David Torres.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÓN
07/07/2011
Bosque de Hermo
Rebeco Ibérico
(Rupicapra pyrenaica parva)
Varios
07/07/2011
Bosque de Hermo
Corzo
(Capreolus capreolus)
Oído
07/07/2011
Sisterna. Bosque de Hermo
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
2 parejas. Oído
07/07/2011
Bosque de Hermo
Halcón Peregrino
(Falco peregrinus brookei)
Oído
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Codorniz Común
(Coturnix coturnix)
Oída
07/07/2011
Bosque de Hermo
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Pocas. Oída
07/07/2011
Bosque de Hermo
Cárabo Común
(Strix aluco sylvatica)
Oído
07/07/2011
Bosque de Hermo
Pico Picapinos
(Dendrocopos major)
Un ind.
07/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Avión Común
(Delichon urbicum)
Varios
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Bisbita Alpino
(Anthus spilonetta)
Oído
07/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
07/07/2011
Bosque de Hermo
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
3 inds. Oído
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Acentor Común
(Prunella modularis)
Algunos
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Algunos. Oído
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Collalba Gris
(Oenanthe oenanthe)
Algunas
07/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos. Oído
07/07/2011
Sisterna
Zorzal Común
(Turdus philomelos)
Oído
07/07/2011
Sisterna
Curruca Rabilarga
(Sylvia undata)
Oída
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Curruca Zarcera
(Sylvia communis)
Un ind. Oída
07/07/2011
Bosque de Hermo
Herrerillo Capuchino
(Lophophanes cristatus)
Oído
07/07/2011
Bosque de Hermo
Trepador Azul
(Sitta europaea caesia)
2 inds.
07/07/2011
Puerto Cerredo
Alcaudón Dorsirrojo
(Lanius collurio)
Un macho
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Corneja Negra
(Corvus corone)
Pocas
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Oída
07/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
07/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Oído
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Varios. Oído
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Pardillo Común
(Carduelis cannabina)
Varios. Oído
07/07/2011
Bosque de Hermo
Camachuelo Común
(Pyrrhula pyrrhula)
Una hembra
07/07/2011
Puerto de Leitariegos
Escribano Cerillo
(Emberiza citrinella)
Algunos. Oído
07/07/2011
Puerto de Leitariegos. P.N. de las Fuentes del Narcea
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Algunos. Oído
07/07/2011
Ventanueva
Lagartija Serrana
(Iberolacerta monticola)
Un macho
07/07/2011
Laguna de Arbás
Tritón Alpino
(Mesotriton alpestris)
Un ind.
07/07/2011
Laguna de Arbás
Tritón Ibérico
(Lissotriton boscai)
Un ind.
07/07/2011
Laguna de Arbás
Tritón Jaspeado
(Triturus marmoratus)
14 inds.
07/07/2011
Laguna de Arbás
Sapo Partero Común
(Alytes obstetricans)
Bastantes (adultos y puestas)
07/07/2011
Laguna de Arbás
Sapo Común
(Bufo bufo spinosus)
2 inds. (adultos)
07/07/2011
Laguna de Arbás. Bosque de Hermo
Rana Bermeja
(Rana temporaria)
Varias (adultos)
08/07/2011
Bosque de Hermo
Rebeco Ibérico
(Rupicapra pyrenaica parva)
Algunos
08/07/2011
Bosque de Hermo
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Una pareja. Oído
08/07/2011
Muniellos
Abejero Europeo
(Pernis apivorus)
Un ind
08/07/2011
Bosque de Hermo
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Pocas
08/07/2011
Bosque de Hermo
Cárabo Común
(Strix aluco sylvatica)
Un ind.
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Vencejo Común
(Apus apus)
Algunos
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Pocas
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Avión Común
(Delichon urbicum)
Algunos
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Lavandera Cascadeña
(Motacilla cinerea)
Pocas
08/07/2011
Bosque de Hermo
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Un ind. Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Oído
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos. Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Zorzal Común
(Turdus philomelos)
Un ind. Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Curruca Capirotada
(Sylvia atricapilla)
Oída
08/07/2011
Bosque de Hermo
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Carbonero Garrapinos
(Periparus ater)
Un ind.
08/07/2011
Bosque de Hermo
Trepador Azul
(Sitta europaea caesia)
Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Agateador Común
(Certhia brachydactyla)
Un ind. Oído
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Arrendajo Común
(Garrulus glandarius)
Pocos
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
08/07/2011
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
08/07/2011
Bosque de Hermo
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Un ind. Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Pocos. Oído
08/07/2011
Bosque de Hermo
Camachuelo Común
(Pyrrhula pyrrhula)
Un macho
08/07/2011
Bosque de Hermo
Ranita de San Antón
(Hyla arborea molleri)
Un ind.
09/07/2001
Bosque de Hermo
Corzo
(Capreolus capreolus)
2 machos
09/07/2001
Puerto de Somiedo
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
2 inds.
09/07/2001
Bosque de Hermo
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Una pareja. Oído
09/07/2001
Puerto de Somiedo
Alcotán Europeo
(Falco subbuteo)
Un ind.
09/07/2001
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Pocas
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Vencejo Común
(Apus apus)
Algunos
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Pocas
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Avión Común
(Delichon urbicum)
Pocos
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Pocas
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Lavandera Cascadeña
(Motacilla cinerea)
Pocas
09/07/2001
Bosque de Hermo
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
2 inds. Oído
09/07/2001
Bosque de Hermo
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Oído
09/07/2001
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Mirlo Común
(Turdus merula)
Algunos
09/07/2001
Bosque de Hermo
Curruca Capirotada
(Sylvia atricapilla)
Oída
09/07/2001
Bosque de Hermo
Mito Común
(Aegithalos caudatus taiti)
Pocos. Oído
09/07/2001
Bosque de Hermo
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos. Oído
09/07/2001
Bosque de Hermo
Agateador Común
(Certhia brachydactyla)
Oído
09/07/2001
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Arrendajo Común
(Garrulus glandarius)
Pocos
09/07/2001
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
09/07/2001
Parque Natural de las Fuentes del Narcea
Corneja Negra
(Corvus corone)
Algunas
09/07/2001
Puerto de Somiedo
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Oída
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
09/07/2001
Parques Naturales Fuentes del Narcea; Somiedo
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Algunos
09/07/2001
Gedrez
Verderón Común
(Chloris chloris)
Un ind.
09/07/2011
Puerto de Somiedo
Escribano Cerillo
(Emberiza citrinella)
Oído
09/07/2011
Bosque de Hermo
Salamandra Común
(Salamandra salamandra bernardezi)
3 inds.
09/07/2011
Puerto de Somiedo
Sapo Común
(Bufo bufo spinosus)
Un adulto y bastantes larvas
09/07/2011
Bosque de Hermo
Rana Bermeja
(Rana temporaria)
2 adultos y varias larvas
10/07/2011
Alto de La Farrapona. Puerto de Ventana
Zorro Rojo
(Vulpes vulpes)
2 inds. total
10/07/2011
La Peral
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
2 inds.
10/07/2011
Torrestío
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Un ind.
10/07/2011
Pola de Somiedo
Alimoche Común
(Neophron percnopterus)
Un ind.
10/07/2011
Pola de Somiedo. Torrestío
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
2 inds.
10/07/2011
Torrestío
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Un ind.
10/07/2011
La Peral
Codorniz Común
(Coturnix coturnix)
Oída
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Algunos
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Avión Común
(Delichon urbicum)
Algunos
10/07/2011
Lago de la Cueva
Avión Roquero
(Ptyonoprogne rupestris)
Pocos
10/07/2011
La Peral
Bisbita Arbóreo
(Anthus trivialis)
Pocos
10/07/2011
Lago de la Cueva
Bisbita Alpino
(Anthus spinoletta)
Oído
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Pocas
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Oído
10/07/2011
Alto de La Farrapona
Acentor Común
(Prunella modularis)
Algunos
10/07/2011
Alto de La Farrapona
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Pocos
10/07/2011
Alto de La Farrapona
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Pocos
10/07/2011
Alto de La Farrapona. Torrestío
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Algunas
10/07/2011
Lago de la Cueva
Roquero Rojo
(Monticola saxatilis)
Una hembra
10/07/2011
Parques Naturales Las Ubiñas-La Mesa; Somiedo
Mirlo Común
(Turdus merula)
Algunos. Oído
10/07/2011
Torrestío
Curruca Carrasqueña
(Sylvia cantillans)
Oída
10/07/2011
Torrestío
Curruca Zarcera
(Sylvia communis)
Pocas. Oída
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Curruca Capirotada
(Sylvia atricapilla)
Oída
10/07/2011
La Peral. Torrestío
Alcaudón Dorsirrojo
(Lanius collurio)
2 machos total. Oído
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Arrendajo Común
(Garrulus glandarius)
Algunos
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Corneja Negra
(Corvus corone)
Pocas
10/07/2011
Lago de la Cueva
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Oída
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
10/07/2011
Parque Natural de Somiedo
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Oído
10/07/2011
Alto de La Farrapona
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Algunos. Oído
10/07/2011
Alto de La Farrapona
Pardillo Común
(Carduelis cannabina)
Algunos. Oído
10/07/2011
La Peral. Torrestío
Escribano Cerillo
(Emberiza citrinella)
Algunos. Oído
10/07/2011
Lago de la Cueva
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Varios (adultos y juveniles). Oído
10/07/2011
Lago de la Cueva
Lución
(Anguis fragilis)
Un ind.
10/07/2011
Lago de la Cueva
Culebra Lisa Europea
(Coronella austriaca)
Un ind.
10/07/2011
Lago de la Cueva. Puerto de Ventana
Sapo Partero Común
(Alytes obstetricans)
Bastantes (adultos y larvas)
10/07/2011
Lago de la Cueva
Sapo Común
(Bufo bufo spinosus)
Algunos (adultos)
10/07/2011
Puerto de Ventana
Rana Bermeja
(Rana temporaria)
Varias (larvas)
10/07/2011
Lago de la Cueva
Piscardo
(Phoxinus bigerri)
Bastantes
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Varios
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Garcilla Bueyera
(Bulbulcus ibis)
Algunas
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Garceta Común
(Egretta garzetta)
Pocas
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Garza Real
(Ardea cinerea)
Algunas
11/07/2011
Prov. León y Zamora
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Varias
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Espátula Común
(Platalea leucorodia)
Algunas
11/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Ánade Azulón
(Anas platyrhynchos)
Varios
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Cuchara Común
(Anas clypeata)
Pocos
11/07/2011
Prov. León y Zamora
Milano Negro
(Milvus migrans)
Varios
11/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Aguilucho Lagunero Occidental
(Circus aeruginosus)
Pocos
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Aguilucho Pálido
(Circus cyaneus)
Algunos
11/07/2011
Prov. León y Zamora
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Varios
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Culebrera Europea
(Circaetus gallicus)
Un ind.
11/07/2011
Prov. León y Zamora
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Varios
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Algunos
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Varias (hembras con pollos)
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Codorniz Común
(Coturnix coturnix)
Oída
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Focha Común
(Fulica atra)
Algunas
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Avutarda Común
(Otis tarda)
Varias
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Cigüeñuela Común
(Himantopus himantopus)
Varias
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Avoceta Común
(Recurvirostra avosetta)
Algunas
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Chorlito Gris
(Pluvialis squatarola)
Un ind. (adulto estival)
11/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Avefría Europea
(Vanellus vanellus)
Bastantes (adultos y juveniles)
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Agachadiza Común
(Gallinago gallinago)
Un ind.
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Aguja Colinegra
(Limosa limosa)
Pocas (adultos estivales)
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Archibebe Común
(Tringa totanus)
Algunos
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Andarríos Chico
(Actitis hypoleucos)
Algunos
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Pocas
11/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Pagaza Piconegra
(Gelochelidon nilotica)
Algunas
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Paloma Bravía
(Columba livia)
Varias
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Pocas
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Lechuza Común
(Tyto alba alba)
Algunas. Oída
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Algunos. Oído
11/07/2011
Prov. Asturias, León y Zamora
Vencejo Común
(Apus apus)
Varios
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Abejaruco Europeo
(Merops apiaster)
Un ind.
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Abubilla
(Upupa epops)
2 inds.
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Alondra Común
(Alauda arvensis)
Un juvenil. Oída
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas. Oída
11/07/2011
Prov. Asturias, León y Zamora
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Varias
11/07/2011
Prov. Asturias, León y Zamora
Avión Común
(Delichon urbicum)
Varios
11/07/2011
Prov. Asturias
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Lavandera Boyera Ibérica
(Motacilla flava iberiae)
Un ind.
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Oído
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Oído
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Un macho
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Collalba Gris
(Oenanthe oenanthe)
Algunas
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos. Oído
11/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Buitrón
(Cisticola juncidis)
Algunos. Oído
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Curruca Capirotada
(Sylvia atricapilla)
Oída
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Trepador Azul
(Sitta europaea caesia)
Oído
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Agateador Común
(Certhia brachydactyla)
Oído
11/07/2011
Parque Natural de Las Ubiñas-La Mesa
Arrendajo Común
(Garrulus glandarius)
Pocos
11/07/2011
Parque Natural Las Ubiñas-La Mesa; Villafáfila
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas
11/07/2011
Parque Natural Las Ubiñas-La Mesa; Villafáfila
Corneja Negra
(Corvus corone)
Varias
11/07/2011
Villafáfila (campos)
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
11/07/2011
Prov. Asturias, León y Zamora
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Varios
11/07/2011
Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa
Rana Bermeja
(Rana temporaria)
Un adulto
11/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Rana Verde Ibérica
(Pelophylax perezi)
Algunas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Algunos
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Garcilla Bueyera
(Bulbulcus ibis)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Garceta Común
(Egretta garzetta)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Garza Real
(Ardea cinerea)
Pocas
12/07/2011
Castilla y León
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Varias
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Espátula Común
(Platalea leucorodia)
4 inds.
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Ánade Azulón
(Anas platyrhynchos)
Algunos
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Cuchara Común
(Anas clypeata)
Pocos
12/07/2011
Castilla y León
Milano Negro
(Milvus migrans)
Algunos
12/07/2011
Castilla y León
Milano Real
(Milvus milvus)
Pocos
12/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Aguilucho Lagunero Occidental
(Circus aeruginosus)
Pocos
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Aguilucho Pálido
(Circus cyaneus)
Pocos
12/07/2011
Castilla y León
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Varios
12/07/2011
Castilla y León
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Algunos
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Varios
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Perdiz Roja
(Alectoris rufa)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Codorniz Común
(Coturnix coturnix)
Un ind. Oída
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Focha Común
(Fulica atra)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Avutarda Común
(Otis tarda)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Cigüeñuela Común
(Himantopus himantopus)
Algunas
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Avoceta Común
(Recurvirostra avosetta)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Avefría Europea
(Vanellus vanellus)
Varias (adultos y juveniles)
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Archibebe Común
(Tringa totanus)
Pocos
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Andarríos Chico
(Actitis hypoleucos)
Pocos
12/07/2011
Villafáfila (lagunas)
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos y lagunas)
Pagaza Piconegra
(Gelochelidon nilotica)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Paloma Bravía
(Columba livia)
Algunas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Búho Campestre
(Asio flammeus)
Un ind.
12/07/2011
En general en todo el trayecto
Vencejo Común
(Apus apus)
Varios
12/07/2011
En general en todo el trayecto
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas
12/07/2011
En general en todo el trayecto
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Varias
12/07/2011
En general en todo el trayecto
Avión Común
(Delichon urbicum)
Varios
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Collalba Gris
(Oenanthe oenanthe)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
12/07/2011
Villafáfila (campos)
Corneja Negra
(Corvus corone)
Algunas
12/07/2011
En general en todo el trayecto
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
12/07/2011
En general en todo el trayecto
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos