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lunes, 29 de febrero de 2016

ESCAPADA A LAS TABLAS DE DAIMIEL

     Llevábamos ya tiempo con la idea de ir a las Tablas de Daimiel, y por fin hoy, Elena, Fran y yo conseguimos escaparnos. Y como de costumbre, en las Tablas siempre aguardan sorpresas. Cada vez que allí he ido he tenido oportunidad de contemplar distintas cosas. Las poblaciones de aves fluctúan al ritmo que lo hace el nivel del agua, y los acentuados cambios estacionales.
     Mientras esperábamos a Fran para partir en la temprana mañana, Elena y yo nos entreteníamos con las aves urbanas, tórtolas turcas, estorninos, golondrinas y gorriones comunes, mirándolos y escuchándolos. Aunque por la carretera no íbamos muy pendientes de mirar, no escaparon a nuestra atención las urracas, los abundantes estorninos y alguna cogujada, más otros que nos fue imposible determinar que eran. Circunvalando ya Daimiel vimos un cernícalo al borde de la autovía, pero nos resultó más llamativo el paso migratorio de los milanos negros, que en un disgregado grupo, escalaban cotas en el espacio aéreo describiendo espirales.
     Llegando al Río Guadiana, cruzado por el puente del Molino de Molemocho, destacaban en sus aguas un ingente número de fochas, y las cigüeñas, ocupando los nidos sobre los viejos chopos. Fue nuestra primera escala. Al bajarnos del coche llegan a nuestros oídos los crotoreos de las cigüeñas, y la repetitiva estrofa del ruiseñor bastardo. Las golondrinas revoloteaban por los alrededores, y el pequeño zampullín común nadaba y se sumergía cerca de las ojeras del puente, donde por la despejada orilla se movía la inquieta lavandera blanca. Pasaban de vez en cuando algún cormorán, cigüeña o gaviota sombría cruzando el cielo, y mientras observábamos las fochas, a nuestras espaldas cantó con fuerza un cercano ruiseñor bastardo que tuvo la amabilidad de asomar de su escondite entre las apretadas eneas y permitirnos que lo contemplásemos.


Las someras aguas de las Tablas de Daimiel

































     Dirigiéndonos hacia los aparcamientos, junto a las oficinas del Parque Nacional, pude ver estorninos y alguna cogujada, más un bando mixto de pájaros poco antes de llegar, entre los que estaban los inconfundibles jilgueros, reconocidos por la banda alar amarilla. Entre los tarajes de las inmediaciones podía verse urracas y palomas torcaces.
     Nuestro primer objetivo fue la Laguna Permanente. En nuestras andaduras, nos vimos envueltos por nubes de mosquitos en más de una ocasión. En el paseo hasta llegar a los observatorios, escuchamos al buitrón, y localizamos entre las desnudas ramas de los chopos y los tarajes, gracias a sus cantos, al carbonero y al herrerillo común. Antes de entrar en los observatorios, ya habíamos divisado en un pequeño cerro de la otra orilla a los ánsares pastando sobre el césped. Desde el interior del observatorio, pudimos verlos mejor, y además, a un par de cormoranes, posados en un pequeño islote, y de entre los pequeños bandos de grullas, diseminados por el cielo, uno de ellos compuesto por cinco, que se precipitó tras la colina donde estaban los ánsares. Descubrimos también, buscando en la profundidad del horizonte, a unas gaviotas sombrías, unas nadando, otras volando, un par de somormujos lavancos, una garza real en una orilla, bastante disimulada entre los tallos de la jungla de espadañas y carrizos secos, y un pequeño grupo de avefrías que pasaron volando.
     La siguiente meta fue ir hasta la Isla del Pan, pero haciendo el recorrido a la inversa a lo que usualmente hacen los visitantes, desde la Isla del Maturro, en lugar desde la Entradilla. Empelamos bastante rato en completar el corto itinerario. La razón, las múltiples paradas que nos obligaban las aves a improvisar. Destacaban sobre las someras aguas de la Tabla de la Hita los patos, los llamativos machos blancos del pato cuchara, y junto a ellos, las pequeñas cercetas, que compartían con alguna focha.
     Las lavanderas blancas se movían por las cenagosas orillas, y mientras las mirábamos se descubre desde el carrizal un pájaro de mayor porte, con el dorso gris pardusco, que irresistiblemente atrajo mi atención como imán sobre él. A menudo, estos pájaros de plumaje discreto, que pocas veces se dejan ver tan claramente, constituyen todo un desafío identificarlos. Mi sorpresa vino, cuando al girarse me muestra su pecho teñido parcialmente de azul, dibujándole una especie de collar, característica por la cual recibe su nombre. Se trataba de un pechiazul, bien de una hembra, bien de un macho del primer año, que aun carecía de la amplia mancha de intenso azul que colorea todo el pecho, a veces interrumpida por una pequeña mancha central blanca o roja, de los adultos de su sexo. Y aunque no es la primera vez que veo a esta especie, no pude ocultar el entusiasmo que sentí al verlo, recogiendo así mi premio particular con el que me obsequiaron las Tablas de Daimiel en esta visita aquí descrita.
     No tardamos mucho en afinar más, y descubrir unos cuantos pechiazules más. Uno se dejó ver posado en una alta rama que se elevaba sobre el nivel de los carrizos, pero la mayoría aparecían por las orillas, compartiéndolas con las lavanderas, un petirrojo que también salió por allí, y algún bisbita. Gaviotas y cormoranes podían verse en vuelo, pero más nos atraían los bandos de grullas, con su ensordecedor trompeteo mientras surcaban el firmamento. Cantaba el ruiseñor bastardo, y también podía oírse a veces al mosquitero. Más adelante acabamos viendo alguno, cuando asomaba entre las eneas y carrizos exteriores de las orillas. También vimos algunos ánades reales, y al aguilucho lagunero sobrevolar las tablas.
     Estaban bastante concurrido el Parque hoy por la mañana, a pesar de ser lunes. Caminando bajo el bosque de tarajes de la Isla del Pan escuchamos y pudimos ver unos gorriones morunos. Se oía también al ruiseñor bastardo, pero no lo vimos. Poco antes de llegar al observatorio pudimos ver un buitrón sobre una mata. Tras unos momentos en que pudimos mirarlo a placer, el diminuto pájaro desafió la corriente de aire, alzando el vuelo, a la vez que emitía su monótono canto, hasta dejarse caer en el suelo, un poco más allá de donde lo habíamos visto. Y seguimos viendo grullas pasar durante el tiempo que allí permanecimos, y apenas si le echamos cuentas a los aviones que también sobrevolaban la zona.

Grullas en vuelo

     De camino entre las Islas del Descanso y la Entradilla, vimos un par de fochas, y unas cercetas, y de nuevo, el vuelo rasante del aguilucho lagunero sobre la vegetación palustre. Escuchamos al ruiseñor bastardo y al buitrón mientras nos dirigíamos al observatorio de la Laguna de Aclimatación, lugar que elegimos para comer, desde donde además de los anátidos y rálidos que allí mantienen en condiciones controladas, vimos un bisbita caminado por la orilla, el único ave completamente silvestre, que puede entrar y salir libremente a través de la malla metálica que cubre la laguna. Yo salí antes, a llevar algunas cosas al coche, lo que me permitió advertir a una pareja de tarabillas, posadas en las puntas más altas de los arbustos del entorno, y poder oírlas cantar.

Pareja de Fochas

     Después de comer, fuimos hacia la Torre de Prado Ancho, parando en cada uno de los observatorios que había en el camino. La actividad de las aves parecía haber menguado a primeras horas de la tarde. Al iniciar el camino, pudimos ver un carbonero entre los tarajes del principio. Algunas urracas y palomas más adelante, y el paso de algún que otro cormorán. Nos fue fácil ver al macho de tarabilla posado en una señal. En las breves estancias en los observatorios tampoco conseguimos ver gran cosa. Tan solo un ánsar, dos ánades reales, un par de parejas de cercetas, además unas pocas fochas y cormoranes. Entre ellos había uno muy llamativo, que pudimos observarlo no muy lejos, que ya lucía el plumaje de celo, con la cabeza blanca, y desplegaba sus alas mientras nadaba. Cerca ya de la torre, volvemos a dedicar unos momentos para levantar la vista al cielo, y no dejar de mirar con cierto asombro las escuadras de las vociferantes grullas.
     Desde lo alto de la torre observamos un grupo de machos de patos cuchara, entre los que se movía una cigüeñuela. No muy lejos también nadaban unos ánades reales. Más al fondo había cormoranes sobre el agua, o bien pasaban volando, como también lo hizo un pequeño grupo de ánsares. Mientras tanto el aguilucho lagunero seguía sus prospecciones, dando pasadas sobre las tablas. Y en el borde de una de las junglas de carrizos y eneas que circundan las tablas, descubrimos a la garza real.

Tabla de Prado Ancho

     La vuelta la hicimos por un camino paralelo, entre barbechos restaurados con vegetación forestal mediterránea. Se oía el triguero y el buitrón en aquellos parajes, y podían verse alguna bandada jilgueros, gorriones y estorninos, así como a las solitarias tarabillas posadas en los tallos más altos de los pastos y a las cogujadas corretear por el camino. Además de las grullas, pudimos ver en el aire evolucionar una disgregada columna de milanos negros a lo lejos. Algunos pasaron más cerca. También pasaron unas grajillas, que graznaban de cuando en cuando. Llegando casi al Centro de Visitantes, saltó una liebre de donde se encontraba encamada. Lo más curioso es que salió corriendo después de haber pasado cerca de ella, y ni nos habíamos dado cuenta.
     En la parcela donde se encuentran los merenderos, junto a las oficinas del Parque, había tórtolas turcas, y también fui capaz de ver una abubilla en la linde, donde pronto pasó desapercibida entre los chaparros. Sobre las leñosas matas pudimos ver también una tarabilla macho, pero atrajo más nuestra atención poder ver al descubierto una curruca rabilarga, pequeña en comparación con la tarabilla, ya que por unos instantes la inquieta curruca nos permitió verla cerca de la tranquila tarabilla.
     Faltaba poco más de una hora para la puesta de sol, y mi idea era que antes que oscureciese, poder ir a la Laguna de Navaseca. Iba con cierto nerviosismo, por querer abarcarlo todo. Las numerosas fochas que nadaban cerca del puente del Molino del Molemocho, avanzaban ahora por tierra, como si de gallinas se tratara, dirigiéndose hacia el corral para recogerse.

Avifauna de la Laguna de Navaseca: fochas y flamencos

     Comprobé con satisfacción las actuaciones de mejora llevadas a cabo en el entorno de la laguna procedente de la estación depuradora, observatorios en su perímetro, y señalización limitando la velocidad a su alrededor por el paso de fauna. Y no es para menos, pues la vida bulle allí, concentrada como en un oasis. No nos detuvimos demasiado tiempo. De entrada nos da la bienvenida la algarabía formada por las gaviotas reidoras, y conseguimos ver con suma facilidad los flamencos, las gallinetas, las cigüeñulelas y los zampullines que no pudimos encontrar en las Tablas de Daimiel. Tampoco faltaban aquí las fochas, ni los ánsares ni los ánades reales. Además, en una de nuestras breves paradas, conseguimos ver una agachadiza común, que alzó el vuelo desde la orilla junto a la que pasamos. Las golondrinas también volaban por el entorno de la laguna, papando mosquitos. En nuestro ligero recorrido perimetral, además de parar para ver las aves acuáticas, también lo hicimos para observar un par de trigueros posados en una valla.
     De vuelta a las Tablas, pudimos ver la puesta de sol antes de cruzar el Guadiana. Aprovechamos para disfrutar del incandescente atardecer desde la carretera, cuyas últimas luces irisaban el cielo, reflejado también en el espejo del agua.

Atardecer en las Tablas de Daimiel

     Sin más demora, dejamos el coche en los aparcamientos, junto a las oficinas, y a un ritmo ligero andamos hacia la Isla del Pan. Nuestra intención era ver la llegada de las grullas a sus dormideros antes que se fuera la luz. Pero quedamos gratamente sorprendidos nada más llegar con otro espectáculo pocas veces observable, la jornada de caza vespertina de un búho chico. Con vuelo inaudible se deslizaba aleteando a ras de los matorrales de bajo porte que cubren la isla, efectuando quiebros y cortos cernidos justo antes de dejarse caer a tierra. Enseguida volvía a despegar y continuaba con su actividad, alejándose poco a poco, hasta desvanecerse entre tinieblas. Lejanos bandos de grullas se desplazaban por el aire, de las cuales solo podíamos ver sus siluetas contra el anaranjado horizonte del poniente. Hasta nuestros oídos llegaban sus voces. Yéndonos de Daimiel, un enclave que nunca decepciona mis expectativas, cruzó la carretera un ratón.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ratón de Campo (Apodemos sylvaticus)
  • Liebre Ibérica (Lepus granatensis)
  • Zampullín Chico (Tachibaptus ruficollis)
  • Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia)
  • Flamenco Común (Phoenicopterus ruber)
  • Ánsar Común (Anser anser)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Cuchara Común (Anas clypeata)
  • Cerceta Común (Anas crecca)
  • Milano Negro (Milvus migrans)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Grulla Común (Grus grus)
  • Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)
  • Avefría Europea (Vanellus vanellus)
  • Agachadiza Común (Gallinago gallinago)
  • Gaviota Reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  • Gaviota Sombría (Larus fuscus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Búho Chico (Asio otus)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Pito Real Ibérico (Picus sharpei)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Bisbita Común (Anthus pratensis)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Pechiazul (Luscinia svecica)
  • Tarabilla Europea (Saxicola rubicola)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Buitrón (Cisticola juncidis)
  • Curruca Rabilarga (Sylvia undata)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Grajilla Occidental (Corvus monedula)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Gorrión Moruno (Passer hispaniolensis)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Triguero (Miliaria calandra)

domingo, 4 de enero de 2015

ESCAPADA A LA LAGUNA DE FUENTE DE PIEDRA

     Pocos planes hay que sean tan apetecibles como inaugurar el año reencontrándote con amigos como Isa, Javi, Paqui y Víctor, y a través de ellos conocer a otros tales como Ana, Antonio, Elena, Juan Fran y Mariló. Y si al encuentro le añadimos una escapada a un lugar que nunca antes había ido, y además para ejercer mi afición favorita, pajarear, el plan no podía ser mejor. Fue a la Laguna de Fuente de Piedra, conocida por ser la principal colonia de cría de flamenco de la Península Ibérica, adonde fuimos hace dos días.

La Laguna de Fuente de Piedra

     Tras desayunar en el pueblo que presta su nombre a la laguna, nos dirigimos al Centro de Visitantes José Antonio Valverde. En una pequeña laguna próxima a los aparcamientos ya podíamos disfrutar de contemplar cercanas fochas, cigüeñuelas, cercetas y patos cucharas. En las orillas una avefría bastante tranquila, que contrastaba con el inquieto andarríos que apenas se percibía entre la vegetación de la orilla. Una pareja de tarabillas se dejaba ver con suma facilidad, eligiendo como oteadero alguna rama dominante o los tallos más altos que sobresalían entre el seco pasto. La silueta del aguilucho lagunero pronto se esfumó entre las eneas, carrizos, masiegas y tarajes que forraban los bordes de la laguna.

Macho de Cerceta Común

Macho de Colirrojo Tizón
     Comenzamos un paseo hasta un observatorio, interrumpido por múltiples paradas para observar alguna ave que atraía nuestra atención. Nada más empezar a andar fue un colirrojo tizón él que nos hizo detenernos. Los mosquiteros también pululaban por allí entre la vegetación. Las lavanderas blancas se movían cercanas a las orillas. Y en agua nadaba alguna cerceta, por la que andaban las cigüeñuelas. Un barbecho cercano era sobrevolando por una hembra de cernícalo vulgar. Multitud de modestas gaviotas reidoras, en plumaje invernal, honrando su nombre con sus risotadas, volaban entre las más grandes y menos numerosas sombrías. Algunas avefrías más podía verse a lo lejos, junto a una hilera de tarajes, donde como un copo de nieve, cayó del cielo una garceta común. Los cultivos envolvían el otro lado de la laguna, donde las palomas torcaces empleaban como posaderos los tendidos eléctricos que circundan las carreteras.
     En primera línea de playa, en las orillas de la Laguna de Fuente de Piedra podían verse unas avefrías desde el observatorio, pero también la preocupante imagen de varios cadáveres de aves, esparcidos por la orilla. En las estructuras de la antigua salina que emergían sobre el agua de la laguna, descansaban infinidad de aves. Todas parecían ser gaviotas, a falta de llevar un telescopio con el que poder identificar otro tipo de ave, y la reverberación a consecuencia del sol.
     Volvimos sobre nuestros pasos, y en la pasarela de madera sobre el área encharcada del principio seguían viéndose las lavanderas y los mosquiteros, pero también un andarríos chico. Por los campos adyacentes pude escuchar pardillos y al buitrón, pero no llegué a verlos. Y además de tarabillas y colirrojos, sobre un arbusto, estuvo un rato posada una hembra de escribano palustre, que nos dio una buena oportunidad para observarla. También había algunas libélulas activas.

Hembra de Tarabilla Común

Mosquitero Común






























     Fuimos a almorzar a espaldas al Centro de visitantes, con vistas a la laguna. Entre los lentiscos donde se posaba de vez en cuando alguna que otra tarabilla, se movían los conejos. Mirábamos también una pequeña lagunilla donde nadaban no muy lejos algunas fochas y patos. Por el centro de la laguna se seguían divisando las gaviotas, pero también se intuían las siluetas de mayor tamaño de unos flamencos.

Cigüeñuela

     Salimos a dar otro paseo después de comer. En el cielo se mezclaban las grajillas con las gaviotas, intercambiando voces y gritos. Entre la espesura de algunas agrupaciones de tarajes descubrimos a las primeras gallinetas, que algo más tarde pudimos ver en áreas despejadas de vegetación, aunque también más lejos. Una rana saltó al agua al asomarnos a una pasarela. Los mosquiteros revoloteaban entre la vegetación palustre. Al final de nuestro paseo vimos más conejos, que pastaban en los prados en compañía de las gallinetas. Volviendo hacia el Centro, una garza real sobrevoló nuestro camino. Y sobre el tejado del Centro se congregaban unas grajillas y gorriones.

Garza Real

Grajillas






























     Tras una visita al Centro de Visitantes, volvimos a Fuente de Piedra, a acercarnos al Refugio del Burrito, donde mantienen a 90 pollinos, dependiente de The Donkey Sanctuary de Reino Unido. En los corrales donde viven, también entran pájaros como las cogujadas en las que me pude fijar.
     Nuestro objetivo final era dirigirnos en coche a otro observatorio al atardecer para ver la llegada de las grullas. Pero antes de llegar, nos vimos obligados a parar, pues en los campos aledaños que íbamos atravesando, vimos posadas algunas. Con ellas también había alguna avefría.

Grullas en los campos

     Entrando al observatorio que elegimos, se alarmaba un mirlo con nuestra presencia. Todavía no habían llegado las grullas. Sobre la laguna aparecían gaviotas esturreadas por todos lados, y los flamencos solo podíamos verlos de lejos. Antes que las grullas, entró a la laguna una gigantesca bandada de gaviotas, sumándose a las que ya había. Y desde el horizonte donde el sol se ponía enrojeciendo el cielo, vimos pasar sobre nuestras cabezas cuatro bandos de grullas que fueron a posarse a orillas de la laguna que resplandecía bajo la luna casi llena. Costaba contener la emoción de ver pasar tan de cerca las grullas, emitiendo su característico trompeteo.

El vuelo de las grullas al atardecer


(*) Fotografías: gentileza de Juan Fran Cabrera.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Garceta Común (Egretta garzetta)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Flamenco Común (Phoenicopterus ruber)
  • Cercerta Común (Anas crecca)
  • Cuchara Europeo (Anas clypeata)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Grulla Común (Grus grus)
  • Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)
  • Avefría Europea (Vanellus vanellus)
  • Andarríos Chico (Actitis hypoleucos)
  • Gaviota Reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  • Gaviota Sombría (Larus fuscus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Cogujada Común (Galerida cristata)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Común (Saxicola torquatus rubicola)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Buitrón (Cisticola juncidis)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Grajilla Occidental (Corvus monedula)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)
  • Escribano Palustre (Emberiza schoeniclus)
  • Rana Verde Ibérica (Pelophylax perezi)

miércoles, 2 de enero de 2013

VIAJE EXPRES A LAS TABLAS DE DAIMIEL

     Invitado por mi amiga Eva Marín, comenzamos el nuevo año con una escapada a las Tablas de Daimiel. Entre los asistentes se encontraban caras conocidas como las de Javi Moreno, Isa Periera, Javi Ramírez, Paqui Jódar y Jesús García, a quienes no veía desde mayo del año pasado. Y una grata sorpresa, reencontrarme con Rosa Armenteros, una compañera del Voluntariado del lince del verano del 2004, a la que no veía desde entonces. Igualmente positivo fue conocer gente nueva. Un verdadero lujo haber podido recorrer los itinerarios de las Tablas en tan buena compañía, con los que compartir impresiones y observaciones de campo que aquí relato.
 

Las Tablas de Daimiel vistas al atardecer

     La mañana del primer día del año amanecía cubierta de nubes por la borrasca que barría el cielo, y húmeda por la tenue llovizna que se precipitaba sobre la campiña olivarera que rodeaba la gasolinera donde esperaba a Eva y a los demás. Temía que el día en las Tablas fuera pasado por agua, mientras un carbonero parecía que clamaba a la lluvia emitiendo su característica estrofa “aguaquí aguaquí…”. Pero aunque el día no llegó a abrir totalmente, tampoco llovió.
     Llegando a Despeñaperros se dejó ver un rabilargo que volaba junto a la autovía. Posado en una roca, se recortaba la silueta del ratonero, y al entrar en uno de los túneles de Despeñaperros un buitre planeaba bajo. Recorriendo la meseta manchega empiezan a verse urracas y estorninos cerca de la autovía, posados en postes o en cables del tendido eléctrico, y del mismo asfalto despegaban algunos gorriones al acercarnos. Un milano real sobrevoló la autovía. Aproximándonos a nuestro destino vimos tres cernícalos y otro ratonero más. Cada vez más cerca de las Tablas, además de gorriones y estorninos, se veían los bandos de jilgueros recorriendo los llanos campos aledaños a la carretera, y las primeras grullas, surcando el cielo gris, nos anuncian que ya estábamos al lado de las Tablas de Daimiel.

Las Tablas de Daimiel

     Nuestra primera parada fue en el puente que cruza el Río Guadiana, donde destacaban las oscuras fochas que nadaban sobre sus aguas, y las gallinetas que prospectan las orillas. También había unos pocos cormoranes allí presentes, al igual que un concentrado bando de gaviotas sombrías sobre la superficie del agua, ocupando una parcela concreta, que parecía claramente definida. Y sobre un taray en medio del río, se posó una lavandera blanca.
     Pasado el medio día llegamos a nuestro destino, el Parque Nacional, donde nuestro primer objetivo fue acercarnos a la Laguna de Aclimatación, en la que hay ejemplares de distintas especies de anátidas y rálidas que se tratan de recuperar para devolverlos a la libertad. Pero las únicas aves que entran y salen de aquel recinto son los pequeños gorriones que se cuelan por la malla que cubre la laguna. Y a través de la malla, vimos al primer aguilucho lagunero que volaba fuera.
     A continuación hicimos un itinerario a través de las islas de las Tablas. El nivel de agua no estaba demasiado alto. Era fácil descubrir a las fochas en el agua, o a las gallinetas recorriendo las orillas. Desde una pasarela podían apreciarse un número considerable de ánades frisos, y también un par de machos de cerceta común. Desde uno de los observatorios descubrimos al gallo azul de nuestras zonas húmedas: el calamón, que utilizando sus enormes pies a modo de manos, agarraba los rizomas con los que se nutre.

Pareja de Ánades Frisos

     Más lejanas, aparecían las grullas en las dehesas del fondo, y sobre las mismas, cicleaban las cigüeñas. Los ánsares, las garzas reales y los cormoranes también los vimos de lejos, en las lagunas del fondo. Los aguiluchos laguneros y las gaviotas daban pasadas sobre aquellas áreas inundadas.
     Entre los secos tallos de la vegetación palustre se movían los mosquiteros, y de vez en cuando era posible ver alguna tarabilla posada en lo más alto de esos mismos tallos. En las islas, en tierra firme, crecen a modo de bosques grandes tarajes que cobijan urracas, palomas torcaces, petirrojos y mirlos. También se ven sobre el terreno las hozaduras de los jabalíes, y por las pasarelas se podía observar excrementos de zorro.
     Cuando llegamos a los aparcamientos, a coger nuestro almuerzo, el colirrojo tizón se mostraba con confianza. Un herrerillo que cantaba por allí, se descubrió al volar. Y de camino al área recreativa donde comimos, vimos una gran liebre por las inmediaciones, y alguna que otra tórtola turca.

Las secas espadañas ocupan las orillas de las lagunas

     Después de comer, para aprovechar el tiempo de las primeras horas de la tarde, antes de asistir al gran espectáculo de la llegada de las grullas, fuimos hasta la Torre de Prado Ancho. En el camino varias paradas obligadas, para disfrutar del maravilloso entorno que nos rodea. Desde uno de los observatorios, pudimos ver de cerca un pequeño grupo de ánsares que comisqueaban sobre el barro de una zona que estuvo encharcada hasta hace no mucho tiempo. Y donde aún quedaba algo de agua, nadan cinco hembras de pato cuchara. Otros ánsares volaban cerca, dejándonos escucharlos.
    El grupo ya se había disgregado un poco, y mientras algunos ya habían llegado a la Torre de Prado Ancho, otros, los más rezagados, nos tomábamos el paseo con calma. Destacaban los trigueros que se detectaban con facilidad por su canto inconfundible, e igualmente se veían posados en lo más alto de un cardo, o eran fáciles de descubrir entre las desnudas ramas de los tarajes del camino.
     Un zorro nos obligó a detenernos en seco, y el raposo no huyó, si no que incluso hasta se nos acercó. En el tiempo que nos dejó observarlo, nos mostró algunas de las facetas de su vida cotidiana, y así marcó con la orina el borde de un camino, mordisqueó un junco permitiéndome verle con los prismáticos los caninos, y por último nos enseñó como caza, dirigiendo sus pabellones auditivos hacia la presa como si fueran rádares, con la cola izada cubierta del lustroso pelaje invernal y flexionado las patas traseras para abalanzarse de un certero salto sobre su víctima. No falló, pero tampoco vimos que se llevaba en la boca, aunque por su tamaño más bien pequeño, presumiblemente se tratara de algún roedor.

Zorro

     Caía la tarde y las grullas pronto llegarían. Con cierta celeridad hicimos el camino de vuelta, del que nos salió una liebre que tenía el encame cerca del camino, y corrió campo a través hasta desaparecer de nuestra vista. Con el grupo disgregado, unos acabaron en la Laguna Permanente y otros fuimos a la Isla del Pan para ver llegar a las grullas. Mientras aún caminaba, puede ver el grueso de las grullas, como un caudal que recorría el cielo del atardecer, que anunciaba su llegada emitiendo su sonido de trompeta.
     Desde la Isla del Pan seguimos viendo la llegada de más grullas, pero ya repartidas en pequeños bandos. Entre el sonido de las grullas se mezclaba con el las urracas que también tienen su dormidero en las Tablas de Daimiel. Mientras el sol se ocultaba tras el horizonte, y el juego de luces de la fría tarde de invierno, pintaba el cielo de preciosas tonalidades que contrastaban con las oscuras y sombrías nubes, comenzaba a ulular el búho real. De vez en cuando también se escuchaban los graznidos de la garza real.

La llegada de las grullas al atardecer en las Tablas de Daimiel

(*) Fotografías: gentileza de Paqui Jódar y Javier Ramírez (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Liebre Ibérica (Lepus granatensis)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia)
  • Ánsar Común (Anser anser)
  • Ánade Friso (Anas strepera)
  • Cuchara Común (Anas clypeata)
  • Cerceta Común (Anas crecca)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Milano Real (Milvus milvus)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Busardo Ratonero (Buteo buteo)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Calamón Común (Porphyrio porphyrio)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Grulla Común (Grus grus)
  • Gaviota Sombría (Larus fuscus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Búho Real (Bubo bubo)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Común (Saxicola torquatus)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Grajilla Común (Corvus monedula)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Triguero (Miliaria calandra)

jueves, 3 de marzo de 2011

VISITA A LA FERIA INTERNACIONAL DE ORNITOLOGÍA (FIO)

     Este fin de semana, con motivo de la celebración de la Feria Internacional de Ornitología (FIO) en Villarreal de San Carlos (Monfragüe), y aprovechando el puente del Día de Andalucía, he estado con Víctor y Maribel, visitando la feria, el Parque Nacional de Monfragüe y recorriendo tierras extremeñas. Hemos estado alojados tres días en el pueblo vecino de Torrejón el Rubio.

     El sábado (26 de Febrero) quedamos en las afueras de Córdoba (Torreblanca), en donde me recogieron, y empezó nuestro viaje. No fuimos directamente hasta Torrejón, si no que nos dedicamos la primera parte del día a recorrer la Comarca de la Serena. Subiendo por el Valle de los Pedroches, hasta Alcaracejos, se nos cruzaron rabilargos, y en las praderas de las dehesas próximas, pudimos ver algunos conejos y unos pocos zorzales. A partir de Hinojosa del Duque empezamos a ver las primeras cigüeñas blancas, y además un par de grullas en una dehesa cercana a la carretera. También podíamos ver pájaros como estorninos, trigueros y cogujadas a lo largo del camino.
     En Cabeza del Buey tiramos en dirección hacía Puebla de Alcocer cruzando la Comarca y el Embalse de la Serena. En este tramo vimos unos pocos conejos y más cigüeñas blancas, además de cernícalos vulgares y algunos primillas. Antes de llegar a Puebla de Alcocer, donde subimos al castillo, hicimos una parada en el Embalse de la Serena. Los aviones comunes y las palomas bravías, resultaban fáciles de ver, pues nidifican bajo el puente que cruza el pantano, mientras las lavanderas blancas y las cogujadas montesinas se dejaban escuchar, alguna se aventuraba a posarse en el asfalto de la carretera. En el entorno del Castillo de Puebla de Alcocer, situado en la cima de un rocoso monte desde el que se domina todo el valle y los Embalses de la Serena, del Zújar y de Orellana, fue fácil ver roqueros solitarios y collalbas negras, aves siempre ligadas a las rocas, y aunque eran las más atractivas de observar no eran las únicas, pues los gorriones aprovechaban los huecos del castillo para instalar sus nidos. Además, en las inmediaciones, se dejaron ver algunos jilgueros y un carbonero, mientras en el cielo se recortaba la silueta de un milano real. Cuando bajamos, sin haber abandonado aún el pueblo, nos detuvimos a observar unos nidos de cigüeñas en unas ruinas próximas, en las que además habitaban las grajillas y las sobrevolaban una pareja de cernícalos primillas.


Cigüeñas Blancas o Comunes.

     Apenas acabábamos de salir de Puebla de Alcocer con dirección a Casas de Don Pedro, y contemplamos un par de cuantiosas agrupaciones de cigüeñas en paso, evolucionando en círculos en el aire, buscando las corrientes térmicas ascendentes sobre la pradera. Poco más adelante vimos algunos buitres leonados volando, mientras un par de ellos estaban posados en los postes de la carretera. También vimos algunas cogujadas, trigueros y tarabillas.
     De Casas de Don Pedro fuimos hasta Trujillo, pasando por Madrigalejo y Zorita. Pasamos por campos anegados en los que se encontraban algunas gaviotas reidoras, todavía en plumaje invernal, y sobre los que surcaron los cielos dos bandos de grullas, en su habitual formación en V. También una garza real, algunas garcetas comunes y varias garcillas bueyeras se observaban por aquellos parajes inundados. Tampoco faltaban por allí las cigüeñas, los cernícalos y un ratonero que utilizaba el esqueleto de un eucalipto como atalaya.
     Después de comer en Trujillo, en una terraza, desde la que además de los monumentos de la Plaza Mayor, contemplábamos las cigüeñas en sus gigantescos nidos, grajillas, cernícalos primillas y gorriones, tiramos hacía Torrejón el Rubio. Habíamos abandonado los páramos abiertos y empezábamos a adentrarnos en las dehesas de los alrededores de Monfragüe. Las enormes siluetas de los buitres leonados comenzaban a hacer acto de presencia. A nuestro paso por la carretera se nos cruzaban urracas y rabilargos, mientras que en los alambres de las vallas próximas, o en los hilos de telégrafo paralelos a la carretera, se veían trigueros y tórtolas turcas. En las albercas de las dehesas, construidas artificialmente como abrevaderos para el ganado, eran utilizadas por garzas, garcetas y garcillas como lugar para cazar alguna culebra, o algún batracio o sus larvas, ya que la naturalización de estos estanques, permitía a los anfibios emplearlos a modo de charcas donde reproducirse. También pudimos ver un milano real posado en un poste, además de algunas tarabillas y lavanderas.
     Llegamos a Torrejón, y tras dejar nuestro equipaje en el apartamento, seguimos nuestra ruta que nos llevó hasta el Castillo de Monfragüe. Saliendo del pueblo, ya era posible contemplar una concentración de buitres, planeando en el aire, describiendo una elipse ascendente. Desde lo más alto del castillo, la vista era espléndida, con las cumbres nevadas de la Sierra de Gredos al fondo. Más buitres, por encima y por debajo de nuestra posición, en vuelo y posados en los paredones rocosos del Salto del Gitano. Allí me encontré con Miguel Ángel Díaz, y mientras hablaba con él, apareció un alimoche adulto. En el Río Tajo, al fondo, bajo nuestros pies, se distinguían unos pocos cormoranes, mientras dos chovas piquirrojas, volaban por los alrededores del castillo. Cuando bajamos nos encontramos con David, y tuve la ocasión de conocer a José Luis Ojeda. Mientras charlaba con ellos descubrí en la lejanía una pareja de cigüeñas negras, volando entre buitres. Y mientras bajábamos caminando, para recoger el coche, entre los encinares de la falda de la montaña donde se asienta el castillo, nos acompañaron arrendajos, herrerillos, pinzones y un alarmado mirlo.

Buitres Leonados o Comunes.

Vista del Río Tajo desde el Castillo de Monfragüe.

     En la casa donde estuvimos hospedados en Torrejón el Rubio, teníamos una pareja de golondrinas comunes, que siempre encontrábamos en la entrada, y en un campo que había en las inmediaciones siempre había algún triguero.

     El día siguiente, el último de la FIO, nos acercamos a Villarreal de San Carlos para ver los expositores de la feria y apuntarnos a una excursión. Antes de montarnos en el coche, yo ya estaba observando las golondrinas y los gorriones y escuchando a las cogujadas y a los trigueros en las inmediaciones de la casa. Antes de salir de Torrejón también vimos algunos aviones comunes y estorninos, y varios buitres en el tramo hasta llegar a Villarreal.

Pareja de Golondrinas Comunes. El macho se distingue facilmente de la
hembra por su cola más larga.

     Además de los puestos de la feria, por el pequeño pueblo era posible observar gorriones, golondrinas, estorninos, colirrojos tizones, lavanderas blancas y cogujadas, y de vez en cuando era sobrevolado por los buitres, a menudo leonados, pero en un par de ocasiones pude llegar a observar al buitre negro.
     Como la excursión a la que nos apuntamos no salía hasta las 16.00, aprovechamos para dar un pequeño paseo senderista por el Huerto del Ojaranzo donde se halla el Almez de Lugar Nuevo (u ojaranzo, como llaman a esta especie en la zona), declarado árbol singular por su enorme tamaño. Pero antes de iniciar esta ruta no detuvimos en un pozo, del que nos llamó la atención el canto de las ranas, pues además de la rana común también croaban ranitas meridionales. Con un poco de paciencia acabamos descubriendo a dos ejemplares entre la hierba y las lentejas de agua.

Ranita Meridional

     En la pequeña ruta circular del Huerto del Ojaranzo, bajo la espesura de encinas y alcornoques llegamos a ver un petirrojo, algunos pinzones, herrerillos, mirlos y hasta una hembra de reyezuelo listado revoloteando entre las ramas de una encina por la que trepaban unas zarzas. En los claros entre las copas vimos más buitres.
     A regresar, me volví a asomar al pozo donde se apresuraban a ocultarse las ranas. En esta ocasión no pude ver a las ranitas meridionales, pero sí a una sigilosa culebra viperina que, desde la orilla, se apresuraba a sumergirse en las aguas del pozo. Por el pequeño arroyo que discurría cercano al pozo, y por el que me dediqué a pasear mientras subía al pueblo, también se escuchaba a mi paso, el sonido de las ranas al saltar al agua.
     Tras comer en Villarreal, comenzamos nuestra ruta guiada por Monfragüe, parando en lugares emblemáticos del parque y en sitios estratégicos donde observar fauna silvestre. Aunque no era el día más idóneo para estar por allí debido a la gran cantidad de gente que había, tuvimos bastante suerte en nuestras observaciones. Dos curiosidades interesantes que aprendí fueron sobre el origen etimológico latino de Monfragüe, que significa monte frondoso, y el nombre morisco que recibía el Río Tajo, que significa abismo. Ello nos da idea de la espesura de las agrestes serranías que encontrarían los romanos cuando llegaran al norte de la actual Extremadura, y la bravura de un río, hoy domesticado por el hombre a base de embalses y trasvases, con la que se encontraron los musulmanes.
     Paramos en la desembocadura del Tiétar en el Tajo, desde donde aún se observa parte de esa gran mancha de monte mediterráneo que constituye Monfragüe, y que estuvo a punto de ser sustituida por eucaliptos en tiempos recientes. Después, nos detuvimos en las buitreras próximas al Embalse del Tiétar, donde estuvimos viendo ejemplares juveniles y adultos de buitre leonado, así como hembras incubando su único huevo en los nidos del cortado rocoso. Más adelante hicimos un alto para observar un caso poco frecuente de un buitre leonado incubando en un nido de buitre negro sobre alcornoque. Según nos explicaron, este comportamiento se debe al calendario reproductor del buitre leonado, más temprano que el del buitre negro, y que al no encontrar un sitio adecuado donde nidificar, usurpó la gran plataforma de su pariente. Desde este punto también conseguimos ver un águila culebrera recién llegada de sus cuarteles de invernada en África. A continuación volvimos a detenernos en un meandro del Río Tiétar desde donde conseguimos observar una pareja de buitre negro llegando a su nido. Además también logramos ver una garza real, algunos cormoranes y escuchar un martín pescador. Y por último paramos frente a una escalpada pared rocosa, de la que nos separaba el Río Tiétar, en la que también se asienta una buitrera. Pero lo más atractivo de esta parada no eran los buitres, pues desde aquí conseguimos ver el nido ocupado por la pareja de cigüeña negra, al que más tarde se acercó un tercer individuo, dejando escuchar un agudo silbido que en nada recuerda al crotoreo de la cigüeña blanca. También aquí conseguimos ver al búho real, apostado en su nido, oculto en una pequeña oquedad rocosa. Y para finalizar el espectáculo que teníamos delante, vinieron una pareja de cuervos, que nos dejaron oír su ronca voz al graznar.

Cormoranes Grandes, en el Río Tiétar

Meandro del Río Tiétar

     Cuando regresamos a Villarreal, y tras despedirnos de nuestro guía, volvimos hacía Torrejón desde donde fuimos hasta el Miravete (839 m). Por el camino, a través de las dehesas del entorno de Monfragüe, era fácil descubrir tórtolas turcas, trigueros, urracas, rabilargos y buitres. En una pequeña alberca también vimos una garceta común. Subiendo al Miravete, vimos algunos pinzones. Estando en la cima pasaron algunos buitres de cerca, pero más me distrajo observar una pareja de escribanos montesinos que picoteaban en el suelo, al lado de una retama.

Vista desde el Pico Miravete

     Antes de que anocheciese, tiramos hacía Trujillo, donde estuvimos cenando y bailando. Después dimos una vuelta nocturna por el pueblo que nos llevó a subir al castillo. En este paseo, pudimos ver las cigüeñas comunes descansando en sus nidos. De vuelta a Torrejón tan solo se nos cruzó un ratón.

Atardecer en Monfragüe

     Lunes, la tranquilidad volvía por fin a Monfragüe tras un ajetreado y bullicioso fin de semana, pero mis compañeros de viaje prefirieron hacer una ruta que nos llevo a recorrer el norte de Cáceres (Sierra de Gata y Las Hurdes) y el sur de Salamanca (Peña de Francia y Las Batuecas).
     Como todas las mañanas, no faltaba la pareja de golondrinas al salir de los apartamentos, ni los trigueros ni las cogujadas en el campo próximo a la casa. Igualmente se veían los gorriones, los aviones y los estorninos por el pueblo. Ese día estaba cerrada la cafetería del hotel donde habíamos desayunado el día anterior, así que paramos en Villarreal de San Carlos, ya que nos pillaba de paso. En este trayecto, como los demás días, buitres, muchos leonados y uno negro, pero no hicimos una parada hasta llegar al Salto del Gitano, donde solo vimos leonados, aunque también llegamos a ver una cigüeña negra.

Salto del Gitano

     Antes de llegar a Plasencia nos desviamos dirección a Coria y Meraleja, atravesando campos y espacios abiertos y cruzando los ríos Alagón y Arbago. Por estos páramos vimos bastantes cigüeñas y algunas garcillas. Entre las rapaces que vimos están un ratonero posado en un poste, al lado de la carretera y un alimoche volando sobre nosotros, además de algunos cernícalos. Tampoco faltaron por aquí pequeños pájaros como estorninos, lavanderas blancas, jilgueros, tarabillas, trigueros y cogujadas.
     Entre Perales del Puerto (localidad, a 441m) y el Puerto de Perales (puerto de montaña, a 910 m), antes de adentrarnos en la Sierra de Gata, paramos en un río llamado Rivera de Acebo. En el entorno de este río, con el bosque de galería todavía desnudo, delataron su presencia carboneros, herrerillos, pinzones y verdecillos, mientras en la hiedra que trepaba por los pilares del pequeño puente, entraban y salían gorriones. Y en el mismo río pude ver a la lavandera cascadeña, pero me detuve bajo el puente a escuchar el canto del chochín, que acabó saliendo de la espesura de la parte baja de la hiedra. Así mismo descubrí un excremento de nutria en el muro de una pequeña presa del río.

Rivera de Acebo

     Reanudamos nuestra marcha, ascendente, adentrándonos en los pinares de la Sierra de Gata. Antes de pasar la frontera entre Extremadura (Cáceres) y Castilla y León (Salamanca) en el Puerto de Perales, vimos algunas palomas torcaces, y un ratonero cicleando en un claro del pinar. A continuación tomamos un desvío hacía el suroeste, que nos llevó a pasar por Villamiel y Hoyos, otra vez en la provincia de Cáceres, cerca de la frontera con Portugal. Del pinar pasamos al robledal, todavía sin hojas, y con el suelo tapizado por un denso brezal. En este rodeo en el que volvimos a salir a la carretera de Perales del Puerto, vimos un milano real y un ratonero. En Villamiel tomamos un descanso y subimos expresamente al pueblo y en la plaza donde paramos un momento, buscando una vista panorámica, vimos gorriones y oímos pardillos.
     Al llegar al cruce en La Fatela, nos dirigimos hacía las Hurdes, rumbo noreste, pasando por Pinofranqueado y Caminomorisco, donde paramos a comer. Después nos pusimos de nuevo en marcha, pasando por un pinar que fue pasto de las llamas en un incendio forestal. Por esta zona pudimos ver un gavilán evolucionando en el aire. Nuestra ruta nos llevó de nuevo a la provincia de Salamanca, subiendo por la tortuosa carretera hasta el Puerto de las Batuecas (1.250 m). El paisaje era rocoso y escalpado, con vistas espectaculares. El bosque que dominaba las laderas montañosas era pinar fundamentalmente, y sobre las cumbres volaban algunos buitres leonados.
     Llegamos hasta La Alberca y de ahí fuimos hasta la Peña de Francia (1.723 m). Tanto en la subida con en la bajada se nos cruzaron varios pinzones, a la altura del Paso de los Lobos (1.499 m). A pesar del soleado día, el tiempo era gélido, como así lo atestiguaba la presencia de nieve en los alrededores del monasterio, en la cima de la montaña. Algunos buitres leonados pasaban volando cerca pero lo que llamó mi atención fue el suave canto de un pájaro. Me asomé con cuidado, tras un muro de piedra, y pude comprobar que se trataba de un acentor alpino que estaba picoteando en una minúscula pradera, entre rocas Me acerqué con cautela, para poder verlo más de cerca, y el ave permaneció tranquila, lo que me permitió observarlo con detenimiento.

Cumbres nevadas de la Sierra de Béjar, vistas desde la Peña de Francia

     Después volvimos a La Alberca, y tras una breve visita continuamos nuestro viaje en dirección a Sotoserrano. En los robledales del camino conseguimos ver un cuervo, que vino a posarse en una rama cercana a la carretera, y en mirador en el que paramos, desde el que se contemplaban las cumbres nevadas de la Sierra de Béjar, yo estuve viendo unos herrerillos que pululaban en las inmediaciones. Volvimos a cruzar el Río Alagón, y acto seguido el Río Cuerpo de Hombre, muy cerca de la desembocadura de este último en aquel. A lo largo del camino, vimos algunos buitres más, y además un par de ratoneros.
     Antes de llegar a Béjar, nos incorporamos a la carretera con destino a Plasencia, en donde paramos a cenar. Con las últimas horas de la tarde, solo vimos algunas cigüeñas por las dehesas del norte de Cáceres, y un mirlo al entrar en Plasencia. Y ya de noche, tras haber cenar, regresamos a Torrejón, y aunque pasamos por Monfragüe, no se nos cruzó ningún animal.

     Nuestro último día de viaje juntos (1 de Marzo), fue el regreso hasta Córdoba, pero al igual que cuando veníamos, tampoco volvimos directamente. Como en los días restantes, el último no fue una excepción, y al salir del apartamento teníamos por allí a la pareja de golondrinas, a los trigueros y las cogujadas en el campo próximo, y a los gorriones, estorninos y aviones por el pueblo.
     En las dehesas que bordean Monfragüe, entre Torrejón el Rubio y Trujillo, vimos trigueros, cogujadas, una tórtola común y algunas turcas, urracas, un ratonero, un milano real y buitres leonados. A partir de Trujillo volvíamos a los páramos esteparios, haciendo el camino inverso a la ida hasta Casas de Don Pedro, donde seguimos hacía Almadén, en lugar de tirar hacía el sur, por Talarrubias y Puebla de Alcocer. Las cigüeñas blancas y los cernícalos, varios comunes pero también algún primilla, fueron aves que vimos en general a lo largo de este trayecto, además de cogujadas, y algunas tarabillas y lavanderas. Pero antes, entre Trujillo y Zorita, a la altura de Madroñera, vimos tres milanos reales, un bando de jilgueros y una garduña atropellada. En los campos encharcados entre Zorita y Madrigalejos vimos cigüeñas, garcillas, avefrías y gaviotas,  y en una especie de pequeño estanque había una pareja de ánades reales y un zampullín. Pero lo mejor de este tramo fue sin duda un bando de siete avutardas que, volando a baja altura, se nos cruzaron mientras marchábamos por la carretera. Pero la única parada que hicimos en este tramo fue en el Embalse de Sierra Brava, donde solo había una gaviota reidora y se oía a la cogujada común y al jilguero, aunque saliendo del Embalse para incorporarnos de nuevo a la carretera, también vimos una pareja de cernícalos.
     Antes de llegar a Almadén, donde tomamos un descanso, hicimos otra parada en el Embalse de García Sola. En las roquedos de los alrededores descubrí algunos buitres, y en las rocas que emergían sobre la superficie de las aguas del pantano había cormoranes tomando el sol. De Almadén salimos con dirección a El Viso, y de ahí llegamos hasta Alcaracejos, donde otra vez cogimos el camino inverso a la ida. Por el Valle de los Pedroches volvimos a ver a los abundantes rabilargos y un ratonero. Finalmente llegamos a Córdoba (Torreblanca), y tras despedirnos, cada uno siguió su camino.


(*) Fotografías: gentileza de Víctor Revuelta.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÓN
26/02/2011
Valle de los Pedroches. Comarca de la Serena
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Pocos
26/02/2011
Monfragüe (Río Tajo)
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Pocos
26/02/2011
Prov. Cáceres. Estribaciones de Monfragüe
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Varias
26/02/2011
Prov. Cáceres. Estribaciones de Monfragüe
Garceta Común
(Egretta garzetta)
Pocas
26/02/2011
Prov. Cáceres. Estribaciones de Monfragüe
Garza Real
(Ardea cinerea)
Pocas
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Muchas. Oídas
26/02/2011
Monfragüe
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Una pareja
26/02/2011
Puebla de Alcocer. Monfragüe
Milano Real
(Milvus milvus)
2 inds. total
26/02/2011
Monfragüe
Alimoche Común
(Neophron percnopterus)
Un adulto
26/02/2011
Prov. Cáceres. Monfragüe
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Muchos
26/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
26/02/2011
Prov. Badajoz y Cáceres
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Bastantes
26/02/2011
Prov. Badajoz y Cáceres
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Algunos
26/02/2011
Hinojosa del Duque. Madrigalejos
Grulla Común
(Grus grus)
Algunas
26/02/2011
Madrigalejos
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Pocas
26/02/2011
Embalse de la Serena
Paloma Bravía
(Columba livia)
Algunas
26/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Varias. Oídas
26/02/2011
Embalse de la Serena
Cogujada Montesina
(Galerida theklae)
Pocas. Oídas
26/02/2011
Torrejón el Rubio
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Una pareja
26/02/2011
Embalse de la Serena
Avión Común
(Delichon urbicum)
Varios. Oídos
26/02/2011
Comarca de la Serena. Estribaciones de Monfragüe
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
26/02/2011
Comarca de la Serena. Estribaciones de Monfragüe
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Pocas
26/02/2011
Puebla de Alcocer
Collalba Negra
(Oenanthe leucura)
Algunas
26/02/2011
Puebla de Alcocer
Roquero Solitario
(Monticola solitarius)
Pocos
26/02/2011
Monfragüe
Mirlo Común
(Turdus merula)
Un ind. Oído
26/02/2011
Valle de los Pedroches
Zorzal Charlo
(Turdus viscivorus)
Pocos
26/02/2011
Puebla de Alcocer
Carbonero Común
(Parus major)
Un ind. Oído
26/02/2011
Monfragüe
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos. Oídos
26/02/2011
Monfragüe
Arrendajo Común
(Glandarius garrulus)
Pocos
26/02/2011
Valle de los Pedroches. Estribaciones de Monfragüe
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Bastantes
26/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas
26/02/2011
Puebla de Alcocer. Trujillo
Grajilla Común
(Corvus monedula)
Algunas
26/02/2011
Monfragüe
Chova Piquirroja
(Pyrrhocorax pyrrhocorax)
Una pareja
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
26/02/2011
Puebla de Alcocer. Trujillo
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
26/02/2011
Monfragüe
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Pocos
26/02/2011
Prov. Badajoz y Cáceres
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos
26/02/2011
Prov. Córdoba, Badajoz y Cáceres
Triguero
(Miliaria calandra)
Bastantes
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Ratón de Campo
(Apodemus sylvaticus)
Un ind.
27/02/2011
Monfragüe (Río Tiétar)
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Algunos
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Garceta Común
(Egretta garzetta)
Un ind.
27/02/2011
Monfragüe (Río Tiétar)
Garza Real
(Ardea cinerea)
Un ind.
27/02/2011
Trujillo
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Algunas
27/02/2011
Monfragüe
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
3 inds. Oída
27/02/2011
Monfragüe. Estribaciones de Monfragüe
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Varios
27/02/2011
Monfragüe
Buitre Negro
(Aegypius monachus)
4 inds. total
27/02/2011
Monfragüe
Culebrera Europea
(Circaetus gallicus)
Un ind.
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas
27/02/2011
Monfragüe
Búho Real
(Bubo bubo)
Un ind.
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Algunas
27/02/2011
Torrejón el Rubio
Avión Común
(Delichon urbicum)
Algunos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Pocas
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Un ind.
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Pocos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Reyezuelo Listado
(Regulus ignicapilla)
Una hembra
27/02/2011
Villarreal de San Carlos (Huerto del Ojaranzo)
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Pocos
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Algunas
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
27/02/2011
Monfragüe
Cuervo Común
(Corvus corax)
Una pareja. Oídos
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Algunos
27/02/2011
Torrejón el Rubio. Villarreal de San Carlos
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos
27/02/2011
Monfragüe. Pico de Miravete
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Algunos
27/02/2011
Pico de Miravete
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Una pareja
27/02/2011
Estribaciones de Monfragüe
Triguero
(Miliaria calandra)
Pocos
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Culebra Viperina
(Natrix maura)
Un ind.
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Ranita Meridional
(Hyla meridionalis)
2 inds.
27/02/2011
Villarreal de San Carlos
Rana Verde Común
(Pelophylax perezi)
Varias
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Algunas
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Varias
28/02/2011
Monfragüe
Cigüeña Negra
(Ciconia nigra)
Un ind
28/02/2011
Sierra de Gata
Milano Real
(Milvus milvus)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Alimoche Común
(Neophron percnopterus)
Un ind.
28/02/2011
Monfragüe. Las Batuecas. Peña de Francia.
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Bastantes
28/02/2011
Monfragüe
Buitre Negro
(Aegypius monachus)
Un ind.
28/02/2011
Las Hurdes
Gavilán Común
(Accipiter nisus)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos). Sierra de Gata. Las Batuecas
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
4 inds. total
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Algunos
28/02/2011
Sierra de Gata
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Pocas
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Algunas
28/02/2011
Torrejón El Rubio
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Una pareja
28/02/2011
Torrejón El Rubio
Avión Común
(Delichon urbicum)
Algunos
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Algunas
28/02/2011
Rivera de Acebo
Lavandera Cascadeña
(Motacilla cinerea)
Un ind.
28/02/2011
Rivera de Acebo
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Un ind. Oído
28/02/2011
Peña de Francia
Acentor Alpino
(Prunella collaris)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Pocas
28/02/2011
Plasencia
Mirlo Común
(Turdus merula)
Un ind. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo. Las Batuecas
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Algunos. Oído
28/02/2011
Las Batuecas
Cuervo Común
(Corvus corax)
Un ind.
28/02/2011
Prov. Cáceres
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
28/02/2011
Torrejón el Rubio. Villamiel. Rivera de Acebo
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Algunos. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo. Peña de Francia
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Pocos. Oído
28/02/2011
Rivera de Acebo
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Pocos. Oídos
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Algunos
28/02/2011
Villamiel
Pardillo Común
(Carduelis cannabina)
Oídos
28/02/2011
Prov. Cáceres (campos)
Triguero
(Miliaria calandra)
Varios
01/03/2011
Zorita
Zampullín Chico
(Tachybaptus ruficollis)
Un ind.
01/03/2011
Embalse de García Sola
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos)
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Algunas
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Cigüeña Blanca
(Ciconia ciconia)
Bastantes
01/03/2011
Zorita
Ánade Azulón
(Anas platyrhynchos)
Una pareja
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe. Madroñeras
Milano Real
(Milvus milvus)
4 inds. total
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe. Embalse de García Sola
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Algunos
01/03/2011
Valle de los Pedroches
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Varios
01/03/2011
Prov. Cáceres y Badajoz
Cernícalo Primilla
(Falco naumanni)
Pocos
01/03/2011
Zorita
Avutarda Común
(Otis tarda)
7 inds.
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos)
Avefría Europea
(Vanellus vanellus)
Varias
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos). Embalse de Sierra Brava
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Pocas
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Europea
(Streptopelia turtur)
Un ind.
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Pocas
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Varias. Oída
01/03/2011
Torrejón el Rubio
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Una pareja
01/03/2011
Torrejón el Rubio
Avión Común
(Delichon urbicum)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres y Badajoz
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Pocas
01/03/2011
Prov. Cáceres y Badajoz
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus)
Pocas
01/03/2011
Valle de los Pedroches
Rabilargo Ibérico
(Cyanopica cooki)
Algunos
01/03/2011
Estribaciones de Monfragüe
Urraca
(Pica pica melanotos)
Pocas
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Varios
01/03/2011
Torrejón el Rubio
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres (campos)
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Pocos
01/03/2011
Prov. Cáceres, Badajoz y Córdoba
Triguero
(Miliaria calandra)
Varios