domingo, 23 de octubre de 2011

DOBLE SESIÓN DE HIDE: POR LA MAÑANA EN LA ROPERA

     A David le habían contado que un avetoro estaba parando en la desembocadura del Jándula, así que ayer por la mañana, temprano, decidimos ir en su busca. Aunque nos plantamos con el hide, ocultos entre la vegetación ripícola, a la orilla del río, no hubo suerte con la rara garza. En cambio si avistamos a muchas otras aves en las cuatro horas largas que allí estuvimos.
     En el corto trayecto que separa Andújar de La Ropera vimos algunos gorriones iniciando su actividad mañanera, y un mochuelo, oteando desde un poste, apurando su actividad nocturna.
     Cuando llegamos al sitio, decidimos montar el hide bajo las ramas de un sauce, y comenzó nuestra espera. Las primeras manifestaciones que tuvimos de las aves eran sonoras. La repetitiva estrofa del ruiseñor bastardo, la grave voz del verderón, y los ruidosos graznidos de los rabilargos. Poco a poco se veía alguna gallineta prospectando el borde de la orilla de enfrente, y el río era cruzado por algún mirlo, algún arrendajo, y varios rabilargos. Los patos parecían saber que estábamos allí, y solo pasaban en vuelo siguiendo el cauce.

Lavandera Cascadeña

     La orilla donde estábamos era bastante interesante, puesto que teníamos delante un extenso banco de lodo, y justo en frente un pequeño islote. Una garza real estuvo bastante tiempo posada sobre este banco de lodo, pero muy alejada de nosotros. Los andarríos chicos merodeaban algo más cerca, y de vez en cuando levantaban el vuelo y pasaban cerca de nosotros, dejando oír sus trinos. También acudieron a estos lodos algunos zorzales charlos, pero siempre muy cerca de la espesura de la vegetación del borde. El martín pescador dio varias pasadas, llegando a posarse no solo en la orilla de en frente, si no también en la que estábamos nosotros, cerca del hide, pero oculto entre el follaje de las ramas de los árboles. Las lavanderas, tanto la blanca como la cascadeña, fueron los pájaros más confiados, que más se acercaron a nosotros. Poco a poco también se nos acercaron los andarríos chicos, pero siempre guardando las distancias, e incluso llegaron un par de andarríos grandes al mismo banco, aunque algo lejos de nosotros. Entre la somera vegetación del islote pululaba algún mosquitero y un par de bisbitas. Entre tanto los patos ya habían empezado a nadar en los alrededores de nuestra ubicación, varios reales y algunos frisos. En un momento de calma, en el que ningún ave se observaba por las inmediaciones, apareció una hembra de aguilucho lagunero, volando despacio sobre el río, vigilando el río, buscando alguna presunta presa. Pasado el peligro, la actividad ornítica reapareció en aquel tramo de río. Los ánades reales y frisos volvieron a nadar por allí, los andarríos grandes y chicos volvieron a seguir sondeando aquel lodo de la orillas, las lavanderas volvieron a revolotear en las cercanías. También surgían de la espesura del bosque en galería, carboneros y pinzones, y alguna que otra curruca capirotada que de vez en cuando se paraban en las ramas bajas de los sauces que asomaban a la orilla.

Andarríos Chico

     La mañana había avanzado aproximándose a las horas centrales del día, y poco a poco la actividad de los pájaros disminuyó hasta acabar desapareciendo por completo. Entonces decidimos levantar el hide. Yendo hacia el coche, nos topamos con petirrojo y podíamos escuchar a los pardillos cantar.

Fotografías: gentileza de David Torres.


Lista de Aves Observadas (Orden Sistemático):

  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánade Friso (Anas strepera)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Andarríos Grande (Tringa ochropus)
  • Andarríos Chico (Actitis hypoleucos)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua vidalii)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Bisbita Pratense (Anthus pratensis)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Lavandera Cascadeña (Motacilla cinerea)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Charlo (Turdus viscivorus)
  • Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti)
  • Curruca Capirotada (Sylvia atricapilla)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Rabilargo Ibérico (Cyanopica cooki)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Pinzón Vulgar (Fringilla coelebs coelebs)
  • Verderón Común (Chloris chloris)
  • Pardillo Común (Carduelis cannabina)

jueves, 6 de octubre de 2011

ENCUENTRO JUVENIL EN LITUANIA: VISITA AL PARQUE NACIONAL AUKŠTAITIJA

     El día 28 de septiembre realizamos una visita guiada al Parque Nacional Aukštaitija (Aukštaitijos Nacionalinis Parkas). Nos llevaron a ver un centro de visitantes donde se mostraban los principales valores del parque, un museo de la miel, y aunque resulte chocante: ¡a una torre de telefonía móvil! Supongo que un país donde prácticamente no hay de elevaciones naturales debe resultar atractivo tener una perspectiva visual desde la altura, aunque sea desde una estructura metálica artificial poco integrada en el paisaje, pero aun así yo no subí. El centro de vistantes tampoco fue de mi agrado, pues los animales que mostraban no eran maquetas, si no que se trataban de ejemplares reales que estaban disecados, expuestos como una colección de trofeos cinegéticos. Pero también hicimos paradas en un mirador desde el que se contemplaban lagos rodeados por pinares, y en un pequeño puente que actuaba de presa sobre un río y formaba un pequeño embalse.



Lagos del Parque Nacional






























     El paisaje del Parque Nacional no variaba con respecto al lugar donde estábamos alojados: pinares, solo interrumpidos por praderas y lagos. Y al igual que en los alrededores de Salakas era complicado observar fauna silvestre, y más aún, viajando en un autobús que solo paraba donde tenía previsto hacerlo. Así que me tuve que conformar con ver solo de pasada dos garzas reales y dos cisnes, y también unos pocos arrendajos que se atrevieron a cruzar la carretera.

Cauce de un río estancado por una pequeña presa

Ánades Reales o Azulones reposando en la orilla de un río

     En el pequeño pueblo donde se hallaba el centro de visitantes, integrado en el bosque y cerca de un gran lago, tuvimos bastante tiempo libre, y allí fue donde comimos, en un área recreativa. Algunos invertimos nuestro tiempo en dar un paseo por la zona. Era fácil encontrarse con ranas, en cambio las aves brindaban pocas oportunidades de observación, de las que las cornejas cenicientas eran las que más se dejaban ver. Unas grajillas se delataron por el canto, lo que me permitió localizarlas con facilidad. Andando entre unas viejas cabañas de madera pudimos ver un carbonero, al que descubrimos gracias a su canto, y poco más adelante, entre la hierba del suelo vimos un zorzal real, que salió volando en cuanto paramos para intentar observarlo. También unos pocos gorriones comunes y molineros, separados en distintos bandos, se dejaron ver por el poblado. 

Rana Bermeja

     En los lagos que se veían desde el mirador, a pesar de la distancia, se distinguían algún que otro somormujo, y a las oscuras fochas, nadando en grupo. En el corto rato que estuvimos allí, voló un picapinos por un claro del bosque. En las aguas contenidas por el puente, formando una pequeña laguna, nadaban, confiados de la gente, algunos ánades reales. Y cerca del mismo puente desde donde observábamos los patos, andaba por la carretera una lavandera blanca. Al acercarnos a orillas del río saltaban entre la hierba multitud de ranas bermejas tratando de huir de nosotros, mientras que los patos ni se inmutaban. Aquí presenciamos algo que llamó bastante la atención del grupo. Una gran rana, que al aproximarnos, se lanzó al agua, circunstancia que aprovechó uno de los patos para capturarla. Apresuradamente, el ánade se alejó del resto de sus congéneres, que lo persiguieron para arrebatarle el botín. A pesar de zarandearla y golpearla repetidas veces contra el somero fondo del cristalino río, era incapaz de tragarsela. Aún así, insistía constantemente y tampoco la soltaba. No sabemos si finalmente la engulló, porque tuvimos que marcharnos, pero lo que es seguro que la rana no viviría para contarlo. Mientras el grupo subía a la torre, en la que fue nuestra última parada al final de la tarde, aproveché para dar una vuelta por los alrededores, lo que me permitió encontrar un par de montículos de hormigas rojas. Cuando el grupo bajaba de la torre para marcharnos, pasó una bandada de ánsares en su característica forma de V.

Perspectiva de un lago y del pinar del Parque Nacional
































(*) Fotografías: gentileza de Marta Negrillo y Patricia Zamora (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Ánsar Común (Anser anser)
  • Cisne Vulgar (Cignus olor)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Zorzal Real (Turdus pilaris)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Arrendajo Común (Garrulus glandarius)
  • Grajilla Común (Corvus monedula)
  • Corneja Cenicienta (Corvus cornix)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Gorrión Molinero (Passer montanus)
  • Rana Bermeja (Rana temporaria)

martes, 4 de octubre de 2011

ENCUENTRO JUVENIL EN LITUANIA: ESTANCIA EN EL PARQUE REGIONAL GRAŽUTĖS

     Entre los días 22 de septiembre y 2 de octubre he asistido a un encuentro juvenil (youth path) que ha tenido lugar en Lituania, en el que hemos convivido lituanos, italianos, alemanes y españoles (ocho personas por cada país). El grupo español fue invitado por Rocío, quien lleva viviendo allí casi medio año. Durante la semana que duró el encuentro, estuvimos alojados los cuatro grupos en una casa de Salakas, un pequeño pueblo del Condado de Utena (Utenos), en el Parque Regional Gražutės (Gražutės Regioninis Parkas). Las actividades del youth path, en general, no contaban con el visto bueno de los españoles, que a veces considerábamos absurdas o ambientalmente incorrectas, y eludíamos participar en ellas. Los dos últimos días estuvimos por nuestra cuenta visitando Vilnia (Vilnius), la capital de Lituania.  

Taiga o Bosque Boreal

Pinar
     El bioma dominante del Parque Regional, y más representativo de Lituania, es el bosque boreal o taiga, la densa selva forestal característica del norte, formada por coníferas y altos pinos silvestres, que bruscamente desaparecen para dar paso a complejos lagunares o a verdes prados, marcando una frontera natural muy definida, sin ecosistemas de transición o formaciones vegetales intermedias. En definitiva, un paisaje homogeneo, sin altas montañas ni lejanos horizones. Entre los pinares también se mezclan algunos robles, píceas, abetos y alerces. El suelo del bosque aparecía forrado por pinocha y musgos, y sobre el mismo se encontraba una gran diversidad de setas (Boletus sp, Amanita sp, Russula sp, Macrolepiota sp, etc). En los alrededores de los lagos crecen los abedules. La tupida vegetación forestal, unida a una época poco propicia para observar aves, dificultó bastante poder realizar esta apasionante afición, siendo imposible de realizar en los espacios abiertos de las praderas.

Rana Bermeja














     El pueblo de Salakas no está constituido por un nucleo rural conectado, si no por casas dispersas, separadas entre si por zonas verdes más o menos amplias. Entre estas zonas ajardinadas, de vez en cuando teníamos ocasión de ver algún que otro mosquitero, colirrojo, petirrojo, carbonero o herrerillo, o algún reducido bando de gorriones molineros. Ocasionalmente también se dejaba ver el zorzal real sobre el cesped de alguna parcela, aunque pronto acudía refugiarse a algún seto. La única ave que andaba con regularidad por las calles era la lavandera blanca, pero las que se podían ver más facilmente era las cornejas cenicientas volando sobre los tejados de las casas y a veces posadas en algún árbol. También, cierto día, llegué a observar unas pocas grajas.

Prado, limitado al fondo, por un denso bosque de coníferas



Hembra de Lagartija de Turbera





























     Cerca de Salakas hay un lago al cual íbamos casi todos los días dando un paseo, hasta un área recreativa junto a una orilla, o bien para recorrer su entorno. Las ranas bermejas abundaban por doquier, y era fácil sorprenderlas al caminar, saltando entre la hierba. En cambio resultaba más complicado observar las ranas verdes, más ligadas al agua, y por lo tanto solo era posible encontrarlas a veces, prospectando la orilla. También se veían libélulas con cierta facilidad en los alrededores del lago. Sobre sus aguas era relativamente fácil observar nadando somormujos, cormoranes, azulones, y algún grupo de fochas. También a veces se veían algunas gaviotas sobrevolando su superficie. Un escribano palustre fue el único paseriforme que pude observar un día entre la vegetación lacustre. Un día soleado pudimos ver una lagartija de turbera en el área recreativa.

Fochas Comunes nadando en el lago cercano a Salakas


Rana Verde Europea




























     Otras veces nuestras andanzas nos llevaban a adentrarnos en los pinares. Sobre las copas a veces sobrevolaba alguna corneja, y más altos, algunas escuadras de ánsares en migración. El pico picapinos lo escuchábamos por su característico tamborileo sobre un tronco, y con algo de paciencia a veces lo descubríamos en vuelo hasta que lo perdíamos de vista. Otras veces conseguíamos ver donde se posaba. Solo de vez en cuando pude ver algunas urracas, y lo mismo se puede decir del mirlo. En el interior de los bosques solía reinar el silencio, y a veces resultaba muy complicado averiguar el origen de los pocos sonidos que se escuchaban. Un día, escudriñando con los prismáticos un abeto del que previamente había escuchado un agudo sonido, conseguí llegar a ver un reyezuelo sencillo. Las ranas bermejas las veíamos con facilidad, y hasta llegamos a encontrarnos en un camino con un pequeño sapo común. En otra ocasión también llegamos a encontrar un gran montículo que constituye el hormiguero de las hormigas rojas.

Sapo Común

(*) Fotografías: gentileza de Marta Negrillo y Paricia Zamora (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Somormujo Lavanco (Podiceps cristatus)
  • Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo)
  • Ánsar Común (Anser anser)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Pico Picapinos (Dendrocopos major)
  • Lavandera Blanca (Motacilla alba alba)
  • Petirrojo Europeo (Erithacus rubecula)
  • Colirrojo Tizón (Phoenicurus ochruros)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Zorzal Real (Turdus pilaris)
  • Mosquitero Común (Phylloscopus collybita)
  • Reyezuelo Sencillo (Regulus regulus)
  • Herrerillo Común (Cyanistes caeruleus)
  • Carbonero Común (Parus major)
  • Urraca (Pica pica pica)
  • Graja (Corvus frugilegus)
  • Corneja Cenicienta (Corvus cornix)
  • Gorrión Molinero (Passer montanus)
  • Escribano Palustre (Emberiza schoeniclus)
  • Lagartija de Turbera (Zootoca vivipara)
  • Sapo Común (Bufo bufo)
  • Rana Bermeja (Rana temporaria)
  • Rana Verde Europea (Pelophylax lessonae)

viernes, 16 de septiembre de 2011

CAMPO DE VOLUNTARIADO AMBIENTAL: RUTA POR CABO DE GATA-NÍJAR

     El día 9 de septiembre teníamos programada una visita al Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Los más pajareros del grupo, David Moreno, Manolo Rodríguez y yo, habíamos quedado con un monitor biólogo, Juan Sánchez, en madrugar para bichear sin prisas desde primera hora de la mañana. Fran Silva, otro monitor aficionado a la fotografía de naturaleza, también nos hubiera acompañado con ganas, pero sus deberes con el resto del grupo, le obligaron a quedarse en Roquetas.
     Juan nos llevo a una zona cercana a Almería, conocida como Las Amoladeras. Allí aparcó la furgoneta junto a un edificio que tenía el cometido de albergue, aunque no parecía estar en uso. Salimos a andar, mientras el sol se levantaba, iluminando un árido paisaje, casi desértico, donde las únicas plantas que crecían eran espartos, azufaifos, palmitos y pitas. La primera etapa de nuestra marcha discurrió muy tranquila, sin que viésemos nada moverse. Tan solo una curruca tomillera en vuelo, al echar un vistazo atrás, que la llevó a ocultarse en el interior de un espinoso azufaifo. Más adelante vimos un alcaudón real posado en una pita, y a partir de este momento, nuestra ruta empezó a animarse con más avistamientos. Las pitas constituían un posadero perfecto para alcaudones y cernícalos, y hasta para una gran rapaz de la talla del águila culebrera. Se trataba de un individuo bastante claro (morfo pálido), carente de la capucha y de las motas en el vientre que suele presentar la especie, que nos entretuvo un buen rato ante la dificultad que tuvimos para identificarla. En las colinas también observábamos grandes grupos de garcillas bueyeras, y también algunas garcetas comunes. Y cerca de ellas, sobrevolaban cernícalos y aguiluchos cenizos y laguneros. También volaban por la zona una ingente cantidad de aviones y golondrinas comunes y dáuricas, concentraciones estas, premigratorias. Mientras se escuchaba el melódico canto de la cogujada montesina. Sin haber visto ni oído las aves esteparias características del lugar, alcaravanes y gangas, decidimos volver. Hasta que llegamos a la furgo vimos más alcaudones y también algunas cogujadas, además de algunas jóvenes lagartijas colirrojas.

Detalle de una rama de Azufaifo

     Pero antes de ir al encuentro del resto del grupo, Juan nos llevó a una pequeña y somera charca donde vimos un par de andarríos chicos, y a continuación fuimos a una laguna próxima, como un brazo de agua que llegaba a desembocar al mar, donde esperábamos ver al chorlito carambolo, aunque sin éxito. En cambio si pudimos ver fochas, azulones, una hembra de pato cuchara y un interesantísimo avistamiento de tres cercetas pardillas. Y en la entrada de este brazo de agua en la playa, en las arenas costeras, había algunos correlimos. Antes de marcharnos, a lo lejos, también nos llamó la atención el paso de un grupo de trece cigüeñas comunes que cicleaban en el cielo.

Cercetas Pardillas

     Nos reunimos con el resto del grupo en el Centro de Visitantes del Geoparque, y de allí partimos para hacer una ruta interpretativa por Cabo de Gata-Níjar, aunque poco pajarera. Guiados una vez más por José Manuel López Martos fuimos al Cortijo del Fraile, pasamos por Los Escullos, y visitamos las Minas de Rodalquilar, el Centro Geoturístico La Casa de los Volcanes y el Jardín Botánico el Albardinal antes de parar a comer, en la Batería de San Felipe de los Escullos. A lo largo del trayecto pudimos ver más cernícalos, y algunas collalbas negras entre los farallones rocosos de Los Escullos, sin embargo nos falto ver un emblemático habitante de esta zona: el camachuelo trompetero. En el Jardín Botánico, vimos entre unas rocas, bajo un acebuche, un lagarto ocelado.

Cortijo del Fraile


Minas de Rodalquilar





























     Después de comer nos llevaron a la Playa de Mónsul donde, además de bañarnos y tomar el sol, tuvimos ocasión de volver a ver las praderas submarinas de Posidonia oceanica, y donde gracias a unas compañeras, Lucía Pérez y Julia Rodríguez, aprendí a identificar la holoturia, conocida coloquialmente como pepino de mar. Entre estas formaciones vegetales nadaban grandes bancos de salemas, pero donde se concentraban una gran variedad de peces eran en las proximidades a las rocas, entre los que eran muy fáciles de identificar las julias por los bellos colores que adornan sus alargados cuerpos. Junto con Menia Ibánez, dimos un rodeo a las rocas, observando además de los peces, las anémonas y los erizos de mar que a ellas se aferraban. Y como en cualquier playa, tampoco faltaban las gaviotas.

Sub-desierto de Cabo de Gata-Níjar (Los Escullos)


Arrecife del Dedo


























     Después nos llevaron al cercano Arrecife de las Sirenas. El corto tramo que separa la Playa de Mónsul del Arrecife de las Sirenas, discurre paralelo al mar, entre acantilados en los que volvimos a ver collalbas negras y cernícalos. El Arrecife de las Sirenas se halla sobre la divisoria donde se mezclan por última vez las aguas del Atlántico con las del Mediterráneo. Además de la hermosa vista que teníamos del mar y del acantilado, también era posible ver a las gaviotas.

Arrecife de las Sirenas
El Mar Mediterráneo, al fondo del acantilado del Arrecife de las Sirenas



























     Y finalmente, por la tarde, fuimos a las Salinas de Cabo de Gata a observar aves. Desde el observatorio se controlaba la laguna donde estaban presentes los flamencos, las avocetas, las cigüeñuelas, las agujas y los archibebes. Por la superficie de sus aguas nadaban fochas y ánades reales, pero también unos pocos tarros blancos. Las gaviotas de Audouin y patiamarilla no faltaban en el entorno de las Salinas. Los cuatro mismos que más madrugamos, fuimos también los más rezagados, los que nos quedamos algún tiempo más en el observatorio, después de que el resto del grupo se marchara de vuelta a Roquetas, lo que nos acabó brindando la oportunidad de ver un chorlito gris. Además, entre los claros de la vegetación aledaña al observatorio, también se movían algunos conejos.

Salinas de Cabo de Gata-Níjar

(*) Fotografías: gentileza de Susana Estudillo, Sergio García, Menia Ibánez, Lucía Pérez y Juan Sánchez (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Conejo Europeo (Oryctolagus cuniculus algirus)
  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Garceta Común (Egretta gazetta)
  • Cigüeña Blanca (Ciconia ciconia)
  • Flamenco Común (Phoenicopterus roseus)
  • Tarro Blanco (Tardona tardona)
  • Ánade Azulón (Anas platyrhynchos)
  • Cuchara Común (Anas clypeata)
  • Cerceta Pardilla (Marmaronetta angustirostris)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Aguilucho Cenizo (Circus pygargus)
  • Culebrera Europea (Circaetus gallicus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnuculus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)
  • Avoceta Común (Recurvirostra avosetta)
  • Chorlito Gris (Pluvialis squatarola)
  • Aguja Colinegra (Limosa limosa)
  • Archibebe Común (Tringa totanus)
  • Andarríos Chico (Actitis hypoleucos)
  • Gaviota de Audouin (Larus audouinii)
  • Gaviota Patiamarilla (Larus michahellis)
  • Cogujada Montesina (Galerida theklae)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Collalba Negra (Oenanthe leucura)
  • Curruca Tomillera (Sylvia conspicillata)
  • Alcaudón Real (Lanius meridionales)
  • Lagarto Ocelado (Timon lepidus nevadensis)
  • Lagartija Colirroja (Acanthodactylus erythrurus)
  • Pez Doncella (Coris julis)
  • Salema (Sarpa salpa)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

CAMPO DE VOLUNTARIADO AMBIENTAL: ACTIVIDADES EN PUNTA ENTINAS-SABINAR

     Entre el 2 y el 11 de Septiembre he asistido a un Campo de Voluntariado Ambiental organizado por Moisés Palmero, a través de su asociación El Árbol de las Piruletas, en el Paraje Natural almeriense de Punta Entinas-Sabinar, donde, junto con el resto de mis compañeros, venidos de diferentes lugares de la geografía andaluza, y guiados por los monitores, realizamos el grueso de las actividades del voluntariado. Entre todos constituimos un gran equipo humano, y estuvimos alojados en Roquetas de Mar, en el Hostal de Andrés Navarro, presidente del Patronato para la Protección y Defensa de Punta Entinas-Sabinar.

Punta Entinas-Sabinar

     Las actividades del voluntariado han consistido en la limpieza de basuras del entorno, diseño de paneles informativos, construcción de un sendero, delimitación de un camino, e inventario y ordenación de los caminos que surcan el paraje. Además asistimos a un censo de fartet en los Charcones de Punta Entinas (cerca de Almerimar) llevado a cabo por Mariano Paracuellos, y a un curso sobre varamientos de cetáceos y tortugas marinas, organizado por Promar, de mano de Paco Toledano. Incluso por aquellos días, varó una cría de delfín mular que esperábamos poder devolver al mar, pero que por desgracia murió sin que ni siquiera llegáramos a verla. También tuvimos charlas informativas y visitas guiadas por parte de José Manuel López Martos, entre ellas a las Albuferas de Adra y a Cabo de Gata-Níjar. También visitamos un invernadero en San Agustín, y tomamos muestras de agua del Río Adra para su análisis. Y por supuesto no faltaron otras actividades más amenas como lo fueron una gymkhana fotográfica, un taller de cabuyería en la playa, observación de las praderas marinas de Posidonia oceanica, un taller de masajes y un baño de arcilla en la playa, así como los ratos de ocio y tiempo libre que aprovechábamos para hacer algún juego o disfrutar de la playa.

Río Adra

     Como regla general, por las mañanas nos dividíamos en diferentes equipos de trabajo, e íbamos a distintas zonas del paraje a desempeñar la labor encomendada, aunque siempre estábamos situados cerca de Roquetas de Mar. Siempre pasábamos cerca del Charco del Hornillo antes de entrar en Punta Entinas-Sabinar, donde se concentraba un elevado número de fochas. Además, por la Urbanización de Roquetas, bien en las calles, en las zonas verdes, en los edificios, o incluso en los jardines del mismo hostal, también era posible descubrir aves como el gorrión, el mirlo o la tórtola turca, aves a las que muchas personas no prestan atención, aves que parecen haber perdido su importancia, su valor como integrantes del medio urbano donde se han adaptado a vivir, tan cerca de nosotros. Y por supuesto, la cercanía a la costa, también hacía que se viesen fácilmente las gaviotas sobrevolando la cuidad.

Gaviotas

     Personalmente el voluntariado ha supuesto para mi una experiencia muy grata y enriquecedora, y además del buen ambiente entre los compañeros y las cosas aprendidas durante el desarrollo de las actividades, me ha permitido la observación de numerosas especies faunísticas que no tengo ocasión de contemplar habitualmente. Concretamente, Punta Entinas-Sabinar fue comparada por José Antonio Valverde con Doñana, como una versión en miniatura de esta, y lo cierto es que en nuestras andanzas por este paraje nunca dejábamos de ver flamencos, gaviotas, charranes, correlimos, fochas, patos, garcetas y garcillas. E incluso el penúltimo día, cuando tuvimos que asistir a la inauguración de la Puerta de San Agustín, tuvimos la suerte de encontrarnos con un camaleón, que acaparó nuestra atención más que el propio evento de la inauguración de la puerta.

Camaleón Común

- Faro del Sabinar.

Faro del Sabinar
     Al día siguiente de llegar a Roquetas de Mar, por la mañana, fuimos conducidos todo el grupo por José Manuel López Martos para pajarear por una zona del paraje conocida como el Faro del Sabinar. Para la observación de fauna silvestre en su hábitat natural no resulta aconsejable salir acompañado por un grupo tan cuantioso, ya que supone una molestia para los animales y resta las posibilidades de poder verlos tranquilamente. No obstante tuvimos avistamientos bastantes interesantes en el poco rato que estuvimos en este sitio.




Duna cubierta por Lentiscos y Sabinas
      Ya de entrada, al pasar por un tramo del camino que nos llevaba a aquel lugar, rodeado de agua a ambos lados, nos brindó la ocasión de poder ver gaviotas y correlimos muy próximos. Al poco rato de pasar ese lugar, aparcamos los coches en un rellano y emprendimos una corta caminata entre viejas dunas, cubiertas por los “bosques” de sabinas y lentiscos, vegetación que le ha prestado el nombre al paraje de Punta Entinas-Sabinar.






Laguna del Faro del Sabinar
      Llegamos hasta un mirador desde el que podíamos otear una laguna donde resultaba difícil centrar la atención en algún ave en particular dada la gran cantidad que allí había. Destacaba la figura de los flamencos, pero no eran las únicas aves zancudas que tenían sus largos tarsos en remojo en aquellas aguas superficiales, pues garcillas bueyeras y algunas garcetas comunes también se encontraban allí, así como grupos de cigüeñuelas, avocetas, archibebes y agujas colinegras. Sobre la lámina del agua nadaban fochas y ánades reales, y también llegamos a descubrir unas malvasías. Por los fangos de las orillas y las aguas más someras podíamos ver algunos chorlitejos patinegros y correlimos, limícolas cuya identificación entraña una gran dificultad. Volando por las inmediaciones, resultaban abundantes las gaviotas de Audouin, reidora y patiamarilla, pero también era posible ver charrancitos y alguna que otra canastera. Lo más llamativo de la jornada fueron tres ostreros que se acercaron por allí, pero sobre todo fue un morito el ave que llamó la atención de los pajareros que allí estábamos, ante lo insólito que resulta observar tal especie en aquel lugar.


- Charco de la Gravera.

     El Charco de la Gravera era uno de los sitios que visitábamos casi a diario. Su origen es artificial, consecuencia de la extracción de áridos ya hace tiempo, ahora permanece con agua todo el año, habiéndose convertido en el hogar para multitud de aves acuáticas y sus orillas han poblado por cañas y tarajes.

El Charco de la Gravera y sus aves

    Junto a una de sus orillas construimos un camino elevado, con piedras y grava, con la finalidad que cuando la zona se inunde, la gente pueda seguir accediendo a pie, y al mismo tiempo evitar el tráfico de vehículos. También diseñamos dos carteles divulgativos para esta pequeña laguna, y por supuesto, limpiábamos de basura sus alrededores siempre que allí acudíamos, porque de un día para otro, quedaban por allí residuos abandonados. Además es un sitio donde habitualmente, algunas personas les llevan comida a los patos, mal acostumbrando así a estos animales a la comida fácil y atrofiando su instinto de supervivencia. Para colmo también se han soltado patos domésticos en la charca, que a menudo se hibridan con los silvestres, sobre todo con el azulón, puniendo en peligro el acervo genético de la especie. E incluso un día pudimos observar una especie exótica.

Sendero de los Voluntarios

     A simple vista resultaba muy fácil ver los ánades reales y las fochas comunes, pero tampoco era difícil descubrir algunas malvasías cabeciblancas y fochas morunas. También se podían ver las gallinetas cruzando a nado el charco, con su característico movimiento oscilante de cabeza, y a veces andando por las orillas, en compañía de algún pato. Tampoco faltaban los zampullines realizando sus características zambullidas. Bajo el agua buceaban infinidad de cardúmenes de gambusias, que podían verse con solo asomarse a la orilla, y que constituían la dieta de los charrancitos, que realizaban espectaculares inmersiones tras un picado vertical desde el aire, para pescarlas. El martín pescador era más fácil escucharlo, pero también llegamos a verlo en alguna ocasión, y no faltaban los adaptables gorriones moviéndose entre los tarajes de los alrededores. Pero también habitaban las inmediaciones del charco otras dos especies aves de recatadas costumbres, que no resultaban fáciles de ver, pero que al menos logramos avistarlas una vez cada una. Se trata de la garcilla cangrejera y del avetorillo que pudimos observarlos en días diferentes, y que no tardaron mucho en perderse en la espesura del cañaveral.

Ánades Reales y Malvasía Cabeciblanca, algunos de los patos del charco


- Torre de Cerrillos.

Torre de Cerrillos
     Otro de lugares a los que también íbamos habitualmente es la Torre de Cerrillos. Se trata de un viejo torreón de piedra, al parecer construido en el siglo XIV, cerca del mar, con propósitos defensivos y de vigilancia, que en la actualidad se haya en estado de ruina y parcialmente derruido. Allí también acometimos labores de recogida de basura, pero sobre todo nos dedicamos a delimitar un camino a su alrededor con una cadena y con piedras, para así tratar de evitar que los visitantes lleguen hasta la misma torre.
     Desde el banco de arena donde se halla la torre se puede divisar el mar, y buena parte del paraje natural. Es un área despejada desde donde se veían claramente bandos de vencejos, aviones, y golondrinas tanto comunes como dáuricas. Cerca, hay una zona donde se forman charcas estacionales, y que a pesar de la resquebrajada costra que ahora las cubre, aún se pueden encontrar gaviotas, flamencos, garcillas y garcetas. También es posible ver algún chorlitejo, marchando a prisa, sobre el fango que se acumula en el lecho más profundo. La misma torre ofrece refugio entre sus grietas a la salamanquesa común y a la salamanquesa costera, las cuales se podían ver con cierta facilidad en su muro. Y en sus alrededores llegué a ver dos eslizones ibéricos, que como si de peces se trataran, se sumergieron rápidamente en las profundidades de las arenas. También encontramos escarabajos y un escorpión común (Buthus occitanus).


- Charcones de Entinas.

Charcón de Entinas
     Durante tres días seguidos, algunos voluntarios asistimos a un censo de fartet que realizó Mariano Paracuellos en los Charcones de Punta Entinas, Reserva Natural muy cercana a Almerimar. A este pequeño pez lo llamaban “el lince de las aguas” por la crítica situación en la que se encuentran sus poblaciones, al borde mismo de la extinción. Afortunadamente se llegaron a recuperar nueve individuos, y lo que es más importante, no se capturó ni una sola gambusia, especie alóctona que supone una grave amenaza, no solo para el fartet, si no para otros peces ibéricos y anfibios, allí donde se encuentre, dada la voracidad con la que depreda sobre sus alevines y larvas respectivamente. Curiosamente, estos charcones, que en realidad ya solo forman una única laguna, conservan un buen nivel de agua debido a que el acuífero que los mantiene, está sobrecargado debido a las filtraciones procedentes del riego de los invernaderos cercanos. Pero estas mismas aguas que mantienen los charcones, pueden también acabar con la vida en ellos, ya que al proceder de invernaderos, arrastran contaminación de productos fitosanitarios y fertilizantes.

Fartet

     Además del fartet, aquella laguna se ha convertido en la residencia habitual para flamencos, avocetas, cigüeñuelas, fochas, gaviotas y charrancitos, que se veían con suma facilidad. También las garcillas hacían acto de presencia en el lugar, pero recorriendo el perímetro de la laguna también llegamos a observar una garza real y dos zarapitos trinadores. También era muy patente en la zona el paso de aves tan aéreas como los vencejos, las golondrinas y los aviones. El monótono canto del buitrón sonaba por los alrededores, y entre la espesura de la vegetación que bordeaba la laguna, de vez en cuando se descubría algún aguilucho lagunero. En el cielo, además de las habituales gaviotas, llegamos a observar cernícalos y una pareja de gavilanes en las proximidades de este paraje. También en una de las ocasiones que pude ir, vi la inconfundible silueta de un mochuelo posado en un poste próximo a la carretera, cerca de este lugar.

Flamencos entre Fochas




Las diversas aves de los charcones






























(*) Fotografías: gentileza de Susana Estudillo, Lucía Pérez y Juan Sánchez (orden alfabético).


Lista de Especies Observadas (Orden Sistemático):

  • Zampullín Chico (Tachibaptus ruficollis)
  • Avetorillo Común (Ixobrychus minutus)
  • Garcilla Cangrejera (Ardeola ralloides)
  • Garcilla Bueyera (Bubulcus ibis)
  • Garceta Común (Egretta garzetta)
  • Garza Real (Ardea cinerea)
  • Morito Común (Plegadis falcinellus)
  • Flamenco Común (Phoenicopterus roseus)
  • Malvasía Cabeciblanca (Oxyura leucocephala)
  • Aguilucho Lagunero Occidental (Circus aeruginosus)
  • Gavilán Común (Accipiter nisus)
  • Cernícalo Vulgar (Falco tinnunculus)
  • Gallineta Común (Gallinula chloropus)
  • Focha Común (Fulica atra)
  • Focha Moruna (Fulica cristata)
  • Ostrero Euroasiático (Haematopus ostralegus)
  • Cigüeñuela Común (Himantopus himantopus)
  • Avoceta Común (Recurvirostra avosetta)
  • Canastera Común (Glareola pratincola)
  • Chorlitejo Chico (Charadrius dubius)
  • Chorlitejo Patinegro (Charadrius alexandrinus)
  • Aguja Colinegra (Limosa limosa)
  • Zarapito Trinador (Numenius phaeopus)
  • Archibebe Común (Tringa totanus)
  • Gaviota Reidora (Chroicocephalus ridibundus)
  • Gaviota de Audouin (Larus audouinii)
  • Gaviota Patiamarilla (Larus michahellis)
  • Charrancito Común (Sterna albifrons)
  • Tórtola Turca (Streptopelia decaocto)
  • Mochuelo Europeo (Athene noctua)
  • Vencejo Común (Apus apus)
  • Martín Pescador Común (Alcedo atthis)
  • Golondrina Común (Hirundo rustica)
  • Golondrina Dáurica (Cecropis daurica)
  • Avión Común (Delichon urbicum)
  • Mirlo Común (Turdus merula)
  • Buitrón (Cisticola juncidis)
  • Gorrión Común (Passer domesticus)
  • Camaleón Común (Chamaeleo chamaeleon)
  • Salamanquesa Común (Tarentola mauritanica)
  • Salamanquesa Rosada (Hemidactylus turcicus)
  • Eslizón Ibérico (Chalcides bedriagai)
  • Fartet (Aphanius iberus)
  • Gambusia (Gambusia holbrooki)