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lunes, 4 de julio de 2016

RECORRIDO EN PIRAGUA POR UN TRAMO DEL RÍO JÁNDULA

     Una de las formas de conocer los espacios naturales puede ser navegando a través de sus ríos, y en eso consiste la pequeña aventura que David y yo vivimos ayer en piragua, remontando un tramo del Río Jándula, en la que echamos la mañana. En un principio, cuando íbamos aguas arriba, avanzábamos casi todo el tiempo remando, pero poco a poco el río nos imponía la obligación de bajarnos de la canoa, y seguir a pie hasta otra lámina de agua con la suficiente profundidad y longitud como para seguir a remo. De camino al lugar donde aparcamos, vimos algún abejaruco, y unos pollos volantones de alcaudón común.


     Vimos a ciervos vadeando a nado el río en sus tramos más anchos y profundos. En otros puntos donde se estrechaba el cauce o afloraban las piedras, sobresalían las aletas dorsales de los barbos por encima de las someras aguas, que como nosotros, desafiando la corriente, parecían querer remontar el río. Varias veces nos topamos con una garza imperial, que volaba aguas arriba. Vimos también, a falta de prismáticos como una silueta negra en el cielo, al águila imperial. Por suerte no estaba demasiado alejada, y en unas de sus apariciones, además, cantó, revelando su identidad. Alguna abubilla, palomas torcaces, lavanderas blancas y golondrinas comunes fueron otras aves que vimos curso arriba. Y llegando al sitio donde dimos la vuelta, vimos a la oropéndola y varios buitres lejanos volando sobre los cerros del horizonte.


     De vuelta, vimos más veces a la oropéndola. También repitieron las golondrinas y alguna que otra lavandera. Pasó volando algún que otro arrendajo de lado a lado del valle por el que discurre el río. Logramos descubrir al martín pescador en un par de ocasiones. La segunda vez, incluso llegamos a verlo posado. Y los rabilargos hicieron acto de presencia casi al final de nuestra travesía en piragua, sobre un gran remanso del río por el que nos acercábamos a la orilla donde desembarcaríamos.


     Aunque los fresnos aparecen regularmente a lo largo del cauce, entre adelfas y zarzas, no llegan a formar un verdadero bosque en galería, siendo el bosque mediterráneo la formación vegetal dominante en el paisaje, llegando algunas encinas casi hasta las orillas. Deparamos en ello al finalizar el recorrido. De regreso a Andújar, pasando junto al río, pero aguas más abajo, vimos algunas cercanas golondrinas dáuricas, y la silueta de unos lejanos patos nadando.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Garza Imperial (Ardea purpurea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Alcaudón Común (Lanius senator)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Barbo Gitano (Luciobarbus sclateri)

domingo, 15 de junio de 2014

UNA TARDE PASEANDO POR LA ROPERA

     Después de bastante tiempo sin ir, ayer David y yo salimos a dar un paseo por la zona de La Ropera a últimas horas de la tarde. Y como otras veces que hemos elegido aquel sitio por su proximidad a Andújar, para echar un rato de campo y poder observar fauna, no nos decepcionó. Las tórtolas turcas y algún que otro gorrión adornaban los cables de los tendidos eléctricos sobre los que se hallaban posados por la carretera. Sobre las aguas abiertas del ancho tramo final del Río Jándula nadaban algunos ánades reales, mientras los rabilargos revoloteaban entre los olivos y los árboles de la ribera.
     Aparcamos en las inmediaciones del puente. La humedad del río y el calor reinante a pesar de las horas crepusculares, propiciaban que estuviésemos envueltos en un cierto bochorno. Desde el puente, veíamos los desconfiados patos que se habían alejado aguas abajo. También descubrimos una garza real que entre los sauces, asomaba sobre el cauce. De las verdes eneas que proliferaban a ambas orillas del río junto al puente, emanaban las ásperas notas del carricero común. Una brizna de enea que se agitaba a un ritmo diferente a las demás, era movida por una gran carpa que nadaba por las someras aguas de donde brotaba.
      Cruzamos el puente y echamos a andar paralelos a la orilla, aguas abajo, entre bosque de ribera y olivar. Entre los muchos vencejos que con su incesante griterío volaban sobre el río, los acompañaban algunos abejarucos. En los claros donde el bosque en galería se abría, aprovechábamos para mirar hacia el río, pero en cuanto nos deteníamos, las garzas y los ánades reales que tratábamos de observar echaban a volar sin darnos muchas más opciones. Y también por este lado del río había rabilargos
     Nos resultó llamativo el gran número de pollos volantones de golondrina común que se concentraban sobre un sauce, mientras otras tantas pasaban sobre el río. Del interior del bosque de aquella orilla procedían también los arrullos de la tórtola común, y la voz aflautada de la oropéndola. Un tronco encallado en el lecho del río y que emergía sobre la corriente, servía de islote a unos galápagos que se soleaban con los últimos rayos de la tarde. Y mientras esto sucedía, un pollo volantón se posó en el tallo de una planta de la orilla por la que caminábamos, muy cerca de nosotros. Pero no era una golondrina, si no algo que acaparó nuestra atención con especial interés. Habíamos tenido junto a nosotros un pájaro moscón.
     Poco más adelante terminó nuestro paseo, pero no retomamos la vuelta inmediatamente, si no que esperamos un rato. Íbamos tranquilamente, y delante nuestra alzaron el vuelo un par de abubillas. Al pasar por el lugar donde habíamos visto al moscón, escuchamos al martín pescador, que David que llegó a ver. Los galápagos permanecían apurando su baño de sol sobre el tronco. Bajo las aguas se intuía la difusa silueta de grandes carpas que a veces nadaban a ras de la superficie del agua turbia, dibujando onduladas  estelas, que a veces asomaban sus aletas dorsales. Sobre el olivar cercano volaban algunos estorninos, y más lejos también lo hacía un bando de estos negros pájaros sobre la chopera del otro lado del río.
     Esta vez no conseguimos ver ninguna garza, pero si patos. A los vencejos y a las golondrinas comunes que se dedicaban afanosamente a prospectar el río a la caza de mosquitos y otros insectos alados, se sumaban ahora al elenco aviones comunes y golondrinas dáuricas. Quizás también estaban allí al principio, cuando veníamos, pero entonces no me percaté de su presencia. Entre el sotobosque de sauces, los rabilargos formaban una algarabía, quizás en conflictos entre ellos mismos, o tal vez fuera otra cosa lo que los inquietara, pero que nunca llegamos a descubrir. En las sombras del camino se descubre un mirlo que acto seguido vuelve a refugiarse entre la segura espesura de la vegetación.
     Acercándonos al puente, entre el canto del carricero también se oyó la estrofa musical del ruiseñor bastardo. Y al llegar al puente, antes de cruzarlo, observamos un pájaro que se movía nerviosamente entre el suelo y los tallos secos del pasto. Estaba comiendo hormigas en aquel sitio, por lo que pudimos observarlo con todo detenimiento, durante un rato, hasta que se decidió a volar hasta el interior de la copa de un chaparro. Se trataba de una curruca que puso el broche de oro y el cierre a nuestras observaciones de la tarde, la mirlona.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Tórtola Europea (Streptopelia turtur)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Carricero Común (Acrocephalus scirpaceus)
  • Curruca Mirlona (Sylvia hortensis)
  • Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)
  • Carpa (Cyprinus carpio)

viernes, 14 de septiembre de 2012

APUNTES DE UN TRABAJO DE CAMPO EN LA SIERRA DE ANDÚJAR

     A lo largo de esta semana, entre el 5 y el 12 de septiembre (ambos inclusive), he subido a la Sierra de Andújar con frecuencia, a una finca privada, para realizar un trabajo de seguimiento de fauna. Desde distintos puntos fijos, elevados, pasaba las primeras horas de la mañana observando el entorno. Las horas y el tiempo que dedicaba a observación estaba determinado por el calor del verano que agoniza, y quizás por ello, no se logró el principal objetivo que perseguía: el lince.

Lince Ibérico

     Tan solo el primero de los cinco días que vine a esta finca, se rompió por partida doble algo que consideraba como una racha o estadística invariable: el avistamiento de dos linces. Y es que en los tres años anteriores, solo había visto un lince por año. Nada mas llegar al sitio que elegí ese día para observar, llamó poderosamente mi atención el incesante cacareo de las urracas. No estaban muy lejos y pronto las localicé. Solo eran cuatro o cinco. Pero en medio del cerco que formaban, yacían dos linces tumbados, dormitando sobre una roca de granito. Todavía no había salido el sol, pero había suficiente luminosidad para poder observarlos con detenimiento. Estaban a unos 200 o 300 metros de mi posición, pero en ningún momento se perturbaron por mi presencia. Casi tres cuartos de hora mas tarde, cuando el sol empezaba a asomar por encima de los cerros, los gatazos se incorporaron, y sentados en la misma roca se acicalaron un poco, hasta que el más precoz se levantó, se estiró, y empezó a andar tranquilamente. El otro lo miraba al principio, sentado en la roca, pero no tardó mucho en seguir su camino, hasta juntarse de nuevo, y perderse tras la otra ladera de una colina. Aunque en los días siguientes volví por allí, los linces no se dejaron ver. En cambio frecuentaban aquella zona un grupo de cinco muflonas que sí puede ver en varias ocasiones, en distintos días.

Muflonas

     Otra de las cosas que hacía, era comprobar unas cámaras de fototrampeo colocadas junto a unos pilones, para cambiarles las tarjetas y las pilas cada pocos días. Al visitar estos puntos de agua era fácil descubrir los mitos y los herrerillos comunes. Las fotografías tomadas muestran los animales que acuden con asiduidad a estos aguaderos, entre los que no se encuentra el lince.
     Temprano, antes de que amaneciese me ponía de camino, lo que me permitía ver los chotacabras en los caminos. Indistintamente del oteadero que eligiera, las palomas torcaces y las tórtolas turcas, las perdices, las urracas y los rabilargos, así como los ciervos, siempre eran fieles acompañantes de mis jornadas de campo. Los conejos no eran muy abundantes, pero alguno que otro se dejaba ver a diario. Y cuando el sol de media mañana, alto en el cielo, barría los montes, dejándolos casi sin sombras, empezaban a planear los buitres. A pesar del calor, la brisa de los últimos días parecía anunciar un cambio de tiempo, y los venados, como si también lo presagiaran, lanzaban al viento sus roncos bramidos. Algunos machos ensayaban ya los combates que tendrán lugar en la inmediata berrea.

Ciervos acompañadados en el abrevadero por urracas y un rabilargo

     Los abejarucos se concentran en grupos estos días para emprender su viaje migratorio. Además se observan algunos vencejos, aviones y golondrinas, tanto comunes como dáuricas que también migrarán pronto. Y mientras tanto, ya están de paso los papamoscas cerrojillos, que se dejan ver fácilmente entre las ramas bajas de las encinas donde se posan. Mucho menos numerosos resultan los colirrojos reales, otros visitantes pasajeros del lugar, pero que así mismo se descubren sin dificultad entre los bolos graníticos, donde las lagartijas colilargas toman el sol de la mañana. Otros inquietos pajarillos que revolotean si cesar entre las ramas de los acebuches y otros arbustos y que igualmente solo estarán aquí una corta temporada, son los mosquiteros papialbos, que aunque consigo observar unos pocos, es gracias a su canto por lo que consigo identificarlos.
     Las aves sedentarias que pueblan estas serranías habitualmente, pero que solo pude ver en ocasiones son los arrendajos, los mirlos, la abubilla y el pito real. Algunos días escuchaba la voz del águila imperial, y descubría su silueta lejana, en vuelo. También se oyen los cantos de las currucas cabecinegra y rabilarga salir de entre los densos lentiscos, pero solo muy de vez en cuando se dejan ver las autoras. Y entre las copas de las esmirriadas encinas, a veces se veía el herrerillo capuchino.

Conejo y Palomas Torcaces

     El último día que visité esta finca, estuve atento a un cuantioso grupo de urracas que continuamente rodeaban una mancha de vegetación de un arroyo, al fondo de un valle. Graznaban enfurecidas, y de vez en cuando incluso penetraban en su espesura. Algo en su interior turbaba a más de una decena de blanquinegros córvidos. Tras casi una hora vigilándolas, no puedo negar que me decepcionó comprobar que el animal al que acosaban era un zorro que salió de su escondite a paso ligero, perseguido por un par de urracas.

(*) Fotografías cedidas por Iberian Lynx Land.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Lince Ibérico (Lynx pardinus)
  • Muflón (Ovis orientalis)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Chotacabras Cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Pito Real (Picus viridis sharpei)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Colirrojo Real (Phoenicurus phoenicurus)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Curruca Rabilarga (Sylvia undata)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Mosquitero Papialbo (Phylloscopus bonelli)
  • Papamoscas Cerrojillo (Ficedula hypoleuca)
  • Mito Común (Aegithalos caudatus irbii)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Herrerillo Capuchino (Lophophanes cristatus)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos) 
  • Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)

jueves, 30 de junio de 2011

UNA SALIDA VERANIEGA POR LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Ayer salí para enseñarles algunos sitios de interés de la Sierra de Andújar a Loli y Joaquín, unos amigos de Córdoba. A pesar del calor, de estar la visita ceñida a un día, y con las consiguientes limitaciones para hacer grandes recorridos, conseguimos sacarle partido a la jornada y observar una considerable cantidad y variedad de fauna silvestre.
     Después de comer, salimos para La Ropera, aún sabiendo que bajo el implacable calor estival pocos serían los animales que se atreverían a moverse. Llevábamos cierta prisa y teníamos que aprovechar el día. A nuestro paso por un carril pedregoso, entre olivos, solo vimos una cogujada, y antes de llegar a las inmediaciones del río, tuvimos que aparcar por las dificultades para seguir en coche por aquel camino, de modo, que bajamos andando hasta el río. Una vez allí, buscábamos las sombras de los frondosos sauces. Todo estaba en calma. En el aire solo se movían algunas golondrinas comunes, una garza real sobrevoló el cauce de río y en una pequeña reguera sorprendimos a una joven culebra viperina. Aunque escuchamos al abejaruco y al verderón, no llegamos a verlos. Nos asomamos al puente, intentando descubrir algún pato o alguna gallineta, pero no tuvimos éxito. De vuelta hacía el coche, vimos un macho de mirlo común en un sembrado de ciruelos, y en mitad del camino un gran macho de lagartija colilarga.

Encinas y pinos de la Sierra de Andújar

     Tras aprovisionarnos de agua fresca en Andújar, y algo de comer para cenar, continuamos nuestra salida campera, esta vez hacía la sierra. Subimos a las viñas, que a pesar de lo que pueda sugerir el nombre no son campos de vides, si no es como llaman en Andújar a las casas de campo, pero que proviene precisamente de este cultivo porque hace algunas décadas sí se plantaban en la zona. Concretamente nosotros nos asomamos a una piscina de una casa abandonada en la hay ranas. Por lo alrededores, entre casas y pinares conseguimos ver gorriones, estorninos, vencejos, golondrinas dáuricas, y algún arrendajo. También aquí conseguimos ver a la lagartija colilarga, concretamente una pareja a la que dedicamos un rato de observación. Proseguimos nuestro camino, con destino al Embalse del Jándula. En el primer tramo, todavía en la zona de las viñas, se nos cruzaron algunos conejos y rabilargos, y alguna abubilla que también vimos. Hicimos una última parada antes de abandonar las viñas. Subimos hasta unos peñascos que da una zona con vistas, donde vimos el vuelo de las perdices y escuchamos el arrullo de la paloma torcaz. Pero en el lecho de arena, procedente de la descomposición del granito, que conforma la superficie de la senda por la que ascendimos, encontramos unas huellas que bien podrían tratarse de lince.

Puesta de sol entre las suaves colinas de la Sierra de Andújar 

     Ya en el camino del embalse, habiendo dejado atrás las viñas, empieza la zona de las grandes fincas privadas. Mientras las urracas deambulaban a lo largo de nuestro trayecto, empezaron a verse los primeros ciervos, y también algunos conejos. A nuestro paso se levantaban pinzones, y en una pequeña parada para mirar a un ciervo, de los pájaros que pululaban entre los arbustos, identificamos un carbonero común. Más adelante dedicamos una parada a la corona de buitres que surcaba el cielo rojo incandescente por el ocaso del sol. A contra luz, fue imposible verlos con detenimiento. Poco más adelante frené porque vi un zorro que según la marcha que llevaba debía cruzar la carretera delante de nosotros. Y así lo hizo el raposo. Antes de oscurecer vimos al primero de una larga lista de mochuelos que vimos a la largo de todo el recorrido. Se trataba de un ejemplar juvenil, que posado directamente en el suelo, emitía una clase de siseo que nunca antes había oído en esta especie. La carretera daba paso al carril, y justo al comenzar nuestra andadura por ese carril, paramos a observar a un par de gamos y un grupo de muflones.

Cierva

     La noche se nos echó encima antes de llegar al pantano. Allí, entre el sonado concierto que nos ofrecían las ranas, conseguimos percibir los ultrasonidos producidos por los murciélagos, que entraban y salían del túnel. Al pasar por el túnel conseguimos observar algunos murciélagos colgando del techo, y en una de las paredes del túnel, excavado en el granito, descubrimos una gran masa de opiliones, que parecían estar amontonados unos sobre otros. Al otro lado, se nos cruzó un sapo común, anuro poco frecuente en la Sierra de Andújar, y que inusualmente estaba activo en una noche seca de finales de Junio.

Sapo Común

     El camino de regreso nos ofreció nuevos avistamientos, además de ciervos, conejos y mochuelos. Al poco tiempo de retomar nuestro regreso pudimos ver una liebre plantada en el camino, que después de un rato huyendo en la misma dirección del coche, se apartó a un lado. A continuación paramos a ver con detenimiento una tarántula que cruzaba el carril. Más adelante conseguimos observar al confiado chotacabras pardo y a continuación pudimos ver un jabalí en la cuneta de la carretera, que ante nuestra llegada no dudó en huir monte a través. Y tras un espacio de tiempo más o menos largo sin ver nada, casi de monotonía, se nos cruzó fugazmente un lirón careto, y algo después un ratón de campo, y con esto, concluyó nuestra jornada.

Tarántula

(*) Fotografías: gentileza de Dolores Redondo.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ratón de Campo (Apodemus sylvaticus)
  • Lirón Careto (Eliomys quercinus lusitanicus)
  • Liebre Europea (Lepus granatensis)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Jabalí (Sus scrofa)
  • Muflón (Ovis orientalis)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Chotacabras Cuellirojo (Caprimulgus ruficollis)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)
  • Culebra Viperina (Natrix maura)
  • Sapo Común (Bufo bufo spinosus)
  • Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)