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martes, 24 de enero de 2017

DE BICHEO POR LA SIERRA DE ANDÚJAR

     En compañía de David, compañero del Voluntariado en Pirineos de septiembre del año pasado, con quien acordé que viniera este pasado fin de semana, nos movimos durante el sábado y el domingo por un sector de la Sierra de Andújar que nos deparó interesantes avistamientos de varias especies de la fauna silvestre que en estos montes tienen su hogar permanente… o su cuartel de invernada en el caso de algunos pájaros migradores. Cada día en el campo, aunque se repita el escenario y el público que lo contempla, se representan escenas diferentes, y cambian los actores que en ellas intervienen.

     Nuestro periplo campero comienza el sábado, cuando en camino hacia la sierra vimos unas pocas garcillas bueyeras, divididas en tres grupos distintos, pasando en vuelo sobre la carretera, más los destacados estorninos negros, agrupados en los árboles del borde de la calzada. Al desviarnos en sentido al Embalse del Jándula, empezó a seguirnos un comboy de vehículos que se dirigían a  una montería, lo que nos impidió poder detenernos para mirar los primeros ciervos que sólo pudimos ver de pasada, al igual que tórtolas turcas, urracas, y así como los rabilargos, la “urraca de cola y alas azules” que por estar tan solo presente en algunos montes del centro y del sur peninsular, resulta tan llamativa para las personas, que como David, vienen de fuera.
     Por suerte, para nosotros, aquellos coches no nos siguieron al meternos en el carril de La Lancha. Una breve parada al incorporarnos al carril nos permitió ver algún estornino, un carbonero y un herrerillo. Hicimos un par de paradas antes de llegar a “las curvas”. En un arroyo, a un lado de la pista le indiqué David donde se encontraba un andarríos grande, con su inquieta agitación de su cola mientras se dedicaba a sondear el lecho de arena. Pero él localizó otro al otro lado del camino, en compañía de una lavandera cascadeña. Paramos también en un punto donde los bolos graníticos salpican la dehesa donde vimos a un par de machos de gamo, coronados por sus paletas. Entre las rocas y los prados se movían algunos colirrojos y petirrojos. Pero lo más espectacular fue un alarmado mirlo que salió apresurado de un lentisco cercano, y tras él un veloz gavilán, a los que enseguida perdimos de vista, y de los que nunca más supimos. A lo largo del reto del camino, hasta llegar a las curvas, fueron apareciendo pinzones, más petirrojos, algún conejo, y sorprendimos a un pito real en un poste de madera. Y poco antes de llegar a las curvas paramos a ver un par de arrendajos.

Gamos en la dehesa 

     Mientras íbamos recorriendo las curvas, hubo un momento en el que aprecié cierto revuelo entre la gente que allí se encontraba. Entonces, dejando el coche tal cual lo frené en medio del camino, y sin dudar, le dije a David que se apresurara en bajarse si quería ver al lince. Casi inmediatamente me sumé al grupo. Iba a ser casi imposible observarle, pero sabíamos que estaba allí. Nos lo indicaban el revuelo de los rabilargos, y tres perdices, que alarmadas, se echaron a volar barranco abajo, y que además se estaba desplazando. Pero a la que casi nadie le echaría cuentas sería a una abubilla que se cruzó de frente con los rabilargos. No pasó demasiado tiempo sin que fuera visto cruzando el camino, y fue ahí cuando pudimos verlo nosotros. A partir de ahí estuvimos siguiendo sus movimientos entre el matorral, entre el que a veces desaparecía. La voz de alarma de algún mirlo y un ciervo macho que con ligereza se apartó de la ruta que llevaba el gato, nos lo volvieron a redescubrir. Pese a la notable diferencia de tamaño, el ciervo no apartaba la vista del lince, que con paso decidido, desfiló frente al gran ungulado de ramificada cuerna. Cuando dejo de verse definitivamente aparqué el coche a un lado del camino. Por suerte no le había estorbado a nadie.
     Poco más tarde volvió a ser visto por la misma zona. Tal vez hubiera regresado pronto de su campeo, tal vez fuese otro distinto, no lo sabemos. Nosotros tan sólo teníamos de referencia la zona donde había sido localizado. Pero la gente se empezó a largar pronto, especulando con la posibilidad que hubiese pasado a la otra ladera de la colina. Y en ese momento, cuando la gente se retiraba con cierta ansiedad, la paciencia nos recompensó mostrándonos nuevamente al moteado gato. Lo localizó David, y al vernos mirar tan atentamente con los prismáticos hacia el mismo sitio, volvieron apresuradamente los que ya se iban, sin llegar a verlo, porque ya desapareció entre la vegetación. Quizás podría pensarse que alguien que viene por primera vez a la Sierra de Andújar, y bimba al ser más emblemático por excelencia nada más arribar, no llegaría a apreciarlo y a valorarlo como bien merece, pero el entusiasmo con el que mi compañero de campo en esta jornada vivió la experiencia, es el más sincero reflejo de todo lo contrario.
     Invertimos el resto de la mañana por allí, viendo pasar de vez en cuando buitres leonados, y algún que otro negro. También vimos muy lejos el águila imperial, un individuo damero. También nos estuvieron entreteniendo un rato las currucas cabecinegra y rabilarga, con sus reclamos, y dejándose ver alguna de cuando en cuando. Se dejó ver una familia de mitos, con sus agudas voces se movía entre los bajos chaparros y las jaras y los romeros. Unos pocos aviones roqueros daban pasadas por el lugar, mientras veces cruzaba alguna paloma por la zona. Mientras estábamos pendientes de las voces de las urracas, una pequeña bandada de verdecillos irrumpió en la zona. Además, un cuantioso grupo de escandalosos rabilargos vino volando ladera abajo.

Embalse del Jándula

     Para la hora de comer bajamos hacia el Embalse del Jándula, no si antes hacer una breve parada en el mirador del embalse. Por la presa se movían unos pocos colirrojos, mientras por sus alrededores volaba algún avión roquero. Desde la presa advertimos en la pared a unas cabras monteses, una hembra y un par machos, que prácticamente pasaban desapercibidas. En el río nadaban un par ánades reales, mientras entre la vegetación se movían algunos mosquiteros y dos lavanderas cascadeñas entra las piedras.
     De vuelta, andorreamos un poco por el poblado de La Lancha. Sobre los eucaliptos que por allí crecen pudimos ver unos cuantos estorninos y unos pocos picogordos. Nos asomamos al valle para mirar el embalse desde otra perspectiva. Oímos a la llamada de las chovas, y no tardamos en ver dos jugando en el aire, entrecruzando sus trayectorias. Entre los arbustos del entorno vimos pinzones, petirrojos, a los cuales e les podía oír también, algún mosquitero, y a un carbonero común sobre una roca. Pero sobre otra roca divisamos al más genuino poblador de estas pétreas formaciones, al azul roquero solitario, que posó más de una vez por allí.

Río Jándula

     Al llegar a las curvas nos quedamos allí hasta que anocheció. Y de nuevo, gracias a la gente que habían visto el lince antes de llegar nosotros, volvimos a verlo, casi cuando ya estábamos apunto de marcharnos. Pero esta vez se trataba de dos linces, que entre la lejanía y la penumbra del atardecer, sólo podíamos observarlos con cierta gracias a un telescopio del que hicimos el usufructo. En general permanecieron bastante parados casi todo el tiempo. Y mientras estábamos algo absortos con los linces, esperando ver algún comportamiento más activo, cantó un cercano mochuelo, posado sobre un granito. De regreso a Andújar, ya de noche, memorando la extraordinaria jornada lincera, vimos junto al camino algunos ciervos.

     Dado que habíamos conseguido ver el lince el día anterior, me permití ampliar nuestro recorrido del domingo para que David conociese otros lugares de la sierra. No prioricé ir hasta La Lancha desde el principio, así que fuimos al Encinarejo. Al poco de salir de Andújar, además de repetir las garcillas bueyeras volando sobre la carretera, también pasó un bando de avefrías. También vimos de pasada estorninos y tórtolas turcas por aquella de zona de cultivos, al inicio de nuestro recorrido. Al transitar ya por la sierra vimos unas urracas y una torcaz, posadas en la vegetación junto a la calzada.
     La niebla se concentraba sobre el Río Jándula. Mientras recorríamos carril hacia la presa del Embalse del Encinarejo, vimos pinzones y David deparó en un conejo. En el puente se agolpaban varias personas, que como nosotros, habíamos acudido para intentar ver a la nutria, pero la densidad del manto de niebla sobre las aguas no invitaba al optimismo, así que en vez de alargar la espera le sugerí a mi compañero enseñarle un poco la zona, y tirar otra vez a La Lancha antes de que se fuera.

El Río Jándula envuelto en la bruma mañanera

Cormorán Grande

































     Nos acercamos a un gran remanso del río, y curiosamente la bruma se desvaneció rápidamente. Observamos a un par de cormoranes reposando sobre las deshojadas ramas de un fresno, y sobre ellos, en las ramas más altas de la oleácea ribereña, unos picogordos. Los petirrojos nos acompañaban por las rocas aledañas. Al final del gran remanso del río se dejó ver la garza real, y después de muchos años sin verla por allí, también apareció la gallineta, vista por David en primer lugar. Entonces, en cuestión de segundos, también David me avisa de la presencia de la nutria, mientras me la señala, pero sólo me da tiempo a ver fugazmente como una silueta oscura se hunde en el agua, que bien hubiera podido ser un pez. Durante un tiempo, que quizás nos pareció más largo de lo que realmente fue, nos quedamos expectantes, aguardando su regreso. Y la nutria volvió a surgir de las aguas, que a pesar de la lejanía, la vimos claramente como comisqueaba algo, con la cabeza totalmente descubierta y la parte superior de su alargado cuerpo emergido, junto a unos cantos rodados. Al dirigirnos hacia el coche escuchamos el trino del escribano soteño, y lo acabamos localizando sobre la copa de una encina. Vimos también unas totovías por el suelo.

Abubilla

     Al retomar la marcha nos fijamos en una abubilla totalmente inmóvil sobre la hierba escarchada. Y sobre una encina, antes de volver a parar, pudimos ver un par de escribanos montesinos. Nos volvimos a asomar al río, y nuevo nos encontramos con la nutria casi nada más llegar, observándola desde otra perspectiva, durante más tiempo. Venía nadando tranquilamente aguas abajo, y la distancia a la que estábamos hizo que la señora del río no advirtiera nuestra presencia. Lo mismo iba por mitad del cauce que se dirigía a las orillas. Parecía estar jugando y disfrutando del fluido en el que desenvolvía sus movimientos. Igualmente se zambullía, que nadaba superficialmente, que se subía a algún tronco que se cruzase en su camino. Un cormorán que también nadaba por aquel tramo, se largó volando aguas arriba, cuando la nutria se acercó. Su jornada de pesca culminó con la captura de algún pequeño pez, que hasta pudimos oír el ruido que producía al mascarlo en una orilla. Avisando de su llegada con su graznante voz, una garza real que vino a posarse en un fresno. Casi simultáneamente también se escuchaban el zorzal charlo, el herrerillo capuchino, la totovía, y el berrido de un ciervo que retumbó en el monte en una ocasión, más otro sonido que no llegamos a identificar, pero fue el águila imperial la que nos hizo apartar la mirada del mustélido para buscarla en el despejado cielo. Y a lo lejos pudimos ver un adulto planear sobre el pinar. El atronador ruido de algunos disparos o las campanas del santuario cuando se agitaban, invadían con brusquedad el ambiente, rompiendo la armonía de los sonidos naturales. Por las encinas del entorno se movían también algún herrerillo común, y un grupo mitos.

Nutria

     Siguiendo nuestra ruta nos encaminamos hacia La Lancha, donde pasamos el resto del día. A nuestro paso vimos ciervos y gamos, en los que nos entretuvimos un poco, y urracas, rabilargos, un par de charlos, petirrojos, pinzones. Un águila imperial adulta cicleando sobre la pista nos hizo detenernos en el camino también. Mientras la veíamos deparé en la presencia de una discreta hembra de roquero solitario en unas piedras cercanas.

Dos gamos machos descansando en el encinar

Ciervas
































     Durante el tiempo de espera llegamos a ver a un par de águilas imperiales volando juntas, a las que también pudimos escuchar. Antes y después de ver la pareja de imperiales, observamos un águila real que pasó por allí. Y tan sólo un único buitre leonado es lo que llegamos a ver de estas grandes aves, habitualmente gregarias. Había unos pocos lejanos ciervos dispersos por la zona, que de vez en cuando todavía berreaban, además de urracas, rabilargos y torcaces a las que tanto se las podía ver y oír. Mientras por las inmediaciones revoloteaba algún avión roquero y las abejas se dedicaban afanosamente a libar nectar de la violeta flor de los romeros, a lo lejos descubrimos el vuelo de un gavilán. También se escuchaba el ajeo de la perdiz, los reclamos de las currucas cabecinegra y rabilarga, e incluso llegaron a sonar las potentes notas del alcaudón real, pero no lo encontramos.

Apis mellifera entre las flores de Rosmarinus officinalis

     Las últimas horas de la tarde las pasamos mirando una pequeña vaguada donde nos avisaron que un lince había sido visto. Había menos gente que el día anterior, aunque repetían algunos. Al llegar al sitio, una joven águila imperial volaba relativamente baja por la zona. El tiempo pasaba, y yo mismo dudaba que aún se encontrara por allí escondido. Observábamos el tranquilo comportamiento de petirrojos y algún mirlo al adentrarse en los arbustos que controlábamos visualmente. Incluso un conejo llegó a refugiarse en un lentisco. Entre tanto se volvió a escuchar al alcaudón real, pero de nuevo sin llegar a ser visto. En unas peñas localicé a un roquero solitario macho, que no fue tomado muy en cuenta por la gente. Tan sólo distrajeron su atención al pasar una joven águila real describiendo círculos en el aire.

Juvenil de águila imperial

Águila Real joven

































     Pienso que la observación de fauna silvestre en el medio natural está muy supeditada al azar. Que en muchas ocasiones es estar en el momento y en el lugar, aunque la paciencia para esperar y la perseverancia de volver a un lugar también acaban dando sus frutos. Nos enteramos por un conocido mío, que el gato salió de su escondite a escasos minutos después de habernos ido.
     Durante el camino de regreso vimos tórtolas turcas, trigueros, perdices, y un par de pitos reales compartiendo el mismo poste de madera. En una dehesa junto a la que paramos a esperar a la chica con la que David se iría, pudimos ver unos ciervos por un lado y un pequeño grupo de gamos por otro. Un zorzal charlo era quizás el ave que más destacaba de cuantos menudos pájaros andorreaban por la hierba. Los gregarios fringílidos en un bando mixto compuesto por verdecillos, pardillos, pinzones y algún jilguero se mezclaban con los bisbitas pratenses, compartiendo el prado del abierto encinar con sus primas cercanas, las lavanderas blancas. Además del zorzal, también estaban por allí sus primos túrdidos más pequeños, los colirrojos tizones y una pareja de tarabillas comunes, y además vimos unos cuantos gorriones. A la caída de la tarde, cuando me despedí de David, empezó a maullar un cercano mochuelo.

(*) Fotografías: gentileza de David Gómez.
                                                                                                                           

Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Nutria Paleártica (Lutra lutra)
  • Lince Ibérico (Lynx pardinus)
  • Cabra Montés (Capra pyrenaica hispanica)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Gavilán Común (Accipiter nissus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Águila Real (Aquila chrysaetos)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Avefría Europea (Vanellus vanellus)
  • Andarríos Grande (Tringa ochropus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalli)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Pito Real Ibérico (Picus sharpei)
  • Totovía (Lullula arborea)
  • Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  • Bisbita Común (Anthus pratensis)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Europea (Saxicola rubicola)
  • Roquero Solitario (Monticola solitarius)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Curruca Rabilarga (Sylvia undata)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Mito Común (Aegithalos caudatus irbii)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Herrerillo Capuchino (Lophophanes cristatus)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionalis)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Común (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)
  • Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)
  • Escribano Soteño (Emberiza cirlus)
  • Escribano Montesino (Emberiza cia)
  • Triguero (Miliaria calandra)

domingo, 15 de noviembre de 2015

EXCURSIÓN A LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Con el propósito de ayudar a Laura a documentar un reportaje de viajes enfocado sobre la Sierra de Andújar, como destino turístico, la acompañamos ayer, en un recorrido por la sierra, Elena, Fran, y yo. Por mi parte, me dediqué a mostrarle los animales que íbamos viendo, quizás omitiendo o tocando con demasiada ligereza otros aspectos que hacen de la Sierra de Andújar un enclave singular, como la vegetación o su geología, aunque desde luego, el valor más destacado de este espacio natural sea su gran diversidad faunística, de la que tan solo observamos una pequeña muestra, en un día cualquiera.
     Salimos por la Carretera de la Cadena, en cuanto empezamos a transitar por la zona de Los Cerrillos, paré a ver un macho de tarabilla común posado sobre un tamujo cercano al cauce del Arroyo Mestanza. No tardamos mucho en volver a parar para ver a una garcilla bueyera caminado entre las vacas, haciendo honor a su apellido. También se movían lavanderas blancas por la hierba que tapiza las suaves lomas con un fresco verdor, y algún que otro colirrojo tizón. Carretera arriba, donde el encinar es desplazado por los pinares de Las Viñas de Peñallana, se nos cruzaron rabilargos, y vimos el planeo de los buitres leonados.
     Paramos en una vieja viña, en cuya piscina caen anfibios, y actúa como una trampa de la que no pueden salir. Por primera vez en algunos años el nivel de agua estaba lo bastante bajo que dejaba expuesto al aire parte del fondo. Encontramos allí, entre la pinocha, ocho tritones pigmeos adultos, de diferentes tamaños, y nueve gallipatos, también adultos, y aunque de tamaño variable de unos a otros, todavía no habían alcanzado la talla máxima a la que pueden llegar. Optamos por dejarlos allí, pues aunque no puedan entrar y salir libremente de la piscina, es lo bastante amplia como para que puedan vivir en condiciones óptimas, conseguir alimento, y reproducirse.

Tritón Pigmeo



























     Mientras estábamos en la zona de la piscina, escuchamos el canto del águila imperial, pero el pinar que nos rodeaba, impedía localizarla. Caminamos por el umbrío pinar, hasta el borde de un soleado talud donde se abría la vista hacia el norte de la sierra. No tardó mucho en descubrirse un ejemplar adulto de águila imperial, que de vez en cuando soltaba algún cacareo al aire, mientras se elevaba sobre el mismo. Bajo el águila, apareció al rato un buitre negro que iba siguiendo su trayectoria en la columna de aire.

Gallipato













    













     De vuelta hacia el coche, escuchamos la aguda voz del agateador cantar en el pinar. Además se nos cruzó una pequeña lagartija colilarga, que se movía con rápidas carreras. Con el coche llegamos hasta otro sitio desde el que pueden contemplar unas fabulosas vistas de la sierra. Nuestra estancia allí fue breve, pues el tiempo apremia, y anochece pronto en estos días del avanzado otoño.
     Siguiendo por el camino, poco antes de incorporarnos a la carretera, dirección a La Lancha, paré al ver a un macho de curruca capirotada ocultarse en una coscoja. Esa corta parada, en la que ni siquiera nos bajamos del coche, nos permitió oír cantar al carbonero común, y ver pasar algunos rabilargos.
     Vimos de camino hacia el Embalse del Jándula, una vez pasadas Las Viñas, urracas, pinzones y un par de zorzales charlos, pero fueron los ciervos, sobre todo los primeros que vimos, los que parecían acaparar más interés por parte de mis compañeros de ruta, y a mí mismo. Cuanto mayor sea un animal suele producir este efecto. Pero no me pasaban desapercibidos, cada vez que nos deteníamos unos momentos para ver algún ciervo, detectar a las totovías o a los petirrojos a través de sus cantos. Y donde estuvimos almorzando, nos acompañó un petirrojo que varias veces asomó entre la vegetación, y posó sobre la arena del carril.
     Al poco de retomar la marcha, paramos a contemplar la ternura con la que una cierva amamantaba a su gabato, y el contundente rechazo que mostraba frente a otra de sus compañeras del grupo al acercarse a ella, tal vez su cría del año anterior. Paramos algo más adelante, al llegar a la primera de las “curvas de La Lancha”. No tardamos en ver unos ciervos, pero junto a ellos había también un jabalí que, siguiendo su ruta, se perdió monte arriba. Últimamente, a tenor de otras observaciones que he realizado en la zona, parece que los jabalíes empiezan a dejarse ver con luz más a menudo, y también más tranquilos. Es posible que ello se deba a que ha dejado de practicarse la caza en esta finca que circunda el camino, y también sendero, al que presta su nombre, Los Escoriales. Pasaron también por allí unas palomas torcaces.
     Retomando la ruta hacia el pantano, cruzó velozmente el camino un herrerillo que siguió volando pendiente abajo, perdiéndose pronto de vista. Al llegar al embalse, aparcamos el coche y cruzamos la presa andando. Estuvimos viendo la silueta de un par de grandes peces que buceaban superficialmente, mientras que los aviones roqueros nos revoloteaban por encima. Los colirrojos tizones se movían por el muro del dique que contenía el agua embalsada al otro lado. Pasamos al otro lado del túnel excavado en el granito, y nos asomamos al rebosadero de la presa. Podían oírse las notas musicales del petirrojo, procedentes del tupido sotobosque de brezos, madroños y cornicabras que cubría la umbría ladera.
     Al volver a cruzar la presa, además de los aviones roqueros y los colirrojos, pude ver pasar un verdecillo rápidamente. Recorrimos también el corto Sendero del Mirador del Rey. El azar no nos permitió que viésemos a las cabras monteses que viven en estos roquedos. En cambio sí que vimos algún que otro cormorán venir volando desde el embalse. Y también escuchamos los graznidos de la chova piquirroja, pero no la localizamos.
     Invertimos las últimas horas de claridad en dar un paseo por las ruinas del poblado de La Lancha. Descubrí unos estorninos posados en lo más alto de un eucalipto, y pude escuchar los repetitivos pitidos del pico picapinos. Vimos algunos ciervos más en el camino de vuelta, con las últimas luces del fresco atardecer. En una última parada, envueltos ya en la oscuridad de la noche, escuchamos venir de las dehesas los bramidos de un toro, los berridos del ciervo, y el canto de los mochuelos.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Jabalí (Sus scrofa)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Totovía (Lullula arborea)
  • Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Común (Saxicola torquatus)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Curruca Cabecinega (Sylvia melanocephala)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Agateador Común (Certhia brachydactyla)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocarax)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)
  • Gallipato (Pleurodeles waltl)
  • Tritón Pigmeo (Triturus pygmaeus)

jueves, 3 de marzo de 2011

VISITA A LA FERIA INTERNACIONAL DE ORNITOLOGÍA (FIO)

     Este fin de semana, con motivo de la celebración de la Feria Internacional de Ornitología (FIO) en Villarreal de San Carlos (Monfragüe), y aprovechando el puente del Día de Andalucía, he estado con Víctor y Maribel, visitando la feria, el Parque Nacional de Monfragüe y recorriendo tierras extremeñas. Hemos estado alojados tres días en el pueblo vecino de Torrejón el Rubio.

     El sábado (26 de Febrero) quedamos en las afueras de Córdoba (Torreblanca), en donde me recogieron, y empezó nuestro viaje. No fuimos directamente hasta Torrejón, si no que nos dedicamos la primera parte del día a recorrer la Comarca de la Serena. Subiendo por el Valle de los Pedroches, hasta Alcaracejos, se nos cruzaron rabilargos, y en las praderas de las dehesas próximas, pudimos ver algunos conejos y unos pocos zorzales. A partir de Hinojosa del Duque empezamos a ver las primeras cigüeñas blancas, y además un par de grullas en una dehesa cercana a la carretera. También podíamos ver pájaros como estorninos, trigueros y cogujadas a lo largo del camino.
     En Cabeza del Buey tiramos en dirección hacía Puebla de Alcocer cruzando la Comarca y el Embalse de la Serena. En este tramo vimos unos pocos conejos y más cigüeñas blancas, además de cernícalos vulgares y algunos primillas. Antes de llegar a Puebla de Alcocer, donde subimos al castillo, hicimos una parada en el Embalse de la Serena. Los aviones comunes y las palomas bravías, resultaban fáciles de ver, pues nidifican bajo el puente que cruza el pantano, mientras las lavanderas blancas y las cogujadas montesinas se dejaban escuchar, alguna se aventuraba a posarse en el asfalto de la carretera. En el entorno del Castillo de Puebla de Alcocer, situado en la cima de un rocoso monte desde el que se domina todo el valle y los Embalses de la Serena, del Zújar y de Orellana, fue fácil ver roqueros solitarios y collalbas negras, aves siempre ligadas a las rocas, y aunque eran las más atractivas de observar no eran las únicas, pues los gorriones aprovechaban los huecos del castillo para instalar sus nidos. Además, en las inmediaciones, se dejaron ver algunos jilgueros y un carbonero, mientras en el cielo se recortaba la silueta de un milano real. Cuando bajamos, sin haber abandonado aún el pueblo, nos detuvimos a observar unos nidos de cigüeñas en unas ruinas próximas, en las que además habitaban las grajillas y las sobrevolaban una pareja de cernícalos primillas.


Cigüeñas Blancas o Comunes.

     Apenas acabábamos de salir de Puebla de Alcocer con dirección a Casas de Don Pedro, y contemplamos un par de cuantiosas agrupaciones de cigüeñas en paso, evolucionando en círculos en el aire, buscando las corrientes térmicas ascendentes sobre la pradera. Poco más adelante vimos algunos buitres leonados volando, mientras un par de ellos estaban posados en los postes de la carretera. También vimos algunas cogujadas, trigueros y tarabillas.
     De Casas de Don Pedro fuimos hasta Trujillo, pasando por Madrigalejo y Zorita. Pasamos por campos anegados en los que se encontraban algunas gaviotas reidoras, todavía en plumaje invernal, y sobre los que surcaron los cielos dos bandos de grullas, en su habitual formación en V. También una garza real, algunas garcetas comunes y varias garcillas bueyeras se observaban por aquellos parajes inundados. Tampoco faltaban por allí las cigüeñas, los cernícalos y un ratonero que utilizaba el esqueleto de un eucalipto como atalaya.
     Después de comer en Trujillo, en una terraza, desde la que además de los monumentos de la Plaza Mayor, contemplábamos las cigüeñas en sus gigantescos nidos, grajillas, cernícalos primillas y gorriones, tiramos hacía Torrejón el Rubio. Habíamos abandonado los páramos abiertos y empezábamos a adentrarnos en las dehesas de los alrededores de Monfragüe. Las enormes siluetas de los buitres leonados comenzaban a hacer acto de presencia. A nuestro paso por la carretera se nos cruzaban urracas y rabilargos, mientras que en los alambres de las vallas próximas, o en los hilos de telégrafo paralelos a la carretera, se veían trigueros y tórtolas turcas. En las albercas de las dehesas, construidas artificialmente como abrevaderos para el ganado, eran utilizadas por garzas, garcetas y garcillas como lugar para cazar alguna culebra, o algún batracio o sus larvas, ya que la naturalización de estos estanques, permitía a los anfibios emplearlos a modo de charcas donde reproducirse. También pudimos ver un milano real posado en un poste, además de algunas tarabillas y lavanderas.
     Llegamos a Torrejón, y tras dejar nuestro equipaje en el apartamento, seguimos nuestra ruta que nos llevó hasta el Castillo de Monfragüe. Saliendo del pueblo, ya era posible contemplar una concentración de buitres, planeando en el aire, describiendo una elipse ascendente. Desde lo más alto del castillo, la vista era espléndida, con las cumbres nevadas de la Sierra de Gredos al fondo. Más buitres, por encima y por debajo de nuestra posición, en vuelo y posados en los paredones rocosos del Salto del Gitano. Allí me encontré con Miguel Ángel Díaz, y mientras hablaba con él, apareció un alimoche adulto. En el Río Tajo, al fondo, bajo nuestros pies, se distinguían unos pocos cormoranes, mientras dos chovas piquirrojas, volaban por los alrededores del castillo. Cuando bajamos nos encontramos con David, y tuve la ocasión de conocer a José Luis Ojeda. Mientras charlaba con ellos descubrí en la lejanía una pareja de cigüeñas negras, volando entre buitres. Y mientras bajábamos caminando, para recoger el coche, entre los encinares de la falda de la montaña donde se asienta el castillo, nos acompañaron arrendajos, herrerillos, pinzones y un alarmado mirlo.

Buitres Leonados o Comunes.

Vista del Río Tajo desde el Castillo de Monfragüe.

     En la casa donde estuvimos hospedados en Torrejón el Rubio, teníamos una pareja de golondrinas comunes, que siempre encontrábamos en la entrada, y en un campo que había en las inmediaciones siempre había algún triguero.

     El día siguiente, el último de la FIO, nos acercamos a Villarreal de San Carlos para ver los expositores de la feria y apuntarnos a una excursión. Antes de montarnos en el coche, yo ya estaba observando las golondrinas y los gorriones y escuchando a las cogujadas y a los trigueros en las inmediaciones de la casa. Antes de salir de Torrejón también vimos algunos aviones comunes y estorninos, y varios buitres en el tramo hasta llegar a Villarreal.

Pareja de Golondrinas Comunes. El macho se distingue facilmente de la
hembra por su cola más larga.

     Además de los puestos de la feria, por el pequeño pueblo era posible observar gorriones, golondrinas, estorninos, colirrojos tizones, lavanderas blancas y cogujadas, y de vez en cuando era sobrevolado por los buitres, a menudo leonados, pero en un par de ocasiones pude llegar a observar al buitre negro.
     Como la excursión a la que nos apuntamos no salía hasta las 16.00, aprovechamos para dar un pequeño paseo senderista por el Huerto del Ojaranzo donde se halla el Almez de Lugar Nuevo (u ojaranzo, como llaman a esta especie en la zona), declarado árbol singular por su enorme tamaño. Pero antes de iniciar esta ruta no detuvimos en un pozo, del que nos llamó la atención el canto de las ranas, pues además de la rana común también croaban ranitas meridionales. Con un poco de paciencia acabamos descubriendo a dos ejemplares entre la hierba y las lentejas de agua.

Ranita Meridional

     En la pequeña ruta circular del Huerto del Ojaranzo, bajo la espesura de encinas y alcornoques llegamos a ver un petirrojo, algunos pinzones, herrerillos, mirlos y hasta una hembra de reyezuelo listado revoloteando entre las ramas de una encina por la que trepaban unas zarzas. En los claros entre las copas vimos más buitres.
     A regresar, me volví a asomar al pozo donde se apresuraban a ocultarse las ranas. En esta ocasión no pude ver a las ranitas meridionales, pero sí a una sigilosa culebra viperina que, desde la orilla, se apresuraba a sumergirse en las aguas del pozo. Por el pequeño arroyo que discurría cercano al pozo, y por el que me dediqué a pasear mientras subía al pueblo, también se escuchaba a mi paso, el sonido de las ranas al saltar al agua.
     Tras comer en Villarreal, comenzamos nuestra ruta guiada por Monfragüe, parando en lugares emblemáticos del parque y en sitios estratégicos donde observar fauna silvestre. Aunque no era el día más idóneo para estar por allí debido a la gran cantidad de gente que había, tuvimos bastante suerte en nuestras observaciones. Dos curiosidades interesantes que aprendí fueron sobre el origen etimológico latino de Monfragüe, que significa monte frondoso, y el nombre morisco que recibía el Río Tajo, que significa abismo. Ello nos da idea de la espesura de las agrestes serranías que encontrarían los romanos cuando llegaran al norte de la actual Extremadura, y la bravura de un río, hoy domesticado por el hombre a base de embalses y trasvases, con la que se encontraron los musulmanes.
     Paramos en la desembocadura del Tiétar en el Tajo, desde donde aún se observa parte de esa gran mancha de monte mediterráneo que constituye Monfragüe, y que estuvo a punto de ser sustituida por eucaliptos en tiempos recientes. Después, nos detuvimos en las buitreras próximas al Embalse del Tiétar, donde estuvimos viendo ejemplares juveniles y adultos de buitre leonado, así como hembras incubando su único huevo en los nidos del cortado rocoso. Más adelante hicimos un alto para observar un caso poco frecuente de un buitre leonado incubando en un nido de buitre negro sobre alcornoque. Según nos explicaron, este comportamiento se debe al calendario reproductor del buitre leonado, más temprano que el del buitre negro, y que al no encontrar un sitio adecuado donde nidificar, usurpó la gran plataforma de su pariente. Desde este punto también conseguimos ver un águila culebrera recién llegada de sus cuarteles de invernada en África. A continuación volvimos a detenernos en un meandro del Río Tiétar desde donde conseguimos observar una pareja de buitre negro llegando a su nido. Además también logramos ver una garza real, algunos cormoranes y escuchar un martín pescador. Y por último paramos frente a una escalpada pared rocosa, de la que nos separaba el Río Tiétar, en la que también se asienta una buitrera. Pero lo más atractivo de esta parada no eran los buitres, pues desde aquí conseguimos ver el nido ocupado por la pareja de cigüeña negra, al que más tarde se acercó un tercer individuo, dejando escuchar un agudo silbido que en nada recuerda al crotoreo de la cigüeña blanca. También aquí conseguimos ver al búho real, apostado en su nido, oculto en una pequeña oquedad rocosa. Y para finalizar el espectáculo que teníamos delante, vinieron una pareja de cuervos, que nos dejaron oír su ronca voz al graznar.

Cormoranes Grandes, en el Río Tiétar

Meandro del Río Tiétar

     Cuando regresamos a Villarreal, y tras despedirnos de nuestro guía, volvimos hacía Torrejón desde donde fuimos hasta el Miravete (839 m). Por el camino, a través de las dehesas del entorno de Monfragüe, era fácil descubrir tórtolas turcas, trigueros, urracas, rabilargos y buitres. En una pequeña alberca también vimos una garceta común. Subiendo al Miravete, vimos algunos pinzones. Estando en la cima pasaron algunos buitres de cerca, pero más me distrajo observar una pareja de escribanos montesinos que picoteaban en el suelo, al lado de una retama.

Vista desde el Pico Miravete

     Antes de que anocheciese, tiramos hacía Trujillo, donde estuvimos cenando y bailando. Después dimos una vuelta nocturna por el pueblo que nos llevó a subir al castillo. En este paseo, pudimos ver las cigüeñas comunes descansando en sus nidos. De vuelta a Torrejón tan solo se nos cruzó un ratón.

Atardecer en Monfragüe

     Lunes, la tranquilidad volvía por fin a Monfragüe tras un ajetreado y bullicioso fin de semana, pero mis compañeros de viaje prefirieron hacer una ruta que nos llevo a recorrer el norte de Cáceres (Sierra de Gata y Las Hurdes) y el sur de Salamanca (Peña de Francia y Las Batuecas).
     Como todas las mañanas, no faltaba la pareja de golondrinas al salir de los apartamentos, ni los trigueros ni las cogujadas en el campo próximo a la casa. Igualmente se veían los gorriones, los aviones y los estorninos por el pueblo. Ese día estaba cerrada la cafetería del hotel donde habíamos desayunado el día anterior, así que paramos en Villarreal de San Carlos, ya que nos pillaba de paso. En este trayecto, como los demás días, buitres, muchos leonados y uno negro, pero no hicimos una parada hasta llegar al Salto del Gitano, donde solo vimos leonados, aunque también llegamos a ver una cigüeña negra.

Salto del Gitano

     Antes de llegar a Plasencia nos desviamos dirección a Coria y Meraleja, atravesando campos y espacios abiertos y cruzando los ríos Alagón y Arbago. Por estos páramos vimos bastantes cigüeñas y algunas garcillas. Entre las rapaces que vimos están un ratonero posado en un poste, al lado de la carretera y un alimoche volando sobre nosotros, además de algunos cernícalos. Tampoco faltaron por aquí pequeños pájaros como estorninos, lavanderas blancas, jilgueros, tarabillas, trigueros y cogujadas.
     Entre Perales del Puerto (localidad, a 441m) y el Puerto de Perales (puerto de montaña, a 910 m), antes de adentrarnos en la Sierra de Gata, paramos en un río llamado Rivera de Acebo. En el entorno de este río, con el bosque de galería todavía desnudo, delataron su presencia carboneros, herrerillos, pinzones y verdecillos, mientras en la hiedra que trepaba por los pilares del pequeño puente, entraban y salían gorriones. Y en el mismo río pude ver a la lavandera cascadeña, pero me detuve bajo el puente a escuchar el canto del chochín, que acabó saliendo de la espesura de la parte baja de la hiedra. Así mismo descubrí un excremento de nutria en el muro de una pequeña presa del río.

Rivera de Acebo

     Reanudamos nuestra marcha, ascendente, adentrándonos en los pinares de la Sierra de Gata. Antes de pasar la frontera entre Extremadura (Cáceres) y Castilla y León (Salamanca) en el Puerto de Perales, vimos algunas palomas torcaces, y un ratonero cicleando en un claro del pinar. A continuación tomamos un desvío hacía el suroeste, que nos llevó a pasar por Villamiel y Hoyos, otra vez en la provincia de Cáceres, cerca de la frontera con Portugal. Del pinar pasamos al robledal, todavía sin hojas, y con el suelo tapizado por un denso brezal. En este rodeo en el que volvimos a salir a la carretera de Perales del Puerto, vimos un milano real y un ratonero. En Villamiel tomamos un descanso y subimos expresamente al pueblo y en la plaza donde paramos un momento, buscando una vista panorámica, vimos gorriones y oímos pardillos.
     Al llegar al cruce en La Fatela, nos dirigimos hacía las Hurdes, rumbo noreste, pasando por Pinofranqueado y Caminomorisco, donde paramos a comer. Después nos pusimos de nuevo en marcha, pasando por un pinar que fue pasto de las llamas en un incendio forestal. Por esta zona pudimos ver un gavilán evolucionando en el aire. Nuestra ruta nos llevó de nuevo a la provincia de Salamanca, subiendo por la tortuosa carretera hasta el Puerto de las Batuecas (1.250 m). El paisaje era rocoso y escalpado, con vistas espectaculares. El bosque que dominaba las laderas montañosas era pinar fundamentalmente, y sobre las cumbres volaban algunos buitres leonados.
     Llegamos hasta La Alberca y de ahí fuimos hasta la Peña de Francia (1.723 m). Tanto en la subida con en la bajada se nos cruzaron varios pinzones, a la altura del Paso de los Lobos (1.499 m). A pesar del soleado día, el tiempo era gélido, como así lo atestiguaba la presencia de nieve en los alrededores del monasterio, en la cima de la montaña. Algunos buitres leonados pasaban volando cerca pero lo que llamó mi atención fue el suave canto de un pájaro. Me asomé con cuidado, tras un muro de piedra, y pude comprobar que se trataba de un acentor alpino que estaba picoteando en una minúscula pradera, entre rocas Me acerqué con cautela, para poder verlo más de cerca, y el ave permaneció tranquila, lo que me permitió observarlo con detenimiento.

Cumbres nevadas de la Sierra de Béjar, vistas desde la Peña de Francia

     Después volvimos a La Alberca, y tras una breve visita continuamos nuestro viaje en dirección a Sotoserrano. En los robledales del camino conseguimos ver un cuervo, que vino a posarse en una rama cercana a la carretera, y en mirador en el que paramos, desde el que se contemplaban las cumbres nevadas de la Sierra de Béjar, yo estuve viendo unos herrerillos que pululaban en las inmediaciones. Volvimos a cruzar el Río Alagón, y acto seguido el Río Cuerpo de Hombre, muy cerca de la desembocadura de este último en aquel. A lo largo del camino, vimos algunos buitres más, y además un par de ratoneros.
     Antes de llegar a Béjar, nos incorporamos a la carretera con destino a Plasencia, en donde paramos a cenar. Con las últimas horas de la tarde, solo vimos algunas cigüeñas por las dehesas del norte de Cáceres, y un mirlo al entrar en Plasencia. Y ya de noche, tras haber cenar, regresamos a Torrejón, y aunque pasamos por Monfragüe, no se nos cruzó ningún animal.

     Nuestro último día de viaje juntos (1 de Marzo), fue el regreso hasta Córdoba, pero al igual que cuando veníamos, tampoco volvimos directamente. Como en los días restantes, el último no fue una excepción, y al salir del apartamento teníamos por allí a la pareja de golondrinas, a los trigueros y las cogujadas en el campo próximo, y a los gorriones, estorninos y aviones por el pueblo.
     En las dehesas que bordean Monfragüe, entre Torrejón el Rubio y Trujillo, vimos trigueros, cogujadas, una tórtola común y algunas turcas, urracas, un ratonero, un milano real y buitres leonados. A partir de Trujillo volvíamos a los páramos esteparios, haciendo el camino inverso a la ida hasta Casas de Don Pedro, donde seguimos hacía Almadén, en lugar de tirar hacía el sur, por Talarrubias y Puebla de Alcocer. Las cigüeñas blancas y los cernícalos, varios comunes pero también algún primilla, fueron aves que vimos en general a lo largo de este trayecto, además de cogujadas, y algunas tarabillas y lavanderas. Pero antes, entre Trujillo y Zorita, a la altura de Madroñera, vimos tres milanos reales, un bando de jilgueros y una garduña atropellada. En los campos encharcados entre Zorita y Madrigalejos vimos cigüeñas, garcillas, avefrías y gaviotas,  y en una especie de pequeño estanque había una pareja de ánades reales y un zampullín. Pero lo mejor de este tramo fue sin duda un bando de siete avutardas que, volando a baja altura, se nos cruzaron mientras marchábamos por la carretera. Pero la única parada que hicimos en este tramo fue en el Embalse de Sierra Brava, donde solo había una gaviota reidora y se oía a la cogujada común y al jilguero, aunque saliendo del Embalse para incorporarnos de nuevo a la carretera, también vimos una pareja de cernícalos.
     Antes de llegar a Almadén, donde tomamos un descanso, hicimos otra parada en el Embalse de García Sola. En las roquedos de los alrededores descubrí algunos buitres, y en las rocas que emergían sobre la superficie de las aguas del pantano había cormoranes tomando el sol. De Almadén salimos con dirección a El Viso, y de ahí llegamos hasta Alcaracejos, donde otra vez cogimos el camino inverso a la ida. Por el Valle de los Pedroches volvimos a ver a los abundantes rabilargos y un ratonero. Finalmente llegamos a Córdoba (Torreblanca), y tras despedirnos, cada uno siguió su camino.


(*) Fotografías: gentileza de Víctor Revuelta.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÓN
26/02/2011
Valle de los Pedroches. Comarca de la Serena
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Pocos
26/02/2011
Monfragüe (Río Tajo)
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Pocos
26/02/2011
Prov. Cáceres. Estribaciones de Monfragüe
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Varias
26/02/2011
Prov. Cáceres. Estribaciones de Monfragüe
Garceta Común
(Egretta garzetta)
Pocas
26/02/2011
Prov. Cáceres. Estribaciones de Monfragüe
Garza Real
(Ardea cinerea)
Pocas
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Muchas. Oídas
26/02/2011
Monfragüe
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Una pareja
26/02/2011
Puebla de Alcocer. Monfragüe
Milano Real
(Milvus milvus)
2 inds. total
26/02/2011
Monfragüe
Alimoche Común
(Neophron percnopterus)
Un adulto
26/02/2011
Prov. Cáceres. Monfragüe
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Muchos
26/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
26/02/2011
Prov. Badajoz y Cáceres
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Bastantes
26/02/2011
Prov. Badajoz y Cáceres
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Algunos
26/02/2011
Hinojosa del Duque. Madrigalejos
Grulla Común
(Grus grus)
Algunas
26/02/2011
Madrigalejos
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Pocas
26/02/2011
Embalse de la Serena
Paloma Bravía
(Columba livia)
Algunas
26/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Varias. Oídas
26/02/2011
Embalse de la Serena
Cogujada Montesina
(Galerida theklae)
Pocas. Oídas
26/02/2011
Torrejón el Rubio
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Una pareja
26/02/2011
Embalse de la Serena
Avión Común
(Delichon urbicum)
Varios. Oídos
26/02/2011
Comarca de la Serena. Estribaciones de Monfragüe
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
26/02/2011
Comarca de la Serena. Estribaciones de Monfragüe
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Pocas
26/02/2011
Puebla de Alcocer
Collalba Negra
(Oenanthe leucura)
Algunas
26/02/2011
Puebla de Alcocer
Roquero Solitario
(Monticola solitarius)
Pocos
26/02/2011
Monfragüe
Mirlo Común
(Turdus merula)
Un ind. Oído
26/02/2011
Valle de los Pedroches
Zorzal Charlo
(Turdus viscivorus)
Pocos
26/02/2011
Puebla de Alcocer
Carbonero Común
(Parus major)
Un ind. Oído
26/02/2011
Monfragüe
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos. Oídos
26/02/2011
Monfragüe
Arrendajo Común
(Glandarius garrulus)
Pocos
26/02/2011
Valle de los Pedroches. Estribaciones de Monfragüe
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Bastantes
26/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas
26/02/2011
Puebla de Alcocer. Trujillo
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Algunas
26/02/2011
Monfragüe
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Una pareja
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
26/02/2011
Puebla de Alcocer. Trujillo
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
26/02/2011
Monfragüe
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Pocos
26/02/2011
Prov. Badajoz y Cáceres
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Triguero
(Miliaria calandra)
Bastantes
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Ratón de Campo
(Apodemus sylvaticus)
Un ind.
27/02/2011
Monfragüe (Río Tiétar)
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Algunos
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Garceta Común
(Egretta garzetta)
Un ind.
27/02/2011
Monfragüe (Río Tiétar)
Garza Real
(Ardea cinerea)
Un ind.
27/02/2011
Trujillo
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Algunas
27/02/2011
Monfragüe
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
3 inds. Oída
27/02/2011
Monfragüe. Estribaciones de Monfragüe
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
27/02/2011
Monfragüe
Buitre Negro
(Aegypius monachus)
4 inds. total
27/02/2011
Monfragüe
Culebrera Europea
(Circaetus gallicus)
Un ind.
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
27/02/2011
Monfragüe
Búho Real
(Bubo bubo)
Un ind.
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Algunas
27/02/2011
Torrejón el Rubio
Avión Común
(Delichon urbicum)
Algunos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Pocas
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Un ind.
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Pocos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Reyezuelo Listado
(Regulus ignicapilla)
Una hembra
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Algunas
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
27/02/2011
Monfragüe
Cuervo Común
(Corvus corax)
Una pareja. Oídos
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Algunos
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
27/02/2011
Monfragüe. Pico de Miravete
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Algunos
27/02/2011
Pico de Miravete
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Una pareja
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Triguero
(Miliaria calandra)
Pocos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Culebra Viperina
(Natrix maura)
Un ind.
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Ranita Meridional
(Hyla meridionalis)
2 inds.
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Rana Verde Común
(Pelophylax perezi)
Varias
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Algunas
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Varias
28/02/2011
Monfragüe
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Un ind
28/02/2011
Sierra de Gata
Milano Real
(Milvus milvus)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Alimoche Común
(Neophron percnopterus)
Un ind.
28/02/2011
Monfragüe. Las Batuecas. Peña de Francia.
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Bastantes
28/02/2011
Monfragüe
Buitre Negro
(Aegypius monachus)
Un ind.
28/02/2011
Las Hurdes
Gavilán Común
(Accipiter nisus)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos). Sierra de Gata. Las Batuecas
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
4 inds. total
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Algunos
28/02/2011
Sierra de Gata
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Pocas
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Algunas
28/02/2011
Torrejón El Rubio
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Una pareja
28/02/2011
Torrejón El Rubio
Avión Común
(Delichon urbicum)
Algunos
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
28/02/2011
Rivera de Acebo
Lavandera Cascadeña
(Motacilla cinerea)
Un ind.
28/02/2011
Rivera de Acebo
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Un ind. Oído
28/02/2011
Peña de Francia
Acentor Alpino
(Prunella collaris)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Pocas
28/02/2011
Plasencia
Mirlo Común
(Turdus merula)
Un ind. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo. Las Batuecas
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Algunos. Oído
28/02/2011
Las Batuecas
Cuervo Común
(Corvus corax)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
28/02/2011
Torrejón el Rubio. Villamiel. Rivera de Acebo
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo. Peña de Francia
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Pocos. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Pocos. Oídos
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos
28/02/2011
Villamiel
Pardillo Común
(Carduelis cannabina)
Oídos
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Triguero
(Miliaria calandra)
Varios
01/03/2011
Zorita
Zampullín Chico
(Tachybaptus ruficollis)
Un ind.
01/03/2011
Embalse de García Sola
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos)
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Algunas
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Bastantes
01/03/2011
Zorita
Ánade Azulón
(Anas platyrhynchos)
Una pareja
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe. Madroñeras
Milano Real
(Milvus milvus)
4 inds. total
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe. Embalse de García Sola
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Algunos
01/03/2011
Valle de los Pedroches
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Varios
01/03/2011
Prov. Cáceres y Badajoz
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Pocos
01/03/2011
Zorita
Avutarda Común
(Otis tarda)
7 inds.
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos)
Avefría Europea
(Vanellus vanellus)
Varias
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos). Embalse de Sierra Brava
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Pocas
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Europea
(Streptopelia turtur)
Un ind.
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Pocas
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Varias. Oída
01/03/2011
Torrejón el Rubio
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Una pareja
01/03/2011
Torrejón el Rubio
Avión Común
(Delichon urbicum)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres y Badajoz
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Pocas
01/03/2011
Prov. Cáceres y Badajoz
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus)
Pocas
01/03/2011
Valle de los Pedroches
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Algunos
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
01/03/2011
Torrejón el Rubio
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos)
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Triguero
(Miliaria calandra)
Varios