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lunes, 20 de junio de 2016

VIVAC EN LAGUNA SECA

     El jueves 9 y la mañana del viernes 10 los dedicamos a labores de señalización y acondicionamiento del GR 7, con la peculiaridad que la noche que trascurre entre ambos días la pasamos en la montaña. Fue una de las dos noches que no dormimos en el hotel (la siguiente, algunos días después, dormimos en una choza de pastores rehabilitada en el Sulayr), pero solo esa fue la que hicimos vivac, durmiendo a la intemperie. El lugar que Pedro había previsto fue Laguna Seca, muy cerca del Chullo, en la Sierra Nevada almeriense.
     El trabajo realizado el jueves fue en una zona que a mí particularmente me gustó bastante, y que me sorprendió mucho y para bien. Se trataba de un barranco por el que discurría un arroyo de pobre caudal, pero que botánicamente albergaba alisos, cerezos, castaños y serbales, que componían un relíctico bosque atlántico. Algunas de estas especies nos fue posible identificarlas gracias a Loyola, una gran entendida en plantas. Pero más allá de los grandes árboles, de porte imponente, fue muy grato descubrir pies muy jóvenes, de pocas savias, que indican que sigue existiendo regeneración natural, al menos por ahora, de un tipo de formación vegetal tan escasa en Andalucía. Más allá de la galería en la que desarrolla este bosque, asociado a la umbría y al agua presentes a lo largo de la hondonada del valle, se extienden los pinares por sus alrededores.

Pyronia bathseba

     Una explosión de mariposas y libélulas se daban cita en aquella pequeña vaguada, en la que la primavera se resiste al verano, atraídas por las favorables condiciones que brinda la cercanía al agua, del arroyo, y también de una acequia por la que pasamos. Las mariposas se hacinaban en la tierra empapada para libar agua, o bien se concentraban en torno a las flores. Entre ellas, resulta llamativa por ser relativamente frecuente y de gran tamaño, además de ser muy atractiva y fácil de identificar, la que llaman podalirios o chupaleches (Iphiclides podalirus), de alas anteriores con diseño acebrado y posteriores formando dos “colas”. También aparecían ejemplares de Pyronia bathseba, con vistosos ocelos negros pintando sus alas pardas y anaranjadas, y de Aporia crataegi, de alas blancas surcadas por nervios negros, entre una gran diversidad.

Aporia crataegi

     Al Puerto de la Ragua, paso que comunica la comarca granadina del Marquesado del Zenete (al norte), con Las Alpujarras, tanto la granadina como la almeriense (al sur), solíamos acudir para descansar a medio día, para almorzar o para recargar de agua las cantimploras por la cercanía al lugar de trabajo. Pero aquel jueves fue el lugar donde cenamos. La penumbra que iba envolviendo al bosque de pinos silvestres con la caída de la tarde, propició que sonara la llamada del cárabo. Pero a pesar de la tenue luz aún estaban activos los pinzones, carboneros garrapinos y algún arrendajo que prospectaba con cierta confianza la zona.
     En plena oscuridad nos dirigimos con el coche hacia Laguna Seca. Con las luces vimos una liebre, que estuvo un rato siguiendo nuestro camino, y más adelante un grupo de cabras monteses que cruzaron la pista forestal. Desde donde dejamos el coche, al borde de los últimos pinares, había muy poca distancia a pie hasta llegar al sitio donde dormimos. El recorrido era descendente, y cerca del sitio donde echamos los esterillos aislantes y los sacos al suelo, encontramos una pareja de Pycnogaster inermis, conocido como grillo del matorral. De las tres especies de ortópteros endémicos que alberga Sierra Nevada, este era él último que me faltaba por ver. De manera que he ido bimbando una por voluntariado. Cómodamente desde nuestros sacos, dedicamos un rato antes de dormir a observar las estrellas, aunque la reverberación producida por el calor y la luz de la luna no nos lo pusieron fácil.
     La cascada incesante de notas producidas por la alondra anunciando la mañana fue nuestro despertador Y aunque tampoco le hicimos demasiado caso, algunas de mis compañeras sí que se levantaron antes y fueron a pasear. Como si estuviésemos en el interior de un cráter, o un cuenco, alrededor nuestra se alzaban las paredes o bordes que contendrían el agua de esa laguna. La vegetación del fondo, comparada los piornos de los bordes, atestigua la presencia temporal de agua, que probablemente por filtración del suelo, le dé ese marcado carácter estacional que hace que se seque tan rápidamente.

Hembra de Pycnogaster inermis

     Además de las alondras, volando a la vez que cantando sobre nosotros, por el perímetro de la laguna se dejó ver alguna que otra collalba gris. Verdecillos y pardillos pasaron por allí en pequeño número, cantando y de forma rauda. Revoloteaban mariposas por allí, y me encontré con negras aceiteras (Berberomeloe majalis) y una hembra de Pycnogaster inermis. El calor apretaba desde por la mañana, estando expuestos al sol. Nos fuimos a desayunar al coche, aprovechando la sombra de los pinos. Se oían a los pinzones por el bosque, y mientras desayunábamos acudió a un pino cercano una pareja de carboneros garrapinos.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Liebre Ibérica (Lepus granatensis)
  • Cabra Montés (Capra pyrenaica hispanica)
  • Cárabo Común (Strix aluco sylvatica)
  • Alondra Común (Alauda arvensis)
  • Collalba Gris (Oenanthe oenanthe)
  • Carbonero Garrapinos (Periparus ater)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)

miércoles, 29 de febrero de 2012

VISITA EXPRES DE UNOS AMIGOS A LA SIERRA DE ANDÚJAR

     Cinco amigos de Málaga, Ángel, Armando, Jose, Jose Antonio y Miguel, se acercaron hace un par de días por la Sierra de Andújar. Como otros muchos visitantes, movidos por el interés naturalista, su principal objetivo era tratar de observar al esquivo lince, que no les dio el gusto de dejarse ver. Dada la brevedad de su visita, solo un día, les conduje por las principales zonas linceras, en torno al Río Jándula.
     Muy puntuales, llegaron por la mañana donde habíamos quedado, al principio de la carretera de la sierra, y salimos rumbo a La Lancha antes de las 9.00. Ya que éramos seis personas, nos distribuimos en dos coches. En el primer tramo, al comenzar nuestra marcha, se veían algunos estorninos y tórtolas turcas, que fueron sustituidos por urracas y rabilargos al adentrarnos en la sierra, por la zona de las Viñas de Peñallana. No pasó inadvertido para nadie, que el aspecto general que presentaba la sierra, es más propio de un mes de mayo o junio, que de febrero. Apenas algunas briznas de hierba verde tapizaban el suelo, bajo la sombra de las encinas, o entre las rocas de granito.
     Cuando tomamos el camino de La Lancha, las pequeñas paradas para observar algún animal empezaron a hacerse frecuentes. Tanto a ellos, como a mí mismo nos sorprendió el gran número de conejos y perdices que llegamos a ver. Quizás esta sea de las pocas ocasiones en las que puedo decir que he visto más conejos que ciervos en una jornada campera por la Sierra de Andújar. Pero además pequeños pájaros como pinzones, carboneros y herrerillos fueron frecuentes en todo el camino, así como también las urracas y los rabilargos. En algunas dehesas nos resultó fácil descubrir al zorzal charlo, y llegamos a ver algunos pitos reales. En algunos puntos concretos del carril vimos también alguna tarabilla, verdecillos, gorriones, estorninos, mirlos y tórtola turca.
    Lo cierto es que mis compañeros malagueños podrían haber hecho esta ruta perfectamente sin mí, pues prácticamente eran ellos los que iban descubriendo todos estos animales según avanzábamos. Más bien parecía que eran ellos los que me guiaban a mí, mostrándome a los habitantes de estos montes, hasta el punto de que el segundo coche, donde iban Miguel, Armando y Ángel vieron un águila imperial posada, que los que íbamos primero no advertimos. Antes de llegar a la primera curva donde nos detuvimos a otear, vimos un pequeño grupo de gamos, más perdices, y a continuación un mochuelo tomando el sol de la fresca mañana.

Águila Imperial
     Hicimos esperas desde tres curvas diferentes que nos llevó toda la mañana y las primeras horas de la tarde, hasta bajar al Embalse del Jándula hacía las 14.00. Pudimos escuchar al mochuelo, al pito real, a la abubilla, a la totovía, a la curruca rabilarga, al carbonero, y los gritos de críalo que ya ha regresado de sus cuarteles de invernada. En las dos primeras paradas veíamos pasar en vuelo urracas y torcaces. De vez en cuando se descubría algún petirrojo posado en algún claro del suelo, y mientras que entre las matas se movía la curruca rabilarga. En la horquilla de un romero se dejó ver un alcaudón real. También vimos algunos conejos, y un muflón pastando en un lejano prado. Pero no fue hasta la tercera parada, cuando la jornada no empezó a animarse con la entrada en escena del águila imperial, algunos buitres leonados y un buitre negro. El calor empezó a apretar, y desde este punto logramos descubrir sesteando un pequeño grupo de cinco ciervos en lo más profundo del valle. Más arriba, tres machos de gamo también tumbados a la sombra. Y en una soleada ladera un tercer grupo de cuatro muflones, también machos. Desde aquí también llegamos a ver a los críalos, en sus ruidosas huidas, perseguidos por urracas, así como otro alcaudón real posado en una jara.

Buitre Leonado



Buitre Negro





  







 









     Acordamos bajar hasta el pantano, ya que algunos no conocían todo el trayecto del camino. Allí vimos algunos cormoranes, aviones roqueros y un colirrojo tizón, y escuchamos a la chova piquirroja y al arrendajo por las inmediaciones. De vuelta, subiendo, vimos un ciervo por La Lancha; y un par de buitres leonados al llegar de nuevo a las curvas. Nos detuvimos una vez, para tratar de observar, a contra luz, un águila imperial que descubrió Maldo en el cielo. En el resto del camino nos volvieron a acompañar urracas, rabilargos, zorzales, perdices y conejos. Se volvió a dejar ver el pito real, más un bando de jilgueros. Antes de llegar otra vez a las viñas, paramos repentinamente al ver un zorro descansando al lado de la carretera, pero enseguida se ocultó tras la espesura de las jaras.

Zorro a la carrera, monte através

     Por la carretera hacía el Encinarejo solo vimos unos pinzones y más urracas. Cruzando el puente pudimos comprobar que estaban desembalsando agua, pues el río bajaba con demasiado caudal para la sequía que hay. Íbamos hacía el mirador, pero antes paramos un momento a contemplar una garza real que parecía disponerse a arponear algún pez. Mientras tanto Jose, descubrió una hembra de tarabilla posada en una alambrada, al otro lado del camino.

Río Jándula

Petirrojo
     Permanecimos en el mirador hasta que empezó a oscurecer, pero solo pudimos ver unos pocos ciervos y otra garza real en las cercanías, y más lejos, algunas urracas y palomas. De vez en cuando pasaban cormoranes y algunos azulones. También pasó un bando de grajillas. Pero centró nuestra atención el descaro de los petirrojos y una hembra de curruca cabecinegra que se acercaban demasiado, para asombro de algunos de mis compañeros, en busca de comida. Más tarde también se acercó un ratón. Solo interrumpimos la espera para estirar las piernas. Bajamos en dirección a la presa. Este paseo nos permitió ver algún conejo y un picapinos. Después de un rato de espera en una orilla del río, Jose, Armando y yo, decidimos volver al mirador, mientras que los demás siguieron andando hacia el embalse. Algo más tarde volvimos a juntarnos en el mirador, y mientras tanto la tarde iba cayendo poco a poco. Ya empezaban a escuchase los mochuelos y las risotadas del cárabo. Y para despedirnos, cuando ya habíamos recogido los telescopios y nos disponíamos a regresar, Jose vio pasar a la garceta grande que ya lleva algún tiempo por allí, que volvimos a ver poco después, posada en la rama baja de un fresno, proyectada sobre el río, en lo que tal vez constituya su dormidero.

Hembra de Curruca Cabecinegra

Ratón de Campo

























(*) Fotografías: gentileza de Jose Antonio Díaz y Jose Antonio Maldonado (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ratón de Campo (Apodemus sylvaticus)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Zorro Rojo (Vulpes vulpes)
  • Muflón (Ovis orientalis)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garceta Grande (Casmerodius albus)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Críalo Europeo (Clamator glandarius)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Cárabo Común (Strix aluco sylvatica)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Pito Real (Picus viridis sharpei)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Totovía (Lullula arborea)
  • Avión Roquero (Ptyonoprogne rupestris)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Tarabilla Común (Saxicola torquatus rubicola)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Curruca Rabilarga (Sylvia undata)
  • Curruca Cabecinegra (Sylvia melanocephala)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionalis)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Grajilla Común (Corvus monedula)
  • Chova Piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)
  • Estornino Negro (Sturnus vulgaris)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verdecillo Común (Serinus serinus)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)

viernes, 20 de agosto de 2010

UN BREVE PASEO A LA LANCHA

     Hace un par de días, aprovechando la vuelta de las vacaciones de David, salimos a hacer una pequeña ruta hasta La Lancha. La tarde estaba algo revuelta, el aire que corría era fresco y estaba cargado de humedad, y hasta una corta lluvia estival nos sorprendió en una de nuestras paradas a lo largo de un recorrido que hemos repetido en innumerables ocasiones y donde nunca faltan ni los ciervos ni los buitres.

Buitre Leonado o Común
       Posados en granitos y rompiendo con su perfil el cielo, todavía azul, de las primeras horas de la tarde, descubrimos a tres buitres leonados. Ello constituyó nuestro primer alto en el camino, y uno de los buitres, además de estar más o menos cerca, se mostró confiado, lo que permitió que David le tomara algunas fotografías. Poco más adelante nos volvimos a detener sin bajarnos del coche, a observar a una pareja de confiadas tarabillas, posadas en el alambre de una malla colindante con la estrecha carretera, que por su descaro, David también pudo fotografiar. Más adelante, cuando dejamos la carretera para incorporarnos al carril, sorprendemos a un mochuelo posado en una roca de granito, desde donde oteaba sus alrededores. Dada la distancia, fue imposible de fotografiar, pero el mochuelo se mostró tranquilo, por lo que fue fácil de observar, e incluso se lanzó al suelo, entre los amarillentos pastos, y sin haber capturado nada, volvió a su posadero inicial. Bajábamos despacio hacía el valle del Río Jándula, parando en las curvas del camino que discurre paralelo al barranco que descubre la profunda panorámica de un paisaje surcado por suaves colinas, que muchos aficionados a la naturaleza conocen como “las curvas de La Lancha”, y donde dedican largas esperas al lince. En estas paradas solo conseguimos ver algunos ciervos pastando, y coronando el cielo que se había tornado gris, buitres, varios leonados y algún negro. Otros animales que se dejaron ver a lo largo del camino fueron algunos gamos, conejos, bastantes perdices, urracas y rabilargos, un par de pitos reales y un alcaudón real. Cuando llegamos al Embalse del Jándula, solo conseguimos ver unos pocos cormoranes y una garza real en vuelo.

Hembra de Tarabilla Común

     La jornada nos la completaron, al volver ya de noche por la misma carretera, un par de confiados chotacabras pardos, que nos permitieron bajarnos del coche y acercarnos a ellos. Por supuesto David aprovechó para fotografiarlos dado que permanecieron tranquilamente apostados sobre el firme durante largo rato. Más adelante nos encontramos en la carretera con un mochuelo, que aunque tampoco se inmutó ante la aproximación del coche, voló en cuanto oyó con su agudo oído abrirse las puertas. Y finalmente, un poco después nos topamos con un cárabo, que con prontitud levantó el vuelo, para posarse en un poste bajo, antes de perderse definitivamente en la oscuridad, entre espesura de un pinar, pero que nos dio el tiempo justo para deleitar nuestras retinas.

Chotacabras Pardo o Cuellirojo

Fotografías: gentileza de David Torres.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Buitre Leonado (Gyps fulvus)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Cárabo Común (Strix aluco sylvatica)
  • Chotacabras Cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)
  • Pito Real (Picus viridis sharpei)
  • Tarabilla Común (Saxicola torquatus rubicola)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionalis)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)

martes, 4 de agosto de 2009

SALIDA POR LA SIERRA SUR

     Salimos de Torre del Campo con dirección a Jaén, Raimundo y yo, ayer por la tarde, cuando el mercurio empezó a bajar, para hacer un recorrido por la Sierra Sur. La ruta fue circular, saliendo y volviendo a Jaén.
     De Jaén salimos hacía Puente La Sierra, y al comienzo de nuestro trayecto, en los canchales próximos al Paraje de los Cañones, por donde discurre el Río Eliche, vimos algunas collalbas negras. Más adelante, por unos encinares, en Ventisqueros, vimos un águila culebrera y tres ciervos. Bajamos por un valle hasta el lecho del Río Valdearazo, donde en un pequeño puente de piedra vimos una culebra viperina y alevines de peces. El camino continuaba paralelo al río, por la margen derecha del mismo, entre choperas de chopo negro y pinares de pino carrasco, donde vimos pinzones vulgares, palomas torcaces, arrendajos y dos ardillas. Hicimos otra breve parada y nos asomamos a una poza del río donde vimos un par de ranas saltar al agua. De nuevo nuestro camino empezaba a ascender, dejando atrás los bosques que daban paso a canchales donde vimos un cernícalo vulgar y algunas collalbas negras. Más adelante, atravesamos una zona de pinar donde vimos una urraca persiguiendo un críalo y después de pasar por el Puerto del Alamillo, y de bajar por una vieja carretera, mal asfaltada, en la parte baja tomamos un camino que se bifurcaba a la derecha subiendo cuesta y que se dirigía hacía Despeñaburros y que llegaba hasta Valdepeñas. Por esta zona vimos dos zorzales charlos, palomas torcaces y un gavilán. El carril volvía a bajar hasta un valle por el que discurría el Arroyo de la Fresnedilla donde crecen unos cuantos chopos negros y algún nogal. Junto a un viejo cortijo que tiene una fuente, paramos a cenar, y aquí también aprovecharon los mosquitos para hacer lo mismo, picarnos y cenar a nuestra costa. Pero aparte de este pequeño inconveniente, vimos en el lugar un mirlo, un par de lavanderas cascadeñas y toda una familia de mitos. Siguiendo el camino volvemos a tomar altura, donde, ya de noche, hicimos una parada en la que escuchamos chotacabras gris y autillos. Llegando a Valdepeñas, bajamos por una cuesta pedregosa y muy empinada, donde se nos cruzó un escorpión, y desde aquí fuimos hasta la Cañada de las Hazadillas sin ver nada. Una vez aquí hicimos una espera larga con el objetivo de avistar garduñas, pero sin éxito. En cambio sí escuchamos ulular a los cárabos a lo lejos, y en el pilón conseguimos ver una culebra viperina y un gallipato. Y finalmente cuando volvíamos para Torre del Campo, a la altura de Puente La Sierra levantamos un chotacabras pardo que estaba posado en la carretera.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ardilla Roja (Sciurus vulgaris)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gavilán Común (Accipiter nisus)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Críalo Europeo (Clamator glandarius)
  • Autillo Europeo (Otus scops)
  • Cárabo Común (Strix aluco sylvatica)
  • Chotacabras Europeo (Caprimulgus europaeus)
  • Chotacabras Cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Collalba Negra (Oenanthe leucura)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Mito Común (Aegithalos caudatus irbii)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Culebra Viperina (Natrix maura)
  • Gallipato (Pleurodeles waltl)
  • Rana Verde Ibérica (Rana perezi)

jueves, 9 de octubre de 2008

RECORRIDO POR LAS SIERRAS DE ANDÚJAR, CARDEÑA Y MADRONA Y EL VALLE DE ALCUDIA

     Estos dos últimos días hemos estado Raimundo y yo haciendo una ruta por las Sierras de Andújar, Cardeña, Madrona y Valle de Alcudia.

     El martes hicimos el grueso de este largo recorrido. Salimos de Andújar con dirección a Cardeña, pero dado que nuestro propósito era disfrutar del campo desde el primer momento, buscamos un itinerario alternativo, menos concurrido, por lo que nos fuimos por la carretera de Marmolejo. Acabábamos de incorporarnos a esta carretera, cuando en uno de los primeros eucaliptos de la hilera que hay plantada al borde de la primera recta, vemos la silueta de un falcónido. En un principio pensamos que se trataba de un cernícalo, pues pasábamos por las llanas tierras de labor de la vega del Río Guadalquivir. Pero según nos acercábamos comprobamos que se trataba de un halcón peregrino. Al detenernos junto al halcón levantó el vuelo, y además estábamos parados en mal sitio. Avanzamos un poco más hasta encontrar un vado, y salimos rápidamente del coche para observar al halcón que sobrevolaba los campos. Y de entre los eucaliptos salió un segundo halcón, que seguramente se alarmaría al ver volando al primero o de vernos a nosotros por allí, pero que nosotros no lo habíamos descubierto antes en su posadero. Poco a poco, ambos se fueron alejando hacia el río.
     Una vez que retomamos el camino, llegamos a Cardeña directamente, sin paradas. Por la carretera solo se nos cruzaron urracas, y volando a lo lejos, vimos algunos buitres leonados. Fuimos hasta la Aldea del Cerezo, para hacer el sendero que baja hasta el Río Yeguas, para el cual habíamos solicitado autorización previa. Raimundo ya lo conocía, pero yo era la primera vez que lo recorría. Predominaban los arrendajos en la bajada, lanzando al aire sus ásperos graznidos. También vimos algunos ciervos. En la parte baja, cuando ya estábamos cerca del río descubrimos un águila real volando sobre nosotros. Pero no llegamos hasta el río, paramos antes a comer a la sombra de un pino, y desde allí volvimos hacia arriba, sin ver nada. Solo pudimos escuchar al águila imperial cuando habíamos casi llegado a la Aldea del Cerezo. En el corto trayecto que une esta aldea abandonada con Cardeña, antes de salir de nuevo a la carretera, pude fijarme en las urracas que merodeaban por las dehesas, en las tarabillas apostadas en las alambradas, y un colirrojo tizón posado en un muro de piedra.
     Salimos apresurados hacia el Valle de Alcudia. Íbamos a visitar un muladar. Antes de llegar, atravesando este gran valle estepario, era fácil descubrir rapaces en vuelo o posadas en los postes. Pudimos ver tres cernícalos, un par de ratoneros, y un gavilán, este último, cuando nos incorporamos al carril que nos dirigiría a la explotación ganadera donde se ubica el muladar. Cuando llegamos pedimos permiso al dueño para acceder. Pero no llegamos hasta donde estaban los buitres. Nos detuvimos antes para evitar molestarlos, y nos limitamos a observarlos desde el coche. Tampoco permanecimos demasiado rato allí. Y entre los numerosos buitres leonados, que pacientemente esperaban a que les llevasen algún cadáver, fuimos capaces de encontrar cuatro buitres negros.
     Con las últimas horas de la tarde empezamos a recorrer Sierra Madrona, de oeste a este, en dirección a Solana del Pino. Pero se nos echó la noche encima antes de llegar. Se nos cruzaron ciervos por el carril que transitábamos. Una garza real levantó el vuelo de su dormidero al acercarnos con el coche a una pequeña balsa adyacente al camino. Cuando dejamos atrás Solana del Pino, bajamos hasta el Río Robledillo que nos pillaba de paso, con la idea de caminar un poco por su curso y tratar de escuchar los sonidos de algún animal nocturno. Pero la oscuridad de la noche era demasiado cerrada, y el sonido de la corriente del agua apagaba cualquier otro que se produjera por los alrededores. Al poco de reanudar la marcha, nos topamos con una garduña parada en medio de la carretera. Cuando la luz de los faros del coche la alcanzaron de lleno, corrió a refugiarse al interior del bosque.
     Ya íbamos por la parte norte de la Sierra de Andújar, donde además de ciervos, también pudimos ver algunos gamos. Estábamos algo cansados, y el ritmo de la marcha se había hecho lento y monótono. Pero antes de llegar al cruce del santuario tuvimos un incentivo que nos espabiló. Al virar en una curva, nos encontramos con un tejón que cruzaba la carretera. Esperamos allí un rato en balde, por si aparecía de nuevo. En el mismo cruce del santuario descubrimos un chotacabras, que como es habitual, estaba apostado en la carretera, pero que, cuando levantó el vuelo, tuvimos ocasión de verlo posarse en un poste, y después en el cable de un tendido eléctrico, algo que ya no resulta tan frecuente. Antes de seguir hacía Andújar, carrileamos un poco por la pista que va hacia Lugar Nuevo, donde vimos otro chotacabras. Pero aún no habían acabado las sorpresas. Pocos kilómetros más abajo, se nos cruzó otro tejón por la carretera, y una vez más volvimos a pararnos, esperando a que volviera, sin lograrlo. Entre tanto escuchamos al cárabo.
     Antes de llegar a Andújar, hicimos la última escala de nuestra ruta en el Encinarejo. Por el carril vimos otros dos chotacabras. Estuvimos algún tiempo en el mirador oyendo cantar al búho real desde los montes que quedaban a nuestras espaldas, al cárabo desde el bosque ripario, y al mochuelo desde las dehesas que teníamos en frente. Además se escuchaba el aflautado canto del sapo partero, cercano al río. Poco a poco nuestra vista se iba adaptando a la oscuridad, y con la luz de la luna reflejada en el agua, distinguimos a unos jabalíes bañándose en el río.

     Al día siguiente hicimos un recorrido más corto, solo por la Sierra de Andújar, aunque también lo apuramos hasta el anochecer. Volvimos al Encinarejo, y luego más tarde fuimos a La Lancha.

Ciervo

     Subiendo por la sierra nos encontramos con varios rabilargos, pero nos paramos un momento en el mirador del peregrino para poder contemplar el vuelo de un águila real. Cuando llegamos al Encinarejo permanecimos en el mirador hasta después de comer. El tronco de un fresno, atrancado entre los cantos del río, era utilizado por los galápagos leprosos para tomar el sol. En las dehesas de en frente pastaban los ciervos. El petirrojo pedigüeño que hay allí, acostumbrado a que le den de comer, nos amenizaba la espera con sus repentinas apariciones y acercamientos. Con el transcurso de tiempo, esperando, vimos pasar cormoranes y alguna que otra garza real. Pero la mayor expectación la consiguió acaparar un águila imperial que también pasó por allí, en un rápido vuelo.
     Después de comer nos marchamos para La Lancha. A lo largo del carril que conduce hasta el Embalse del Jándula vimos sobre todo ciervos y rabilargos. Aún pueden oírse los berridos del ciervo retumbando en estas serranías en esta época. También, en algún punto paramos para observar los planeos de los buitres. Además vimos algunos gamos, y a la vuelta, ya oscureciendo, se nos cruzó un lirón careto


(*) Fotografía: gentileza de Raimundo Gómez.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVACIÓN
07/10/2008
Carretera Andújar-Puetollano (S. Madrona)
Garduña
(Martes foina)
Un ind.
07/10/2008
Carretera Andújar-Puertollano (S. Andújar)
Tejón Europeo
(Meles meles)
2 inds.
07/10/2008
Mirador del Encinarejo
Jabalí
(Sus scrofa)
Pocos
07/10/2008
Sierras Cardeña, Madrona y Andújar
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Varios
07/10/2008
Carretera Andújar-Puertollano (S. Andújar)
Gamo
(Dama dama)
Pocos
07/10/2008
Carril de Ventillas (Sierra Madrona)
Garza Real
(Ardea cinerea)
Un ind.
07/10/2008
Sierra de Cardeña y Valle de Alcudia
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Bastantes
07/10/2008
Valle de Alcudia
Buitre Negro
(Aegypius monachus)
Pocos
07/10/2008
Valle de Alcudia
Gavilán Común
(Accipiter nisus)
Un ind.
07/10/2008
Valle de Alcudia
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
2 inds.
07/10/2008
Río Yeguas
Águila Real
(Aquila chrysaetos)
Un ind.
07/10/2008
Río Yeguas
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
Oída
07/10/2008
Valle de Alcudia
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
3 inds.
07/10/2008
Carretera de Marmolejo
Halcón Peregrino
(Falco peregrinus brookei)
Una pareja
07/10/2008
Mirador del Encinarejo
Mochuelo Europeo
(Athene noctua vidalii)
Oído
07/10/2008
Mirador del Encinarejo
Búho Real
(Bubo bubo)
Oído
07/10/2008
Carretera Andújar-Puertollano (S. Andújar)
Cárabo Común
(Strix aluco sylvatica)
Oído
07/10/2008
Sierra de Andújar
Chotacabras Cuellirrojo
(Caprimulgus ruficollis)
4 inds.
07/10/2008
Sierra de Cardeña
Colirrojo Tizón
(Phoenicurus ochruros)
Un ind.
07/10/2008
Sierra de Cardeña
Tarabilla Común
(Saxicola torquatus rubicola)
Pocas
07/10/2008
Río Yeguas
Arrendajo Común
(Garrulus glandarius)
Algunos. Oído
07/10/2008
Sierra de Cardeña
Urraca
(Pica pica melanotos)
Algunas
07/10/2008
Mirador del Encinarejo
Sapo Partero Ibérico
(Alytes cisternasii)
Oído
08/10/2008
Carril de La Lancha
Lirón Careto
(Eliomys quercinus lusitanicus)
Un ind.
08/10/2008
Mirador del Encinarejo. Carril de La Lancha.
Ciervo Rojo
(Cervus elaphus)
Algunos
08/10/2008
Carril de La Lancha
Gamo
(Dama dama)
Pocos
08/10/2008
Mirador del Encinarejo
Cormorán Grande
(Phalacrocorax carbo)
Algunos
08/10/2008
Mirador del Encinarejo
Garza Real
(Ardea cinerea)
Pocas
08/10/2008
Sierra de Andújar
Buitre Leonado
(Gyps fulvus)
Algunos
08/10/2008
Carretera Andújar-Puertollano (S. Andújar)
Águila Real
(Aquila chrysaetos)
Un ind.
08/10/2008
Mirador del Encinarejo
Águila Imperial Ibérica
(Aquila adalberti)
Un ind.
08/10/2008
Mirador del Encinarejo
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Un ind.
08/10/2008
Sierra de Andújar
Rabilargo
(Cyanopica cyanus cooki)
Algunos
08/10/2008
Mirador del Encinarejo
Galápago Leproso
(Mauremys leprosa)
Pocos