domingo, 20 de julio de 2014

OBSERVACIONES DE CAMPO EN UNA MAÑANA DE VERANO EN LA SIERRA DE ANDÚJAR

     El calor que asola Sierra Morena durante el verano, dificulta la observación de fauna a pleno día, que hace que disminuya o cese su actividad durante las largas horas de luz. Ello obliga a aprovechar las primeras horas de la mañana, desde antes del amanecer, o las últimas de la tarde, hasta después de la puesta de sol, si se quiere poder observar algún animal silvestre. Hace un par de días tuve una fructífera mañana estival.
     Cuando iba de camino a recoger a unos clientes se cruzó un ratón por la carretera. Y poco antes de llegar al lugar donde se hospedaban, encontré un chotacabras apostado sobre el asfalto. Algunos minutos después de recogerlos, cuando íbamos entrando en la finca, empezaba a clarear. Recorríamos lentamente el camino. A los lados podíamos ver los ciervos, aprovechando las primeras luces del alba, antes de internarse en las densidades del sotobosque a sestear. Las perdices, y algún conejo, también podían verse por las secas calvas entre el matorral y las rocas, adonde corrían a refugiarse a nuestro paso. Además del movimiento de urracas y palomas, según avanzábamos por el camino, también el mirlo estaba activo en las tempranas horas del día.
     Nos detuvimos en un punto alto en el mismo camino, antes de que el calor hiciera imposible nuestra estancia allí, y dedicar un rato de observación antes de proseguir el recorrido por las zonas bajas. Entre los romeros y las jaras inmediatas cantaba la curruca cabecinegra. Entre las copas de los pinos y las encinas volaban palomas y urracas, mientras las perdices se desplazaban andando por el suelo. Todo era calma, ninguna alarma de las urracas. Un conejo, testigo de lo que fueron prolíficas colonias y ahora es una residual población, se ocultó en un lentisco. Los gorgoteos de los abejarucos nos hicieron levantar la vista al cielo. Navegaban por diferentes estratos del aire los vencejos, lo más altos, los aviones comunes, en una posición intermedia, y las golondrinas comunes, en vuelos rasantes sobre el suelo. Por nuestra posición elevada respecto a la vaguada, podíamos ver a las golondrinas desde arriba, cuando no a nuestra altura, y cuando no por encima, también daban alguna pasada los aviones y los vencejos a nuestro nivel. Esto nos permitió ver entre los oscuros vencejos comunes, un vencejo cafre que se paseó frente a nosotros en un par de ocasiones.
      Los momentos de gran expectación los crearon las rapaces. Pasaron por allí, a no mucha altura, un par de buitres negros con su majestuoso planeo. Y algo después apareció una joven águila imperial, mostrándonos sus primeros vuelos. Volaba no muy lejos, sobre la vaguada y fue a posarse a un pino donde estuvo el tiempo suficiente como para contemplarla con detenimiento. Que las grandes rapaces empezaran a volar indicaba que la temperatura del aire se estaba elevando, con que reanudamos la marcha buscando las partes bajas, más frescas por la sombra de los árboles.
     Recorriendo las dehesas y los encinares aclarados vimos pinzones, rabilargos y urracas. El pito real voló del tronco de una encina a otro, posándose en el lado opuesto a nuestra posición, escondiéndose deliberadamente. Comisqueaban estorninos y palomas en el terroso suelo de una explanada que recientemente estuvo sembrada de cereales. Menos numerosas, y más discretas que las palomas, también había allí unas tórtolas comunes. En las inmediaciones de una casa aparecían los gorriones, y posados en fila en los cables de un tendido eléctrico, los estorninos. Se dejó ver un pequeño grupo de jilgueros en un claro.
     Llegamos cerca del río, donde podía oírse la oropéndola casi continuamente. Dimos un paseo por las sombras de la arboleda ribereña. Los galápagos, raudos, se tiraban desde las piedras al agua. Sobre las puntas más altas de las ramas de un fresno descubrimos unos picogordos. Las golondrinas, tanto comunes como dáuricas, hacían pasadas rasantes sobre la calmada corriente del río. Entre el ramaje podíamos detectar herrerillos y carboneros comunes, bien porque a veces se dejaban ver claramente, o bien porque escuchábamos sus cantos. También pudimos escuchar las voces del agateador y del pico picapinos.
     Tras el breve y pausado paseo junto al río, y los tiempos de espera por la zona, nos dirigimos a otra área. Esta vez fuimos hacia una alberca. De camino, apreciamos que la actividad de los pájaros había disminuido bastante. Seguíamos encontrándonos con urracas, rabilargos, pinzones y palomas, pero en menor número y frecuencia. Pero ahora pudimos ver una pareja de alcaudones comunes, posados visiblemente en sus oteaderos sobre resecos arbustos. Se nos cruzaron también por los carriles algunas lagartijas colilargas.
     El carril que sube hacía la alberca discurre a través de una mancha de bosque mediterráneo donde se mezcla el quejigar con el encinar, tapizado por un denso sotobosque donde figuran lentiscos, cornicabras, mirtos y agracejos, en cuyas espesuras se refugiaban algunos gamos del calor. Paralelamente baja la garganta escavada por un arroyo, ahora seco, donde crecen adelfas y zarzas.
     Al llegar cerca de la alberca, lo primero que pudimos ver fue un joven lagarto ocelado, soleándose sobre una roca de granito, bajo la cual se ocultó al vernos. Se podían oír las oropéndolas y las tórtolas en el quejigar que bordeaba la alberca, mientras caminábamos hacia ella. Alguna oropéndola se dejó ver en vuelo, entre las copas de los árboles. Un águila calzada dio unas pasadas, sobrevolando el barranco donde estábamos. En una orilla, bajo un túnel formado por las zarzas que han trepado sobre los cercanos árboles, saciaba su sed un mirlo. Los galápagos leprosos se echaban al agua. Al rato algunos nadaban cerca de la superficie, asomando la cabeza, pero ninguno volvió a salir a la playa arenosa de la orilla mientras seguimos allí. También, vadeando cerca de la orilla, apareció una culebra viperina, que al acercarse al punto donde estábamos, se hundió en las profundidades. Entre el ramaje de los sauces que circunda la alberca aparecieron unos mitos, y también se dejó ver algún que otro herrerillo.
     Hacia la media mañana decidimos irnos. Bajando otra vez paralelos al arroyo, hacia la salida, vimos sobre un poste de los tendidos eléctricos un águila culebrera. De los cables que se cruzaban de poste a poste, iba y venían algunos abejarucos.

                                                                                                                          
Lista De Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Ratón de Campo (Apodemus sylvaticus)
  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Ciervo Rojo (Cervus elaphus)
  • Gamo (Dama dama)
  • Buitre Negro (Aegypius monachus)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Águila Imperial Ibérica (Aquila adalberti)
  • Águililla Calzada (Aquila pennata)
  • Perdiz Roja (Alectoris rufa)
  • Paloma Torcaz (Columba palumbus)
  • Tórtola Europea (Streptopelia turtur)
  • Chotacabras Cuellirrojo (Caprimulgus ruficollis)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Vencejo Cafre (Apus caffer)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Pito Real (Picus viridis sharpei)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Curruca Cabecinegra (Silvia melanocephala)
  • Mito Común (Aegithalos caudatus irbii)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Agateador Común (Certhia brachydactyla)
  • Alcaudón Común (Lanius senator)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanipica cooki)
  • Urraca (Pica pica melanotos)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Jilguero (Carduelis carduelis)
  • Picogordo (Coccothraustes coccothraustes)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)
  • Lagarto Ocelado (Timon lepidus lepidus)
  • Lagartija Colilarga (Psammodromus algirus)
  • Culebra Viperina (Natrix maura)

domingo, 15 de junio de 2014

UNA TARDE PASEANDO POR LA ROPERA

     Después de bastante tiempo sin ir, ayer David y yo salimos a dar un paseo por la zona de La Ropera a últimas horas de la tarde. Y como otras veces que hemos elegido aquel sitio por su proximidad a Andújar, para echar un rato de campo y poder observar fauna, no nos decepcionó. Las tórtolas turcas y algún que otro gorrión adornaban los cables de los tendidos eléctricos sobre los que se hallaban posados por la carretera. Sobre las aguas abiertas del ancho tramo final del Río Jándula nadaban algunos ánades reales, mientras los rabilargos revoloteaban entre los olivos y los árboles de la ribera.
     Aparcamos en las inmediaciones del puente. La humedad del río y el calor reinante a pesar de las horas crepusculares, propiciaban que estuviésemos envueltos en un cierto bochorno. Desde el puente, veíamos los desconfiados patos que se habían alejado aguas abajo. También descubrimos una garza real que entre los sauces, asomaba sobre el cauce. De las verdes eneas que proliferaban a ambas orillas del río junto al puente, emanaban las ásperas notas del carricero común. Una brizna de enea que se agitaba a un ritmo diferente a las demás, era movida por una gran carpa que nadaba por las someras aguas de donde brotaba.
      Cruzamos el puente y echamos a andar paralelos a la orilla, aguas abajo, entre bosque de ribera y olivar. Entre los muchos vencejos que con su incesante griterío volaban sobre el río, los acompañaban algunos abejarucos. En los claros donde el bosque en galería se abría, aprovechábamos para mirar hacia el río, pero en cuanto nos deteníamos, las garzas y los ánades reales que tratábamos de observar echaban a volar sin darnos muchas más opciones. Y también por este lado del río había rabilargos
     Nos resultó llamativo el gran número de pollos volantones de golondrina común que se concentraban sobre un sauce, mientras otras tantas pasaban sobre el río. Del interior del bosque de aquella orilla procedían también los arrullos de la tórtola común, y la voz aflautada de la oropéndola. Un tronco encallado en el lecho del río y que emergía sobre la corriente, servía de islote a unos galápagos que se soleaban con los últimos rayos de la tarde. Y mientras esto sucedía, un pollo volantón se posó en el tallo de una planta de la orilla por la que caminábamos, muy cerca de nosotros. Pero no era una golondrina, si no algo que acaparó nuestra atención con especial interés. Habíamos tenido junto a nosotros un pájaro moscón.
     Poco más adelante terminó nuestro paseo, pero no retomamos la vuelta inmediatamente, si no que esperamos un rato. Íbamos tranquilamente, y delante nuestra alzaron el vuelo un par de abubillas. Al pasar por el lugar donde habíamos visto al moscón, escuchamos al martín pescador, que David que llegó a ver. Los galápagos permanecían apurando su baño de sol sobre el tronco. Bajo las aguas se intuía la difusa silueta de grandes carpas que a veces nadaban a ras de la superficie del agua turbia, dibujando onduladas  estelas, que a veces asomaban sus aletas dorsales. Sobre el olivar cercano volaban algunos estorninos, y más lejos también lo hacía un bando de estos negros pájaros sobre la chopera del otro lado del río.
     Esta vez no conseguimos ver ninguna garza, pero si patos. A los vencejos y a las golondrinas comunes que se dedicaban afanosamente a prospectar el río a la caza de mosquitos y otros insectos alados, se sumaban ahora al elenco aviones comunes y golondrinas dáuricas. Quizás también estaban allí al principio, cuando veníamos, pero entonces no me percaté de su presencia. Entre el sotobosque de sauces, los rabilargos formaban una algarabía, quizás en conflictos entre ellos mismos, o tal vez fuera otra cosa lo que los inquietara, pero que nunca llegamos a descubrir. En las sombras del camino se descubre un mirlo que acto seguido vuelve a refugiarse entre la segura espesura de la vegetación.
     Acercándonos al puente, entre el canto del carricero también se oyó la estrofa musical del ruiseñor bastardo. Y al llegar al puente, antes de cruzarlo, observamos un pájaro que se movía nerviosamente entre el suelo y los tallos secos del pasto. Estaba comiendo hormigas en aquel sitio, por lo que pudimos observarlo con todo detenimiento, durante un rato, hasta que se decidió a volar hasta el interior de la copa de un chaparro. Se trataba de una curruca que puso el broche de oro y el cierre a nuestras observaciones de la tarde, la mirlona.


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Tórtola Europea (Streptopelia turtur)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Abejaruco Europeo (Merops apiaster)
  • Abubilla (Upupa epops)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Carricero Común (Acrocephalus scirpaceus)
  • Curruca Mirlona (Sylvia hortensis)
  • Pájaro Moscón (Remiz pendulinus)
  • Oropéndola Europea (Oriolus oriolus)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Estornino Negro (Sturnus unicolor)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Galápago Leproso (Mauremys leprosa)
  • Carpa (Cyprinus carpio)

jueves, 29 de mayo de 2014

JORNADAS ORNITOLÓGICAS EN LOS MONTES DE MÁLAGA Y EN LA DESEMBOCADURA DEL GUADALHORCE

     Por tercer fin de semana consecutivo, el último de mayo, asistí a un curso sobre aves, esta vez en Málaga, en el que también estaba inscrito Víctor, después de bastante tiempo sin que coincidiéramos para salir al campo. También estaba Alberto, a quien conocí la semana anterior en el curso de Turismo Ornitológico de Vadillo-Castril. El curso estuvo impartido por Antonio Miguel Pérez Ortigosa, un gran experto y apasionado de la Ornitología.
     El curso empezó el viernes, pero solo a nivel teórico. No obstante, a la salida del hotel donde Antonio Miguel impartía las charlas y donde había montado una exposición fotográfica, nos hizo que advirtiéramos un fenómeno que ocurría al atardecer a lo largo del acanalado cauce del Río Guadalmedina a su paso por el centro de Málaga. Se trataba de los vencejos. Centenares, o quizás miles de estas aves que acudían a dormir, repartiéndose por los alrededores, aprovechando cualquiera de los cada vez más escasos huecos que hay en las nuevas edificaciones y construcciones que levantamos los seres humanos. Algunos incluso se metían en el interior de unas estructuras metálicas que había al borde del río. No dejaba de ser un espectáculo los formidables vuelos de la más aérea de las aves, acompañados por su incesante griterío, pero nos contó Antonio que antes se congregaban a dormir y a criar en el antiguo edificio de correos, que podía verse desde donde estábamos, actualmente en reformas, cubierto por una red de seguridad. Pero la mayor decepción fue conocer que no se van a adoptar medidas que, una vez finalizadas las obras de reparación, permitan a los vencejos retomar su antigua colonia, y más cuando se trata de un edificio público, que debería dar buen ejemplo. La reforma del edificio desahuciará para siempre a los vencejos de su hogar, donde año tras año vinieron al mundo tantas nuevas generaciones. Por desgracia es un problema bastante generalizado, que se repite en muchos otros lugares, donde las restauraciones de casas y edificios están provocando la disminución de aves tan comunes como el gorrión (aunque este no sea el caso), por falta de sitios donde anidar. 

     La actividad práctica del sábado se centró en el anillamiento científico de paseriformes en la Estación Biológica de los Montes de Málaga, y como está requerido, quedamos muy temprano, antes del amanecer. Mientras Víctor y yo esperábamos a Alberto y otro compañero del curso en el sitio donde habíamos quedado, a la salida de Málaga en dirección a los Montes, podíamos escuchar a un cercano chotacabras. No tardó en llegar Alberto a recogernos. El resto del grupo ya estaba en la Estación cuando nosotros llegamos. Iniciaban también su actividad los pájaros más madrugadores, petirrojos y algún lejano mirlo, de los que podíamos oír sus reclamos.

Montes de Málaga

     La zona donde está enclavada la Estación Biológica está ocupada por un homogéneo bosque de pino carrasco, procedente de repoblaciones forestales que sustituyeron al primigenio bosque mediterráneo, más variado en especies arbóreas y arbustivas. Así lo denotaba la mancha de matorral del sitio donde Antonio efectuaba los anillamientos, bajo unos alcornoques, y donde también varias veces se oyó al ruiseñor y al chochín. De hecho, las seis redes también estaban colocadas entorno a esta mancha de sotobosque a la que rodeaba el pinar.
     Las redes se revisaron cada hora hasta un total de seis veces. A lo largo de esos seis turnos se capturaron un variado elenco de especies. Y salvo la curruca capirotada, de la que logramos capturar seis ejemplares (cuatro machos y dos hembras), el resto de especies solo fueron individuos únicos, representadas por un joven mito, los machos de herrerillo común, zarcero común y curruca cabecinegra, las hembras de pinzón y piquituerto, más un verdecillo, un mosquitero papialbo y un petirrojo.

Petirrojo

     Salir a recoger las redes también se convertía en un buen momento para observar pájaros. Con relativa facilidad podíamos encontrar algún carbonero común, pinzón o verdecillo, localizando su ubicación mediante el canto y esperando a que se moviesen. Se oía a la curruca capirotada a menudo entre los arbustos, pero tan solo en una de estas salidas para revisar las redes pude ver un macho.


Macho de curruca capirotada
Hembra de pinzón vulgar



















     Al dejar la vista perdida en las partes altas de los montes durante las esperas de algunos turnos de recogida de las redes, podían verse palomas pasar de vez en cuando, y más cerca, sobre el matorral voló algún que otro mirlo alarmado. Y sobre la línea del horizonte donde se unía el monte con el cielo apareció un águila culebrera que hasta se cernió. En otras esperas, e incluso durante el anillamiento de los pájaros capturados, hubo otros que estando en libertad llamaron nuestra atención por acercarse tanto al sitio donde estábamos. Así localizamos a un mosquitero papialbo moviéndose por las inmediaciones al que previamente habíamos escuchado, y un atrevido reyezuelo listado que estuvo revoloteando por las ramas de los alcornoques que nos daban techo, y hasta tuvo un momento para pararse a protestarnos mientas erizaba su “cresta de fuego”. A parte de los pájaros también apareció por allí un ratón.
     Entre otros turnos de espera, aprovechábamos algunos para dar un breve paseo por los alrededores. Pero no había que irse muy lejos para distraernos tratando de descubrir algún ave. En la espesura del pinar resultaba difícil ubicar a los pequeños pájaros cuando alguien localizaba alguno. Era más fácil reconocer a los verdecillos, pinzones, agateadores, carboneros y herrerillos a través del canto. No obstante pude llegar a ver fugazmente a un par de reyezuelos, y a un escribano montesino, a los que había oído previamente, pero al pico picapinos me tuve que conformar con oír sus reclamos monosilábicos. En cambio en el cielo era fácil ver a los vencejos, pero también descubrimos al azor, en una de esas pocas prospecciones que hace en medio abierto, y a una pareja de águilas calzadas, gracias a su silbante canto, y que se mostraron en más de una ocasión.
     En otro paseo en compañía de Alberto, experimentado ornitólogo, presenciamos una curiosa escena en la que una pareja de ruidosos herrerillos capuchinos se dedicaba a perseguir a un carbonero garrapinos, suponemos que para expulsarle de su territorio. Al volver a la Estación pude ver una lagartija colilarga, que con el calor ya estaban activas. De hecho, tras finalizar la jornada de anillamiento, cuando nos dirigíamos hacia los coches, algunos nos detuvimos un momento en la pista para observar la carrera de una pareja de lagartijas, en la que el macho perseguía a la hembra. Un poco más adelante pude ver otra lagartija colilarga. Y a parte de las lagartijas, también hubo en el carril una pareja de pinzones revoloteando por el suelo y entre las hierbas que fue objeto de nuestro interés pajarero.

Pinar

     Fuimos a comer a un área recreativa llamada Torrijos, donde estuvimos acompañados por algunas aves que pudimos observar. Bajando las escaleras hacia los merenderos, algunos nos percatamos de un reyezuelo que se movía entre las ramas de un ciprés. Durante la comida se acercaron un confiado petirrojo y una pinzona por los merenderos. Algo más desconfiada era una mirla que se posó alejada en el suelo, y pronto volvió a ocultarse. En tanto, al carbonero solo se le podía oír entre la vegetación, y en lo más alto de de unos chopos cantaban unos verdecillos.
     Después de comer, subimos hasta el Mirador del Palomar, sitiado en la misma zona recreativa, donde después de un rato concluimos las observaciones del día. Desde allí sobre todo nos dedicamos al avistamiento de rapaces. Los miembros de una pareja de águilas culebreras que se dejaron ver más de una vez, más un ratonero y un águila calzada que también aparecieron por el lugar. Pero también vimos unos jilgueros que pasaron por allí, y las golondrinas dáuricas.

     Y de las aves forestales pasamos a la observación de aves marismeñas al día siguiente, durante la mañana. El humedal elegido fue la Desembocadura del Guadalhorce, que a pesar de su inmediatez con la ciudad de Málaga, alberga una variada avifauna. Hicimos un recorrido por sus observatorios, pero el grupo se disgregaba con facilidad, distrayendo su atención con cualquiera las muchas aves que vimos.

Paraje de la Desembocadura del Guadalhorce

     Al igual que el día anterior, quedamos muy temprano, cuando todavía era de noche, con la intención de tratar de observar a la lechuza. En el punto de encuentro, mientras los que habíamos llegado antes esperábamos a los demás, nos entreteníamos escuchando al chotacabras. Cuando empezamos a caminar en dirección a las marismas ya se podían oír los mirlos. Y aunque no estábamos muy lejos de las marismas, cuando llegamos a un puente donde hicimos la parada en busca de la lechuza, ya era tarde para la alba señora de la noche, comenzaba a clarear el alba del día.
     En la penumbra se intuían las siluetas de los conejos que cruzaban el camino y la de los patos en vuelo. Los mirlos se descubrían en su alarmado vuelo, al cambiar de escondite. En un cañaveral cercano sonaban los pausados graznidos del avetorillo, hasta que poco después emprendió el vuelo, dejándose ver por unos momentos, al descubierto, antes de ocultarse de nuevo. Pasaron en vuelo tres martinetes, otra garza de hábitos crepusculares y nocturnos, que ya buscaban ocultarse, y también vimos el vuelo de cuatro flamencos que amerizaron en alguna parte de la marisma. Un ingente número de vencejos, tanto comunes como pálidos, volaban sobre la marisma, a baja altura, mezclándose con aviones y golondrinas, y compitiendo entre si en la captura de mosquitos. Las gaviotas patiamarillas surcaban el cielo a mayor altura. Mirando hacia Málaga, lejano, divisamos al halcón peregrino.
    Cigüeñuelas, garcillas bueyeras, ánades reales o fochas eran las aves más usuales de ver casi desde cualquier observatorio en el que parábamos, repartidas por toda la marisma. Desde el primer observatorio donde estuvimos, podíamos ver porrones y zampullines comunes, nadando cerca de los cuatro flamencos, y unas avocetas. Una de ellas llevaba tres pollos consigo, y resultaba curioso el comportamiento de uno, más independiente, con respecto a sus dos hermanos, siempre más apegados a su madre.

Flamencos

Avocetas






























     La marcha entre observatorios, donde se hacían las paradas que estaban programadas, era lenta. Mirases donde mirases, siempre había algún pájaro que llamaba la atención. Cogujadas cantando en los caminos, bandos de gorriones o el pequeño buitrón, al que muchas veces oíamos antes que verlo. En unos lejanos eucaliptos que tenían algunas ramas secas se apreciaba la silueta del cernícalo.
     En el segundo observatorio nos dedicamos a ver las garcetas comunes, y diferencias las gaviotas que podían verse posadas. Grandes gaviotas patiamarillas, entre algunas gaviotas de Audouin. También nos fijamos en los chorlitejos, el chico y el patinegro estaban allí presentes. Otro que andaba por los limos era el archibebe común.
    En la zona donde el Río Guadalhorce desemboca propiamente dicho en el mar vimos unos abejarucos a lo lejos, posados en unas cañas. Pero más cercanos, nos estuvimos fijando en las aves que se movían entre las orillas del río estancado por un dique de arena, aportado por el mar. Además de chorlitejos chicos, vimos a los grandes. Una lavandera blanca también andorreaba por allí. Y un charrancito prospectaba las aguas estancadas del río, en su jornada de pesca. Además de las gaviotas patiamarillas en vuelo, también era posible ver alguna que otra de Audouin y reidoras.
     De regreso, volvimos a parar en los mismos observatorios. Desde el segundo, donde habíamos estado viendo chorlitejos y gaviotas, que ahora se era el primero, vimos una gaviota picofina junto a las de Audouin. De camino hacia el primero donde estuvimos, que ahora era el segundo, vimos unos verderones. Los bandos de estorninos sobrevolaban la marisma. Se oían al ruiseñor bastardo y a la curruca cabecinegra. Con un poco de paciencia, algunas de estas currucas se llegaron a ver cuando salían de su escondite para dirigirse a otro. En el observatorio donde habíamos visto avocetas, porrones y los cuatro flamencos, vimos ahora una espátula y una garza real.

Porrones Comunes

     Por el camino por el íbamos, pasó un grupo de escandalosas cotorras. Entre las orillas cubiertas de vegetación, donde podía oírse la áspera voz del carricero común, se dejaban ver de cuando en cuando las gallinetas. Las tórtolas turcas eran fáciles de ver y oír. Y también se podía escuchar la cascada de notas del verdecillo.
     Desde otro observatorio, que daba a aguas profundas, se veían fochas, algunos ánades frisos, unas malvasías y algún que otro zampullín chico. Pero además también había allí un zampullín cuellinegro. Asomó también a la superficie del agua un galápago que estuvo nadando plácidamente. Cuando salimos de este observatorio, para dirigirnos a otros, pude encontrar una salamanquesa en el muro de un canal. Los estorninos pasaban sobrevolando el paraje en bandos.
      En los siguientes observatorios no estuvimos fijando en las pagazas piconegras y en los charranes patinegros, que aunque no se veían en gran número, suscitaban más interés que las frecuentes cigüeñuelas. Junto a unos chorlitejos chicos, pudimos ver comparativamente a un corregimos común. Y entre los charranes y las pagazas, conseguimos distinguir a un fumarel cariblanco en vuelo, momento de gran expectación.

La desembocadura del Guadalhorce en el Mediterráneo

     Víctor y yo nos fuimos un poco antes que los demás, pasado el medio día. Saliendo de la Desembocadura del Guadalhorce, vimos alguna focha y algún ánade real al cruzar el puente por el que entramos al paraje. También había concentrados bastantes aviones en torno al puente de salida, y por los cañaverales pasó un pequeño grupo de jilgueros.


(*) Fotografías: gentileza de Víctor Revuelta.

FECHA
LUGAR
ESPECIE
OBSERVARCIÓN
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Ratón de Campo
(Apodemus sylvaticus)
Un ind.
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Azor Común
(Accipiter gentilis)
Un ind.
24/05/2014
Área Recreativa Torrijos
Busardo Ratonero
(Buteo buteo)
Un ind.
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Culebrera Europea
(Circaetus gallicus)
3 inds. total
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Aguililla Calzada
(Aquila pennata)
3 inds. total. Oída
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Paloma Torcaz
(Columba palumbus)
Algunas. Oída
24/05/2014
Carretera a los Montes de Málaga
Chotacabras Cuellirrojo
(Caprimulgus ruficollis)
Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Vencejo Común
(Apus apus)
Algunos
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Pico Picapinos
(Dendrocopos major)
Oído
24/05/2014
Área Recreativa Torrijos
Golondrina Dáurica
(Cecropis daurica)
Pocas
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Chochín Común
(Troglodytes troglodytes)
Oído
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Petirrojo Europeo
(Erithacus rubecula)
Pocos. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Ruiseñor Común
(Luscinia megarhynchos)
Oído
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Zarcero Común
(Hippolais polyglotta)
Un macho
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Curruca Cabecinegra
(Sylvia melanocephala)
Un macho
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Curruca Capirotada
(Sylvia atricapilla)
5 machos y 2 hembras. Oída
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Mosquitero Papialbo
(Phylloscopus bonelli)
2 inds. Oído
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Reyezuelo Listado
(Regulus ignicapilla)
4 inds. Oído
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Mito Común
(Aegithalos caudatus irbii)
Un juvenil
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Carbonero Común
(Parus major)
Pocos. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Herrerillo Común
(Cyanistes caeruleus)
Un macho. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Carbonero Garrapinos
(Periparus ater)
Un ind. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Herrerillo Capuchino
(Lophophanes cristatus)
2 inds. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Agateador Común
(Certhia brachydactyla)
Oído
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Pinzón Vulgar
(Fringilla coelebs coelebs)
Algunos. Oído
24/05/2014
E. Biológica M. de Málaga. Área Recreativa Torrijos
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Algunos. Oído
24/05/2014
Área Recreativa Torrijos
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Pocos
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Piquituerto Común
(Loxia curvirostra)
Una hembra
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Escribano Montesino
(Emberiza cia)
Un ind. Oído
24/05/2014
Estación Biológica de los Montes de Málaga
Lagartija Colilarga
(Psammodromus algirus)
4 inds.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Conejo Europeo
(Oryctolagus cuniculus algirus)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Zampullín Chico
(Tachybaptus ruficollis)
Algunos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Zampullín Cuellinego
(Podiceps negricollis)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Avetorillo Común
(Ixobrychus minutus)
Un ind. Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Martinete Común
(Nycticorax nycticorax)
3 inds.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Garcilla Bueyera
(Bubulcus ibis)
Algunas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Garceta Común
(Egretta garcetta)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Garza Real
(Ardea cinerea)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Espátula Común
(Platalea leucorodia)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Flamenco Común
(Phoenicopterus roseus)
4 jovenes
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Ánade Friso
(Anas strepera)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Ánade Azulón
(Anas platyrhynchos)
Algunos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Porrón Europeo
(Aythya ferina)
Algunos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Malvasía Cabeciblanca
(Oxyura leucocephala)
Pocas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Cernícalo Vulgar
(Falco tinnunculus)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Halcón Peregrino
(Falco peregrinus brookei)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Gallineta Común
(Gallinula chloropus)
Pocas. Oída
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Focha Común
(Fulica atra)
Algunas. Oída
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Cigüeñuela Común
(Himantopus himantopus)
Varias
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Avoceta Común
(Recurvirostra avosetta)
Pocas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Chorlitejo Chico
(Charadrius dubius)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Chorlitejo Grande
(Charadrius hiaticula)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Chorlitejo Patinegro
(Charadrius alexandrinus)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Correlimos Común
(Calidris alpina)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Archibebe Común
(Tringa totanus)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Gaviota Reidora
(Chroicocephalus ridibundus)
Algunas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Gaviota Picofina
(Chroicocephalus genei)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Gaviota de Audouin
(Larus audounii)
Pocas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Gaviota Patiamarilla
(Larus michahellis)
Varias
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Pagaza Piconegra
(Gelochelidon nilotica)
Pocas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Charrán Patinegro
(Thalasseus sandvicensis)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Charrancito Común
(Sterna albifrons)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Fumarel Cariblanco
(Chlidonias hybrida)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Tórtola Turca
(Streptopelia decaocto)
Algunas. Oída
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Cotorra Argentina
(Miyopsitta monachus)
Pocas. Oída
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Chotacabras Cuellirrojo
(Caprimulgus ruficollis)
Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Vencejo Común
(Apus apus)
Varios. Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Vencejo Pálido
(Apus pallidus)
Varios. Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Abejaruco europeo
(Merops apiaster)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Cogujada Común
(Galerida cristata)
Pocas. Oída
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Golondrina Común
(Hirundo rustica)
Pocas
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Avión Común
(Delichon urbicum)
Varios
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Lavandera Blanca
(Motacilla alba alba)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Mirlo Común
(Turdus merula)
Pocos. Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Ruiseñor Bastardo
(Cettia cetti)
Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Buitrón
(Cisticola juncidis)
Pocos. Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Carricero Común
(Acrocephalus scirpaceus)
Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Curruca Cabecinegra
(Sylvia melanocephala)
Pocas. Oída
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Estornino Negro
(Sturnus unicolor)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Gorrión Común
(Passer domesticus)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Verdecillo Común
(Serinus serinus)
Oído
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Verderón Común
(Chloris chloris)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Jilguero
(Carduelis carduelis)
Pocos
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Galápago Leproso
(Mauremys leprosa)
Un ind.
25/05/2014
Desembocadura del Guadalhorce
Salamanquesa Común
(Tarentola mauritanica)
Un ind.